31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 1
II
(Actos cuya publicación no es una condición para su aplicabilidad)
CONSEJO
DECISIÓN DEL CONSEJO
de 22 de diciembre de 1986
por la que se adopta el informe anual sobre la situación económica de la Comunidad y se
establecen las orientaciones de política económica para 1987
( 86 / 667 / CEE )
HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISION :
Artículo 1
El Consejo adopta el informe anual sobre la situación
económica y las orientaciones de política que debe seguir la
Comunidad contenidas en la parte I del informe adjunto a la
presente Decisión y establece las orientaciones de política
económica que deben seguir los Estados miembros , conteni
das en la parte II de dicho informe .
Artículo 2
Los destinatarios de la presente Decisión son los Estados
miembros .
Hecho en Bruselas , el 22 de diciembre de 1986 .
EL CONSEJO DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS ,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica
Europea ,
Vista la Decisión 74 / 120 /CEE del Consejo , de 18 de febrero
de 1974 , relativa a la realización de un elevado grado de
convergencia de las políticas económicas de los Estados
miembros de la Comunidad Económica Europea ! 1 ) modifi
cada por las Decisiones 75 / 787 / CEE ( 2 ) y 79 / 136 / CEE ( 3 ),
y , en particular , su artículo 4 ,
Vista la propuesta de la Comisión ,
Visto el dictamen del Parlamento Europeo ( 4 ),
Visto el dictamen del Comité Económico y Social ( s ),
Por el Consejo
El Presidente
G. SHAW
(') DO n° L 63 de 5 . 3 . 1974 , p . 16 .
( 2 ) DO n° L 330 de 24 . 12 . 1975 , p . 52 .
( 3 ) DO n° L 35 de 9 . 2 . 1979 , p . 8 .
( 4 ) DO n° C 322 de 15 . 12 . 1986 .
( 5 ) DO n° C 333 de 29 . 12 . 1986 .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 3
INFORME ECONÓMICO ANUAL
1986 / 87
N° L 385 / 4 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
INFORME ECONOMICO ANUAL 1986 / 87
ÍNDICE
Parte I — Reducir el desempleo dentro de una economía europea más dinámica
Por una aplicación efectiva de la estrategia de cooperación comunitaria
Paginas
1 . Resumen y conclusiones 6
2 . Evolucion de la economía y convergencia 11
2.1 La economía mundial 11
Recuadro : consecuencias económicas ante la caída de los precios del petróleo 16
2.2 . Perspectivas económicas de la Comunidad 18
2.3 . Convergencias nominal y real en la Comunidad 25
3 . La estrategia de cooperación para el crecimiento y empleo 36
3.1 . Objetivos y métodos 36
3.2 . Previsiones para 1986 y 1987 desde el punto de vista de la estrategia de cooperación 39
3.3 . Imperativos de la política macroeconómica de 1987 en adelante 41
Escenarios a medio plazo de la estrategia de cooperación 48
4 . Contribución de las políticas a la estrategia de cooperación 49
4.1 . Orientaciones monetarias y problemas de coordinación 49
4.2 . Política presupuestaria 54
4.2.1 . Déficits presupuestarios , deuda pública , crecimiento y empleo 54
4.2.2 Gastos públicos , fiscalidad , crecimiento y empleo 55
4.3 . Salarios y mercado de trabajo 60
4.3.1 . Rentas y costes salariales 60
4.3.2 . Adaptación del mercado de trabajo con vistas a un crecimiento más generador de empleo 62
4.4 . Adaptabilidad de los mercados 65
4.5 . La financiación de las políticas comunitarias :
presupuesto e ingeniería financiera 68
4.6 . El diálogo social 71
4.7 . Coordinación, internacional de la política económica 72
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 5
Parte II — La política económica de los Estados miembros
Páginas
Aplicación de la Estrategia de Cooperación para el crecimiento y el empleo en los Estados miembros en
1987 75
Bélgica 76
Dinamarca 79
República Federal de Alemania 82
Grecia 85
España 88
Francia 91
Irlanda 94
Italia 97
Luxemburgo 100.
Países Bajos 102
Portugal 105
Reino Unido 107
N° L 385 / 6 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
ANEXO
PARTE I
REDUCIR EL DESEMPLEO DENTRO DE UNA ECONOMÍA EUROPEA MÁS DINÁMICA
POR UNA APLICACIÓN EFECTIVA DE LA ESTRATEGIA
DE COOPERACIÓN COMUNITARIA
1 . RESUMEN Y CONCLUSIONES
1.1 . Al aprobar el último informe económico anual ( 1985 /
1986 ) el Consejo , tras tomar nota de los dictámenes
favorables del Parlamento , del Comité Económico y
Social y de los interlocutores sociales europeos ,
expresó su acuerdo con la «estrategia de cooperación
para el crecimiento y el empleo en la Comunidad»
propuesta por la Comisión .
El objetivo de dicha estrategia es reducir de forma
significativa y duradera el desempleo en un plazo de
varios años . El desempleo que sufre Europa es
resultado de graves desequilibrios económicos y socia
les , y no puede superarse con medidas específicas que
únicamente combaten los síntomas . La estrategia
comunitaria tiene en cuenta tanto los aspectos macro
económicos y microeconómicos del problema como
los sociales y trata de combatir el desempleo en sus
orígenes . Para ello es necesario , a nivel macroeconó
mico , que se mantenga durante algún tiempo la
moderación en la subida de los salarios reales pero
garantizando al mismo tiempo una evolución adecua
da de la demanda conforme a las exigencias de
estabilidad . Esta combinación refuerza la rentabili
dad , la inversión y el empleo . En el plano microeco
nómico se trata de mejorar la adecuación de los
mercados de bienes , servicios , capital y trabajo , sin
olvidar los aspectos sociales , y de formentar la
creación de nuevas empresas , la formación profesio
nal y el empleo de nuevas tecnologías . Todo ello
facilitará la necesaria transformación estructural ,
creará una nueva dinámica económica y permitirá
seguir mejorando la competitividad de la economía
europea , aprovechando las ventajas que ofrece el gran
mercado interior europeo .
El crecimiento más dinámico y más creador de empleo
producido por tal política alcanzaría , a título ilustra
tivo , una tasa anual del orden de 3 % a 3,5 % a nivel
comunitario para el período comprendido entre 1986
y 1990 . Ello supondría un aumento medio del empleo
del 1 al 1 ,5 % anual , lo cual permitiría reducir de aquí
a 1990 la tasa de desempleo media de la Comunidad
en casi 4 puntos (*). Comparado con la evolución de
los últimos años , caracterizada por un aumento
o un estancamiento en un alto nivel de desempleo , esto
significaría un progreso considerable .
Sin embargo este progreso no supone todavía llegar al
pleno empleo . Siguen siendo indispensables una serie
de medidas suplementarias relacionadas principal
mente con el paro juvenil y de larga duración ,
destinadas a evitar que grupos sociales importantes
queden excluidos del mundo laboral durante un
período largo de tiempo . Las consecuencias políticas y
sociales de tal situación podrían ser nefastas . Asimis
mo , la reconversión sectorial y regional que implica la
necesaria adaptación de las estructuras de producción
y el progreso técnico hace también necesarias ciertas
medidas de acompañamiento de carácter social ; la
solución de los problemas sociales será más fácil
cuanto más rápida sea la reactivación de la economía
de la Comunidad .
El éxito de la estrategia comunitaria exige una
transformación , en ocasiones profunda , de las políti
cas económicas y de los comportamientos con respec
to al pasado . Tales transformaciones ya están en
marcha ; se trata de acelerarlas y afianzarlas , de
conseguir que los participantes en la vida económica
contribuyan de forma más equilibrada para lograr el
éxito de la estrategia y de que aumente la aceptación
de la política económica . El diálogo social a nivel
comunitario y , sobre todo , a nivel nacional es , pues ,
un importante instrumento para la realización de la
estrategia .
1.2 . El presente informe económico anual 1986 / 87 exami
na los desarrollos y perspectivas económicos y actua
liza las líneas directrices de la política económica a la
luz de la estrategia comunitaria .
1.3 . El entorno económico exterior de la Comunidad ha
sufrido profundas transformaciones con la baja de los
precios del petróleo , la normalización del tipo de
cambio del dólar y la reducción de los tipos de interés .
Los países industrializados consumidores de petróleo
no habían conocido una mejora tan importante de la
relación real de intercambio en tan poco tiempo desde
el final de la segunda guerra mundial . La devaluación
del dólar se ha producido de forma más concertada ,
gracias al acuerdo del grupo de los Cinco de septiem
bre de 1985 y los resultados de la cumbre de Tokio de(■) 1990 : EUR 10 aprox . 7% , EUR 12 aprox . 8% .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 7
mayo de 1986 . Los tipos de interés más bajos suponen
una importante pero insuficiente ayuda para los
países en vías de desarrollo altamente endeudados .
Asimismo , las últimas negociaciones sóbre la deuda
exterior y la política de adaptación interna de Méjico
pueden considerarse un ejemplo de evolución positi
va . El acuerdo adoptado en Punta del Este en
septiembre de 1986 de empezar una nueva ronda de
conversaciones comerciales multilaterales en el marco
del GATT refuerza la esperanza de poder detener e
invertir la tendencia al proteccionismo .
No obstante , incluso si la economía mundial evolu
cionara favorablemente , el crecimiento en la Comuni
dad no recibiría en los próximos años impulsos
significativos del comercio mundial . Ello se debe a la
naturaleza de los procesos de adaptación necesarios :
eliminación del importante déficit comercial de los
EE.UU ., consolidación de la posición de los países de
la OPEP y de los países en vías de desarrollo . Para la
Comunidad esto representa una razón más para
promover la cooperación internacional con objeto de
facilitar los ajustes necesarios a nivel mundial y
concentrarse , al mismo tiempo , en reforzar su propio
potencial de crecimiento .
A pesar de tales acontecimientos internacionales posi
tivos , todavía son necesarios importantes esfuerzos
para solucionar los grandes problemas económicos
mundiales . Sigue urgiendo un mejor orden del sistema
monetario mundial . La vuelta a un reparto aceptable
de los saldos de las balanzas de pagos a nivel mundial
hace necesaria una reducción del déficit presupuesta
rio de los Estados Unidos y medidas presupuestarias
expansivas del Japón , acompañadas de una nueva
revaluación del yen . El mejor apoyo que puede prestar
la Comunidad y los países de la EFTA a este proceso
de adaptación internacional consiste en afianzar su
propio crecimiento sobre una base sólida . El que se
produzca una expansión suficiente del comercio mun
dial depende , en gran medida , de un crecimiento más
importante en Japón y en Europa . Del mismo modo ,
el problema de la deuda de los países en vías de
desarrollo sólo puede solucionarse a largo plazo en un
contexto de crecimiento mundial más dinámico .
1 . 4 . En la Comunidad debería mantenerse el relanzamien
to moderado en 1986 y probablemente en 1987 . De
acuerdo con las previsiones , el crecimiento del PIB real
debería acelerarse ligeramente ( 1985 : 2,4% ; 1986 :
2,5% ; 1987 : 2,8% ); sin embargo , no alcanzaría la
proporción que podría y debería tener para reducir de
forma clara y duradera el desempleo en la Comuni
dad . No obstante , el límite a partir del cual el
crecimiento económico real se traduce en un aumento
del empleo es , en la actualidad , mucho más bajo que
en los años 60 ó 70 ; para 1986 y 1987 se espera un
aumento del empleo de aproximadamente el 0,8%
anual . Sin embargo , dado que la población activa
sigue creciendo ( lo cual responde cada vez menos a
causas demográficas y más a comportamientos socia
les ) la tasa de desempleo media de la Comunidad
(EUR-9 ; 1985 : 11,1 % ; 1986 : 11,0% ; 1987 : 10,8 % )
apenas se reducirá . Este resultado sigue siendo muy
decepcionante .
También sigue siendo decepcionante el reparto del
crecimiento entre las regiones y países de la Comuni
dad. Antes del primer choque petrolero se produjo un
proceso de recuperación de los países y regiones
menos desarrollados en términos de PIB real por
habitante que , desde entonces , ha quedado detenido o
que , en algunos casos , ha invertido su sentido . Parece
que en 1986 y 1987 tampoco va a recomenzar este
proceso de convergencia real que debe fomentarse por
ser un elemento sustancial para reforzar la cohesión
económica y social de la Comunidad .
Sin embargo , comparadas con las previsiones actua
les , las perspectivas de crecimiento del comercio
mundial podrían verse sensiblemente reducidas por
los graves peligros que pesan en el entorno económico
internacional . Tales peligros pueden enumerarse de la
siguiente manera :
— una nueva baja significativa del dólar o movimien
tos de cambio incontrolados ,
— un proceso de ajuste insuficiente o inadecuado en
Japón y en los Estados Unidos que podría desem
bocar en un aumento rápido del proteccionismo —
a pesar de las intenciones expresadas en Punta del
Este — , en una recesión en los Estados Unidos o en
una nueva aceleración de la inflación ,
— una nueva variación importance del precio del
petróleo ,
— una agravación de la situación de los países en vías
de desarrollo : ante un continuo deterioro de la
relación real de intercambio de las materias primas
que exportan y a falta de financiación exterior
adecuada o de nuevos mercados para sus exporta
ciones de productos agrícolas o manufacturados ,
estos países podrían verse obligados a reducir aún
más su crecimiento y sus importaciones .
En términos generales , actualmente el crecimiento de
la Comunidad corre a cargo de la demanda interior.
Esta transición se inició en la primera mitad de 1986 ,
de forma vacilante al principio , lo cual supuso la
necesidad de revisar ligeramente a la baja las previsio
nes de la primavera pasada . Los elementos más
dinámicos de la demanda interior real son la inversión
en bienes de equipo ( 1986 : 6,1% ; 1987 : 6,9% ) y el
consumo privado ( 1986 : 3,7% ; 1987 : 3,5% ); las
inversiones en el sector de la construcción se recuperan
mientras que el consumo público sigue creciendo de
forma muy lenta . A pesar del empeoramiento del
saldo real de la balanza bienes y servicios , que influye
N° L 385 / 8 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
negativamente sobre el crecimiento , sigue subiendo
provisionalmente el excedente en valor de la balanza
de pagos corrientes déla Comunidad ( 1985 : 0,5% del
PIB , 1986 : 1,2% : 1987 : 0,9% ).
tenga en cuenta , en la mayoría de los países , la
reducción de las tasas de inflación . En cuanto a este
último aspecto , es evidente la importancia del diálogo
social .
Estas evoluciones reflejan sobre todo la clara mejoría
de la relación real de intercambio como consecuencia
de la baja de los precios del petróleo y de la
devaluación del dólar . La factura petrolera de la
Comunidad se ha reducido a la mitad ; en la mayoría
de los países , en 1986 y 1987 aumentará sensiblemen
te el poder adquisitivo de las economías domésticas ;
los costes salariales reales per cápita apenas aumenta
ron en 1986 , pero podrían acelerarse de nuevo en
1987 ; la rentabilidad de las empresas ha mejorado , si
bien la media comunitaria está todavía lejos de
alcanzar el nivel de la época del primer choque
petrolero ; en algunos países de la Comunidad , la
mejora de la relación real de intercambio ha servido
para adoptar medidas fiscales que descargan en parte
los presupuestos públicos .
1.5 . La clara mejoría de las condiciones de la oferta en los
últimos años y los efectos positivos de la baja de los
precios del petróleo no son todavía suficientes para
lograr espontáneamente un crecimiento generador de
empleo lo suficientemente dinámico como para per
mitir reducir el paro en la Comunidad al ritmo
deseado . Los análisis a medio plazo muestran que , a
pesar de la mejoría de las condiciones generales , la
media de la tasa de creciminento de los años 1986 a
1990 podría mantenerse por debajo de 3 % y , en esas
condiciones , la tasa de desempleo en la Comunidad de
los Doce se situaría en el año 1990 todavía por encima
del 10% . En parte , la explicación se encuentra en el
hecho de que , en los próximos años , no cabe esperar
del entorno internacional grandes impulsos para el
crecimiento . La estrategia comunitaria de coopera
ción para un mayor crecimiento y empleo decidida el
año pasado , que se ha resumido en el punto 1.1 , dista
de haber perdido su actualidad : al contrario , debe
aplicarse ya consciente y decididamente . Así , la
mejora actual de las condiciones de la oferta y las
modificaciones de los comportamientos pueden
ponerse al servicio de un crecimiento más rápido del
empleo ; es la mejor forma de utilizar las condiciones
favorables resultantes de la baja del precio del petróleo
y de las tasas de inflación . Si no se aprovecha esta
oportunidad en 1987 y 1988 , ya no será posible , de
aquí al final de la década , reducir el desempleo de
forma significativa en la Comunidad .
El crecimiento sostenido de las inversiones de las
empresas observado en 1986 y previsto para 1987 no
sólo constituye un apoyo a la demanda sino que
aumenta también las capacidades de producción . No
obstante , la tasa de inversión global de la Comunidad
( en % del PIB ) sigue situándose todavía unos cuatro
puntos por debajo de su nivel anterior al primer
choque petrolero y el crecimiento de las capacidades
de producción y la creación de nuevos puestos de
trabajo deben acelerarse todavía progresivamente . Así
pues , el mayor esfuerzo de inversión debe mantenerse
durante varios años .
Las tasas de inflación se han reducido y se ha
afianzado su convergencia hacia una mayor estabili
dad . Esta evolución favorable se debe también en gran
parte a la mejora de la relación real de intercambio . La
baja de los precios de los productos importados , sobre
todo de los productos petroleros , pone un freno al alza
del índice de precios al consumo privado y conduce , en
la mayor parte de los países , a una menor progresión
de los salarios y de los costes nominales . Pero hay que
ver en ello también la continuación del éxito de las
políticas de estabilidad más convergentes llevadas a
cabo desde hace algunos años en el SME y en la
Comunidad . La tasa de inflación media de la Comu
nidad (precio del consumo privado en 1986 : 3,7 % , en
1987 : 3,0% ) se ha reducido a un nivel desconocido
desde hace dos decenios ; se trata ahora de mantener y
consolidar esta mayor estabilidad y convergencia de
los precios . Parece justificado un cierto optimismo al
respecto . El índice de utilización de las capacidades de
producción ha aumentado , pero el incremento de las
inversiones comienza a contribuir al aumento de las
capacidades y el punto a partir del cual aparecen
tensiones podría alejarse más . Por otra parte , la
evolución de los precios de importación no parece
amenazar la estabilidad interna en 1987 y hay posibi
lidades de que la progresión de los salarios nominales
La aplicación efectiva de la estrategia comunitaria
para el crecimiento y el empleo es también un
elemento importante para la realización de los grandes
proyectos y tareas a medio plazo de la Comunidad . En
este contexto , existe una especial relación de apoyo
mutuo . El fomento del progreso técnico y la plena
realización del mercado interior aportarán un apoyo
esencial al potencial económico y a la competitividad
de la Comunidad ; al mismo tiempo , la realización de
esta tarea se verá sustancialmente facilitada — tam
bién desde el punto de vista social — si la aplicación de
la estrategia conduce efectivamente a realizar un
crecimiento más vigoroso y más generador de empleo .
Este crecimiento facilita en gran medida la puesta al
día de las regiones retrasadas y la reconversión de las
regiones industriales en declive ; simultáneamente , el
refuerzo de la cohesión económica y social de la
Comunidad y el reinicio del proceso de convergencia
real contribuyen a aumentar el potencial económico y
la dinámica de conjunto de la Comunidad . Por último ,
el crecimiento dentro de la estabilidad facilita el
desarrollo del SME y de la cooperación monetaria ; al
mismo tiempo , la creación de una zona de estabilidad
monetaria favorece los intercambios , refuerza la inte
gración y atenúa el impacto de los factores perturba
dores externos .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 9
mismos el consumo privado y producir , al mismo
tiempo , mayores ingresos y menos gastos para los
presupuestos públicos .
1.7 . La política de la hacienda pública desempeña un papel
importante pero muy difícil en la realización de la
estrategia comunitaria . Se debe mantener el objetivo
de la consolidación a medio plazo de los presupuestos
públicos . Al mismo tiempo , todos los márgenes de
acción existentes y que surjan se deben aprovechar lo
más rápidamente posible y con decisión para mejorar
las condiciones de la oferta y la demanda mediante la
reducción de impuestos y de las cargas fiscales y un
refuerzo de la inversión pública . Estos márgenes
proceden de los ingresos suplementarios y de la
reducción de gastos resultantes de un crecimiento más
vigoroso y del aumento del empleo . Sin embargo ,
estos márgenes de maniobras se desarrollan de forma
muy diferente en los Estados miembros . La situación
más favorable se presenta en Alemania y Luxembur
go ; en Francia se están utilizando los márgenes de
maniobra existentes , habiéndose ya previsto reduccio
nes impositivas importantes para 1987 y anunciado
ulteriores disminuciones para 1988 si bien , al mismo
tiempo , se reducirá el déficit presupuestario en cada
uno de esos años . Si la expansión se afianza aún más
en el extranjero , sobre todo en la Comunidad , la
política presupuestaria de Francia se verá facilitada .
En el Reino Unido el Gobierno , en su declaración de
otoño , ha previsto un aumento de los gastos públicos
del orden de 4,75 miles de millones de libras en el
ejercicio 1987 / 88 . Esto significa que los gastos
públicos previstos para 1987 / 88 se sitúan en un nivel
aproximado del 2 % más elevados en términos reales
que el resultado estimado de 1986 / 87 . En cambio , los
déficits demasiado pesados y los niveles de endeuda
miento público de Bélgica , Grecia , Irlanda , Italia y
Portugal exige que se siga concediendo la prioridad al
saneamiento presupuestario . Dinamarca ha ofrecido
en los "últimos años un ejemplo de que tal saneamiento
es compatible con un desarrollo favorable de la
inversión empresarial y del empleo . En un último
grupo de países (Dinamarca , España , Países Bajos ) si
bien las limitaciones presupuestarias son menos seve
ras , hay otros aspectos de la evolución a corto plazo
que limitan la libertad de maniobra en el plano
macroeconómico .
1.6 . En 1987 y en los años siguientes , debe proseguir el
esfuerzo iniciado para mejorar las condiciones de la
oferta y la adaptabilidad de los mercados . No obstan
te , cuando desaparezca el impacto positivo de la
mejora de la relación real de intercambio , habrá que
continuar apoyando la demanda interior , respetando
al mismo tiempo el objetivo de consolidación a medio
plazo de la Hacienda Pública .
El elemento más dinámico debe y puede ser las
inversiones empresariales . Ante la evolución que se
vislumbra , basta cierta aceleración para conseguir la
expansión necesaria para lograr los objetivos de la
estrategia comunitaria . Las inversiones se basan ,
naturalmente , en un cálculo objetivo de rentabilidad ;
por ello es necesario proseguir los esfuerzos para
lograr una mayor rentabilidad , la reducción de los
tipos de interés reales sobre una base sana y la
promoción de los capitales de riesgo . Pero la decisión
de invertir depende también de la confianza y la
disposición de los empresarios a asumir riesgos ; esta
confianza y esta disposición deben fomentarse . La
contribución de los empresarios debe consistir sobre
todo en responder con la mayor rapidez a la rentabi
lidad creciente , con inversiones más importantes y
más generadoras de empleo .
Las inversiones públicas y las inversiones en infraes
tructuras en sentido más amplio, que no deben ser
necesariamente financiadas con dinero público , deben
constituir , asimismo , un elemento dinámico de la
demanda . Las inversiones públicas han sufrido los
efectos de la consolidación de los presupuestos públi
cos ; su participación en los PIB de la Comunidad ha
descendido en casi 1 ,5 puntos desde el principio de los
años 70 . En la actualidad existe una necesidad de
recuperación en el terreno de la realización de proyec
tos económicamente rentables . Se deben , pues , adop
tar las iniciativas necesarias , también a nivel comuni
tario , y aportar los medios financieros públicos y
privados que se precisan . A tal fin podría destinarse
una parte de los márgenes de maniobra de los
presupuestos públicos resultantes de la reestructura
ción y de los aumentos de ingresos o de las reducciones
de gastos producidas como consecuencia de la mejora
del crecimiento y del empleo .
También el consumo de las economías domésticas,
como agregado más importante de la demanda inte
rior , puede apoyar la demanda en los próximos años .
La subida moderada de los salarios reales , el aumento
del empleo así como la reducción de las cargas fiscales
y sociales como consecuencia de una mayor holgura
presupuestaria , harán posible un aumento del consu
mo privado a medio plazo en una tasa comparable a la
del PIB . Para ello es importante que , sin apartarse del
objetivo de consolidar las finanzas públicas a medio
plazo , las reducciones de impuestos y de cargas
fiscales se produzcan en un plazo relativamente corto .
En una fase posterior , cuando se haya recuperado más
la rentabilidad de las empresas y el empleo aumente
más rápidamente , la acelaración del empleo y de los
salarios reales podrán apoyar más fácilmente por sí
Así pues , en los años 1987 y 1988 probablemente sólo
habrá un pequeño grupo de países que pueda influir en
las condiciones de la oferta y la demanda a través de su
política presupuestaria . Es importante que aumente el
número de países en que se confirme una recuperación
económica ; se trata ahora de reforzar esta reacción en
cadena positiva de forma concertada . Por otra parte ,
en todos los Estados miembros existe un margen de
maniobra suplementario para mejorar las condiciones
para el aumento del empleo mediante la reestructura
ción de los ingresos y los gastos públicos , incluida una
reducción selectiva de las subvenciones . No deben
infravalorarse estas posibilidades , para lo cual sería
necesario un intercambio de experiencias . Este prin
N° L 385 / 10 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
cipio de reestructuración debería aplicarse también al
presupuesto comunitario .
1.8 . A pesar de los profundos cambios que se han produ
cido en la situación monetaria internacional , no hay
razón para cambiar las líneas fundamentales de la
política monetaria de la Comunidad. Esta debe seguir
orientándose a financiar de forma adecuada el margen
de maniobra existente para el crecimiento real y , al
mismo tiempo , afianzar los resultados obtenidos en
materia de reducción de la tasa de inflación y , en caso
necesario , a mejorarlos . Hasta ahora , la tarea de la
política monetaria se ha visto facilitada por el desarro
llo económico exterior . La devaluación del dólar y el
retroceso de los precios del petróleo y de los tipos de
interés americanos han aumentado la posibilidad de
reducción de tipos de interés europeos , sin que ello
suponga un riesgo de mayor inflación . Una nueva
caída importante del dólar podría exigir una reacción
flexible de los tipos de interés en Europa para hacer
frente al peligro de una nueva depreciación excesiva
del dólar con las consiguientes consecuencias negati
vas a medio plazo . Todo ello debe hacerse , sin
embargo , con cuidado para evitar que surja un nuevo
potencial de inflación . La eliminación de las expecta
tivas de inflación y el aumento del ahorro global
deberían traer consigo , en la mayoría de los países ,
una reducción de los intereses reales a largo plazo
sobre una base sólida . Este es uno de los objetivos de la
estrategia . El SME ha demostrado ser un factor
estabilizador . La convergencia cada vez mayor com
binada con una liberalización del tráfico de capitales
ha hecho que sea más urgente una coordinación más
estrecha de la política económica de los Estados
miembros , tanto de forma interna entre la política
monetaria , presupuestaria y fiscal , como a nivel
comunitario entre los diferentes estados . Los progre
sos que se han logrado en la consecución de una zona
de estabilidad monetaria sirven para reducir la depen
dencia del exterior y constituyen las bases para
ulteriores progresos en la integración de las economías
europeas .
deberían traducirse en un aumento del empleo si se
pudiera asegurar un incremento adecuado de la
demanda . También cierta reducción de las aportacio
nes a la seguridad social podría contribuir a aumentar
el empleo ; se trata de aprovechar el margen de
maniobra que queda respetando el nivel de las pres
taciones y el equilibrio financiero de los sistemas de
seguridad social . También la adaptación de determi
nadas normativas laborales de carácter exagerado u
obsoleto podría ayudar a crear nuevos puestos de
trabajo . Se han adoptado o se están estudiando
muchas iniciativas destinadas a fomentar la creación
de puestos de trabajo , sobre todo de empleos indepen
dientes o en las pequeñas empresas ; tales iniciativas
deben favorecerse y ser objeto de un intercambio de
experiencias .
Como las medidas de flexibilización de los mercados ,
y en particular del mercado del trabajo , afectan
muchas veces a aspectos sociales importantes , deben
ser examinadas de forma detallada con los interlocu
tores sociales . Una parte de ellas corresponde en gran
medida a la libertad de convenio de los interlocutores
sociales ; tal es el caso , por ejemplo , de las medidas de
reestructuración y reducción del tiempo de trabajo ,
que pueden también , por su parte , hacer que el
proceso de crecimiento sea más creador de empleo
siempre y cuando se mantengan neutras desde el punto
de vista del nivel de los costes .
De manera general , conviene seguir en este ámbito el
principio ya enunciado en el informe anual del año
precedente en los siguientes términos : «El espíritu
dentro del cual se desarrolla esta discusión es impor
tante para su éxito . El objetivo de una mayor
flexibilidad no consiste en dar al traste con las
conquistas sociales sino en crear más puestos de
trabajo . Por ello , la eficacia económica así como el
mantenimiento y el desarrollo del progreso social
deben estar conciliados entre sí en la medida de lo
posible .»
1.10 . Para que la estrategia comunitaria de cooperación
para el crecimiento y el empleo constituya un éxito, es
importante aplicar efectivamente las orientaciones
en todos los Estados miembros tanto en lo que se
refiere a las medidas macro y microeconómicas como
al diálogo social a nivel comunitario y a nivel nacio
nal .
La Comisión se propone realizar un balance provisio
nal de la aplicación de la estrategia comunitaria en la
Comunicación que debe hacer en julio de 1987 al
Consejo de ministros de Economía y Hacienda . El
debate sobre este balance provisional podría represen
tar la ocasión para que el Consejo ECOFIN llevase a
cabo el mandato recibido del Consejo Europeo de La
Haya , el cual le invitó «a seguir» los progresos
realizados en la estrategia de crecimiento cooperativo
decretada a finales de 1985 desde este punto de vista y ,
para facilitar la elaboración de este informe provisio
nal , la Comisión invita a cada unq de los gobiernos de
los Estados miembros a que presenten hasta principios
del mes de mayo de 1987 un informe sucinto en el que
se expongan las iniciativas y medidas de política
1.9 . Debe seguir dándose prioridad a las medidas para
mejorar la adaptabilidad dé los mercados y del
entorno de las empresas , destinadas a promover la
creación de nuevas empresas , sobre todo pequeñas y
medianas , la formación profesional y el empleo de
nuevas tecnologías . La realización plena del mercado
interior es un elemento esencial para reforzar la
competencia y mejorar los mercados . La política del
mercado de trabajo reviste una especial importancia
para la realización de un crecimiento generador de
empleo . Los interlocutores sociales deberían seguir
haciendo durante algún tiempo una política de subida
moderada de salarios reales propicia a la creación de
empleos ; tal política se debe seguir hasta que las
inversiones creadoras de puestos de trabajo resulten
suficientemente rentables y la tasa de desempleo se
reduzca de forma tangible y progresiva de año en año .
En este sentido , la mayoría de los países ha hecho
importantes progresos en los últimos años , que
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 11
aplicación del artículo 3 de la Directiva 74 / 121 / CEE
del Consejo , de 18 de febrero de 1974 , relativa a la
estabilidad , el crecimiento y el pleno empleo en la
Comunidad í 1 ), teniendo en cuenta las condiciones
específicas que se registren en cada país .
Además , la Comisión invita a los interlocutores
sociales a que inicien , si es necesario por propia
iniciativa , el diálogo a nivel nacional sobre los temas
de la estrategia comunitaria .
económica por ellos adoptadas . Estos informes —
completados en su caso por los de los interlocutores
sociales — podrán ser examinados en el Comité de
política económica y en el marco del diálogo social
europeo .
A nivel nacional , el diálogo social sobre los temas de la
estrategia comunitaria no ha avanzado suficientemen
te en muchos países . Ésta es la razón por la que la
Comisión invita a los gobiernos de los Estados
miembros a adoptar las iniciativas necesarias en (') DO n° L 63 de.5 . 3 . 1974 , p . 19 .
2 . EVOLUCIÓN DE LA ECONOMIA Y CONVERGENCIA
2.1 La economía mundial La reducción a la mitad de los precios del petróleo en dólares
permite reducir el coste del consumo de petróleo del mundo
occidental en unos 220 mil millones de dólares . Como más de
la mitad de este petróleo se vende en los mercados interna
cionales , los pagos efectuados por los países importadores
netos de petróleo a los países exportadores netos deberían
reducirse en unos 120 mil millones de dólares . La disminu
ción de la factura petrolífera total de la Comunidad ( incluida
su propia producción ), calculada a partir de los niveles de
; consumo de 1985 , representa alrededor de 85 mil millones de
ECUS (2,5% del PIB ), mientras que la reducción de la
factura petrolífera neta ( importaciones ) se cifra en 60 mil
millones de ECUS ( 1,8% del PIB ).
La caída de los precios del petróleo ha tenido por consecuen
cia una disminución de la inflación , que , a su vez , ha
contribuido a la reducción de los tipos de interés . En Estados
Unidos , los tipos de interés a corto plazo bajaron 1 ,5 puntos
porcentuales durante los 12 meses anteriores a julio de 1986 ,
y los tipos de interés a largo plazo experimentaron una
reducción todavía mayor , 2,5 puntos . En la Comunidad , se
registró una evolución del mismo orden ( los tipos a corto
plazo bajaron , asimismo , 1 ,5 puntos porcentuales y los tipos
a largo plazo 2 puntos ). A este desarrollo ha contribuido de
forma significativa la flexibilización de la política monetaria ,
en particular en Estados Unidos (véanse los gráficos 8 y
En los últimos dieciocho meses , la economía mundial se ha
caracterizado principalmente por tres hechos : la reducción a
la mitad de los precios del petróleo en dólares , la corrección
de la sobrevaloración del dólar y la reducción de los tipos de
interés . La combinación de estos tres factores permitirá a la
economía mundial reanudar un crecimiento más estable a
medio plazo . No obstante , las previsiones a corto plazo en
cuanto al crecimiento económico mundial no son mucho más
optimistas que las del año pasado en la misma época . El
crecimiento en la zona de la OCDE en su conjunto debería
situarse en un 2,5% en 1986 y 1987 , es decir , ligeramente
menor que en 1985 .
Los precios del petróleo pasaron de 25—30 dólares / barril en
1985 a 10—15 dólares en este año , lo que , calculado en
monedas europeas , representa una reducción todavía más
acusada . En efecto , el precio spot , expresado en dólares ,
experimentó una reducción del 50% , aproximadamente , a
lo largo de los doce meses anteriores a septiembre de 1986 ,
reducción que , traducida a ECUS , fue del orden del 65 % . El
impacto de esta evolución no se limitará al mercado del
petróleo , sino que tendrá también importantes efectos
indirectos , como la reducción de la factura petrolífera , un
impulso deflacionista , unas consecuencias positivas sobre la
producción potencial de los países industrializados y , por lo
tanto , la posibilidad de aplicar políticas económicas adapta
das a una tasa de crecimiento más rápida . La reducción a la
mitad de los precios del petróleo es un hecho sin precedentes ,
por lo que resulta difícil prever con certeza sus efectos sobre
la economía mundial .
La caída de los precios a 10—15 dólares / barril debería
suponer un aumento considerable del consumo de petróleo y
un crecimiento con mayor intensidad energética , tanto más
acusado por cuanto que los precios internos de las distintas
fuentes de energía tenderían también a la baja . Ahora bien , a
nivel interno , estos factores pueden agravar los problemas de
protección del medio ambiente . A nivel exterior , el mayor
consumo de productos petrolíferos , al conjugarse con la
disminución de la oferta de petróleo por parte de los países
productores , incrementaría las probabilidades de una rápida
recuperación de su precio .
9 .
La caída de los precios del petróleo y la reducción de los tipos
de interés han aumentado la rentabilidad de las industrias
usuarias de energía , por lo que es probable que los indus
triales realicen nuevas inversiones o retrasen la sustitución de
las instalaciones más antiguas . Todo esto debería conducir a
un cierto crecimiento de la producción potencial inducido
por la oferta .
Para los países en desarrollo altamente endeudados , la
reducción generalizada de los tipos de interés constituye una
gran ayuda , aunque insuficiente . Una reducción general de
un punto porcentual representa para dichos países alrededor
de 7 mil millones de dólares al año ( lo que muestra la
amplitud de su deuda a corto plazo y a tipo flotante). Sin
embargo , los países en vías de desarrollo han sufrido
simultáneamente un nuevo deterioro de sus relaciones reales
de intercambio (—1,7% en 1985 ) y una disminución de sus
ingresos de exportación (—1 ,6 % en 1 985 y —0,9 % previsto
para 1986 ). Debido a esto , su déficit por cuenta corriente ha
N° .L 385 / 12 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
sido muy importante , y les ha impedido aumentar la tasa de
crecimiento (4,1 % en 1985 y 3,3 % previsto para 1986 ). En
particular , los países exportadores de petróleo (principal
mente los de la OPEP , pero también México , China y
Malasia ) atraviesan un período de austeridad que exigirá una
reducción de sus importaciones . No obstante , las perspecti
vas son algo mejores para determinados países de reciente
industrialización (como Taiwán y Corea del Sur , por ejem
plo ), cuya competitividad ha experimentado un fuerte
aumento tomo consecuencia del alineamiento de su moneda
con el dólar , cuyo tipo de cambio ha bajado .
En términos globales , el crecimiento del comercio mundial de
productos manufacturados sigue siendo moderado . En
1986 , la relación real de intercambio de los países industria
lizados registró la mejora más importante desde la guerra (del
7,5% en conjunto , pero , si sé excluye el comercio
intra-OCDE , de más del 30% ). No obstante , el volumen de
las importaciones mundiales , con exclusión de las de la
Comunidad , ponderadas por las cuotas de mercado de la
Comunidad , presenta una progresión muy lenta ( en torno al
1,3% en 1986 , 2,4% en 1987 ). Este hecho demuestra que
cada vez es más necesaria una expansión económica autóge
na de Europa en su conjunto .
La devaluación del dólar , ciertamente considerable ( 33%
con respecto al ECU en los 18 meses anteriores a septiembre
de 1986 , 40 % con respecto al yen ), no basta por sí sola para
equilibrar rápidamente la balanza comercial de Estados
Unidos . Durante el primer semestre de 1986 , la caída de los
precios del petróleo compensó los efectos de la depreciación
del dólar sobre la relación real de intercambio . No obstante ,
las previsiones a corto plazo de los servicios de la Comisión
no indican nuevas reducciones del precio del petróleo , de
forma que el alza de los precios de importación de productos
no petrolíferos tendrá por efecto el deterioro de la relación
real de intercambio . Con el tiempo , esto supondrá , para
Estados Unidos , un ajuste del volumen de exportaciones y de
importaciones . Pero , para 1986 y 1987 , no cabe esperar
todavía una mejora del déficit comercial , ya que los gastos de
las importaciones podrían aumentar más rápidamente que
los ingresos por exportaciones ( efectos de la curva en J ).
Además , el saldo de la balanza por cuenta corriente se
degradará progresivamente debido a la carga que supone el
servicio de la creciente deuda exterior de Estados Unidos .
Esto significa que , en 1986 y 1987 , el déficit corriente de
Estados Unidos debería de ser muy superior a 100 mil
millones de dólares . El efecto ejercido por los precios del
petróleo también tendrá por consecuencia un aumento
considerable de los superávit de la Comunidad y de Japón en
1986 . El superávit japonés podría representar en 1986 más
del 4 % del PIB , es decir , un porcentaje cuatro veces superior
al de la Comunidad .
Para 1987 , los indicadores económicos actuales no señalan ni
un crecimiento importante ni una recesión de la economía
mundial . No obstante , nada garantiza que esta perspectiva ,
más bien moderada , se haga realidad , por lo que las hipótesis
de la Comisión en materia de comercio mundial podrían
resultar excesivamente optimistas . En efecto :
i ) La depreciación del dólar todavía no ha supuesto una
aceleración de la inflación en Estados Unidos . Sin
embargo , es sólo cuestión de tiempo que se traduzca en
una elevación de los precios de importación y en
presiones al alza sobre los precios de las materias primas
expresados en dólares . Por lo tanto , no debe subesti
marse el peligro de una aceleración de la inflación . Si una
política presupuestaria restrictiva adoptada con el deseo
de reducir el déficit presupuestario coincidiese con una
política monetaria más austera , que pretenda prevenir
una reducción excesiva del tipo de cambio del dólar o
atajar un rápido aumento de la inflación , podría
producirse efectivamente una recesión . ,
ii ) El precio del petróleo podría recuperarse mucho antes
de lo que hoy se espera , en especial si los países
miembros de la OPEP son capaces de reducir de forma
conjunta su producción . Es posible que los contingentes
fijados por los países de la OPEP a mediados de 1986 ya
hayan desencadenado una evolución en este sentido .
Pero también es cierto que , en la actualidad , el precio del
petróleo es especialmente volátil en las dos direccio
nes .
iii ) Debido a la deuda externa y a las desfavorables
perspectivas de los países en vías de desarrollo , el
sistema bancario en su conjunto se enfrenta al riesgo
permanente de que importantes países se encuentren en
estado de suspensión de pagos .
Durante el año pasado, el entorno económico mundial ha
sufrido transformaciones radicales debidas a la caída del
precio del petróleo, a la depreciación del dólar y a la
reducción de los tipos de interés . En los países industrializa
dos consumidores de petróleo, se produjo paralelamente una
mejora de las relaciones reales de intercambio de una
amplitud y rapidez sin precedentes desde la guerra . Hay que
esperar que la demanda interior de los países industrializados
sea suficiente para evitar una disminución de la demanda y de
la producción tendenciales, a nivel mundial. Ahora bien, el
proceso de ajuste económico requiere su tiempo, y existe el
En lo que se refiere a las políticas de ajuste interno de Estados
Unidos, con la Ley Grámm-Rudman-Hollings sobre la
reducción del déficit , adoptada a finales de 1985 , se ha
querido imponer una rigurosa disciplina presupuestaria con
objeto de liquidar la totalidad del déficit del presupuesto
federal en cinco años . Pero las perspectivas de realización de
este objetivo son bastante inciertas . Ahora bien , se han
ejercido fuertes presiones para reducir el déficit a un importe
de 230 mil millones de dólares para el ejercicio 1986 , lo que
debería suponer la aplicación de una política presupuestaria
rigurosa durante varios años . La política presupuestaria de
Japón se ha mantenido en su objetivo de saneamiento a
medio plazo de la hacienda pública ; en otoño , el gobierno
adoptó un programa de medidas de apoyo a la demanda
interior que incluía , en particular , 3 000 billones de yenes en
gastos de obras públicas , es decir un 1 % del producto
interior bruto en términos nominales . A pesar de estas
medidas , no parece que la mejora de la relación real de
intercambio se refleje plenamente en el conjunto de la
economía y en los consumidores en particular , por lo que
todavía no ha supuesto el impulso que cabría esperar .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 13
peligro de que la evolución hacia una situación nueva y mas
equilibrada de la economía mundial se vea perturbada . Los
países industrializados deben, en primer lugar, aplicar
políticas específicas y coordinadas dirigidas a aprovechar
plenamente la mejora de las condiciones de la oferta y a
acelerar el proceso de corrección de los principales desequi
librios de las balanzas de pagos . Además, la situación de los
países en vías de desarrollo en materia de endeudamiento
sigue siendo precaria, y constituye un peligro para la
economía internacional.
CUADRO 1
Producción mundial , comercio y precios
1984 , 1985 1986 1987
Producto interior bruto real:
variación en % respecto del año precedente: II
EUR 12 2,2 2,4 2,5 2,8
Otros países de la OCDE 5,5 3,4 2,6 2,4
— Estados Unidos 6,5 2,8 2,8 2,3
— Canadá 5,0 4,5 3,3 2,8
— Japón 5,7 4,5 2,0 2,4
— Resto de la OCDE 3,3 3,6 2,5 2,4
Total OCDE 4,4 . ' 3,0 2,6 2,5
Volumen de importaciones mundiales — I
variación en % respecto del año precedente: I
Incluida EUR ; ponderaciones en función de las 9,3 3,4 3,8 4,4
importaciones mundiales 10,4 2,2 2,3 3,1
Excluida EUR; ponderaciones en función de las 7,5 1,9 1,3 2,4
importaciones mundiales \\
Excluida EUR ; ponderaciones en función de las
cuotas de mercado EUR
Precios mundiales de exportación en dólares: I
variación en % respecto del año precedente: I\
Mat. primas , con exclusión de los combustibles - 1,5 - 10,5 3,2 - 1,6
Petróleo crudo ( fob ) - 4,5 - 3,0 - 47,3 - 12,9
Productos manufacturados - 2,8 - 1,2 17,3 4,0
Balanza por cuenta corriente — en miles
de millones de dólares: \
EUR 12 2,8 14,4 50,5 43,5
Otros países de la OCDE - 67,5 - 74,4 - 65,8 - 75,5
— Estados Unidos - 101,6 - 117,7 - 139,5 - 140,5
— Canadá 1,9 - 1,7 - 5,4 - 6,5
— Japón 35,1 49,2 85,0 79,0
— Resto de la OCDE - 3,0 - 4,3 - 6,0 - 7,6
Total OCDE - 64,7 - 60,0 - 15,3 - 322,0
Países de la OPEP - 6,0 ' 1,4 - 32,2 - 24,8
Otros países en vías de desarrollo (') - 20,0 - 22,2 - 22,3 - 21,2
Otros países ( 2 ) 25,2 5,0 - 1,4 - 0,7
Errores y omisiones - 65,5 - 75,8 - 71,1 78,6
(') El epígrafe «Otros países en vías de desarrollo» incluye China , Yugoslavia y Sudáfrica .
( 2 ) El epígrafe «Qtros países» no incluye el comercio intra-COMECON.
Fuente: Servicios de la Comisión ( sobre la base de las previsiones económicas de octubre).
N° L 385 / 14 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
CUADRO 2
Equilibrio ahorro / inversión en Estados Unidos , Japón y la Comunidad (% del PNB / PIB )
Recursos Empleos
c , . Déficit
Superávit dg ,as
'Ahorro Inversión Excedente por , A > • •, - • = = v + Administra
privado privada de ahorro cuentav v ciones
corriente n' urPublicas
Estados Unidos 1985 17,2 - 16,6 = 0,6 = - 2,9 + 3,5
1986 16,4 - 16,5 = - 0,1 = - 3,5 + 3,4
1987 15,9 - 16,6 = - 0,7 = - 3,3 + 2,6
Japón 1985 32,9 - 28,0 = 4,9 = 3,7 + 1,2
1986 34,2 - 28,9 = 5,3 = 4,3 + 1,0
1987 33,5 - 29,5 = 4,0 3,5 + 0,5
EUR 12 1985 21,7 - 16,1 = 5,6 = 0,5 + 5,1
1986 22,4 - 16,5 = 5,9 = 1,2 + 4,7
1987 22,6 - 17,0 = 5,0 = 0,9 + 4,1
NB: Los datos de las cuentas nacionales de Estados Unidos , Japón y la Comunidad no son estrictamente comparables .
Fuente: Servicios de la Comisión ( sobre la base de las previsiones económicas de octubre de 1986 ).
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 15
GRÁFICO. 1
El precio del petróleo
Precios medios de importación del petróleo crudo en la Comunidad (EUR 12) en dólares , en ECU y en términos
reales (índice 1973 = 100)
(') Corregido por el índice implícito de los precios al consumo privado .
Fuente : Eurostat y .Servicios de la Comisión .
N° L 385 / 16 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
Consecuencias económicas de la caída de los precios del petroleo
La caída de los precios del petróleo constituye uno de los principales elementos de la coyuntura
económica de 1986 . Partiendo de la hipótesis — posible pero no segura — de que el precio medio del
petróleo en 1986 fuera de 15 dólares / barril , la reducción ascendería al 45 % respecto de 1985 . Pero la
importante depreciación del dólar respecto del ECU hace aún más acusada esta disminución :
expresado en ECU , el precio del barril de petróleo se habría reducido en un 55 % aproximadamente ,
respecto de 1985 . La amplitud de esta reducción y el papel desempeñado por esta fuente de energía en
el conjunto de la economía hacen prever las importantes repercusiones de la caída de los precios del
petróleo sobre las perspectivas de evolución de las economías europeas .
Sus consecuencias se manifestarán tanto a corto como a largo plazo , y no afectarán únicamente a la
oferta y la demanda , sino también a la política económica . No obstante , deben hacerse dos reservas
preliminares .
— Partimos de la hipótesis de que la caída de los precios del petróleo es definitiva y , por consiguiente ,
se ha supuesto que se dispondrá del tiempo necesario pára que sus consecuencias se desarrollen en
toda su amplitud (a diferencia de los escenarios que se presentan en el texto , en los que el precio del
petróleo experimenta una recuperación a medio plazo ). Por ello , no se ha introducido en el
comportamiento de los agentes económicos ningún compás de espera mientras que , en la realidad
económica , la incertidumbre sobre la duración de la reducción podría retrasar su reacción .
— Por otra parte , en 1986 también se han producido otros acontecimientos importantes (por
ejemplo , la depreciación del dólar ) que interfieren en las consecuencias propias de la caída de los
precios del petróleo . De esta forma , los efectos positivos que cabe esperar para Europa podrían no
verse traducidos en una mejora inmediata y proporcionada de la coyuntura europea .
CUADRO 3
Estimación de los efectos de una reducción de los precios del petróleo de 27 a 15 dólares el barril
Nivel del PNB
(en % )
Nivel de los precios
al consumo
(en % )
Nivel del empleo
( en % )
Saldo
corriente
(en % del PNB )
1986 1987 1986 ■ 1987 1986 1987 1986 1987
Estimaciones de
la Comisión ( x ) I I
República Federal de
Alemania 1,4 1,7 - 1,7 - 2,4 0,9 1,2 1,4 0,3
Francia 0,9 1,9 - 1,4 - 2,2 0,9 1,2 1,5 0,9
Italia 0,3 2,1 - 1,2 - 2,9 0,2 0,7 1,5 0,5
Reino Unido 0,3 0,9 - 0,3 0,2 0 0 - 1,4 - 0,7
EUR 10 0,9 1,4 - 1,4 - 2,2 0,5 0,9 1,0 0,5
Estimaciones del I
modelo HERMES ( 2 ) I II
Francia 1,1 1,9 - 3,5 - 4,4 0,3 0,5
Fuentes:
(') Estas estimaciones han sido realizadas por los servicios de la Comisión y no se han basado directamente en modelos
économétricos . La estimación relativa a lá Comunidad (EUR 10 ) se ha basado en una evaluación-por países .
( 2 ) El modelo HERMES (Harmonised European research for macrosectorial and energy systems) se basa en la hipótesis de que el
30% del aumento de beneficios se invierte en la modernización de la industria .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 17
A corto plazo, se manifestarán dos efectos directos : - una transferencia de renta de los países
productores de petróleo a los países importadores netos y una reducción generalizada de los costes de
producción para loíusuarios . Bajo la hipótesis de que el precio del petróleo sea de 15 dólares / barril ,
dichas transferencias de renta serán considerables : 1,8 puntos del PIB para la Comunidad Europea ,
aunque con claras diferencias entre los países miembros en función de su grado de dependencia (desde
4,1 puntos en el caso de Portugal , hasta —0,8 en el del Reino Unido ). De forma aislada 0 ), esto
conduciría a un crecimiento más rápido del PIB a precios constantes , cuyo nivel , al cabo de dos años ,
superaría en un 1 ,5 % al que hubiera tenido sin la reducción del precio del petróleo . Sin embargo , estos,
efectos positivos se verán atenuados por la disminución , probablemente brutal , de las importaciones
de los países productores de petróleo ; pero , aun así , parece que el impacto sobre los países europeos
será positivo . Por otra parte , la caída del precio del petróleo debería permitir reducir los déficit
públicos ( ahorros en los gastos energéticos , de un 0,1 a un 0,5% del PIB , incremento en términos
reales de las bases imponibles fiscales y parafiscales ).
La mejora en la relación real de intercambio resultante de la caída de los precios del petróleo conducirá
asimismo a una disminución considerable del ritmo de inflación de los pa6ses europeos (probable
mente con la excepción del Reino Unido , debido a la devaluación de la libra esterlina ): al cabo de dos
años podría estar próxima al 2 % . Además , dicha disminución de la inflación ya ha tenido por efecto
una reducción importante de los tipos de interés nominales a largo plazo (—2,0 puntos entre julio de
1985 y julio de 1986 para la Comunidad ); paradójicamente , la reducción de los tipos a corto plazo se
muestra más vacilante , ya que está fuertemente vinculada a los movimientos de los tipos de cambio .
Esta reducción desempeña un importante papel , porque proporciona una mayor solvencia a los
agentes económicos endeudados , incluso a corto plazo , en función de la importancia de su
endeudamiento a tipos revisables . Por último , el movimiento de deflación debería facilitar la tarea de
las autoridades monetarias .
A largo plazo, la permanencia de los efectos descritos dependerá fundamentalmente de que los precios
del petróleo se mantengan a un nivel moderado , pero también de las previsiones de los agentes
económicos . Ahora bien , aun en el caso de que el precio del petróleo pudiese mantenerse en un valor
próximo a 15 dólares / barril durante algún tiempo , podría volver a aumentar a continuación bajo la
presión combinada del cfecimiento de la demanda mundial y de la disminución de la oferta : Por lo
tanto , sus efectos a largo plazo son inciertos . Por el lado de la oferta , los efectos que , por naturaleza ,
sólo se manifiestan plenamente a medio o largo plazo , procederían principalmente de un incremento
de la capacidad productiva rentable . Gracias a la mejora de su rentabilidad prevista , se podrían
realizar ciertos planes de inversión que , de no haberse producido esta caída de los precios del petróleo ,
no se habrían llevado a cabo , por no poder liberar márgenes de beneficios suficientes . Este impacto
podría verse reforzado , en los primeros años , por un aplazamiento de la sustitución de los equipos más
antiguos , cuya rentabilidad económica se mantendría gracias a la caída de los precios del petróleo .
Aunque su estimación es bastante delicada , los efectos puros por el lado de la oferta podrían permitir a
largo plazo un incremento de la capacidad productiva del 2 al 5% para el conjunto de la
Comunidad .
La caída del precio del petróleo también tiene importantes consecuencias para la política económica .
En efecto , conduce a la reducción , a plazo más o menos largo según los países , de las restricciones que
pesan actualmente sobre las políticas monetarias y presupuestarias : disminución de la inflación ,
reducción de los déficit públicos y mejora de la balanza por cuenta corriente en la mayoría de los países
de la Comunidad . Aumentarían , por lo tanto , las consecuencias indirectas resultantes de la
reaparición de márgenes de maniobra para la política económica . Todo esto tendría por efecto
facilitar la aplicación de la Estrategia de Cooperación para el crecimiento y el empleo .
(') Este impacto sólo se producirá bajo el supuesto de ceteris paribus, en particular la situación económica , y se
superpondrá por tanto a los efectos de las otras perturbaciones ( ley Gramm-Rudman-Hollings , debilidad del
dólar , . . .).
N° L 385 / 18 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
2.2 Perspectivas económicas de la Comunidad
Las perspectivas de crecimiento económico a medio plazo en
Europa son más optimistas , por los profundos cambios del
entorno económico que ya se han mencionado : reducción a la
mitad de la factura petrolífera , correción del tipo de cambio
del dólar , caída de los tipos de interés y disminución de la
inflación . Sin embargo , a comienzos de 1986 , la recupera
ción económica , por otra parte más bien modesta , ha dado
muestras de vacilación . La reducción de la demanda de
productos industriales por parte de los países productores de
petróleo se produjo con más rapidez que el incremento de la
demanda interior de los países consumidores . En particular ,
los países de la OPEP y del COMECON, que en 1985
representaron más de. la tercera parte de las exportaciones
totales de la Comunidad con destino a terceros países ,
podrían llegar a comprimir considerablemente sus importa
ciones en 1986 ( en torno al 25 y 11 % , respectivamente , en
volumen ). Por otra parte , en 1986 , la mayoría de los países
en vías de desarrollo no productores de petróleo no han
podido desarrollar apenas sus importaciones , debido a las
dificultades vinculadas a su deuda exterior , a la caída de los
precios de las materias primas y , por lo tanto , a la falta de
divisas . Los países de la OCDE no miembros de la Comu
nidad incrementaron sus importaciones , pero , en conjuto ,
los mercados de exportación de la Comunidad no se
ampliaron prácticamente en 1986 . Además , debido a la
pérdida de competitividad vía precios , las exportaciones de la
Comunidad podrían incluso disminuir ligeramente a precios
constantes . Por consiguiente , será esencialmente el dinamis
mo de las importaciones intracomunitarias el que permitirá
que , en 1986 , las exportaciones de los Estados miembros
aumenten en torno al 2,2 % en volumen , es decir menos de la
mitad de la cifra alcanzada en 1985 ( 5,7% ).
Las importaciones extracomunitarias de los Estados miem
bros aumentarán , en cambio , con mucha más rapidez . El
comercio exterior constituirá , pues , un factor claramente
negativo para el crecimiento real de la Comunidad : sin este
elemento desfavorable , su crecimiento habría sido superior
en más de un punto porcentual . No obstante , este desarrollo
negativo de las exportaciones netas reales de la Comunidad
favorece claramente la reabsorción de los desequilibrios del
comercio mundial . A pesar de la importante modificación del
volumen de exportaciones e importaciones , y gracias a la
clara mejora de la relación real de intercambio , la balanza
por cuenta corriente de la Comunidad registrará en 1986 un
excedente claramente superior al de 1985 ( alrededor del
1,2% del producto interior bruto en términos nominales
frente al 0,5% en 1985 ).
Durante el primer semestre de 1986 , la debilidad de las
exportaciones se ha visto sólo parcialmente compensada por
el dinamismo de la demanda interior. Previendo nuevas
reducciones de precios , los compradores aplazaron sus
compras durante los primeros meses del año . Este fenómeno
afectó asimismo a las empresas que procedieron a reducir
parcialmente sus stocks de bienes intermedios . En un primer
momento , los consumidores , cuya renta real había aumen
tado de forma inesperada , incrementaron su ahorro . Pero , a
partir del segundo trimestre , la demanda final acusó signos
de recuperación . Esta evolución se vio asimismo confirmada
por una mayor confianza por parte de los consumidores , que
constituye un indicador anticipado establecido a partir de
encuestas efectuadas periódicamente en la Comunidad . El
consumo privado de la Comunidad debería aumentar en
1986 en un 3,7% en volumen , convirtiéndose así en el
principal factor de la recuperación . Será Alemania quien
registre la mayor tasa de crecimiento del consumo privado
( algo menos del 5% ).
Paralelamente al consumo privado , la inversión sigue soste
niendo la recuperación económica , aun siendo las tasas de
crecimiento inferiores a las observadas en ocasiones anterio
res , por la evolución menos expansionista que está experi
mentando la inversión en el sector de la construcción .
No obstante , en 1986 , este componente de la inversión se
incrementará en un 2,3 % , tras haber atravesado una fase de
declive en 1985 (—2,6% en términos reales ). En compen
sación , la inversión en bienes de equipo tiende claramente al
alza (progresión real del 6% aproximadamente ). Esta
evolución ha quedado confirmada por las últimas encuestas
sobre las inversiones industriales en la Comunidad . Según
dichas informaciones , los planes de inversión , ya expansio
nistas , adoptados el último otoño por las empresas indus
triales para 1986 , fueron revisados al alza en casi todos los
Estados miembros ( del 7 al 10% en términos reales ). Por lo
tanto , en 1986 , la industria sigue invirtiendo más que el
conjunto de la economía . El aumento relativamente 1 rápido
de la inversión en 1985 y 1986 sólo ha permitido por el
momento estabilizar el número de puestos de trabajo indus
triales en la Comunidad . Es evidente , por lo tanto , que , en los
años venideros , la inversión debe seguir aumentando fuerte
mente para compensar las pérdidas de puestos de trabajo
generadas por el bajo nivel de inversión de la segunda mitad
de los años setenta y comienzos de los ochenta (véase el
gráfico 10 ).
Como en los últimos años , el incremento del consumo
público es muy inferior a la tasa de crecimiento medio de la
demanda interior ( 1,7% ). En conjunto , la demanda interior
de la Comunidad registrará una clara expansión en 1986
( + 3,8% en términos reales frente al 2,2% de 1985 ).
Contrariamente a lo ocurrido para el crecimiento del pro
ducto interior bruto en volumen , el efecto de la relación real
de intercambio sobre los precios al consumo se hará sentir
casi de inmediato , a pesar de que la reducción de costes no se
haya trasladado plenamente a los precios de venta . No
obstante , en promedio , el consumidor europeo se ha bene
ficiado más de la mejora en la relación real de"intercambio
que el consumidor japonés , ya que en Japón la proporción de
beneficios vinculados a dicha mejora , que ha permanecido en
el sector empresarial , ha sido mayor .
Como han mostrado las encuestas realizadas a los consumi
dores en la Comunidad , la estabilización de los precios ha
provocado un incremento significativo del poder adquisitivo .
En promedip , el alza de los precios al consumo registrada en
la Comunidad en 1986 ( alrededor del 3,7% ) será la más
débil de los últimos veinte años .
A pesar de la considerable progresión de las tasas de salarios
reales ( 2,3% , sobre la base del deflactor del consumo ), en
1986 , los costes salariales reales per cápita permanecerán
estables en la Comunidad ( sobre la base del deflactor del
PIB ). Esta favorable situación , que no se repetirá en los
próximos años , se debe a la clara mejora en la relación real de
intercambio , que ha reducido los costes de las empresas ,
aumentando al mismo tiempo el poder adquisitivo de los
consumidores .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 19
La recuperación , a pesar de no haber sido demasiado
dinámica hasta ahora , también ha repercutido en el mercado
de trabajo . En 1986 , el número de personas en activo
ocupadas en la Comunidad debería aumentar en un 0,8 % ,
cifra claramente superior a la media de los años sesenta y
setenta (véase cuadro 4 ). Desde un punto de vista macroe
conómico , parece haber bajado el umbral a partir del cual el
incremento de la producción comienza a reflejarse sobre el
empleo . No obstante , la progresión del empleo también es
imputable a las medidas específicas adoptadas en el marco de
la política de empleo y al desarrollo del trabajo a tiempo
parcial . El crecimiento del empleo será superior a la media en
Dinamarca ( 1,9% ), en España ( 1,8% ) y en Alemania y los
Países Bajos ( 1,1% en ambos países ). A pesar del claro
incremento del número de puestos de trabajo , la tasa de
desempleo comunitaria experimentará en 1986 un retroceso
muy ligero (del 12,0% en 1985 al 11,9 % , EUR 12 ) debido
al continuo crecimiento de la población activa ( alrededor del
0,8 % en 1986). Últimamente , dicho incremento se debe más
al aumento de la tasa de actividad ( en particular , la de las
mujeres ) que a factores demográficos .
A pesar de la progresiva mejora del mercado de trabajo , en
determinados sectores se siguen planteando problemas
específicos . Es conveniente señalar , en particular , el conti
nuo crecimiento del peso relativo del desempleo dé larga
duración en la Comunidad : en la actualidad , alrededor del
40% de los desempleados están sin trabajo desde hace más
de un año , frente al 36% en 1983 . Aunque es difícil
establecer comparaciones directas entre los distintos Estados
miembros , parece que existen importantes diferencias a este
respecto : por ejemplo , en Dinamarca la proporción de
desempleados de larga duración sólo asciende al 6% ,
mientras que en Bélgica , los Países Bajos y España es superior
al 50% y en Alemania , Francia , Irlanda , Italia y el Reino
Unido se sitúa entre el 30 y el 40% . El número de jóvenes
desempleados ha disminuido ligeramente (de 4,6 millones en
1985 a 4,5 millones en 1986 , es decir en torno al 35 % de los
desempleados en EUR 9 ). Esta disminución se debe a
factores demográficos y a los programas especiales adopta
dos en los Estados miembros para desarrollar la enseñanza y
la formación de base . No obstante , a nivel comunitario , la
tasa de desempleo de los jóvenes de 15 a 25 años sigue siendo
inaceptable ( alrededor del 20% ).
Perspectivas económicas para 1987. El proceso de recupera
ción progresiva de la actividad económica de la Comunidad
entrará en 1987 en su quinto año . De acuerdo con el perfil
cíclico normal de períodos de recuperación anteriores ,
abordaremos así la última fase del proceso y no estaremos
lejos de alcanzar el punto máximo del ciclo . Sin embargo , los
hechos parecen indicar que esta conclusión no es correcta , ya
que esta vez el desarrollo coyuntural difiere sensiblemente de
los de etapas anteriores . A diferencia de lo ocurrido en
1972—73 y en 1979—80 , la utilización creciente de la
capacidad productiva no se ha visto acompañada , hasta
ahora , por una aceleración de la subida de los precios , sino ,
por el contrario , de un descenso de las tasas de inflación .
Tampoco los costes salariales unitarios han comenzado a
crecer a un ritmo más rápido , como ocurrió generalmente en
las últimas fases de los anteriores períodos de recuperación ,
porque no se ha presentado el problema de escasez de mano
de obra característico de los casos precedentes .
No hay ningún indicio de una posible aceleración de la
inflación para 1987 . En efecto , la Comisión prevé , para el
conjunto de los países miembros , una nueva disminución de
los precios al consumo en 1987 ( 3,0% frente al 3,7% de
1986 ), atribuible esencialmente a los progresos realizados en
la lucha contra la inflación en los Estados miembros que ,
hasta ahora , habían registrado un aumento de precios
importante (Grecia , España , Portugal e Italia ). En los otros
países miembros , es probable que la tasa de inflación se
estabilice en el nivel relativamente bajo de 1986 o que
únicamente experimente un ligero incremento .
En 1987 , la demanda interior ( + 3,5% ) seguirá siendo el
principal motor del crecimiento ;. su progresión debería ser
ligeramente inferior a la de 1986 . Se mantendrán como
factores más dinámicos el consumo privado (3,5% en
términos reales ) y la formación de capital fijo ( 5,1 % en
términos reales ); la inversión en bienes de equipo ( 6,9% en
términos reales ) será mucho más dinámica que la inversión en
el sector de la construcción ( 3,2% en términos reales). El
crecimiento del consumo público seguirá siendo relativamen
te moderado ( 1,3% ). Además , en 1987 las exportaciones
apenas repercutirán en el crecimiento de la economía euro
pea . Tras el estancamiento de 1986 , los mercados de
exportación de la Comunidad registrarán sin duda una ligera
progresión el año próximo ( alrededor del 2,4 % en términos
reales ) por efecto de la recuperación del comercio mundial .
Las exportaciones de los países miembros (dentro y fuera de
la Comunidad ) podrían aumentar de un 3,5 a un 4% en
1987 . No obstante , como las importaciones de la Comuni
dad también experimentarán un fuerte aumento ( alrededor
del 6,5% ), el comercio exterior seguirá teniendo un efecto
negativo sobre el crecimiento real de la Comunidad (proba
blemente —0,8% frente al — 1 ,2% de 1986 ). Por consi
guiente , la Comunidad seguirá contribuyendo a la reabsor
ción de los desequilibrios que afectan al comercio mundial . A
pesar de la desfavorable evolución del comercio exterior de la
Comunidad en términos de volumen , el superávit por cuenta
corriente será claramente positivo ( 1987 : 0,9% del PIB , es
decir 42 mil millones de dólares , frente al 1,2% del PIB en
1986 , 52 mil millones de dólares ).
En conjunto , y habida cuenta de las políticas que se están
aplicando en la actualidad , el crecimiento económico de la
Comunidad en 1987 debería mantenerse sólo levemente
inferior al 3% . Ahora bien , las tasas de crecimiento se
escalonarán entre el 3,6 % de Italia y el —0,2 % de Grecia . A
pesar del aumento del nivel de empleo (0,8 % anual en 1986 y
1987 ), el desempleo sigue siendo excesivamente elevado : en
1987 , para la Comunidad de los doce , la tasa de desempleo
sólo registrará una ligera disminución , del 11,9% al
11,7% .
La recuperación económica en la Comunidad continúa . Ello
se debe principalmente a la transferencia de renta asociada a
la caída de los precios de importación . La demanda interior,
en particular el consumo privado y la inversión, constituye el
factor de crecimiento más importante, mientras que los
mercados de exportación exteriores de la Comunidad acu
san, en conjunto, cierta debilidad. La disminución del ritmo
de aumento de los precios y la reducción de los tipos de
interés son factores de mejora de las perspectivas de creci
miento a medio plazo . En la Comunidad empiezan a
obtenerse algunos éxitos en la lucha contra el desempleo,
pero son todavía insuficientes en comparación con lo que
sería necesario o posible .
N° L 385 / 20 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
CUADRO 4
EUR 12 : Principales agregados económicos 1961—1987
( Variaciones anuales en porcentaje)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 ( 2 )
r en valor 10,2 14,6 10,8 11,2 9,6 8,8 8,5 ■ 8,8 6,4
Producto J en volumen
interior bruto |
deflactor
4,8
5,1
2,2
12,1
- 0,1
10,9
0,5
10,6
1,2
8,3
2,0
6,6
2,4
6,0
2,5
6,2
2,8
3,5
Consumo privado deflactor 4,6 12,1 12,1 10,4 8,4 7,0 5,8 3,7 3,0
r privada ( 13 ) 5,6 1,2 - 1,7 " - 2,2 - 1,7 3,5 1,7 5,2 5,0
Formación bruta J púlica ( 13 )
de capital |
total
3,2
5,6
- 0,6
0,5
- 6,8
- 4,1
5,3
- 1,5
0,7
- 0,4
- 1,0
1,3
0,5
2,4
1,2
4,2
2,0
5,1
fijo de la cual : construcción |=I |=I\\\ -2,6 2,3 3,2
bienes de equipo I|=\|=I\ 8,0 6,1 6,9
Demanda interior ( precios const. ) \\ I
Indicador nacional 5,0 2,1 - 1,8 0,8 0,8 1,4 2,2 3,8 3,5
Diferencia con respecto
a los demás países
asociados a la OCDE - 0,6 - 0,2 - 4,1 1,0 - 1,9 - 4,2 - 1,1 0,4 0,9
r nominal
Remuneración
de los asala- S real A ( 3 )
10,0
4,7
14,9
2,5
12,8
1,7
10,9
0,3
9,9
1,5
7,6
0,9
6,8
0,8
6,0
- 0,1
4,8
1,3
riados per cápita 1 g ( 3 ) 5,2 2,5 ' 0,6 0,4 1,4 0,6 ' 1,0 2,3 1,8
Productividad ( 4 ) 4,5 2,2 1,1 1,5 2,1 2,1 2,0 i , 8 2,0
Costes salariales unitarios reales ( 5 ) 100 104,5 104,3 103,0 102,4 101,1 99,9 98,1 97,4
Rentabilidad ( s ) ( 6 ) 100 67,4 60,0 60,4 62,3 64,7 68,2 75,5 79,0
Competitividad ( 5 ) ( 7 ) 100 108,8 105,5 98,9 93,2 86,7 85,6 95,1 95,9
Empleo 0,3 0,0 - 1,2 - 0,9 - 0,8 - 0,2 0,4 0,8 0,8
Paro registrado en % de la
población activa civil ( 8 ) ( 9 ) 2,2 4,7 7,8 9,3 10,3 10,8 11,1 11,0 10,8
Saldo de las transacciones por
cuenta corriente en % del PIB - 0,7 - 0,8 0,0 0,1 0,5 1,2 0,9
Tipos de interés a largo plazo ( 10 ) 7,1 10,5 15,1 14,3 12,7 12,0 10,8 9,0
Masa monetaria (") 13,5 10,6 11,6 10,6 8,7 9,4 8,4 6,5
Necesidad o capacidad de financiación
de las administraciones públicas
en % del PIB ( 12 ) - 0,6 - 3,8 - 5,4 - 5,6 - 5,5 - 5,4 - 5,1 - 4,7 - 4,1
Deuda pública en % del PIB 45,0 49,8 53,5 56,0 58,9 60,3 61,8
Intereses de la deuda pública
en % del PIB 2,9 4,1 4,6 4,9 4,9 5,1 5,1 5,0
') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
3 ) A : deflactor del P1B , B : deflactor del consumo privado .
4 ) Valor añadido bruto real por persona ocupada en el conjunto de la economía .
5 ) índice : 1961—1973 = 100 .
( 6 ) EUR 1 : D + F + I + UK ; sector no agrícola .
( 7 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto de los otros 9 países industrializados ), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la
economía .
( 8 ) Definición EUROSTAT .
(') Excluidos Grecia , España y Portugal .
( I0 ) Excluidos España y Portugal .
(") Final del año . Masa monetaria en sentido amplio , M2 o M3 según los países .
( 12 ) Excluidos Grecia , España , Irlanda y Portugal .
( 13 ) Estimación para EUR 10 .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 21
CUADRO 5
Importaciones de bienes de las grandes zonas económicas
(tasas de variación en volumen)
1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 (')
EUR 12 ( intra-EUR inclus .) |II|I
Estados Unidos 2,7 2,0 7,1 5,5 6,3 6,4
Japón - 2,3 12,7 23,6 ' 4,7 10,9 6,3
OPEP 0,5 - 2,8 11,0 - 1,9 8,5 6,4
Otros países en 5,1 - 10,1 - 7,4 - 11,3 - 25,0 - 12,5
vías de desarrollo - 8,2 - 1,2 5,5 3,3 1,8 3,0
Mundo . - 0,8 1,7 8,9 3,4 3,8 " 4,4 .
(') Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
Fuente: Eurostat y Servicios de la Comisión .
CUADRO 6
Tasas de variación de los componentes de la demanda , EUR 12
(tasas de variación en volumen)
1983 1984 1985 1986 (') 1987 (')
Consumo privado 1,0 0,9 2,2 3,7 3,5
Consumo público 1,7 • 1,0 1,7 1,7 1,3
Formación de capital fijo - 0,3 1,3 2,4 4,2 5,1
Contribución a la variación del PIB de : III
Demanda final interior ( 2 ) ( 3 ) 0,9 1,0 2,1 3,4 3,4
Variaciones de existencias ( 2 ) 0,5 - 0,2 0,0 0,4 0,2
Saldo exterior ( 2 ) - 0,3 0,1 0,2 - 1,2 - 0,8
PIB 1,2 2,0 2,4 2,5 2,8
Exportaciones de bienes y serv. 3,1 7,6 5,7 2,2 3,7
Importaciones de bienes y serv. 1,5 5,6 5,3 6,3 6,2
(') Previsiones de los servicios de la Comisión de octubre de 1986 .
( 2 ) Variación en % del P1B del período precedente .
( 3 ) Con exclusión de las variaciones de existencias .
Fuente:' Eurostat y Servicios de la Comisión .
N° L 385 / 22 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
CUADRO 7
Previsiones de crecimiento del producto interior bruto en 1986 y 1987
(variaciones en % anual)
1986 (') 1987 (')
PIB
en
valor
PIB
en
volumen
Precios
del
PIB
PIB
en
valor
PIB
en
volumen
Precios
del
PIB
Bélgica 6,7 2,0 4,6 3,1 1,3 1,8
Dinamarca 7,8 2,9 4,8 5,5 1,8 3,7
República Federal de Alemania 7,1 3,1 3,9 4,6 3,2 1,4
Grecia 23,2 0,5 22,6 12,1 - 0,2 12,3
España 15,1 2,9 11,8 9,3 3,0 6,1
Francia 6,9 2,2 4,6 5,3 2,5 2,7
Irlanda 7,6 1,8 5,6 6,8 3,1 3,6
Italia 12,7 2,8 9,7 9,1 3,6 5,3
Luxemburgo 8,0 2,4 5,4 5,3 2,6 2,6
Países Bajos 2,0 1,6 0,4 0,1 1,8 - 1,7
Portugal 23,8 3,8 19,2 14,4 3,5 10,5
Reino Unido 6,3 ^ 2,3 3,9 7,0 2,7 4,2
EUR 12 8,8 2,5 6,2 6,4 2,8 3,5
(') Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
CUADRO 8
Indicadores de la evolución del mercado de trabajo
Desempleados en porcentaje de la población activa civil Tasa anual de variación del empleo total
1960 1970 1983 1985 1986 1987 1961 a 1970 1971 a 1980 1981 a 1985 1986 1987
Bélgica 3,1 2,1 14,3 13,7 12,9 13,4 0,6 . 0,3 - 0,8 0,3 - 0,6
Dinamarca 1,6 1,1 10,1 8,8 7,6 7,7 1,1 0,7 0,9 1,9 0,3
República Federal de Alemania 1,0 0,6 8,4 8,4 8,1 7,7 0,2 - 0,1 - 0,6 1,1 1,0
Grecia I 7,8 7,8 7,6 8,3 - 0,7 0,6 1,0 0,5 0,0
España l 17,8 22,1 21,7 21,5 0,7 - 2,1 - 2,2 1,8 1,2
Francia 0,7 1,3 8,8 10,3 10,5 10,7 0,6 0,4 - 0,5 0,1 0,3
Irlanda 4,7 5,3 14,9 18,0 18,4 18,0 - 0,0 0,9 - 0,9 - 1,1 0,7
Italia 7,2 4,4 10,9 12,9 13,4 12,8 - 0,5 0,5 0,5 0,5 1,3
Luxemburgo 0,1 0,0 1,6 1,6 1,3 1,2 0,6 ' 1,3 0,1 0,8 0,7
Países Bajos 0,7 1,3 14,3 13,1 12,0 11,1 1,2 0,2 - 0,9 1,1 0,9
Portugal lI 10,2 8,7 8,6 8,5 - 0,5 - 0,3 - 0,7 0,3 0,3
Reino Unido 1,6 2,5 11,6 12,0 12,0 12,0 0,2 0,2 - 0,8 0,8 0,8
EUR 12 I 11,0 12,0 11,9 11,7 0,2 0,2 - 0,6 0,8 0,8
EUR 9 (') . 2,5 2,0 10,3 11,1 11,0 10,8 l
USA 5,5 4,9 9,6 7,2 6,9 6,9 1,9 2,0 1,6 2,2 1,7
Japón 1,7 1,1 2,7 2,6 2,8 2,9 1,4 0,8 1,0
(') Excluidos Grecia , España y Portugal .
Observación: Las tasas de desempleo que figuran en el cuadro se han calculado a partir de los datos sobre el número de desempleados censados de acuerdo con una
definición común de EUROSTAT .
Excepciones : para Grecia , España y Portugal , los datos se han tomado de encuestas nacionales .
Fuentes : Eurostat y Servicios de la Comisión (octubre de 1986 ).
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 23
GRÁFICOS 2 a 5
Evolución de las economías de la Comunidad , Estados Unidos y Japón , 1982 a 1986
2 . Producto interior bruto, ajustado estacionalmente 3 . Producción industrial
Media móvil de 3 meses , ajustado estacionalmente
4 . Tasa de desempleo, ajustado estacionalmente 5 . Balanza comercial fob/cif
en miles de millones de ECU ,
media móvil de 3 meses , ajustado estacionalmente
N° L 385 / 24 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
GRÁFICOS 6 a 9
Evolución comparada de las economías de la Comunidad , Estados Unidos y Japón , 1983 a 1986
7 . Tipos de cambio
Indice de DEG por unidad monetaria
6 . Precios al consumo
Variación sobre 6 meses , en tasas anuales ,
ajustada estacionalmente
8 . Tipos de interés a largo plazo 9 . Tipos de interés a corto plazo
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 25
GRAFICO 10
Tendencias de la inversión industrial en la Comunidad (indicador extraído de las encuestas realizadas a directores
de empresa ) en comparación con otros indicadores macroeconómicos
1985 y 1986 : Estimaciones de los servicios de la Comisión , con excepción de la formación bruta de capital fijo en la industria ,
determinada a partir de los resultados de encuestas de coyuntura y de encuestas sobre las inversiones CE .
Fuente : Eurostat y encuestas sobre las inversiones CE .
2.3 Convergencias nominal y real en la Comunidad
Los principales acontecimientos políticos registrados en la
Comunidad durante el pasado año ( acuerdo sobre el progra
ma de plena realización del mercado interior , Acta Única
Europea y adhesión de España y Portugal ) refuerzan la
importancia de la convergencia económica .
El concepto de convergencia se aplica esencialmente a dos
objetivos distintos . El primero se refiere a la convergencia
hacia una estabilidad de precios , pero también comprende la
mejora del control de las evoluciones monetarias , de las
rentas nominales y de los grandes equilibrios económicos ,
como el de la hacienda pública y el de la balanza de pagos ; se
le puede denominar convergencia nominal. El segundo
objetivo consiste esencialmente en aproximar «hacia arriba»
los niveles de vida , medidos por ejemplo a través del PIB real
por habitante de las regiones y países miembros de la
Comunidad ; pero incluye también la aproximación «hacia
abajo » de las tasas de desempleo de los distintos países
miembros ; se le puede denominar convergencia real. Estos
objetivos de política económica ya se han enunciado en el
preámbulo y en el artículo 104 del Tratado Constitutivo de la
Comunidad Económica Europea . En el artículo 130 del Acta
Única Europea se reafirma y precisa el objetivo de « reducir
las diferencias entre las distintas regiones y el retraso de las
regiones menos favorecidas» , definiéndolo claramente como
un objetivo de la coordinación de las políticas económicas de
los países miembros y de la acción que la Comunidad realiza
a través de sus fondos estructurales y de sus instrumentos
financieros ( artículo 130 B ).
Las convergencias nominal y real no son dos objetivos
independientes . La realización de la convergencia nominal es
una condición central para un crecimiento económico dura
dero y dinámico , que debe contribuir a reducir la diferencia
que separa a las regiones y Estados miembros más pobres de
los más prósperos . Para garantizar la estabilidad en el seno
del SME y hacer más previsibles los factores que determinan
las decisiones de inversión y ahorro , también son necesarias
unas tasas de inflación más bajas y convergentes .
Junto con la plena realización del mercado interior , también
la estabilidad monetaria permitiría dar un fuerte impulso a
los intercambios intracomunitarios . Por otra parte , la inexis
tencia de déficits públicos o exteriores importantes hace
posible la consecución de políticas que estimulen un creci
miento económico vigoroso .
N° L 385 / 26 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
tasas de inflación en Europa en el futuro próximo . La tasa de
crecimiento de la masa monetaria y de los costes salariales
unitarios debería seguir disminuyendo y las diferencias entre
los Estados miembros reducirse .
No obstante , si bien las políticas monetarias se han aproxi
mado , la situación reciente de la hacienda pública , tanto a
nivel de la Comunidad como en los distintos Estados
miembros , es menos satisfactoria . La disparidad de los
resultados de las políticas de reducción de los déficits
públicos podría comprometer la consolidación de la conver
gencia hacia la estabilidad monetaria lograda hasta ahora . Si
bien es cierto que en algunos países se ha reducido el déficit
público , en muchos otros la necesidad de financiación del
sector público sigue siendo excesiva . En estos últimos años ,
la mayoría de dichos países han financiado sus déficits
recurriendo a las emisiones de títulos con interés , en lugar de
acudir al sector bancario . Esta forma de financiación , más
sana , es uno de los elementos de la política monetaria de
estabilización de los precios anteriormente mencionada . Por
otra parte , la persistencia de altos déficits ha conducido
inevitablemente al correspondiente incremento de la deuda
pública y ha ejercido una presión al alza sobre los tipos de
interés reales en los mercados de capitales . La agravación de
la carga de intereses resultante debería contemplarse como
una señal para realizar esfuerzos por corregir los desequili
brios de la hacienda pública . Si estos países no consiguen
reducir los déficits de sus administraciones públicas respec
tivas , reaparecerá la amenaza de un incremento de la
financiación monetaria de la deuda .
A continuación se examinan las tendencias recientes de los
principales indicadores económicos que son relevantes para
una evaluación de la convergencia .
Convergencia nominal. Al igual que en otros países indus
trializados , la tasa de inflación de la Comunidad ha .dismi
nuido considerablemente desde 1982 , como se observa en el
gráfico 11 . La tasa de crecimiento del índice de precios al
consumo privado de la Comunidad sería , según las estima
ciones , del 3,7 % en 1986 , hecho que no se había producido
desde hace veinte años . Este movimiento a la baja debería
proseguir en el año próximo .
La disminución de la tasa media de inflación ha ido pareja a
una reducción progresiva de las diferencias entre las tasas de
inflación de los Estados miembros , en particular a partir de
1984 , como se observa en el cuadro 9 y el gráfico 12 . En ellos
se puede ver que en 1986 y 1987 debería continuar el proceso
de convergencia del deflactor del consumo privado . En la
situación actual , las previsiones sobre la evolución de este
deflactor oscilan entre el 22 % en Grecia —lo que supone un
aumento de 4 puntos porcentuales respecto del año pasa
do— y prácticamente el 0% para los Países Bajos y
Alemania . En el cuadro 9 se observa además , que el reciente
fenómeno de convergencia nominal , producido en Jos últi
mos años , es todavía más pronunciado en los países que
forman parte del SME . El SME ha demostrado ser un
catalizador de la convergencia nominal , en la medida en que
los países con tasas de inflación relativamente altas fueron
sometidos a, presiones que favorecieron una mayor estabili
dad de precios , durante los períodos cada vez más largos en
que los tipos de cambio permanecieron inalterados ( véase
capítulo 4.1 ). La reducción y la mayor convergencia de las
tasas de inflación deben considerarse como éxitos de las
políticas económicas , en particular de la gestión del SME .
La reciente disminución de las tasas de inflación anuales es el
resultado de los esfuerzos realizados para reforzar el control
de sus determinantes fundamentales (véase gráfico 13 ). La
política monetaria se ha orientado principalmente hacia la
estabilidad de los precios , como lo demuestra el menor ritmo
de crecimiento de la masa monetaria por unidad producida .
Esta desaceleración se debe , en parte , al hecho de que los
déficits presupuestarios se financiaron en menor medida
mediante creación de dinero . Además , los salarios nominales
se ajustaron , lo cual se tradujo en una considerable dismi
nución de los costes salariales unitarios . El hecho de que las
condiciones monetarias y los costes salariales unitarios de los
Estados miembros hayan , mientras tanto , convergido ,
demuestra que la mayoría de los países de la Comunidad han
aplicado unas políticas de estabilización similares .
La disminución de la inflación durante este áño y el próximo
va a verse facilitada por factores exógenos favorables , pero,
reversibles , como la fuerte caída de los precios del petróleo y
la importante devaluación del dólar . Pero el efecto deflacio
nista de estos factores actúa una sola y única vez . Para que la
tasa de inflación se mantenga .en unos niveles moderados , la
evolución de los costes salariales unitarios y de las condicio
nes monetarias debe ser compatible con la estabilidad de
precios . Las previsiones para 1986 y 1987 dan cabida a un
cierto optimismo en lo que se refiere a la evolución de las
La Comunidad , en conjunto , ha reducido el déficit de las
administraciones públicas de un 5,6 % en 1982 a un 5,1 % en
1985 . Esta tendencia favorable debería proseguir durante
este año y el siguiente , con lo que el déficit sería del 4,1 % en
1987 . Sin embargo , esta 'disminución todavía no ha permi
tido controlar , en el conjunto de la Comunidad , el crecimien
to de la deuda pública en porcentaje del PIB . Este porcentaje
que era , en promedio comunitario , del 50 % en 1982 , no ha
dejado de aumentar y superará el 63% en 1987 (para más
detalles , véase el capítulo 4.2 ). En la actualidad , algunos
países , entre ellos Bélgica , Irlanda e Italia , deben hacer frente
a un endeudamiento superior a su PIB anual . Las previsiones
para 1986 y 1987 indican que estas preocupantes tendencias
no. se corregirán todavía .
Aunque la evolución de los déficits presupuestarios todavía
deja mucho que desear en algunos países , la situación de los
Estados miembros en los que el saldo de la balanza por
cuenta corriente plantea graves problemas debería mejorar
considerablemente en 1986 y 1987 . En el cuadro 10 se
observa que Dinamarca , Grecia e Irlanda reducirán su déficit
corriente merced a la importante mejora de sus relaciones
reales de intercambio y a las medidas orientadas a la
reducción del consumo interior .
Convergencia real. La convergencia al alza en lo que se refiere
a la evolución del producto interior bruto real por habitante y
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 27
del empleo es determinante para la cohesión económica y
social de la Comunidad . Tras las sucesivas adhesiones de
países relativamente menos prósperos aunque poblados que
han tenido lugar desde 1980 , la realización de la convergen
cia real se ha convertido , evidentemente , en una tarea mucho
más ambiciosa . Estas ampliaciones recientes han acentuado
las disparidades en la Comunidad , tanto en lo que se refiere al
PIB por habitante como al nivel de desempleo . En el cuadro
1 1 , en el que se clasifican los Estados miembros por orden
decreciente de renta real por habitante (expresada en patro
nes de poder adquisitivo ) en 1985 , se observa que el
ciudadano medio de los cuatro Estados miembros más
pobres (España , Grecia , Portugal e Irlanda ), que representan
alrededor del 20% de la población actual de la Comunidad ,
disponía de una renta real inferior en la mitad a la del
ciudadano medio de los cuatro países más ricos (Alemania ,
Francia , Dinamarca y Luxemburgo ). Si se consideran los
extremos , Portugal y Luxemburgo , la relación es práctica
mente de 1 a 3 .
Durante los años sesenta , cuando el crecimiento de la
economía europea era dinámico , cuando se liberalizó el
comercio mundial y se instituyó la unión aduanera , la
Comunidad realizó rápidos progresos en la convergencia
real . El PIB real por habitante y el nivel de desempleo en los
Estados miembros siguieron una evolución convergente
hasta mediados de los años setenta aproximadamente (véase
gráficos 14 y 15 ). En el gráfico 15 se observa , por ejemplo ,
que , desde 1960 hasta la primera crisis del petróleo , los
cuatro países más pobres de la Comunidad lograron salvar
un tercio de la diferencia que los separaba de los cuatro
Estados miembros relativamente más ricos . En esta época , la
atenuación de la dispersión de los Estados miembros con
respecto a la media europa coincidió con una rápida
expansión del PIB real per cápita en el conjunto de la
Comunidad (4,0% anual , véase cuadro 11 ).
Esta experiencia pone de manifiesto que la realización de un
crecimiento económico dinámico en la Comunidad es un
factor importante para apoyar el proceso de convergencia
real . Si la Comunidad fuese capaz de generar una evolución
similar a la de los años sesenta en los próximos diez o quince
años , el objetivo de convergencia real y de una cohesión
económica mayor estaría mucho más próximo . Sin embargo ,
en la actualidad no se reúnen las condiciones de los años
sesenta y la Comunidad debe tenerlo en cuenta .
A p.artir de 1975 , cuando se inició la crisis económica
mundial , desencadenada por la primera crisis del petróleo , y
se redujo considerablemente la tasa de crecimiento tenden
cial , el proceso de convergencia real en la Comunidad se
detuvo , e incluso se invirtió . Este fenómeno puede observarse
tanto en la evolución del crecimiento real como en la del
desempleo . El conjunto de los cuatro países relativamente
más pobres no alcanzó , desde la primera crisis del petróleo , la
tasa de crecimiento global registrada en Europa , debido a la
débil expansión de Grecia y , sobre todo , de España . En este
mismo período , Alemania y Dinamarca , que son los países
más ricos después de Luxemburgo , registraron un crecimien
to del PIB por habitante superior al de la Comunidad . Según
las previsiones actuales para 1986 y 1987 , no parece que el
proceso de convergencia real vaya a reanudarse todavía .
La evolución de la tasa de desempleo en los distintos países ,
cuya medición plantea incontestables problemas de compa
rabilidad , también ha presentado muchas diferencias desde
1975 . En efecto , como se recoge en el gráfico 16 , el grado de
dispersión entre los Estados miembros se ha triplicado en un
decenio . Este aumento de la dispersión se debe tanto a la
evolución del empleo como a la de las tasas de crecimiento de
la población activa , dos variables que han presentado
divergencias desde mediados de los años setenta .
A partir de esta fecha , esta evolución contraria a la conver
gencia real se observó asimismo a nivel de las distintas
regiones de la Comunidad Europea , en las que se acentuaron
considerablemente las diferencias absolutas (véase gráfico
16 ). Por otra parte , el indicador de disparidades en la renta
real por habitante entre las regiones de cada uno de los
grandes Estados miembros se ha mantenido prácticamente
constante durante los diez años anteriores a 1984 . En ningún
país se registró ninguna atenuación notable de las diferencias
regionales de renta . También se observó a nivel regional la
degradación de la convergencia en lo que se refiere al
desempleo . Mientras que , en 1976 , la tasa media de
desempleo en las 25 regiones más desfavorecidas de la
Comunidad era del 8 % frente al 2,4 % de las 25 regiones más
ricas , en 1985 dicha tasa ascendió , respectivamente , al
21,1% y al 6,6% respectivamente .
Parece , por lo tanto , que un crecimiento económico más
dinámico constituye una condición importante para que las
regiones relativamente menos favorecidas salven las distan
cias y las regiones industriales en declive puedan reconver
tirse . La aplicación de la Estrategia de Cooperación y la plena
realización del mercado interior de la Comunidad contribui
rán a crear el indispensable clima macroeconómico favora
ble . No obstante , para reducir las desigualdades en las rentas
reales con respecto a los países relativamente más prósperos
de la Comunidad , las regiones relativamente menos favore
cidas no deberían limitarse a participar en la expansión
económica general de Europa , sino que su tasa de crecimien
to debería ser superior a la media europea . Así , es indispen
sable que , además de crear un entorno general de crecimiento
más dinámico en la Comunidad , se establezcan bases sólidas
para una expansión económica estable y duradera en las
regiones consideradas .
El proceso de recuperación y reconversión a nivel regional
debe basarse , entre otras cosas , en una nueva inversión
pública y privada , lo cual requérirá la movilización de medios
de financiación considerables . Una parte de esos fondos
podría obtenerse mediante el fomento del ahorro interior .
Ahora bien , la inversión en las regiones y países más pobres
no podrá realizarse sin unos movimientos de capital suficien
tes . En estas zonas de la Comunidad , podrán producirse
entradas espontáneas de capitales en la medida en que la
rentabilidad prevista sea la adecuada . A tal fin , las autori
dades de dichas regiones deberán desarrollar unas políticas
dirigidas a crear un entorno económico y político favorable a
las empresas . La supresión de los controles sobre los
movimientos de capitales , propuesta por la Comisión ,
también fomentará las transferencias de capitales , ya que
disipará los temores de los inversores extranjeros en cuanto a
la movilidad de sus fondos . Sin embargo , la experiencia
adquirida en el pasado indica que , con frecuencia , las
N° L 385 / 28 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
importaciones de capitales privados , por sí mismas , no son
suficientes . Es necesario que a ellas se sume una acción
deliberada de los poderes públicos , en la que la Comunidad
tiene un importante papel que desempeñar a través de sus
fondos estructurales , del Banco Europeo de Inversiones y de
sus demás instrumentos financieros .
De acuerdo con el artículo 130 D del Acta Única Europea , la
Comisión presentará al Consejo una propuesta de conjunto
destinada a modificar la estructura y las normas de funcio
namiento de los Fondos Estructurales .
Su objetivo es :
— precisar y racionalizar las misiones de dichos Fondos ,
para que puedan contribuir en mayor medida a la
realización de los objetivos de cohesión económica y
social ;
— reforzar su eficacia ;
— permitir una mejor coordinación de las intervenciones de
los Fondos entre sí y con las de los instrumentos
financieros de la Comunidad .
De esta forma , debería facilitarse su contribución a la
cohesión económica y social de la Comunidad . Además , la
intensificación del proceso de convergencia real también
contribuirá a la dinámica del conjunto de la Comunidad .
Durante los últimos años, la Comunidad ha realizado claros
progresos hacia una convergencia nominal. La gestión de la
política económica global y el funcionamiento del SME han
permitido reducir las tasas de inflación en la mayoría de los
países . También se realizan progresos en la corrección de los
desequilibrios externos . En algunos países se ha conseguido
reducir el déficit público, pero, en otros, las necesidades de
financiación del sector público siguen siendo excesivas .
Hasta mediados de los años setenta, la Comunidad registró
simultáneamente un crecimiento sólido y dinámico y avances
en materia de convergencia real . Pero, posteriormente, este
proceso se estancó, o, incluso, se invirtió . Para que se
reanude es preciso que se cumplan varias condiciones
suplementarias . En primer lugar, es necesario crear un marco
de crecimiento más dinámico en todo el conjunto de la
Comunidad. Éste es uno de los objetivos de la Estrategia de
Cooperación . En segundo lugar, es necesario mejorar el
clima económico en las regiones relativamente retrasadas o
en declive industrial, mediante políticas de ajuste adecuadas,
cuya responsabilidad deben asumir las autoridades naciona
les y regionales . En tercer lugar, es necesario que la
Comunidad — a través de sus instrumentos financieros y de
las intervenciones del Banco Europeo de Inversiones —
complete los esfuerzos de las autoridades de las regiones
desfavorecidas por sentar las bases de un crecimiento
duradero . Todo esto contribuirá en gran medida a garantizar
una mayor cohesión entre las regiones y los Estados miem
bros de la Comunidad.
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 29
CUADRO 9
Precios al consumo privado (deflactor, variación en % anual )
1961 a
1969
1970 a
1977
1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987
Bélgica
Dinamarca
República Federal de
Alemania
Grecia
España
Francia
Irlanda
Italia
Luxemburgo
Países Bajos
Portugal
Reino Unido
3,2
5,7
2,7
2,4
5,9
4.2
4,5
3,7
2.3
4,0
2,6
3,7
7,4
10,0
5.5
10,5
13.4
8,3
13.8
12.9
6,8
8,0
13,1
12.5
4.1
9.2
2,8
12,8
19,2
8,7
8,0
12,9
3,4'
4,5
21,0
9,1
3,9
10j4
4,0
16,5
16,2
10.4
14,9
15,1
5.2
4.3
24,0
13.5
6,5
10,7
5.8
21,2
15,6
13.2
18,6
20,2
7,7
6.9
22.3
16.4
8,1
12,0
6,0
23,3
15.1
12,8
21.2
19,2
8,6
6,3
16,9
11,5
7.4
10,2
4,7
21,2
14,2
11,2
16,0
17,0
10,6
5,3
22,5
8.5
7,5
7,2
3.1
18,6
12,2
9,5
8.2
15,1
8,0
2,8
25,5
5,2
5,9
6,5
2.4
18,0
11,1
7.3
8.5
11,1
6.4
2.6
29,3
5,1
4,8
5,0
2.1
18,4
8.4
5.5
4.2
9,4
4,0
2,6
19,3
5.3
1,3
3,3
0,0
22,5
8,6
2,5
3,7
6,2
0,5
0,0
11,8
4,0
1,5
2,8
1,1
12,5
5,3
2,3
3.2
4,0
1,3
- 1,0
9,0
3,9
Medias
EUR 12
EUR 10
SME
3,7
3,6
3,6
9,8
9,3
8,5
9,0
7,7
7,2
10,6
9,8
8,7
13,2
12,9
11,6
12,1
11,7
11,5
10,4
9.8
9.9
8,4
7,7
8,1
7,0
6,2
6,2
5,8
5,3
5,0
3,7
3,1
2,4
3,0
2,6
2.1
a) Desviación media con
respecto a la media
EUR 12
EUR 10
SME
1,2
1,0
1,0
3,1
3,0
2,5
3,7
3,1
3,6
4,2
4,0
4,2
4,5
4,8
5,0
3,9
3,9
4,6
4,0
3,9
4,3
4,2
3,9
4,1
3,3
2,8
3,0
2,5
2,1
2,3
2,7
2,3
2,0
1,6
1,4
1,1
b) Desviación media con
respecto al mínimo
EUR 12
EUR 10
SME
3,3
1,8
1,5
5.3
4,9
3.4
6,1
4,9
4,4
6,7
5,9
4,7
7,3
6,9
5,8
6,1
5,7
5,4
5,8
5,2
5,2
5,6
4,9
5,3
4,6
3,8
3,8
3,7
3,3
2,9
3,7
3,1
2,3
4,0
3,6
3.1
Fuente: Eurostat y Servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
CUADRO 10
Balanza por cuenta corriente en porcentaje del PIB
I 1961 a 1970 1971 a 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 Diferencia1986-1982 1987
Bélgica / Luxemburgo 0,9 0,6 - 3,2 - 2,0 . 0,5 , 1,1 1,8 3,5 5,5 3,8
Dinamarca - 2,2 - 2,9 - 3,0 - 4,2 - 2,2 - 3,2 - 4,4 - 4,1 0,1 - 3,6
República Federal de
Alemania 0,7 0,6 - 0,7 0,5 0,7
1,0 2,2 3,2 2,7 2,1
Grecia - 3,1 ■ " 2,2 - 0,2 - 3,8 - 4,7 - 4,1 - 8,4 - 5,8 - 2,0 - 3,7
España n. a. - 0,9 - 2,4 - 2,3 - 1,4 1,3 1,7 3,5 5,9 3,7
Francia 0,2 - 0,4 - 1,4 - 3,0 - 1,7 - 0,9 - 0,8 0,1 3,1 0,4
Irlanda - 2,3 - 6,4 - 14,8 - 10,7 - 6,9 - 5,7 - 3,2 - 1,3 9,4 - 1,3
Italia 1,8 - 0,2 - 2,3 - 1,6 0,2 - 0,8 - 1,1 1,2 2,8 0,9
Países Bajos 0,0 1,2 2,1 2,8 2,9 4,1 4,3 3,9 1,1 2,8
Portugal - 1,0 - 3,3 - 11,7 - 13,5 - 7,2 - 3,0 1,8 5,4 18,9 4,2
Reino Unido 0,0 - 0,6 2,4 1,5 0,8 0,3 1,0 - 0,1 - 1,6 - 0,6
EUR 12 0,4 (») - 0,1 - 0,6 - 0,6 0,0 -0,1 0,5 1,2 1,8 0,9
(>) EUR 10
N° L 385 / 30 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
CUADRO 11
PIB real por habitante expresado en patrones constantes de poder adquisitivo
I 1960 1965 1970 1975 1980 1985
Luxemburgo 145,4 135,5 • 128,8 126,9 124,4 129,3
Dinamarca 126,6 129,5 123,5 117,7 115,9 123,9
República Federal de
Alemania
123,4 121,5 118,7 114,5 119,3 121,6
Francia 104,9 106,9 109,9 114,4 115,6 114,0
Bélgica 103,4 104,7 107,1 111,0 112,2 109,8
Países Bajos 118,3 114,9 115,6 114,7 110,9 106,1
Reino Unido 125,8 116,5 105,9 103,5 98,7 102,0
Italia 83,5 85,4 92,2 89,3 93,3 91,7
España 59,9 69,8 73,7 81,6 75,2 75,0
Irlanda 67,3 65,9 66,7 68,5 70,4 70,7
Grecia 39,1 46,1 52,3 57,7 59,0 57,1
Portugal 32,8 36,5 41,2 43,5 47,3 46,2
EUR 12 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
USA 186,6 179,5 163,0 154,7 152,6 157,6
Japón 63,1 79,7 104,3 106,5 114,0 128,1
EUR 12 ( 1960 = 100 ) 100,0 121,8 147,7 166,4 189,0 198,2
USA ( 1960 = 100 ) 100,0 116,9 129,5 137,7 154,4 166,9
Japón ( 1960 = 100 ) 100,0 153,5 244,0 280,1 340,6 401,4
Fuente: Servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 31
GRÁFICO 11
Evolución del deflactor del consumo privado
Fuente : Servicios de la Comisión .
N° L 385 / 32 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
GRÁFICO 12
Deflactor de consumo privado
Media ponderada EUR 12 y tasas de inflación máxima y mínima de los Estados miembros
Fuente: Servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 33
GRAFICO 13
Deflactor del consumo privado, costes salariales unitarios , crecimiento de la masa monetaria por unidad
producida
Media ponderada de las tasas de crecimiento - EUR 12
(') Masa monetaria en sentido amplio (M2 ó M3 ) dividida por el PIB a precios corrientes .
Fuente: Servicios de la Comisión .
N° L 385 / 34 31 . 12 . 86Diario Oficial de las Comunidades Europeas
GRÁFICO 14
Evolución del PIB real por habitante : disparidades entre los Estados miembros ( ! )
Desviación típica del PIB real por habitante , respecto de la media comunitaria , en porcentaje
(') Las disparidades se han medido por el coeficiente de variación ponderado .
Dicho coeficiente (
media
desviación típica ponderada
x 100 J indica el grado de dispersión relativa con respecto a la media .
Una disminución del coeficiente indica una disminución de la dispersión .
Fuente : Servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 35
GRÁFICO 15
Cociente de la renta ( 1 ) por habitante de los cuatro países más pobres y los cuatro países más ricos de la Comunidad
(EUR 12 ) (en porcentaje)
(') PIB por habitante a precios y patrones constantes de poder adquisitivo de 1980 .
Fuente: Eurostat y Servicios de la Comisión .
N° L 385 / 36 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
GRAFICO 16
Evolución de las diferencias en materia de desempleo (*) entre los Estados mieihbros y entre las regiones de la
Comunidad
Desviación típica con respecto a la tasa de desempleo de la Comunidad
(') Las diferencias se han medido por las desviaciones típicas ponderadas por la población . Las regiones se eligieron en el nivel II de
desagregación . Se trata , por ejemplo , de las «Provinces » en Bélgica , las «Regierungsbezirke» en Alemania , las «Régions» en
Francia , las «Reggioni » en Italia , las «Provincies» en los Países Bajos y los «groups of.counties» en el Reino Unido . En ninguno
de los agregados se incluye Grecia . Las cifras de los primeros años corresponden a EUR 9 .
Fuente : Servicios de la Comisión . Dirección General de Política Regional .
3 . LA ESTRATEGIA DE COOPERACION PARA EL CRECIMIENTO Y EL EMPLEO
3.1 Objetivos y métodos
Con el Informe Económico Anual de 1 985 / 86 , el Consejo ha
adoptado una estrategia dirigida a reducir la tasa de
desempleo de la Comunidad de forma significativa y dura
dera , de aquí a finales del decenio , combatiendo las raíces
mismas del problema . Este objetivo se cifra en una reducción
del 30 al 40 % del número de desempleados (es decir entre 4 y
5 millones de personas ), lo que significa una reducción de la
tasa de desempleo de entre 3 y 4 puntos porcentuales de la
población activa .
Los servicios de la Comisión , en sus análisis a medio plazo ,
parten de la hipótesis de que la población activa de la
Comunidad aumentará en los próximos cinco años a un
ritmo del 0,3 % anual . En estas condiciones , para reducir la
tasa de desempleo entre 3 y 4 puntos porcentuales de aquí a
1990 , será necesario un aumento anual del empleo entre el
1 y el 1,5% hasta el final del decenio .
Como en el último Informe Anual , en este documento se
presentan modelos de medio plazo para ilustrar los órdenes
de magnitud y las medidas preconizadas (véase el recua
dro ).
Tras la adhesión de España y Portugal , el problema de fondo
sigue siendo el mismo ; en efecto , estos dos países se enfrentan
a un desempleo masivo ( en 1986 , 21,7% en España y 8,6 %
en Portugal ) y con su adhesión la tasa media de desempleo de
la Comunidad de los doce se ha elevado en 1986 al
11,9% 1 .
El primer escenario , el escenario de base , ilustra cómo habría
evolucionado la situación económica de no haberse introdu
cido cambios en los comportamientos y políticas del pasado .
Ahora bien , en este escenario básico se tienen en cuenta las
modificaciones que se han producido en el contexto interna
cional durante los últimos meses , así como las previsiones
elaboradas para los años 1986 / 87 .
En promedio , durante los años 1986-1990 , la tasa de
crecimiento sería del 2,7% (EUR 10 ) y el aumento anual de
empleo del 0,7% , lo cual seguiría siendo insuficiente para
( 1 ) Al calcular el promedio para la Comunidad de los Doce las cifras
que se han utilizado para Grecia , España y Portugal no son
completamente comparables con las de los demás países ; véase a
este respecto el cuadro 8 .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 37
reducir el desempleo de forma significativa ; en 1990 , la tasa
de desempleo (EUR 10 ) ascendería aproximadamente al
9,7% déla población activa en vez del 10,8 % de 1986 . En la
Comunidad de los Doce , la tasa de desempleo sería de nuevo
superior al 10% .
En el punto 3.2 de este Informe se realiza un análisis más
detallado de los años 1986 y 1987 en lo que se refiere a los
imperativos de la Estrategia de Cooperación . Ese análisis
permitirá apreciar en qué medida la evolución más favorable
de 1986 y 1987 se debe a una modificación de los compor
tamientos en el sentido preconizado por la Estrategia de
Cooperación o es el resultado de la excepcional mejora de la
relación real de intercambio de la que ya se ha beneficiado
este año la economía europea .
En cualquier caso , es evidente que el problema del desempleo
no se resolverá por sí solo . Por ello , y teniendo al mismo
tiempo en cuenta las evoluciones coyunturales recientes , este
Informe preconiza algunas medidas que se ajustan a la
Estrategia de Cooperación definida el año pasado .
En este contexto , las inversiones publicas y privadas consti
tuyen una variable clave .
En el marco de la Estrategia de Cooperación , dichas
inversiones suponen , ante todo , una intensificación de la
dinámica de la demanda, sin la cual es imposible una
aceleración del crecimiento . Desde el punto de vista de la
oferta, suponen un incremento del stock de capital . Para
volver a una senda duradera de tasas de crecimiento más
elevadas , es necesario un aumento más rápido del stock de
capital y , por lo tanto , un incremento de los medios
financieros que se asignan anualmente a la inversión privada
y pública . Ahora bien , éstos siguen siendo en la Comunidad
de los Doce inferiores en casi 4 puntos del PIB a su nivel de los
años sesenta . La tercera parte de esta disminución se explica
por la menor participación de las inversiones públicas én el
PIB .
Además , los datos disponibles sobre el sector comercial (con
exclusión de las viviendas y la agricultura ) en los cuatro
mayores países de la Comunidad indican también la necesi
dad de un aumento significativo de la tasa de inversión . En
promedio para dichos países , el crecimiento del stock de
capital sigue estancado en su nivel más bajo desde 1980 , es
decir , en torno a un 2,5 % (véase el gráfico 18 ). Para que el
stock de capital recupere un ritmo de crecimiento duradero
de la producción de una amplitud equivalente , la participa
ción de las inversiones en el valor añadido del sector
comercial tendría que aumentar de 2 a 3 puntos porcentuales
( en la hipótesis de una intensidad en capital constante). Se
requiere , por consiguiente , un importante esfuerzo de inver
sión .
Para lograr reducir la tasa de desempleo en la cuantía deseada
es preciso también que siga . aumentando el número de
puestos de trabajo creados en cada punto de crecimiento .
Desde un punto de vista histórico , la relación entre creci
miento y empleo ha experimentado modificaciones desde los
años sesenta a favor de este último . Este fenómeno queda
bien ilustrado por la reducción de la diferencia entre
crecimiento económico y aumento del empleo , es decir , por el
mayor crecimiento de la productividad media por persona
ocupada (véase el gráfico 17 ). También es significativa a este
respecto la reacción positiva del empleo ante la modesta
recuperación del crecimiento a partir de 1983 .
El hecho de que el aumento de la productividad por persona
ocupada en el conjunto de la economía siga siendo modera
do , no significa que Europa deba contentarse con una
estrategia defensiva en materia de empleo y renuncie al
progreso técnico . Al contrario , una modernización de las
instalaciones productivas que vaya pareja a un aumento
significativo de la productividad , donde esto sea posible ,
resulta conveniente para incrementar la eficacia económica y
el nivel de vida , y necesario para que Europa pueda aumentar
su competitividad y consolide su presencia en los mercados
especialmente activos en los que ha perdido terreno durante
los años setenta .
Por consiguiente , hay que conciliar la modernización de las
instalaciones productivas con una creación de empleo sufi
ciente en el conjunto de la economía . Esto puede lograrse , ya
En el punto 3.3 y en el capítulo 4 del presente Informe se
describen de forma detallada dichas medidas y sus efectos a
medio plazo . El objetivo de las mismas es permitir una
reducción del desempleo por dos medios : por una parte , el
retorno a un crecimiento sostenido , que debería situarse en
promedio , para los años 1986 a 1990 , entre el 3 y el 3,5% ;
por otra parte , el mantenimiento e incluso el aumento del
contenido en empleo de cada punto de crecimiento . Estas
medidas se articulan , fundamentalmente , en torno a dos ejes
centrales : a nivel macroeconómico , hay que mantener la
demanda a un nivel adecuado , aumentando al mismo tiempo
la rentabilidad de las inversiones generadoras de empleo
mediante el mantenimiento de un incremento moderado de
los costes salariales reales per cápita ; a nivel microeconómi
co , hay que seguir mejorando la adaptabilidad de los
mercados de bienes y de los factores de producción y
favoreciendo la creación de empresas .
Así , por ejemplo , en el escenario que este año ilustra la
Estrategia de Cooperación, la tasa de crecimiento se elevaría ,
en promedio para los años 1986-1990 , al 3,5% , cifra que
corresponde a la del año pasado . En este mismo período , la
tasa de desempleo podría reducirse en unos 4 puntos
porcentuales , para alcanzar , a finales del decenio el 7 % en la
Comunidad de los Diez ( alrededor del 8 % en la Comunidad
de los doce ). Sin embargo , un crecimiento medio , para los
años 1986 a 1990 , del 3,5 % implica su aceleración progre
siva . En tales condiciones , el empleo podría aumentar a
finales del decenio a un ritmo ligeramente superior al 1 ,5 % .
Una aplicación decidida de la Estrategia permitiría , para
1990 , no sólo una reducción significativa del desempleo , sino
también un saneamiento de la economía europea , lo cual
permitiría esperar para los años siguientes un crecimiento
adecuado en la estabilidad así como nuevas y rápidas
reducciones de la tasa de desempleo .
N° L 385 / 38 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
son más débiles . Estos sectores , debido al correspon
diente aumento de los precios relativos de sus propios
productos , podrán mantener su rentabilidad y su capa
cidad de creación de puestos de trabajo . De esta manera ,
se produce una transferencia intersectorial de los incre
mentos de poder adquisitivo vinculados al progreso
técnico , en unas condiciones favorables al empleo (').
Para un correcto funcionamiento de este mecanismo ,
deseable desde el punto de vista del empleo , deben
reunirse dos condiciones principales : el incremento
moderado de los costes salariales reales por asalariado
debe beneficiar también a los sectores en los que los
incrementos de productividad son superiores a la media ;
además , los mercados deben desempeñar de forma
eficaz su papel en la formación de los precios ; la
intensificación de la competencia y la plena realización
del mercado interior contribuirán a ello . Un entorno
monetario estable permitirá , por otra parte , que los
agentes económicos perciban con más claridad las
señales emitidas por las modificaciones de los precios .
Así , un incremento moderado de los costes salariales reales
en el conjunto de la economía , que modifique la remunera
ción relativa del trabajo y del capital a favor de este último ,
será también beneficioso para el empleo , tanto a nivel
microeconómico como macroeconómico . Estas condiciones
servirán de estímulo para que las empresas hagan un uso más
amplio de sus equipos . Simultáneamente , se crearán condi
ciones más propicias para el desarrollo de actividades más
generadoras de empleo .
De esta forma , queda claramente perfilado un aspecto
importante de las medidas preconizadas por la Estrategia de
Cooperación : la estrecha complementariedad existente entre
ellas , ya sean de tipo macroeconómico o microeconómico .
Una aceleración del crecimiento es tanto más favorable a la
creación de empleo cuanto más ágilmente puedan responder
las empresas a un incremento de la demanda . Ahora bien ,
una mayor adaptabilidad de los mercados de bienes , de
trabajo y de capital , por sí sola , no es un estímulo suficiente
para que las empresas efectúen inversiones , sí la rentabilidad
de éstas no está también garantizada por unas perspectivas de
demanda favorables . En definitiva , una mayor adaptabilidad
de los mercados sólo encontrará su plena justificación
económica y social en un contexto de crecimiento dinámico .
De no ser así , podrían resurgir comportamientos defensivos ,
que cuestionarían nuevamente el fundamento mismo de la
renovación de la economía europea .
Si no se produce una inflexión rápida de los comportamien
tos y de las políticas, la Comunidad se enfrentará de nuevo en
que la relación entre crecimiento y empleo a nivel macro
económico es , en realidad , el resultado de varios factores :
i ) En un contexto de crecimiento más dinámico , puede
aumentarse de forma duradera la tasa de utilización del
stock de capital , lo cual se traduciría en una mejora de la
productividad del capital y en unas condiciones favora
bles para la creación de puestos de trabajo adiciona
les .
ii ) La reducción y la reordenación de la jornada de trabajo
pueden contribuir también a un aumento del contenido
en empleo del crecimiento . Dicha reducción puede
conseguirse o bien por medio del desarrollo del trabajo a
tiempo parcial , o bien acortando la duración de la
jornada semanal o anual de trabajo . Ahora bien , estas
medidas sólo serán plenamente eficaces para el empleo si
no obstaculizan los mecanismos que conducen , a nivel
macroeconómico , a un crecimiento más enérgico y más
favorable a la creación de empleo , y si son neutras desde
el punto de vista de los costes . En tal caso , el incremento
de productividad obtenido podría también traducirse
por una reducción de la jornada de trabajo . Por otra
parte , el aumento del número de trabajadores interinos y
por tiempo definido puede contribuir también a un
aumento del contenido en empleo del crecimiento , en
particular si las empresas renuncian a recurrir a las horas
extraordinarias . Esta medidas competen especialmente
a los convenios entre los interlocutores sociales , y su
aplicación debería ser objeto de un diálogo en profun
didad entre ellos .
iii ) Por último , existe una tendencia a largo plazo en la
relación entre crecimiento y empleo que es el resultado
de esta última variable en favor de sectores en los que el
aumento de la productividad por persona ocupada es
bajo , en particular los servicios , en detrimento de la
industria , donde los aumentos de productividad son más
elevados . Así , entre 1970 y 1983 , la participación de los
servicios comerciales y no comerciales en el empleo ,
para el conjunto de la Comunidad (EUR 6 ), pasó del 48
al 59% . Sin embargo , en este mismo período , la
productividad de los servicios únicamente se incremen
tó , en promedio anual , en un 1,6 % y la de la industria
manufacturera en un 3,3% .
Es normal que se registre una evolución diferenciada del
incremento de productividad entre los distintos sectores
y empresas . No obstante , en condiciones favorables , es
preciso que los incrementos de productividad obtenidos
en los sectores más productivos sean beneficiosos para el
conjunto de la economía y que , en definitiva , sean
generadores de empleo . A este respecto , es necesario que
el crecimiento de los costes salariales reales per cápita
sea moderado en todos los sectores de la economía y que
el mecanismo de los precios relativos funcione correcta
mente .
En efecto , si los sectores en los que los incrementos de
productividad son superiores a la media se sirven de
dichos incrementos para reducir sus precios en términos
relativos , conseguirán aumentar su competitividad y
estarán en condiciones de ampliar su propia producción
en respuesta a un incremento de la demanda ; pero ,
además , estos menores precios beneficiarán también a
los sectores en los que los aumentos de productividad
(' ) Para la evolución relativa del empleo , de la productividad y de los
precios de los distintos sectores en la Comunidad , véase el
capítulo B.3 de la Memoria Económica Anual 1986 / 87 . En el
cuadro 14 de dicho informe puede observarse además que este
mecanismo ha desempeñado un papel especialmente importante
en Japón ; en efecto , en dicho país se registraban entre la industria
y los demás sectores unas diferencias en los incrementos de
productividad y unas modificaciones de los precios relativos
particularmente elevadas . El dinamismo de la industria japonesa
también ha beneficiado a los demás sectores de la economía , que
(en conjunto ) fueron los únicos en los que aumentó el nivel de
empleo .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 39
1990 a una tasa de desempleo superior al 10%. Esta
perspectiva es inaceptable . Con un crecimiento más fuerte y
más favorable a la creación de empleo, del orden del 3 al
3,5% de promedio para los años 1986 a 1990, podría
lograrse una reducción significativa y duradera del desem
pleo . En este sentido, las inversiones desempeñan un papel
fundamental. Su participación en el valor añadido debería
aumentar de forma progresiva hasta alcanzar un total de 3
puntos porcentuales . Además, es preciso que mejore la
relación entre crecimiento y empleo . Ahora bien, esto no
significa que Europa pueda contentarse con una estrategia
defensiva en materia de empleo . Al contrario, la competencia
exterior impone la necesidad de modernizar las estructuras
de producción . No obstante, en la relación entre crecimiento
y empleo intervienen también otros factores : la reducción y
reordenación, neutras en términos de costes, de la jornada
media de trabajo y de cada persona ocupada, una creación de
empleó más rápida en los sectores en los que los incrementos
de productividad son relativamente bajos, y el incremento
moderado de los costes salariales reales per cápita en todos
los sectores de la economía . Si los sectores con incrementos
de productividad superiores a la media se benefician también
de un aumento moderado de los costes salariales reales per
cápita, podrán reducir sus precios relativos . De este modo
aumentarán su propia competítividad y se beneficiará ade
más a los sectores con incrementos de productividad más
bajos, cuya rentabilidad y cuya capacidad para crear puestos
de trabajo mejorarán en consecuencia . Así, se podrá conciliar
a nivel macroeconómico el progreso técnico y el aumento de
empleo . Ahora bien, estos factores astán muy condicionados
por una mayor adaptabilidad de los mercados, que sólo
encontrará sujustificación económica y social en un contexto
de crecimiento más dinámico . De esta suerte, queda subra
yada la estrecha complementariedad de las medidas preco
nizadas por la Estrategia de Cooperación, tanto a nivel
macroeconómico como microeconómico .
remuneración salarial real per cápita se mantendría más o
menos estable desde el punto de vista de los costes , mientras
que la remuneración real per cápita calculada tomando como
base el deflactor del consumo privado , que equivale aproxi
madamente al poder adquisitivo , aumentaría en un 2,3% ,
con lo que alcanzaría su ritmo más rápido desde 1980 .
Por otra parte , la reducción del precio del petróleo repercute
positiva y directamente sobre el tamaño de las instalaciones
productivas económicamente rentables : ya sea mediante una
utilización más extensiva del stock de capital existente , ya sea
porque las empresas mantienen en activo durante más tiempo
equipos que de otra forma habrían sustituido .
Diferentes indicadores muestran que se ha invertido la
tendencia de los años setenta al empeoramiento de las
condiciones de la oferta . Este fenómeno data de comienzos
de los años ochenta :
— desde 1980 , el ritmo de aumento de los costes salariales
reales per cápita ( salario más gastos de seguridad social )
fue del 1 % únicamente , frente al 2,4 % de 1973 y 1980 .
Por lo tanto , en varios países , los asalariados han
realizado grandes esfuerzos , tanto más importantes por
cuanto que sus rentas disponibles se han visto gravadas
por mayores cargas fiscales y parafiscales ,
— los costes salariales unitarios reales , que miden la evolu
ción relativa de la remuneración salarial real y de la
productividad del trabajo , han vuelto a alcanzar en la
Comunidad un nivel próximo al de los años sesenta ,
— el aumento concomitante de la tasa de beneficio macro
económico (excedente de explotación sobre valor añadi
do ) ha conducido a un nuevo aumento de la rentabilidad
del capital productivo ( excedente de explotación sobre
stock de capital ). No obstante , la rentabilidad sólo ha
recuperado , en promedio para la Comunidad , una parte
del terreno perdido tras la primera crisis del petróleo
(véase el gráfico 18 ),
— por primera vez desde hace por lo menos veinte años , la
rentabilidad aumenta de forma sostenida más rápida
mente que los salarios reales per cápita .
No obstante , parece que en 1987 se acelerará la evolución de
los costes salariales reales per cápita . Según las previsiones
más recientes , su progresión sería del 1,3% , con lo que
alcanzaría su ritmo más rápido desde 1980 . De acuerdo con
estas previsiones , los costes salariales unitarios únicamente
dismunirán en un 0,7% ; éste será su ritmo más lento desde
1981 , mientras que , desde el punto de vista de la competi
tividad externa , la situación presenta también un aspecto
menos favorable .
En efecto , entre marzo de 1985 y junio de 1986 , el ECU
experimentó una apreciación del 42% respecto del dólar ,
pero sólo del 7,4 % respecto del yen . Ahora bien , es evidente
que cada una de las economías europeas , considerada
aisladamente , vio amortiguados estos amplios movimientos
cambiarios por la relativa estabilidad de las monedas euro
3.2 Previsiones para 1986 y 1987 desde el punto de vista de
la Estrategia de Cooperación
Habida cuenta de los objetivos que pretende alcanzar la
Estrategia de Cooperación , las previsiones para 1986 y 1987
son poco satisfactorias . Tanto en 1986 como en 1987 , el
crecimiento económico ( 2,5% y 2,8% ) y el aumento del
empleo ( 0,8% en promedio ) seguirán siendo inferiores'al
ritmo tendencial necesario . Evidentemente , el retorno a una
tasa de crecimiento más fuerte sólo puede realizarse de forma
progresiva ; pero la lentitud actual del proceso resulta
preocupante , más aún si se tiene en cuenta que la Comunidad
se está beneficiando de una mejora considerable de su
relación real de intercambio , que , en principio , debería
actuar sobre las condiciones de la oferta y la demanda en el
sentido deseado por la Estrategia de Cooperación .
En efecto , la mejora de la relación real de intercambio ha
dado a las economías europeas la oportunidad de progresar
hacia una rentabilidad más satisfactoria , permitiendo al
mismo tiempo un aumento relativamente sostenido de las
rentas reales de las economías domésticas . La disminución de
los precios de los productos de importación beneficia tanto a
las empresas como a las economías domésticas . Así , la
N° L 385 /40 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
peas entre si , en particular las que participan en el SME . Sin
embargo , la tasa de apreciación media respecto de las
monedas de los 19 principales países con los que comercian
oscila en la Comunidad entre un máximo del 14,3 % para la
República Federal de Alemania y un mínimo del 1,2 % para
el Reino Unido . Para el conjunto de la Comunidad , y
excluyendo el comercio intracomunitario , dicha apreciación
es del 17,8 % . Europa ha perdido , por lo tanto , las ventajas
que le concedía , en algunos terceros mercados , la existencia
de un dólar fuerte .
Pero la debilidad de la demanda en estos últimos años y las
incertidumbres que la acompañan pueden afectar negativa
mente a la inversión . A este respecto , un análisis más
detallado de los gráficos 18 y 19 , en los que se relaciona el
crecimiento del stock de capital en los cuatro mayores países .
de la Comunidad con su rentabilidad y su tasa de utilización ,
permite extraer las dos conclusiones siguientes :
— si , después de la primera crisis del petróleo , se produjo
una disminución del ritmo de crecimiento del stock de
capital tras la reducción de la rentabilidad , el aumento
temporal de esta última entre 1976 y 1978 y el que se
desencadenó a partir de 1982 no han tenido suficientes
efectos favorables sobre las inversiones , .
— desde 1975 parece haberse debilitado el estrecho vínculo
que hasta entonces existía entre la tasa de utilización de la
capacidad productiva y el. crecimiento del stock de
capital . Al igual que entre la curva de rentabilidad y la
curva de crecimiento del stock'de capital , a partir de 1981
se produce una importante diferencia entre el crecimiento
del stock de capital y la tasa de utilización de la capacidad
productiva .
Es evidente que las modificaciones del contexto internacional
no han dejado inalterados el crecimiento y la estructura de la
demanda global. Un mejora de la relación real de intercam
bio de la amplitud de la que se ha registrado en la Comunidad v
conduce naturalmente a una reestructuración entre demanda
exterior y demanda interior . Sin embargo , las exportaciones
han acusado rápidamente los efectos negativos de la aprecia
ción de las monedas europeas y de la disminución del ritmo
de crecimiento de los principales países que comercian con la
Comunidad . Presionados por otros factores , varios países
utilizaron las transferencias de renta procedentes del exte
rior , por un importe cercano al 2% del PIB , bien para
mejorar la situación financiera de las empresas una vez que
los salarios nominales se ajustaron rápidamente a las meno
res tasas de inflación , bien para sanear más rápidamente las
finanzas públicas . En esos países , la recuperación de la
demanda interna quedó mucho más difuminada y diluida en
el tiempo de lo que habría ocurrido si los consumidores
hubieran sido los principales beneficiarios de la mejora en la
relación real de intercambio .
En 1986 , la mejora en la relación real de intercambio ha
repercutido favorablemente sobre las condiciones de la oferta
y la demanda . En 1987 , estos efectos continuarán influyendo
de forma positiva sobre la demanda interior . No obstante ,
seguirán siendo insuficientes y , además , es probable que se
disipen rápidamente . En la actualidad , sólo cabe esperar una
mejora de las perspectivas del empleo como resultado de una
aplicación efectiva de la Estrategia de Cooperación .En total , en 1987 la demanda global (demanda interior más
exportaciones ) sólo debería aumentar en un 3,6% , lo que ,
habida cuenta de la reacción de las importaciones , es
insuficiente para conseguir un crecimiento del PIB superior al
3% . Por lo tanto , para alcanzar los objetivos de la Estrategia de
Cooperación , es necesario que en 1987 se produzca una
inflexión , a veces considerable , de los comportamientos y
políticas de todos los participantes en la vida económica .El crecimiento de la demanda interior desde 1985 se debe
fundamentalmente ■ a una rápida evolución del consumo
privado ( 3,6% en promedio ' para 1986 y 1987 ) y de las
inversiones en bienes de equipo ( entre el 6 y el 7 % para 1986
y 1987 ). La recuperación de las inversiones en el sector de la
construcción es visible , pero su incremento sigue siendo bajo
( 3,2% en 1987 ).
La parte del PIB correspondiente a los recursos financieros
destinados a la inversión y al incremento del stock de capital
es todavía inferior a lo que sería necesario a medio plazo . Sin
embargo , algunos de los factores determinantes de la inver
sión empresarial evolucionan favorablemente . La rentabili
dad media ,del stock de capital aumenta ( véase el gráfico 18 ),
aunque sólo haya recuperado su nivel anterior a la primera
crisis del petróleo en la República Federal de Alemania . En el
conjunto de la Comunidad , la tasa de utilización de , la
capacidad productiva aumenta rápidamente (véase el gráfico
19 para los cuatro mayores países de la Comunidad ).
Prosigue el descenso de los tipos de interés nominales , lo que
contribuye a modificar el rendimiento de las inversiones
financieras respecto de las inversiones productivas en favor
de éstas últimas .
En primer lugar , las empresas deberían responder con más
decisión a la mejora en las condiciones de la oferta ,
aumentando las inversiones . Es evidente que cada decisión de
inversión se basa en un cálculo económico . Por ello , es
conveniente continuar con los esfuerzos por aumentar la
rentabilidad , reducir los tipos de interés reales a largo plazo
sobre unas bases más sanas y desarrollar el mercado de los
capitales de riesgo . Ahora bien , las decisiones de inversión se
basan asimismo en la confianza y en la voluntad de
emprender . Estos comportamientos también deben modifi
carse en un sentido favorable al empleo . En primer lugar , un
desarrollo más dinámico de las inversiones de las empresas
afectaría positivamente a la demanda . En segundo lugar ,
desde el punto de vista de la oferta , permitiría una evolución
paralela de la capacidad productiva y de la producción , lo
cual conduciría a una relajación de las tensiones inflacionis
tas que pudieran derivarse del aumento de la tasa de
utilización . Así , las economías europeas se. beneficiarían
plenamente de la situación actual . En efecto , las posibles
presiones inflacionistas derivadas de una mayor tasa de
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 41
utilización de la capacidad productiva han sido en la
actualidad ampliamente compensadas por la moderación de
los costes de las importaciones y de los costes salariales .
Además la mejora de la rentabilidad derivada de dicha
moderación incita a una utilización más extensiva del stock
de capital . En tercer lugar , un ritmo más rápido de creación
de empleo justificaría las concesiones hechas por los asala
riados en muchos países , y aumentarían así las posibilidades
de que el incremento de los salarios reales fuese favorable al
empleo durante un tiempo suficiente .
No obstante , las autoridades de política económica deben
responder y demostrar con sus acciones que están decididas a
contribuir a un mayor dinamismo de la oferta y la demanda
en la Comunidad . En cualquier caso , su responsabilidad
sigue comprometida .
En 1986, la mejora en la relación real de intercambio ha
repercutido de forma favorable tanto sobre la oferta como
sobre la demanda . Se ha acelerado el proceso de aumento de
la rentabilidad que se había iniciado a comienzos del decenio
merced al incremento moderado de los costes salariales
reales . Pero, en promedio para la Comunidad, la rentabili
dad todavía no ha recuperado el nivel de los años sesenta .
Según las previsiones, parece que en 1 987 aumentará el ritmo
de crecimiento de los costes salariales reales per cápita . Por
otra parte, el crecimiento de la demanda global seguirá
siendo inferior al necesario desde el punto de vista de la
Estrategia de Cooperación . En particular, la inversión no ha
aumentado con toda la fuerza que cabría esperar a la vista de
la favorable evolución de la mayoría , de sus principales
determinantes, y resultaría muy beneficiada por una mejora
en las perspectivas de la demanda . En la actualidad, las
perspectivas de empleo sólo pueden mejorar como resultado
de una aplicación efectiva de la Estrategia de Cooperación
por parte de todos los agentes económicos . Ante la mejora de
las condiciones de la oferta, las empresas deberían reaccionar
invirtiendo y creando puestos de trabajo todavía más
rápidamente para permitir y justificar el necesario manteni
miento de unas tasas moderadas de incremento de los costes
salariales reales per cápita . En cualquier caso, las autorida
des de política económica también deben intervenir en este
proceso .
3.3 Imperativos de política macroeconómica de 1987 en
adelante
Los esfuerzos de saneamiento realizados desde el principio de
este decenio y las recientes modificaciones del contexto
internacional ofrecen una oportunidad excepcional a las
economías europeas . La rentabilidad de las empresas está en
fase de recuperación . Las presiones inflacionistas de origen
interno siguen siendo débiles ; la mejora de las relaciones
reales de intercambio ha tenido por efecto una importante
desinflación de forma que , en promedio para la Comunidad ,
la inflación ha alcanzado su ritmo más bajo desde los años
sesenta . La reducción de la factura petrolífera ha aligerado
las restricciones exteriores y así , a pesar de la debilidad de las
exportaciones , la Comunidad ha obtenido un superávit
exterior del 1,2% del PIB .
La oportunidad que ahora se le ofrece a la Comunidad debe
ser aprovechada con determinación . No sólo para resolver el
problema más acuciante a que se enfrentan las economías
europeas , el desempleo , sino también para que Europa
contribuya a la corrección de los desequilibrios mundiales de
las balanzas por cuenta corriente y responda a los problemas
de los países en vías de desarrollo .
La dosificación necesaria de la política económica es la
misma que la definida en el Informe Anual del año pasado .
Ahora , debe ser efectivamente aplicada . Ello implica , asimis
mo , que el diálogo social que se ha emprendido a nivel
comunitario debe extenderse a los Estados miembros para
facilitar la coordinación de las contribuciones respectivas de
las empresas , los asalariados y los poderes públicos .
A nivel de los distintos países , esta dosificación deberá tener
en cuenta los márgenes de maniobra disponibles y los que
puedan crearse , pero , además , deberá ser objeto de un
diálogo en profundidad a nivel nacional con y entre los
interlocutores sociales , ya que su aplicación exige que sea
ampliamente aceptada por éstos .
El papel de la política presupuestaria es fundamental ; puede
favorecer un crecimiento más generador de empleo mediante
la reestructuración de los gastos e ingresos públicos y
contribuir al sostenimiento de la demanda . A tal fin , pueden
preverse tres tipos de medidas cuyas implicaciones se anali
zan más detenidamente en el capítulo 4 :
— Un nuevo incremento de las inversiones públicas econó
micamente rentables podría sumarse al de la inversión
privada para modernizar las instalaciones productivas
europeas . Con ello se aportaría un apoyo directo al
crecimiento .
— El incremento moderado de los salarios reales debería ser
del mismo orden ( alrededor del 1 % anual ) que el
considerado en el Informe del año pasado y podría
completarse con una cierta reducción de las cotizaciones
a la seguridad social ; desde el punto de vista de las
empresas , esta medida mejoraría las condiciones de la
oferta , crearía un clima favorable a la inversión y
reduciría los costes salariales indirectos que , en promedio
para la Comunidad , representan alrededor del 30% del
coste salarial total ; desde el punto de vista de los
asalariados , permitiría un aumento más rápido del poder
adquisitivo y sostendría la demanda .
Evidentemente , es conveniente mantener una financia
ción saneada de los sistemas de seguridad social . Pero
también hay que tener en cuenta que la crisis económica
se traduce , para los regímenes de seguridad social , en un
incremento de los gastos y una reducción de los ingresos ;
esta situación irá desapareciendo a medida que mejore el
clima económico . Los márgenes de maniobra que se
obtienen de esta forma deberían utilizarse sistemática
mente para aligerar las cargas que gravan los costes
salariales y desandar así parte del camino recorrido
durante los años setenta . Habría que considerar con más
detenimiento la posibilidad de introducir en el presupues
to los gastos sociales vinculados a la crisis .
— Una reducción de los impuestos directos adeudados por
las economías domésticas y las empresas contribuiría
asimismo a sostener la demanda y mejorar las condicio
nes de la oferta .
N° L 385 /42 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
que se forme un potencial de liquidez que más tarde pueda
afectar a los logros conseguidos en la lucha contra la
inflación , garantizando al mismo tiempo una financiación
suficiente del crecimiento real . En este sentido , el margen de
maniobra de las autoridades monetarias será mayor cuanto
más débiles sean las presiones inflacionistas de origen interno
y , en particular , la evolución de los costes salariales nomi
nales .
La aplicación de políticas macroeconómicas orientadas hacia
las líneas directrices anteriormente definidas justificará ple
namente los concesiones hechas por los asalariados . Es
también una condición para que las medidas microeconómi
cas que son necesarias y que van dirigidas a mejorar la
adaptabilidad de los mercados sean completamente eficaces
para el empleo .
Estas medidas ^), en su conjunto , no deberían afectar al
proceso de reducción del déficit presupuestario a medio
plazo . De hecho , en combinación con otras medidas dirigidas
a mejorar las condiciones de la oferta , contribuirán a
favorecer un crecimiento más fuerte y duradero y a reducir el
desempleo . De esta forma , los costes presupuestarios de la
crisis irán disminuyendo de forma progresiva y la base
imponible fiscal aumentará con mayor rapidez .
Ahora bien , a partir de 1987 seguirá siendo necesaria una
aceleración del ritmo de crecimiento , lo cual podría lograrse
mediante una mejor coordinación de las políticas económicas
con los principales interlocutores de Europa (véase capítulo
4.7 ). También podría conseguirse mediante una aceleración
suplementaria de las inversiones privadas merced a una
mayor confianza de los empresarios en la evolución futura de
la demanda y de la rentabilidad . En el caso de que se
registrase una evolución favorable , podría resultar necesario
el considerar un aumento limitado y temporal del déficit
presupuestario promedio de la Comunidad , manteniendo el
objetivo de la consolidación a medio plazo de la Hacienda
Pública .
Ahora bien , esto plantea el problema de la coordinación de
las políticas presupuestarias en el seno de la Comunidad . En
algunos países , todavía deben realizarse importantes esfuer
zos de saneamiento presupuestario , en otros se dispone de
márgenes de maniobra o se podría disponer de ellos en un
contexto de crecimiento más dinámico .
La tarea de los primeros se facilitaría enormemente en un
contexto de este tipo . En el caso de los segundos , un
saneamiento presupuestario de sus compañeros realizado en
un contexto de crecimiento mediocre podría ser perjudicial
para su propio crecimiento . También desde este punto de
vista "son evidentes las ventajas de adoptar comportamientos
cooperativos .
La continuación del movimiento a la baja de los tipos de
interés en la Comunidad , que reflejaría la reducción de las
tasas de inflación y una mayor convergencia "de las mismas ,
también podría tener efectos positivos sobre la demanda .
Además , las autoridades monetarias podrán verse obligadas
a aceptar nuevas reducciones de los tipos de interés para
combatir las presiones ejercidas sobre el tipo de cambio del
dólar . No obstante , a nivel interno , sería conveniente evitar
Los esfuerzos de saneamiento realizados desde comienzos del
decenio y las recientes modificaciones del contexto interna
cional ofrecen a las economías europeas una oportunidad
excepcional. Esta oportunidad debe aprovecharse con deter
minación . No sólo para encontrar una solución al problema
del desempleo, sino también para que Europa contribuya a la
corrección de los desequilibrios mundiales de las balanzas
por cuenta corriente y responda a los problemas de los países
en desarrollo . La política presupuestaria tiene un importante
papel que desempeñar mediante la reestructuración de los
gastos e ingresos públicos en un sentidofavorable a la mejora
de las condiciones de la oferta y del empleo y mediante el
adecuado sostenimiento de la demanda . La reducción de las
tasas de inflación y la mayor convergencia de las mismas
debería permitir proseguir el movimiento a la baja de los
tipos de interés . No obstante, habida cuenta de los problemas
resultantes de una nueva devaluación del dólar en los
mercados de divisas y de la necesidad de garantizar una
financiación sólida y saneada del crecimiento, es conveniente
evitar que se acumule un potencial de liquidez que, en el
futuro, podría perjudicar la estabilidad. La aplicación de las
medidas preconizadas deberá ser objeto de una estrecha
cooperación: a) entre los Estados miembros, en particular
con objeto de tener en cuenta los diferentes márgenes de
maniobra existentes en cada país, y b) entre y con los
interlocutores sociales, en particular a nivel nacional, para
que dichas medidas puedan contar con una amplia acepta
ción por parte de los grupos sociales y equilibrar las
contribuciones de cada uno .( 3 ) En el recuadro se abordan estas medidas con más detalle .
CUADRO 12
Inversiones públicas y totales de la Comunidad (']
(en % del PIB)
1970 1974 1979 1984 1985 ( 2 ) 1986 ( 2 ) 1990 ( 3 )
Formación bruta de capital fijo de las 4,2 4,0 3,2 2,8 . 2,8 2,7 3,6
administraciones públicas I l
Formación bruta de capital fijo en el 22,7 22,3 20,8 18,6 18,4 18,5 21,7
conjunto de la economía \
(') Excluidos Grecia , Irlanda , España y Portugal .
( 2 ) Previsiones económicas de octubre de 1986 de los servicios de la Comisión .
( 3 ) Escenario de cooperación .
Fuentes: Eurostat y Servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 43
CUADRO 13
Indicadores de la oferta y la demanda
1961 a
1973
(media )
1974 a
1981
(media )
1982 1983 1984 1985 (') 1986 (>) 1987 (■)
i) Indicadores de la demanda I \
(Variaciones en % anual) \ I
Demanda interior a precios constantes \ \I
índice de la Comunidad 5,0 1,6 0,8 0,8 1,4 2,2 3,8 3,5
Diferencia EUR/ demás países de la I\\I\I
OCDE - 0,5 - 0,6 1,0 - 1,9 - 4,2 - 1,1 0,4 0,9
Consumo privado 5,0 3,0 0,6 1,0 0,9 2,2 3,7 3,5
FBCF 5,6 0,0 - 1,5 - 0,3 1,3 2,4 4,2 5,1
Exportaciones de bienes y servicios 9,2 4,6 1,5 3,1 7,6 5,7 2,2 3,7
ii) Indicadores de las condiciones de la \\ \II\\
oferta \ \IIII
Empleo \II||IIl
(Variación en % anual) 0,3 - 0,1 - 0,9 - 0,8 0,1 0,4 0,8 0,8
Productividad \\II||\II\
(Variación en % anual) 4,5 2,1 1,5 2,0 1,9 2,0 1,7 2,0
Costes salariales unitarios reales \ ||IIIIIl
(índice 100: media de 1961 a 1973) 100,0 104,3 103,0 102,4 101,1 99,9 98,1 97,4
Rentabilidad ( 2 ) IIIlIl Il
(índice 100: media de 1961 a 1973) 100,0 68,0 61,8 59,8 64,7 68,4 77,9 82,8
Inversiones en bienes de equipo ||I-IIIIIIIIIIl
(Variación en % anual) — — 0,2 0,3 3,4 8,0 6,1 6,9
Competitividad vía costes ( 3 ) || IIIIIlIlIl
(índice 100: media de 1961 a 1973) 100,0 108,8 98,9 93,2 86,7 85,6 95,1 95,9
(■) Estimaciones y previsiones económicas de los servicios de la Comisión .
( 2 ) Estimación para el conjunto de la Comunidad de los Diez : excedente bruto de explotación en el conjunto de la economía
dividido por stock de capital a precios de reposición .
( 3 ) Tipo de cambio efectivo real sobre base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía respecto de los demás
países de la OCDE , con exclusión del comercio intracomunitario .
Fuente: Eurostat y servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86N° L 385 / 44 Diario Oficial de las Comunidades Europeas
CUADRO 14
Evoluciones sectoriales en Europa , Estados Unidos y Japón ( 1970 a 1982 )
EUR 6 ( 3 ) USA Japón
1 . Valor añadido a precios constantes
(Variación en % anual, 1970 a 1982)
Agricultura 1,8 2,1 0,2
Industria (') 1,7 2,1 7,1
Servicios comerciales 3,4 3,6 5,1
Servicios no comerciales ( 4 ) 2,4 i , 9 4,2
Total ( 2 ) 2,5 2,7 5,2
2 . Empleo en 1982
(índice 100 en 1970)
Agricultura 67,2 97,2 68,7
Industria (') 83,0 97,8 100,4
Servicios comerciales 117,2 136,2 132,2
Servicios no comerciales ( 4 ) 124,5 121,4 133,4
Total ( 2 ) 99,9 121,7 111,5
3 . Productividad por persona ocupada
Variación en % anual 1970 a 1982)
Agricultura 5,2 2,3 3,5
Industria (') 3,3 2,3 7,1
Servicios comerciales 2,1 1,0 2,7
Servicios no comerciales ( 4 ) 0,5 0,2 1,8
Total ( 2 ) 2,5 1,0 4,3
4 . Precio relativo respecto de los precios productos
industriales en 1982
(índice 100 en 1970)
Agricultura 83,5 120,7 147,9
Industria ('). 100,0 100,0 100,0
Servicios comerciales 110,3 112,4 161,3
Servicios no comerciales ( 4 ) 138,4 125,3 240,8
Total ( 2 ) 110,6 116,4 147,8
(') En sentido estricto .
( 2 ) Incluidos los demás sectores : Energía , Construcción y Obras públicas .
( 3 ) Bélgica , Francia , Italia , Países Bajos y Reino Unido .
( 4 ) En esencia las administraciones públicas .
Fuente : OECE y servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 45
GRÁFICO 17
PIB y empleo de la comunidad (EUR 12 ) (variación en % anual ) (')
(') Las líneas paralelas a la abcisa representan el crecimiento anual medio del período .
Fuente: Eurostat y servicios de la Comisión . ( 1985 a 1987 : Estimaciones y previsiones de los Servicios de la Comisión , octubre de
1986 )..
N° L 385 /46 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
GRÁFICO 18
Rentabilidad ( l ) y crecimiento del stock de capital ( 2 ) en la Comunidad (EUR 4) ( 3 )
(') Excedente neto de explotación entre stock de capital bruto al coste de reposición .
( 2 ) Stock de capital bruto a precios constantes ( variaciones en % anual ).
( 3 ) República Federal de Alemania , Francia , Italia , Reino Unido .
Fuente: Servicios de la Comisión .
N° L 385 /4731 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas
GRÁFICO 19
Crecimiento y tasa de utilización del stock de capital ( 2 )0 ) ( índice 100 : Máximo de los últimos 25 años )
(') Crecimiento del stock de capital bruto .
( 2 ) índice de utilización calculado mediante encuesta .
Fuente: Servicios de la Comisión .
N° L 385 / 48 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
Escenarios a medio plazo de la Estrategia de Cooperación
La evolución de la Comunidad puede ilustrarse de dos formas : por una parte , mediante una
proyección a medio plazo basada en la hipótesis de que se mantengan las políticas y comportamientos
económicos actuales y , por otra parte , mediante una representación muy esquemática de la Estrategia
de Cooperación . Los valores numéricos figuran únicamente a título ilustrativo y no deben
interpretarse como objetivos formales de política económica .
Los escenarios han sido construidos con el modelo COMPACT para la Comunidad de los Diez . Este
modelo se describe con detalle en Economía Europea N° 27 .
Las hipótesis sobre el contexto internacional
Tanto para la trayectoria de referencia como para la Estrategia de Cooperatión , se establece la
hipótesis de que los precios del petróleo volverán a aumentar de aquí al final del decenio . Esto
conducirá en los años 1987 a 1990 a un deterioro de la relación real de intercambio del orden del 7 % .
Para los tipos de cambio , se parte de la hipótesis de que se llegará a una casi estabilización de las
paridades dólar / ECU y yen / ECU a partir de su nivel medio de 1986 .
En Estados Unidos , el déficit de las administraciones públicas se irá reduciendo progresivamente
desde el 3,4 % del PIB en 1986 al 1 % en 1990 . En Japón , después de haber llegado al 1 % del PIB en
1986 , se estabilizará , a partir de 1987 , en un 0,5 % . El crecimiento será moderado en Estados Unidos
( de 2,7% a 2,8 % en promedio para 1986 hasta 1990 según los escenarios ) y bastante sostenido en
Japón (del 3,7 al 3,8% ) para el mismo período .
Un escenario que refleja la Estrategia de Cooperación
El escenario que este año ilustra la Estrategia de Cooperación conduce a un crecimiento igual al
presentado en el informe del año pasado ( 3,5 % en promedio para los años 1986 hasta 1990 ). En el
escenario de cooperación la tasa de crecimiento de la demada nominal se mantiene aproximadamente
al mismo nivel de la trayectoria de referencia (6 % o ligeramente superior). Esta tasa de crecimiento es
suficiente para inducir una reducción de la tasa de desempleo de 3,7 puntos porcentuales de la
población activa entre 1986 y 1990 y , a finales del decenio , permitirá volver a un aumento tendencial
del empleo ligeramente superior al 1,5 % anual . La combinación elegida de política económica tiene
como objetivo el suscitar , en un contexto de estabilidad monetaria , un mayor dinamismo de las
economías europeas mediante una acción combinada sobre las condiciones de la oferta y la
demanda .
Para el incremento de los costes salariales reales per cápita , se ha mantenido la misma hipótesis del año
pasado , es decir , un aumento anual del 1% (promedio para 1986 hasta 1990 ); la diferencia con
respecto al aumento de productividad ascenderá , en promedio anual , al 1,3% al año .
Este moderado incremento de los costes salariales reales se logra por dos medios : en primer lugar , con
un esfuerzo en lo que respecta a los salarios reales antes de las cotizaciones sociales de los empresarios :
como en el modelo del año pasado , éstos aumentarán en un 1,1 % en promedio durante los años 1986
a 1990 ; en segundo lugar , reduciendo las tasas de las cotizaciones sociales , lo que beneficiará
proporcionalmente tanto a los empresarios como a los asalariados . Acumulada sobre un período de
cuatro años ( 1987 hasta 1990), la reducción prevista de las cotizaciones sociales asciende al 1 % del
PIB .
La política presupuestaria a medio plazo se caracteriza por una reducción progresiva de los impuestos
directos que recaen sobre las economías domésticas y por un aumento de las inversiones públicas .
Estas dos medidas acumuladas en cuatro años representarán cada una el 1 ,2 % del PIB . Además de las
reducciones endógenas de determinados pagos de transferencias ( en particular los subsidios de
desempleo ), se ha supuesto que la mejora progresiva de la situación económica permitirá moderar el
aumento de los gastos efectuados para aliviar directamente el mercado de trabajo (programas de
jubilación anticipada , por ejemplo ).
La reducción duradera de la inflación , la mejora de la situación financiera de las empresas , que reduce
las tensiones en elmércado de capitales , y una política monetaria que , aun estando orientada hacia la
estabilidad , permita financiar un crecimiento real más rápido , conducirán , entre 1986 y 1990 , a una
reducción de los tipos del interés nominales a largo plazo del orden de 3 puntos porcentuales , en
promedio para la Comunidad . El tipo de. interés real ascenderá al 3,6% en promedio para el
período .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 49
Entre 1987 y 1990 , la suma de las reducciones de impuestos y de aumentos de gasto público a medio
plazo ascenderá a un total del 3,2 % del PIB . Este impacto sobre el déficit público se compensa en gran
medida con un mayor crecimiento y una reducción de las prestaciones sociales . En 1990 , la relación
entre déficit publico y PIB es un 0,5 por ciento inferior a la de 1986 . Esta reducción es sin embargo más
lenta que la que se registra en la proyección de base .
En el modelo de cooperación , la balanza por cuenta corriente en porcentaje del PIB , en promedio para
la Comunidad , será inferior en 0,5 puntos al valor que se obtiene en la proyección de base ( 0,1 % del
PIB frente a 0,6 % ). En el capítulo 4.7 se presenta una variante del escenario de cooperación , en la que
supone que la contribución de Japón a la reabsorción de los desequilibrios-mundiales será mayor . En
este caso , la balanza por cuenta corriente de la Comunidad registra , entre 1986 y 1990 , una mejora de
0,3 puntos del PIB en comparación con el escenario de cooperación .
Algunos agregados macroeconómicos importantes que ilustran la Estrategia de Cooperación
Proyección de base Escenario de cooperación
Tasa media de crecimiento anual
1986 a 90, en %
PIB en volumen
Deflactor del PIB
PIB en valor
2,7
3,3
6,0
3,5
2,7
6,2
Empleo
Productividad
Consumo privado
Inversión
Salarios reales per cápita
Costes salariales unitarios reales
0,7
2,0
3,0 ,
' 3,7
1,9
- 0,3
1,2
2.3
3.4
• 6,8
1,1
- 1,3
Niveles anuales medios
1986 a 1990, en %
Tipo de interés a largo plazo en %
Cuenta corriente de la balanza de pagos ,
en % del PIB
7,7
0,6
6,3
0,1
Nivel actual de 1986 Nivel en 1990 según
el escenario de cooperación
Tasa de desemplo , en%
Déficit público , en % del PIB
10,8
4,7
7,1
3,9
Nota : Las cifras se refieren a EUR 10 . La principal diferencia con respecto a la media comunitaria EUR 12 sería la tasa de
desempleo : 1986 , 11,9 % , 1990 , 8,2 % .
Estas cifras se derivan de un modelo muy esquemático y únicamente se citan a título indicativo de los órdenes de magnitud
posibles .
4 . CONTRIBUCIÓN DE LAS POLITICAS A LA ESTRATEGIA DE COOPERACION
4.1 Orientaciones monetarias y problemas de coordina
ción
Los Estados miembros de la Comunidad han hecho nuevos
progresos en el camino de la convergencia hacia una política
monetaria que deje suficiente margen para un crecimiento
real en un entorno monetario estable . La desaceleración del
crecimiento de los agregados monetarios y su mayor conver
gencia constituyen el signo indiscutible de una mayor
coherencia de las políticas monetarias nacionales ( cuadro
15 ). Hacia finales del decenio de los setenta , la masa
monetaria en sentido amplio todavía crecía en la Comunidad
a un ritmo del 15% aproximadamente , ( SME 13% ),
mientras que ahora su tasa de expansión es de alrededor del
9,5 % (SME : menos del 7% ) y , en circunstancias normales ,
no tendría por qué acelerarse . De este modo , la política
monetaria ha contribuido en gran medida a la disminución de
la inflación en la Comunidad . La tasa de inflación media de la
Comunidad debería reducirse este año al 3,7% , mientras
que en 1980 todavía ascendía al 13% .
N° L 385 / 50 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
inflación tendencial . Sin embargo , de ello no debe inferirse
que todos los Estados miembros deban reaccionar de la
misma forma ante la estabilidad de precios importada .
Los países en los que la tasa de inflación y las expectativas
inflacionistas ya se han estabilizado a un nivel moderado no
deben llevar a cabo una profunda reorientación de su política
monetaria , adoptada antes de que se iniciase la caída de los
precios de importación , ya que ésta sostendrá así un
crecimiento real más alto . Por otra parte , una desviación
inicial y temporal con respecto al objetivo monetario no
obliga necesariamente a realizar una corrección , ya que en
dichos países no es muy probable que tal desviación modi
fique las expectativas . Si las condiciones actuales conducen
efectivamente a una elevación de la tendencia del crecimiento
real para 1987 , la política monetaria debería tener en cuenta
dicho elemento al definir el objetivo monetario cuantitati
vo .
Los países que han logrado resultados apreciables en la lucha
contra la inflación , pero en los que la tasa de inflación sigue
siendo , a pesar de ello , muy superior a la media comunitaria
— por ejemplo , Italia — deberían consolidar la parte de
estabilidad importada , cuyo efecto inicial únicamente afecta
al nivel de los precios , e intentar reducir la inflación de forma
duradera . Este objetivo puede alcanzarse a condición de que
se dé a conocer sin ambigüedades y de que esté apoyado por
medidas monetarias creíbles . Una política monetaria dirigida
a moderar la expansión de la masa monetaria no constituiría
un obstáculo para una nueva reducción de los tipos de
interés . Al contrario , a medida que las expectativas inflacio
nistas se estabilicen a la baja , también descenderán los tipos
de interés nominales y reales a largo plazo .
Uno de los primeros objetivos de la política monetaria es
conseguir y mantener un alto grado de estabilidad monetaria ,
lo que responde completamente a las líneas directrices de la
Estrategia de Cooperación . La estabilidad monetaria se
antepone a la realización de los demás objetivos de política
económica . Al reducir las incertidumbres sobre el futuro
poder adquisitivo de la moneda , crea condiciones favorables
para un comportamiento cooperativo de los agentes econó
micos y , en particular , restringe la justificación de los
mecanismos de indiciación . De esta forma , mejora las
condiciones de ajuste de los precios relativos y contribuye ,
por lo tanto , a una asignación eficiente de los factores de
producción .
La elaboración de la política monetaria en una perspectiva de
medio plazo permite orientar las expectatives de los agentes
económicos en el sentido deseado y de forma duradera , sin
que por ello peligren los éxitos logrados en la lucha contra la
inflación .
No obstante , al elaborar la* política monetaria se debe tener
plenamente en cuenta el margen de crecimiento real posible .
Si la tasa de expansión del potencial de producción aumen
tase durante el período de aplicación de la Estrategia de
Cooperación , la política monetaria debería reaccionar en
consecuencia . Asimismo , en caso de que la reducción
persistente de los precios de la energía condujese a un
aumentó del potencial de producción , sería necesaria una
mayor liquidez .
En una política monetaria proyectada a medio plazo y
basada en una gran estabilidad de precios , siempre ocupa un
lugar importante la fijación de objetivos cuantitativos en lo
que se refiere a la masa monetaria o al crédito . No obstante ,
los agregados monetarios se ven a veces considerablemente
afectados por las innovaciones financieras , la creciente
liberalización de los movimientos de capitales , las transfor
maciones estructurales de los mercados monetarios y finan
cieros y las variaciones de comportamiento de la demanda de
dinero . Al valorar la evolución monetaria , es conveniente
tener en cuenta estos factores . La publicación del objetivo
cuantitativo monetario anual constituye una señal indicado
ra de la trayectoria prevista de la política monetaria . Los
empresarios , los sindicatos y los gobiernos pueden ajustar sus
decisiones en consecuencia . Al mejorar la información de los
agentes económicos , los objetivos fijados para la oferta de
dinero reducen los riesgos de fricción y facilitan la concerta
ción de los interlocutores sociales . Los países que sólo
disponen de un margen limitado para desarrollar una política
monetaria independiente y cuyo principal objetivo es estabi
lizar el tipo de cambio de su moneda también se beneficiarán
de la aplicación , por parte de los grandes países , de una
política monetaria proyectada a medio plazo , én la medida en
que se estabilicen las expectativas sobre los tipos de cambio y
puedan importar y mantener una gran estabilidad de pre
cios .
De momento , la evolución del ciclo coyuntural es práctica
mente la misma en la mayoría de los Estados miembros : la
mayoría de ellos está atravesando una fase de recuperación
moderada y todos ( excepto Grecia ) están importando la
estabilidad gracias a la fuerte reducción de los precios de
importación . Hoy en día no se prevé , por lo menos a corto
plazo , una nueva aceleración de la inflación , aunque , sin
duda , la baja tasa de inflación actual subestima la tasa de
Por último , los países en los que la tasa de inflación es
actualmente baja , pero las expectativas inflacionistas son
superiores a lo que garantiza el ritmo actual de aumento de
los precios (por ejemplo , Francia ), deben limitarse a una
expansión moderada de la masa monetaria que sea compa
tible con el objetivo de crecimiento real a medio plazo . El
declive y la estabilización de los tipos de interés recientemente
observados en Francia , donde los tipos a largo plazo se han
reducido en un 3 % y los tipos a corto plazo en un 2 % , entre
enero y agosto de 1986 , son la señal de una nueva
credibilidad de la política monetaria . La estabilización de los
tipos de interés a un nivel bajo depende de la estabilización de
las expectativas inflacionistas .
La orientación de la política monetaria que aquí preconiza
mos presupone no obstante que las consideraciones de orden
coyuntural queden relegadas a un segundo plano , a riesgo de
comprometer los progresos realizados hacia un alto grado de
estabilidad de precios . Tampoco debe olvidarse que una
política monetaria proyectada a medio plazo tiende asimis
mo a estabilizar el ciclo coyuntural . En una fase de recesión ,
la masa monetaria aumenta a un ritmo relativamente rápido
en comparación con el del PIB , y se incrementa la liquidez ,
aunque sin repercutir de forma desfavorable sobre las
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 51
expectativas inflacionistas . En cambio , en una fase de
expansión , la reducción de liquidez modera las expectativas
inflacionistas , pero sin los penosos efectos de una política de
estabilización .
importar una cierta estabilidad de precios , lo que reforzó el
proceso de deflación . Ahora bien , el SME logró este aumento
de estabilidad gracias a la estricta observación de un objetivo
común de estabilidad . Por consiguiente , la mayor estabilidad
de los tipos de cambio ha sido a la vez causa y efecto de una
mayor estabilidad de precios y costes en el SME . Los
reajustes de los tipos de cambio realizados en abril y agosto
de 1986 no han afectado en absoluto a esta interdependencia
fundamental .
A pesar de todo , el SME sigue siendo un sistema de tipos de
cambio estables pero ajustables . En caso de una inadecuada
coordinación de las políticas económicas , las diferencias
entre los grandes determinantes de los tipos de cambio
requieren ajustes periódicos , pero una política de este tipo no
admite , en principio , divergencias entre las tendencias
económicas de partida . En el futuro , será necesaria una
mayor liberalización de los movimientos de capitales para
que los mercados financieros puedan integrarse más estre
chamente . En el seno del SME , ya se ha registrado una
considerable aproximación de los tipos de interés . En efecto ,
tras el reajuste , la diferencia entre los tipos alemanes y
franceses se ha reducido al 2 % , en tanto que antes era del
3 % . También en Bélgica se registró una caída espectacular
de los tipos de interés a largo plazo .
No obstante , en un régimen de tipos de cambio flexibles , las
exigencias internas y externas pueden entrar en conflicto . La
política monetaria podría exigir , por consiguiente , una
gestión flexible en función de las evoluciones de los tipos de
cambio en el exterior de la Comunidad , con objeto de evitar
perturbaciones reales y fuentes de distorsión que terminen
por hacer peligrar el objetivo prioritario de la estabilidad
monetaria . Ahora bien , una reacción de este tipo no debería
afectar en profundidad a las orientaciones elegidas .
En los últimos años , los tipos de inteirés nominales han
experimentado una disminución importante en Europa . En
1981 , el tipo nominal medio a corto plazo era del 15 % para
la Comunidad , mientras que , en la actualidad , se ha reducido
al 8,8 % , lo que prácticamente corresponde al tipo medio de
los años setenta ( cuadro 16 ). Se supone que en un futuro
próximo continuará esta disminución de los tipos de interés ,
aunque más lentamente . A pesar de los éxitos obtenidos en la
lucha contra la inflación , los tipos de interés reales a largo
plazo todavía se consideran relativamente elevados . No hay
que olvidar , sin embargo , en lo que se refiere al nivel actual de
los tipos de interés reales , que en algunos países la tasa de
inflación actual es inferior a la tasa de inflación a medio plazo
y que , por lo tanto , se sobrevalora el nivel de los tipos de
interés reales . Unos tipos de interés reales demasiado bajos
no reflejan adecuadamente la escasez relativa de capitales . En
los años setenta , se tradujeron en una intensidad de capital
excesiva en la producción , lo que denota una distribución
macroeconómica defectuosa de un ahorro relativamente
escaso e implica el deterioro de la rentabilidad . Además , unos
tipos de interés demasiado bajos desalientan el ahorro en una
economía y suprimen así la base misma de una aceleración
del crecimiento . Como se muestra en el gráfico 20 , el nivel de
los tipos de interés reales previsto para 1986 corresponde
prácticamente al nivel de finales de los años sesenta . En
cambio , la tasa de rendimiento del capital fijo todavía no ha
recuperado dicho nivel .
Por una parte , son necesarios unos tipos de interés suficien
temente elevados para evitar una asignación inadecuada de
los recursos y para salvaguardar un crecimiento más genera
dor de empleo impulsado por la oferta . Por otra parte , sería
ciertamente deseable que los tipos de interés , tanto los
nominales como los reales , se reduzcan a medida que las
expectativas inflacionistas se estabilicen a un nivel moderado
y que el ahorro global se reconstituya . Una estrategia
monetaria basada en el medio plazo constituye el medio
adecuado para lograr , sobre unas bases saneadas , la deseada
reducción «orgánica» de los tipos de interés reales .
El reajuste de los tipos de cambio ha tenido , por consiguien
te , una incidencia concreta sobre los tipos de interés . Las
monedas para las que se preveía un reajuste a la baja tuvieron
que resistir estas presiones mediante una elevación de los
tipos de interés , lo que demuestra que , en los países en los que
la erosión monetaria es más fuerte , el aplazamiento del
reajuste ha tenido un efecto estabilizador importante .
Dado que se prevé un aumento de los movimientos de
capitales , la creciente liberalización de su circulación repre
senta , al principio , un riesgo virtual para la estabilidad del
SME , que , no obstante , puede neutralizarse mediante una
mayor convergencia de las políticas monetarias y de las
políticas económicas globales . Así , la prosecución del pro
grama de liberalización de los movimientos de capitales está
directamente relacionada con una integración más estrecha
de las economías de la Comunidad y con el desarrollo del
Sistema Monetario Europeo sobre unas bases sólidas .
&•
Una mayor integración monetaria requiere una mejor coor
dinación , tanto de las políticas monetarias de los países que
participan en el SME , como en lo que se refiere a la
concertación a nivel nacional de los instrumentos de la
política económica general : éstos deben dosificarse de forma
que no amenacen el sistema de tipos de cambio fijos . Pero lo
más importante es que una política monetaria basada en la
estabilidad" interna y externa esté apoyada por la política
presupuestaria y por una evolución adecuada de las rentas .
En el seno del SME , eri particular entre los grandes Estados
miembros , la necesidad de coordinación se ha hecho más
imperiosa . Ante todo es preciso reforzar el acuerdo sobre los
objetivos de la política de estabilidad .
El SME ha contribuido de forma decisiva a la convergencia
de las políticas monetarias y a la lucha contra la inflación
obligando a los países participantes a observar una disciplina
clara en materia de tipos de cambio . En los períodos cada vez
más largos de estabilidad de los tipos de cambio , los países
que registraban una inflación bastante elevada pudieron
31 . 12 . 86N° L 385 / 52 Diario Oficial de las Comunidades Europeas
Ahora bien , una acción coordinada en materia de política
monetaria no es sinónimo de uniformidad de .políticas para
todos los países . En efecto , en cada país se plantean
problemas diferentes , y son precisos métodos diferentes para
poner fin al hecho grave de la falta de convergencia de las
políticas presupuestarias y a las divergencias concomitantes
que todavía existen en cuanto a las expectativas inflacionis
tas . Cada país debe buscar , en la medida de sus posibilidades ,
las políticas que le permitan adecuarse de la mejor manera
posible al objetivo común de crecimiento duradero , no
inflacionista y más generador de empleo .
En la orientación general de la política monetaria de los
países del SME se deberá tener en cuenta asimismo la
evolución exterior al sistema . Cuanto mayor sea la conver
gencia de las economías y la liberalización de los movimien
tos de capitales , menor será la posibilidad de que efectos
externos amenacen la estabilidad del SME , ya que su
importancia relativa disminuirá en una zona monetaria
integrada . Los movimientos de capitales entre la zona SME y
los países exteriores ya no supondrán un peligro tan grande
para la estabilidad del SME debido a que países participantes
se verán afectados en la misma medida . A este respecto , el
fortalecimiento del papel desempeñado por el ECU reviste
una importancia especial . En caso de que el dólar dejase de
atraer capitales , dicho reforzamiento permitiría que una
parte de éstos refluyese hacia el ECU en vez de invertirse en el
marco alemán , como ha ocurrido a menudo . Habida cuenta
de la incertidumbre en cuanto a la evolución futura del dólar ,
resulta especialmente adecuada una mayor integración de la
política europea en el plano monetario y en lo que se refiere a
los tipos de cambio , lo que , además , supondría la ventaja
para Europa de facilitarle una acción concertada dirigida a
reabsorber los desequilibrios de los pagos internacionales .
La política monetaria de la Comunidad debería tener por
objetivo unafinanciación adecuada del margen disponible de
crecimiento real así como la salvaguardia y, en caso necesa
rio, elfortalecimiento de los resultados obtenidos en la lucha
por una reducción duradera de la inflación tendencial . Hasta
ahora, su tarea se ha visto facilitada por las evoluciones
exteriores . La devaluación del dólar y la caída de los precios
del petróleo y de los tipos de interés americanos han
ampliado el margen de actuación para la reducción de los
tipos de interés europeos sin el riesgo de nuevas presiones
inflacionistas . Si el dólar sigue bajando de forma significati
va, podría ser necesario adoptar una gestión flexible de los
tipos de interés europeos con objeto de evitar el peligro de
una nueva y acusada depreciación del dólar con las conse
cuencias desfavorables que ello implica a medio plazo . Sin
embargo, es importante evitar que se acumulen nuevamente
factores potencialmente inflacionistas . El SME ha demostra
do ser un factor de estabilización . Los progresos realizados
en el camino hacia la convergencia y la liberalización de los
movimientos de capitales han hecho todavía más necesaria
una estrecha coordinación de las políticas económicas, tanto
a nivel interno — entre políticas monetaria y presupuestaria y
evolución de las rentas — como entre los Estados miembros .
El éxito logrado en la creación de una zona de estabilidad
monetaria atenúa el impacto de los factores externos y
constituye una etapa importante para una mayor integración
de las economías europeas .
CUADRO 15
Desaceleración y convergencia del crecimiento de la masa monetaria
(en porcentaje)
1961 a
1969
1970 a
1977
1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987
Media ponderada :
EUR
SME 11,7
14,8
14,0
14,8
13,8
13,9
12,9
11,9
9,7
11,5
8,7
11,3
9,5
11,2
10,2
9,5
8,4
9,9
7,7
9,7
. 6,9
7,4
5,6
Medidas de dispersión con
respecto a la media ('):
EUR
SME 2,1
4,2
3,4
4,0
4,2
3,9
4,0
4,1
3,4
4,1
2,5 .
2,7
2,3
3,6
3,5
3.0
3.1
4,4
3,2
4,2
1,5
2,6
1,2
Medidas de dispersión con
respecto a la magnitud más
pequeña ('):
EUR
SME 4,8
6,5
5,2
10,2
9,2
9.0
8.1
6,6
4,4
7.3
4.4
4,8
3,0
5,8
4,8
5,5
4,4
5,0
2,8
4,4
1,6
3,8
2,0
(■) El índice de dispersión representa la suma ponderada de las desviaciones absolutas respecto de una magnitud de referencia .
Fuente: Servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 53
CUADRO 16
Evolución de los tipos de interés
(en porcentaje)
1961 a
1969
1970 a
1977
• 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986
Tipos de interés nominales I
a corto plazo IIIl\ II \
EUR 12 4,8 8,5 8,8 " 10,9 13,7 15,0 13,7 11,9 11,2 10,5 8,8
SME 4,5 7,8 6,9 9,8 12,2 14,0 11,8 . 8,9 9,0 8,3 6,3
EE.UU . 4,1 5,7 7,4 10,1 11,6 14,0 10,6 8,7 8,4 7,5 6,5
Japón — 8,0 5,1 5,8 10,7 7,4 6,8 6,5 6,3 6,5 5,3
Tipos de interés nominales \ I
a largo plazo \ \ \
EUR 12 6,5 9,8 10,3 11,2 13,0 15,1 14,3 12,7 12,0 10,8 9,0
SME 6,3 9,2 8,8 10,1 11,5 13,5 12,5 10,6 10,3 9,1 7,5
EE.UU . 4,6 6,5 7,9 8,7 10,8 12,9 12,2 10,8 12,0 10,8 8,1
Japón — 7,7 6,3 8,3 8,9 8,4 8,3 7,8 7,3 6,5 5,2
Tipos de interés reales a largo\ \ \
plazo (rectificados por los I\ \ .III
precios del PIB) ( ! ): II
EUR 12 2,4 - 0,3 0,1 0,4 0,1 4,2 3,7 4,4 5,7 4,8 2,6
SME 2,3 0,4 0,6 1,3 0,8 3,5 2,1 2,7 4,5 4,1 2,1
EE.UU . 1,6 0,3 0,5 0,2 1,2 4,0 5,3 7,7 8,2 7,0 3,9
Japón — - 1,0 1,7 5,7 6,1 5,7 6,6 7,1 6,7 5,2 3,9
(') La definición de los tipos de interés reales plantea problemas metodológicos . Estos problemas se agravan cuando se producen modificaciones de las relaciones
reales de intercambio de gran amplitud , como las registrada en 1986 , que introducen un sesgo en la valoración de los precios internos respecto de la inflación
tendencial (hacia arriba o hacia abajo en función de los indicadores ). Una mejora de las relaciones reales de intercambio tiende a aumentar los precios del
P1B .
Fuente : Servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86N° L 385 / 54 Diario Oficial de las Comunidades Europeas
GRAFICO 20
Rendimiento del capital y tipos de interés en la Comunidad
(') Excedente neto de explotación de las empresas , ( vivienda excluida ) en porcentaje del stock de capital (EUR 4 ) ( índice 100 =
1960 ).
( 2 ) Rendimiento de los efectos públicos deflactados por el índice de precios del PIB ( EUR 10 ).
Fuente : Servicios de la Comisión .
4.2 Política presupuestaria
4.2.1 Déficit presupuestario , deuda pública , crecimiento y
empleo .
Las perspectivas de crecimiento en la Comunidad pueden
mejorarse mediante un juicioso equilibrio de los saldos
presupuestarios de los Estados miembros . En 1986 , la
reducción de los déficit presupuestarios ha sido , en su
conjunto , algo más rápida que el año anterior . En el conjunto
de la Comunidad (EUR 12 ), la necesidad de financiación
neta se redujo del 5,1 % del PIB en 1985 al 4,7% en 1986 ,
mientras que la reducción en 1985 fue únicamente de tres
décimas de punto porcentual ( cuadros 1 7 y 1 8 ). La reducción
de la necesidad de financiación neta se acusó más en los países
en que el déficit era muy elevado (Grecia e Italia ), así como en
Dinamarca , cuyo presupuesto para 1986 pasa a ser exceden
tario . En 1987 , debería proseguirse la reducción de los
déficit .
No obstante , en muchos países , estas reducciones no son
suficientes para permitir la estabilización , y mucho menos la
disminución de la relación entre la deuda pública y el PIB . En
efecto , durante el período 1986 y 1987 , la deuda pública
expresada en porcentaje del PIB aumentará en 4 puntos
porcentuales o más en la mitad de los Estados miembros de la
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 55
demostrar la legitimidad de un cierto aumento anual de la
deuda pública . Dicho Consejo considera que , para Alema
nia , el crecimiento «legítimo», según la definición de la
«hacienda pública», se cifra en un 1,5% del potencial de
producción .
Al elegir una estrategia de política presupuestaria siempre
debe tenerse siempre en cuenta la oferta y la demanda . En las
actuales condiciones , existen razones que justifican tanto la
opción de un refuerzo de la oferta como la de un apoyo a la
demanda . Alemania , Francia y el Reino Unido son los
principales Estados miembros en los que la deuda pública
prácticamente se ha estabilizado . En Alemania se registra ,
incluso , una disminución . En Francia se están utilizando los
márgenes de maniobra existentes , habiéndose ya previsto
reducciones impositivas importantes para 1987 y anunciado
ulteriores disminuciones para 1988 , si bien al mismo tiempo
se reducirá el déficit presupuestario en cada uno de esos años .
Si la expansión se afianza aún más en el extranjero , sobre
todo en la Comunidad , la política presupuestaria de Francia
se verá facilitada . En el Reino Unido el Gobierno , en su
declaración de otoño , ha previsto un aumento de los gastos
públicos del orden de 4,75 miles de millones de libras en el
ejercicio 1987 / 88 . Esto significa que los gastos públicos
previstos para 1987 / 88 se sitúan en un nivel aproximado del
2 % más elevados en términos reales que el resultado
estimado de 1986 / 87 . Así pues , si la Estrategia de Coope
ración se convirtiese al aplicarla en el fundamento de la
acción económica del conjunto de la Comunidad , alguno de
esos tres países podría justamente considerar una combina
ción de reducción de impuestos y realización de inversiones
públicas , cuya dosificación variaría de un país a otro . Cabe
esperar que , en un plazo razonablemente corto , se produzca
una compensación parcial gracias a los ingresos suplemen
tarios y a la reducción de los gastos relacionados con la crisis ,
que ya no serían necesarios debido al mayor crecimiento .
La política presupuestaria debe desempeñar un papel pre
ponderante en la aplicación de la Estrategia de Cooperación .
Aproximadamente la mitad de los Estados miembros de la
Comunidad deben seguir teniendo por objetivo prioritario la
consolidación de los déficit presupuestarios y de la deuda
pública . En los demás Estados miembros, cuya participación
en el PIB de la Comunidad es aproximadamente igual a dos
tercios, se registran unos déficit tolerables y se dispone de
cierto margen para la adopción de medidas presupuestarias
de ayuda directa al crecimiento . En dichos países se debería
considerar, si no se ha hecho ya, una aplicación rápida y
coordinada de acciones presupuestarias para fortalecer las
condiciones de la oferta y de la demanda . La elevación del
nivel de actividad de dichos países permitirá a los demás
Estados miembros alcanzar los objetivos de saneamiento
presupuestario en un contexto de mayores niveles de activi
dad y de empleo .
Comunidad (Bélgica , España , Irlanda , Italia , Países Bajos y
Portugal , cuadro 19 ). La persistencia de unos déficit presu
puestarios elevados es la causa de esta evolución . En varios
países , la carga de intereses asciende a un importe más o
menos igual al déficit global . En tres países , Alemania ,
Luxemburgo y sobre todo Dinamarca , se espera , por el
contrario , que disminuya la tasa de endeudamiento pú
blico .
Los déficit presupuestarios que se traducen por un endeuda
miento público elevado tienen dos consecuencias macroeco
nómicas importantes . En primer lugar , los agentes sólo
estarán dispuestos a invertir una parte mayor de sus activos
en títulos públicos si se elevan todavía más los tipos de
interés . En segundo lugar , dichos déficit presupuestarios
aumentarán el riesgo de una recuperación inflacionista de la
expansión monetaria , lo que implica un aumento adicional
de los tipos de interés reales , asimilable a una prima de riesgo .
El alto nivel de los tipos de interés reales provoca un efecto de
expulsión de la inversión privada con sus consecuencias
negativas para el crecimiento a medio plazo .
Así pues , a medio plazo , los efectos de un déficit público
elevado y de una deuda pública importante son predominan
temente negativos ; por lo tanto , su reducción sólo podría ser
beneficiosa para la economía . Puede ocurrir que , en un
primer momento , este ajuste tenga efectos negativos sobre la
demanda , pero , si inicialmente existe una amenaza de
inestabilidad financiera , este fenómeno debería ser pasajero .
La experiencia danesa de los últimos años es un buen ejemplo
de ello .
En cambio , cuando el riesgo de inestabilidad financiera no es
muy grande y el cociente entre la deuda pública y el PIB está
en baja , los aspectos negativos de la contracción presupues
taria sobre la demanda adquieren mayor importancia . Ahora
bien , en ese caso , el deterioro inicial del saldo presupuestario
puede compensarse con bastante rapidez , por lo menos en
parte , mediante una reducción de impuestos y la adopción de
otras medidas en favor de la oferta .
Por consiguiente , atendiendo al nivel de la deuda pública y de
su ritmo de crecimiento en estos últimos años , Bélgica ,
España , Grecia , Irlanda , Italia y Portugal deberían mantener
como objetivo prioritario una reducción importante del
déficit presupuestario en porcentaje del PIB .
Podría conseguirse una fuerte reducción de los tipos de
interés nominales y reales mediante medidas convincentes de
saneamiento presupuestario a medio plazo combinadas con
una estabilización monetaria efectiva . De esta forma , se
podría limitar el esfuerzo necesario de restricción de los
gastos presupuestarios esenciales .
Aun cuando en la mitad de los Estados miembros la
reducción de los déficit presupuestarios es indiscutiblemente
prioritaria , no constituye un objetivo en sí misma si la
hacienda pública está suficientemente saneada . De hecho ,
cierta tasa de endeudamiento público respecto del PIB es
compatible con el equilibrio financiero a medio plazo de la
economía . Principios presupuestarios normativos orientados
hacia la oferta , como los que ha adoptado el Consejo de
Expertos Económicos en Alemania , por ejemplo , permiten
4.2.2 Gastos públicos, fiscalidad, crecimiento y empleo
El concepto de «margen de maniobra » presupuestario se ha
vinculado a veces excesivamente al tema de los déficit
N° L 385 / 56 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
presupuestarios , que es sin duda importante , pero sólo
parcial . Ahora bien , cuando se trata de definir una estrategia
de crecimiento a medio plazo , el volumen y la estructura de
los impuestos y del gasto público son elementos todavía más
importantes . En estos dos aspectos , todos los países de la
Comunidad disponen efectivamente de un amplio «margen
de maniobra » para adoptar medidas de política en el sentido
deseado , con objeto de contribuir de forma significativa a la
elevación de la tasa de crecimiento a medio plazo de la
producción , la inversión , el ahorro y el empleo . -Un punto
importante del diálogo social es la consecución de un mayor
consenso en cuanto a la forma de contribuir a la realización
de los objetivos de la Estrategia de Cooperación , actuando
sobre el volumen y la estructura del gasto público y de los
impuestos .
Nivel y estructura del gasto público . Puede resultar útil
distinguir tres grandes categorías de gastos públicos :
i ) La primera categoría es la de las inversiones en infraes
tructura y algunas otras inversiones, en particular, en los
sectores de la investigación y desarrollo y de la educación .
Estas inversiones , en sentido amplio , pueden ser financiadas
en parte por el sector privado . Siempre que estos programas
de inversión estén gestionados de forma eficaz y se ajusten a
criterios de rentabilidad social elevada o suficiente ,' no hay
ninguna razón para reducir estas partidas de gastos . En una
economía dinámica , es normal que una parte importante de
los medios financieros se destinen a inversiones de este tipo ,
con tasas de rentabilidad elevadas o suficientes . Los progra
mas de inversión pública se han visto afectados por las
restricciones presupuestarias en una medida superior a la
proporcional , reduciéndose del 4 al 2,5 % del PIB entre 1975
y 1985 . Estos programas , siempre que se ajusten a criterios
de eficacia , podrían ahora desarrollarse durante varios años
en el marco de la Estrategia de Cooperación .
Como se expuso en el Informe Económico Anual del año
pasado , un programa de grandes obras de infraestructura en
el que se incluyan proyectos de interés comunitario tiene
cabida en el marco de la estrategia . Estos proyectos de interés
europeo pueden comprenderse y financiarse bajo responsa
bilidad del sector privado . Se trata , en particular , de los
proyectos siguientes :
— la creación de una red transfronteriza de telecomunica
ciones ( en torno a 3 mil millones de ECU);
— 3 redes de enlace : por carretera , ferrocarril y vías
navegables ( 20 a 25 mil millones de ECU);
. — el enlace París-Bruselas-Colonia por ferrocarril de gran
velocidad (3 mil millones de ECU);
— el enlace fijo a través del Canal de la Mancha (4 mil
millones de ECU).
En total , se puede prever , a medio plazo , un volumen de
inversión de 30 a 35 billones de ECU distribuido sobre un
período de cinco a siete años . Además , a largo plazo podrían
realizarse otros proyectos : enlacé por autopista con los países
escandinavos a través . de Dinamarca y los estrechos del Mar
Báltico , enlace Venecia-Munich , instalaciones maremotrices
en el Severn , puente sobre el estrecho de Messina , etc .
Este tipo de proyectos crearía además posibilidades de
inversión pública nacional en el sector de las infraestructuras .
Por otra parte , en casi todos los países existen posibilidades
de inversión en campos como la renovación urbana y el
medio ambiente (depuración de aguas , etc .). En determina
das regiones , en particular en los nuevos Estados miembros ,
la mejora de la infraestructura reviste un carácter urgente . En
conjunto , no faltan , por lo tanto , proyectos de inversión de
rentabilidad social suficiente . La realización de progresos en
el desarrollo de dichos proyectos contribuiría de forma
importante y útil al crecimiento y al empleo .
Dado que existe una estrecha relación entre crecimiento ,
empleo y tecnología , la mayoría de las autoridades públicas
han reconocido la importancia que tiene una política diná
mica de investigación y desarrollo para un crecimiento
económico más sólido . A este respecto , habría que subrayar ,
en concreto , la tendencia a apoyar de forma prioritaria los
trabajos de investigación sobre las tecnologías avanzadas con
objeto de favorecer cada vez más la innovación y una mayor
relación entre investigación básica e industria . Los éxitos
europeos en acciones como AIRBUS , JET , ESPRIT y BRITE
destacan el valor y la eficacia del potencial de ID de Europa .
Ilustran , asimismo , distintas posibilidades de financiación
mediante programas europeos y una participación financiera
de la investigación industrial precompetitiva . La Comunidad
ha adoptado programas marco para conseguir una mayor
eficacia de los programas de investigación comunitaria .
Además , es conveniente señalar la iniciativa EUREKA que
expresa la voluntad de los gobiernos de encontrar nuevas
sinergias financieras y económicas en el plano de la coope
ración europea en el sector industrial .
Junto con las inversiones en infraestructura , el Estado tiene
un importante papel que desempeñar en la mejora del capital
humano mediante la formación y el perfeccionamiento
profesionales . También aquí sería necesario que , mediante
una estrecha cooperación entre los poderes públicos y las
partes interesadas , se encontrasen formas de financiación
adecuadas , habida cuenta de las posibilidades y beneficios
que cada una obtendrá de una mejor calificación profesional
( véase también capítulo 4.3.2 ).
ii ) La segunda categoría es la de los servicios públicos
corrientes, como la salud y la jubilación . Desde un punto de
vista social , es deseable un alto grado de distribución de
dichos servicios . Ahora bien , en este sector se plantean
importantes problemas de gestión , y es preciso mantener una
disciplina razonable en términos económicos , habida cuenta
de que las demandas de ampliación de estos programas
pueden ser superiores a la capacidád de la economía . Tanto
por razones de eficacia de gestión como de justicia social , la
dosificación entre sector público y sector privado en la
organización de dichos programas constituye asimismo , una
cuestión importante . A pesar de ello , la posibilidad de una
privatización parcial de los servicios de salud y de jubilación
debe estudiarse con una prudencia extrema , en particular
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 57
porque la transferencia de las cotizaciones sociales a sistemas
de seguro privados no reducirá necesariamente su coste .
Puede ocurrir , por ejemplo , que la reducción de las cotiza
ciones sociales se vea compensada por una elevación de las
cotizaciones contractuales , pagadas a las organizaciones
privadas y deducidas de la misma forma por los empresarios .
El impacto sobre los costes salariales totales y sobre las
reivindicaciones salariales no sería , por consiguiente , dema
siado significativo . A fin de cuentas , dichos programas deben
gestionarse de una forma razonablemente económica , pero
no deben suprimirse .
Fiscalidad, costes salariales y demanda de mano de obra . Es
probable que una gran parte de las cargas fiscales y sociales
soportadas por los asalariados se traslade a los costes
salariales , lo que puede conducir al aumento de éstos . Dado
que una evolución de este tipo tiende , generalmente , a frenar
la demanda de mano de obra por parte de las empresas , el
empleo en el sector privado se vería desalentado y el
crecimiento económico debilitado , lo que demuestra la
importancia de las medidas de reducción de las cargas
sociales y fiscales anteriormente mencionadas .
Fiscalidad y oferta de mano de obra . Los tipos impositivos
marginales altos conducen , por naturaleza , a frenar la
propensión al trabajo y a debilitar , por lo tanto , los
fundamentos del crecimiento económico .
iii ) La tercera categoría es la de las prestaciones sociales que
son consecuencia del malfuncionamiento del sistema econó
mico . Los subsidios de desempleo son su mejor ejemplo , por
lo menos por encima de un determinado nivel mínimo de
desempleo . Sin embargo , esta catégoría de gastos públicos
«evitables » es , de hecho , mucho más amplia ya que en ella se
incluyen también los subsidios familiares suplementarios en
favor de los desempleados , la ampliación de los programas de
jubliación anticipada y , en muchos países , los programas de
pensión de invalidez que han sido ampliados a personas sin
ninguna o con sólo una ligera invalidez . En los últimos 15
años , el total de estos gastos públicos «evitables » ha
aumentado , en promedio para la Comunidad , por lo menos
en un 5% del PIB . En términos de aumento de las
cotizaciones sociales , estas partidas representan alrededor
del 10% de los costes salariales , una cifra evidentemente
enorme habida cuenta de los debates que están teniendo lugar
sobre el nivel económicamente justificado del coste de la
mano de obra .
Impuestos, renta disponible y ahorro de las economías
domésticas . Hay otros factores que influyen de forma
indirecta en el empleo , porque desalientan el ahorro y , por lo
tanto , la acumulación de capital . Un aumento de los
impuestos sobre la renta , de las economías domésticas reduce
su renta disponible y , por consiguiente , su ahorro . Si el
Estado dedica a gastos de consumo una fracción de sus
ingresos , netos de transferencias , más importante que la de
las economías domésticas , el ahorro nacional disminuye .
Impuestos y asignación de recursos . Si las categorías de
rentas o de gastos que se benefician de exenciones fiscales son
muy numerosas , se registrarán distorsiones en la asignación
de los recursos cuya productividad media disminuirá . En este
caso , los tipos impositivos aplicables en general deberán ser
más elevados , lo que , como ya hemos visto , tendrá un efecto
negativo sobre la propensión al trabajo , al empleo , al ahorro
y a la inversión . Por ello , es conveniente verificar que cada
exención fiscal aún existente está justificada económica o
socialmente , teniendo en cuenta que su supresión perimitiría
ampliar la base imponible y reducir consiguientemente los
tipos del régimen común . Éstas son las razones que han
motivado la reciente reducción de los tipos y las exenciones
del impuesto sobre la renta en Estados Unidos .
En la Comunidad , existen varios proyectos de reforma fiscal
que merecen ser señalados .
La aplicación de la Estrategia de Cooperación debería
permitir una reconsideración de la pertinencia de tales
programas , a medida que mejoren las perspectivas de
empleo . Por ejemplo , podrían reconsiderarse los criterios de
admisión a determinados programas especiales de jubilación
en el marco de una política dirigida a incrementar la tasa de
participación de la población en edad de trabajar y a absorber
el desempleo . Ello respetando siempre los derechos adquiri
dos de las personas que ya hayan obtenido la jubilación
anticipada . Se está considerando este tipo de iniciativas en
muchos países , como Italia y los Países Bajos , donde lós
programas de jubilación especiales en favor de personas en
edad de trabajar fueron extendidos a más del 10% de la
población activa . También en otros países gastos similares
condujeron a un ¡aumento de las cotizaciones sociales , lo cual
contribuyó a frenar el empleo . Por consiguiente , una reduc
ción de los gastos públicos y de las cotizaciones sociales en
esta dirección podría formar parte integrante de un nuevo
«círculo virtuoso» de creación de empleo y de reducción de
impuestos . Además , los gastos sociales pueden ser más
eficaces si sirven para incrementar las posibilidades de
empleo de los beneficiarios de dichos programas .
En lo que se refiere al impuesto sobre el beneficio de las
sociedades , muchos países están reduciendo su tipo (Reino
Unido , Francia , Países Bajos , Bélgica y Luxemburgo), y
compensan parcialmente dicha baja con la reducción de las
amortizaciones . En algunos países se prevé reducir o supri
mir otros impuestos sobre sociedades que no gravan los
beneficios , como el impuesto sobre el patrimonio de las
sociedades en Alemania , el impuesto profesional en Francia y
el impuesto comercial en Alemania .
Posibilidades de reforma fiscal. Los grandes objetivos de
política económica de una reformá de los niveles y de . la
estructura de los impuestos corresponden a los 4 sectores
siguientes : a ) demanda de mano de obra , b ) oferta de mano
de obra , c ) nivel del ahorro y , por lo tanto , de acumulación de
capital y d ) eficacia de la asignación de recursos .
En lo que se refiere al impuesto sobre la renta de las personas
físicas , Francia , Alemania y el Reino Unido han iniciado un
proceso de reducción progresiva de los tipos marginales
elevados , que está financiada en parte por una ampliación de
N° L 385 / 58 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
la base imponible (Reino Unido ) y en parte por ahorros
presupuestarios generales . En estos tres países , uno de los
principales objetivos de los gobiernos para los próximos años
es el de introducir nuevas reducciones en el impuesto sobre la
renta de las personas físicas .
Con motivo de la caída de los precios de los productos
petrolíferos muchos países han aumentado los impuestos
sobre el consumo de petróleo con objeto de reducir sus déficit
(Dinamarca , España , Grecia , Italia , Irlanda y Portugal ).
Las propuestas de la Comisión en materia de aproximación
de la legislación sobre impuestos indirectos también podrían
implicar una modificación de la estructura de las exacciones
obligatorias en determinados países .
La adopción de medidas especificas que afecten al nivel y ala
estructura delgasto público y de los impuestos contribuirá en
gran medida a la aplicación de la Estrategia de Cooperación .
Podrían incrementarse más las inversiones públicas que
presenten una rentabilidad social suficiente, lo que favore
cería también el desarrollo del potencial de producción y la
inversión privada . A medio plazo habría que reducir las
exacciones sociales . La mejora del crecimiento y del empleo,
junto con el aumento de los ingresos públicos y la disminu
ción de los pagos por transferencia resultantes, podrían crear
un «círculo virtuoso». Deberían realizarse asimismo refor
mas fiscales encaminadas a reducir los tipos impositivos
sobre las rentas, a modificar la estructura de la imposición en
un sentido más favorable al empleo y a facilitar la aproxi
mación de los impuestos indirectos en la Comunidad.
CUADRO 17
Ingresos y gastos de las administraciones públicas ('), EUR 12
Billones en PPA En porcentaje del PIB Variaciones en porcentajes
1985 1986 ( 2 ) 1984 1985 1986 ( 2 ) 1987 ( 2 ) 1985 1986 ( 2 ) 1987 ( 2 )
Impuestos indirectos 517,3 568,3 13,5 13,3 13,4 13,5 7,4 9,9 6,8
Impuestos directos 497,0 526,9 12,7 12,8 12,5 12,4 9,7 6,0 6,2
Cotizaciones sociales percibidas 589,1 631,8 15,2 15,2 14,9 14,9 8,1 7,2 6,1
Total de impuestos y cotizaciones 1 603,4 1 727,0 41,3 41,3 40,8 40,8 8,4 7,7 6,3
sociales \I\ I\
Otros recursos corrientes 148,4 152,4 3,7 3,8 3,6 3,3 12,3 2,7 - 3,3
Total de recursos corrientes 1 751,8 1 879,4 45,0 45,1 44,4 44,1 8,7 7,3 5,6
Transferencias corrientes pagadas 877,8 933,4 22,8 22,6 22,1 21,7 7,5 6,3 4,4
Intereses efectivos pagados 198,7 217,1 4,9 5,1 5,1 5,0 12,3 9,3 2,7
Consumo público 722,6 770,1 18,8 18,6 18,2 18,0 7,6 6,6 5,1
Total de los empleos corrientes 1 799,0 1 920,7. 46,5 46,3 45,4 - 44,6 8,1 6,8 4,5
Ahorro bruto - 47,3 - 41,2 - 1,5 - 1,2 - 1,0 - 0,5 — — —
Transferencias de capital netas 45,5 41,5 1,1 1,2 1,0 0,9 17,1 - 8,8 - 4,5
Formación bruta de capital 107,3 114,8 2,8 2,8 2,7 2,7 7,7 7,0 6,0
í!
Capacidad ( + ) o necesidad ( - ) de \ \ \
financiación - 200,0 - 197,5 - 5,4 - 5,1 - 4,7 - 4,1 — — —
p.m .: PIB nominal 3 882,2 4 225,8 100,0 100,0 100,0 100,0 8,6 8,9 6,4
(') Definición de las cuentas nacionales , con exclusión de los préstamos , los anticipos y la participación .
( 2 ) Previsiones .
Fuente: Servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 59
CUADRO 18
Necesidad ( - ) o capacidad ( + ) de financiación de las administraciones públicas
(en porcentaje del PIB)
1970 1973 1981 1982 1983 1984 1985 (>) 1986 (') 1987 (•)
Bélgica - 2,2 - 3,3 - 12,6 - 11,1 - 11,7 - 9,5 - 8,4 - 8,0 - 6,2
Dinamarca 4,1 5,2 - 7,1 - 9,3 - 7,3 - 4,2 - 1,9 2,8 2,8
República Federal
de Alemania 0,2 1,2 - 3,9 - 3,4 - 2,5 - 1,9 - 1,1 - 0,9 - 0,7
Grecia — — - 10,6 - "9,4 - 8,9 - 10,1 - 13,9 - 10,6 - 7,1
España 0,7 1,1 - 3,0 - 5,8 - 5,4 - 5,0 - 6,2 - 4,9 - 4,4
Francia 0,9 0,9 - 1,8 - 2,5 - 3,2 - 2,9 - 2,6 - 2,9 - 2,6
Irlanda — — - 15,8 - 14,2 - 11,8 - 9,8 - 11,6 - 10,7 - 9,9
Italia - 3,5 - 7,0 - 11,7 - 12,7 - 12,4 - 13,0 - 14,0 - 12,7 - 11,0
Luxemburgo 2,7 3,3 - 2,3 - 1,3 - 0,8 1,5 4,1 3,7 2,6
Países Bajos - 1,2 1,0 - 5,2 - 7,1 - 6,5 - 6,2 - 5,1 - 5,5 - 6,6
Portugal — — - 10,1 - 8,8 " 7>! - 7,7 - 11,2 - 8,0 - 7,5
Reino Unido 3,0 - 2,7 - 2,7 - 2,4 - 3,7 - 3,9 - 2,8 - 2,9 - 2,5
EUR 12 0,3 ( 2 ) 1,0 ( 2 ) - 5,4 - 5,6 - 5,5 - 5,4 - 5,1 - 4,7 - 4,1
(') Estimaciones y previsiones económicas de los servicios de la Comisión (octubre de 1986 ).
( 2 ) Con exclusión de Grecia , Irlanda y Portugal .
CUADRO 19
Deuda pública ( 2 )
(en porcentaje del PIB)
1973 1981 1982 1983 1984 1985 (') 1986 (') 1987 (')
Bélgica ( 3 ) 63,2 88,1 96,1 105,1 111,6 118,3 121,9 125,6
Dinamarca , 5,0 43,6 52,7 62,7 67,6 66,3 62,1 57,6
República Federal de
Alemania 18,6 36,4 39,5 41,7 42,0 42,7 " 41,9 41,7
Grecia ( 4 ) — 33,0 36,7 41,4 49,9 56,8 58,4 61,2
España — 21,0 26,2 32,1 39,3 46,3 48,8 52,5
Francia 25,1 26,0 29,1 30,7 29,3 31,8 34,0 35,0
Irlanda ( 4 ) 65,5 89,8 96,6 107,7 113,6 115,7 119,1 124,8
Italia 62,5 73,2 80,0 87,6 94,5 103,0 106,3 108,1
Luxemburgo 20,5 14,0 14,4 14,8 14,8 14,5 13,8 12,8
Países Bajos ( 3 ) 43,4 50,3 55,6 62,3 67,0 70,6 76,3 82,9
Portugal — 59,0 . 62,2 70,9 75,7 81,2 81,5 85,2
Reino Unido ( 5 ) 63,3 51,1 57,7 57,4 58,7 56,9 57,9 58,0
EUR 12 40,3 ( 6 ) 45,0 49,8 53,5 56,0 58,9 60,3 61,8
') Estimaciones y previsiones de los servicios de la Comisión en base a las previsiones económicas de octubre de -1986 .
2 ) Administraciones públicas , excepto Bélgica , Grecia , Irlanda y los Países Bajos .
3 ) Administraciones públicas con excepción de las Administraciones de la seguridad social .
4 ) Administración central .
5 ) Deudas a precios de mercado .
6 ) Con exclusión de Grecia , España y Portugal .
Fuente : Eurostat y Servicios de la Comisión .
N° L 385 / 60 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
CUADRO 20
Evolución de los gastos de protección social de las administraciones públicas de 1970 a 1983
(en % del PIB)
Bélgica Dinamarca
República
Federal de
Alemania
Francia Irlanda Italia
Luxem
burgo
Países
Bajos
Reino
Unido EUR (')
1970:
Enfermedad
3,8 5,6 5,7 4,9 4,1 — 2,7 5,7 3,9 5,0
Invalidez y accidente de trabajo 2,2 2,7 2,6 1,8 1,3 — 2,9 3,1 1,2 ' 2,1
Pensiones 7,1 6,9 9,4 7,5 4,6 — 7,8 7,7 6,7 7,9
Maternidad y familia 3,5 2,7 2,1 3,1 2,3 — 1,8 2,6 1,5 2,3
Desempleo 0,6 0,4 0,1 0,3 0,4 — 0,0 0,6 0,3 0,3
Otros 0,0 0,1 0,3 0,0 0,1 — 0,0 0,8 0,1 0,2
I Total 17,4 19,0 20,7 18,2 13,3 — 15,4 19,0 13,8 18,0
1983 :
Enfermedad
6,5 7,1 7,5 6,8 8,4 5,7 11,1 8,4 4,7 6,7
Invalidez y accidente de trabajo 3,3 2,5 3,1 2,3 — 5,4 — 6,4 2,2 2,9
Pensiones 11,5 10,4 12,1 11,2 7,4 11,5 12,0 10,3 9,8 11,1
Maternidad y familia \ 3,0 3,1 2,0 3,1 — 2,0 1,2 2,7 2,8 2,6
Desempleo 4,2 4,1 2,0 2,7 — 0,8 0,0 4,2 2,3 2,5
Otros l 0,5 1,1 0,6 0,2 3,1 0,0 0,8 0,0 0,3 0,4
Total 29,5 30,1 27,8 27,4 23,2 25,5 25,5 32,7 23,1 27,0
Crecimiento, 1970 a 1983 :
•
Enfermedad 2,7 1,5 1,8 1,9 4,3 — 8,4 2,7 0,8 1,7
Invalidez y accidente de trabajo 1,1 - 0,1 0,5 0,5 — — — 3,3 1,0 0,8
Pensiones 4,4 3,5 2,7 3,7 2,8 — 4,2 2,6 3,1 3,1
Maternidad y familia - 0,5 0,4 - 0,1 0,0 — — - 0,6 0,1 1,3 0,2
Desempleo 3,6 3,7 1,9 2,4 — — 0,0 3,6 2,0 2,3
Otros 0,5 1,0 0,3 0,2 . 3,0 — 0,8 - 0,8 0,2 0,2
Total 12,1 11,1 7,1 9,2 9,9 — 10,1 13,7 9,3 9,0
(') Con exclusión de Italia .
Fuente: Eurostat ( Sistema europeo de estadísticas de protección social ).
Nota : Las cifras no son comparables dado que las prestaciones son de distinta naturaleza . Las participaciones relativas del sector público y del privado varían
considerablemente de un país a otro para determinadas partidas de gastos ( salud , jubilación ).
4.3 Salarios y mercado de trabajo
4.3.1 Rentas y costes salariales
La Estrategia de Cooperación propone el acuerdo entre los
interlocutores sociales sobre una evolución de los costes
salariales compatible con un aumento significativo del
empleo . El escenario que refleja la Estrategia de Cooperación
prevé a este respecto que los salarios , definidos de una forma
parecida a la que se adopta normalmente en las negociaciones
salariales , es decir , deducidas las cotizaciones sociales paga
das por los empresarios , se incrementarán , en términos ,
reales , a un ritmo moderado , próximo al 1,1% anual , en
promedio para los años 1986 / 90 . A los efectos de este
incremento moderado se sumarán los de una cierta reducción
de las contribuciones sociales pagadas por los asalariados .
Durante este mismo período , el aumento de la productividad
media per cápita será del 2,3 % . La reducción de las cargas
sociales pagadas por los asalariados y de los impuestos
directos y las modificaciones en la relación real de intercam
bio conducirán a un incremento algo más rápido del poder
adquisitivo del salario neto , en promedio para 1986 / 90 .
Tanto a los empresarios como a los asalariados les interesará
comprometerse a respetar estas evoluciones de los costes
salariales totales y de las rentas salariales totales netas , dado
que deberían conducir a unos resultados claramente mejores
en el plano del empleo , una mayor rentabilidad para las
empresas y un aumento moderado de las rentas reales de los
asalariados .
Desde comienzos de los años ochenta , todos los países han
realizado progresos en la moderación del crecimiento de los
salarios reales con respecto al de la productividad . Han
aumentado , por consiguiente , los beneficios . Sin embargo ,
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 61
la relación real de intercambio , la recuperación de la
rentabilidad se viese amenazada , o , en caso contrario , se
podría acelerar dicha recuperación manteniendo al mismo
tiempo una evolución de los salarios reales satisfactoria . Los
esfuerzos realizados en los últimos años por flexibilizar los
mecanismos de indiciación deberían proseguir . El actual
contexto de estabilidad debería facilitar la realización de este
objetivo .
En el interior de cada país , es conveniente preservar cierta
flexibilidad en la formación de los salarios a nivel regional .
Una mayor cohesión social y económica en el seno de la
Comunidad requiere también una convergencia a la baja de
las tasas de desempleo entre las distintas regiones sin que ello
implique la despoblación de las regiones más pobres .
A la realización de este objetivo pueden contribuir las
transferencias de recursos , por parte de los Estados miem
bros o de la Comunidad . Ahora bien , para que sean
plenamente efectivas deben completarse con la afluencia de
capitales privados atraídos por la existencia de unas tasas de
rentabilidad por lo menos iguales a las de las regiones más
favorecidas .
Por último , el aumento moderado de los costes salariales
reales per cápita debería ser general y beneficiar a todos los
sectores y empresas .
entre 1981 y 1985 , estos progresos han sido muy distintos
según los países (véase el cuadró 21 ).
Ahora bien , en 1986 , podría llegarse , en el seno de la
Comunidad , a un nivel de convergencia mayor . En efecto , la
mejora en la relación real de intercambio ha permitido a
países como Bélgica , Francia e Italia , que hasta 1985 eran los
que menos habían progresado , conseguir este año una
importante mejora en la rentabilidad de las empresas . En el
caso de Bélgica , esto se explica por la existencia de mecanis
mos de indiciación todavía bastante rígidos , de forma que la
reducción de la inflación pudo reflejarse automáticamente
sobre los salarios nominales . En Francia , en el marco de la
política contractual , dirigida a conseguir una acomodación
ex ante de los salarios nominales a los aumentos de precios
prefijados , se ha tenido en cuenta que la reducción de la
inflación ha sido más rápida de lo previsto .
Sólo en cinco países , Bélgica , Grecia , España , Francia e
Italia , el aumento de los costes salariales reales per cápita
será , en 1987 , inferior o próximo al 1 % . En los tres últimos
países , parece justificado un aumento de los costes salariales
reales inferior a la media de la Comunidad si se tiene en
cuenta que la recuperación del empleo es todavía débil y que
el nivel de desempleo es especialmente elevado . Lo mismo
ocurre en Bélgica y Portugal donde el aumento de los costes
salariales reales per cápita será del orden del 1 % .
En los demás países de la Comunidad , el aumento de dichos
costes se situará entre el 2 y el 3 % (véase el cuadro 22 ). En
estos países , sería deseable que los interlocutores sociales
tuviesen en cuenta , en las negociaciones salariales , la evolu
ción del empleo y el nivel de desempleo . Por ejemplo , la
inflexión de la evolución de los costes salariales podría ser
menos acentuada en Alemania , donde el nivel de desempleo
es relativamente menos elevado y la rentabilidad ha aumen
tado con bastante rapidez . En cambio , en el Reino Unido , el
problema de un rápido aumento de las remuneraciones
salariales reales reviste una mayor gravedad debido a la
elevada tasa de desempleo .
El imperativo de moderación salarial implica una gran
responsabilidad para los interlocutores sociales . Los salarios
se determinan en cada país de acuerdo con procedimientos
tradicionales , que con frecuencia están establecidos hace
mucho tiempo . Sin cuestionar tales procedimientos , sería
necesario , sin embargo , que permitiesen observar algunos
principios .
Tal como se preconiza en la Estrategia de Cooperación , los
acuerdos salariales deberían permitir que , cuando se produz
can fuertes modificaciones en la relación real de intercambio ,
que por otra parte son difícilmente previsibles , puedan
tenerse en cuenta con rapidez . Los interlocutores sociales
deberían plantearse la oportunidad de mantener , en un caso
como éste , cierta flexibilidad en la evolución efectiva en los
salarios nominales . Una de las opciones posibles sería la de
introducir en los acuerdos sociales unas cláusulas de salva
guardia destinadas a proteger en cierta medida a ambas
partes . De esta forma , se evitaría que , en caso de deterioro de
A tal fin , los aumentos de productividad conseguidos en los
sectores más rentables deberían utilizarse ante todo para
mejorar la competitividad y la rentabilidad de la economía y
no sistemáticamente para establecer , en dichos sectores ,
incrementos salariales superiores a la media . De esta forma
podría aumentarse el margen de maniobra de los sectores con
ganancias de productividad menos elevadas . Dichos márge
nes podrían utilizarse entonces para crear empelo .
Ahora bien , podría resultar ventajoso preservar , a nivel de
empresas , cierta flexibilidad coyuntural de las remuneracio
nes salariales . Tal flexibilidad constituye una contrapartida
necesaria de la estabilidad del empleo ante las variaciones
coyunturales de la demanda o de los precios . En este sentido ,
una de las técnicas que se podría utilizar consistiría , por
ejemplo , en dividir las remuneraciones salariales en una parte
fija y otra vinculada a los beneficios de la empresa , lo que
podría contribuir además a aumentar la motivación de los
asalariados . Esta flexibilización puede contribuir asimismo a
que las empresas existentes dispongan de los márgenes
necesarios para llevar a cabo las reestructuraciones necesa
rias sin dejar de mantener cierto nivel de empleo .
Los distintos aspectos de la formación de salarios que hemos
mencionado conciernen ante todo a los interlocutores socia
les . En el marco del diálogo social , estas cuestiones deberían
examinarse en profundidad para llegar al adecuado equili
brio entre adaptabilidad del mercado de trabajo y protección
de los asalariados .
N° L 385 / 62 31 . 12 . 86Diario Oficial de las Comunidades Europeas
La evolucion de los costes salariales ha permitido que en estos
últimos años se haya producido cierto incremento de la
rentabilidad de las empresas; por tanto, dicha evolución
contribuirá a aumentar el nivel de empleo . Estas tendencias
se han visto reforzadas por la caída de los precios del
petróleo . A medio plazo, es preciso llegar a un consenso
sobre un aumento moderado de los salarios reales combina
do, en la medida de lo posible, con una reducción de las
exacciones sociales, lo que garantizaría una mejora duradera
de la rentabilidad y de la competitividad. Para aumentar las
posibilidades de reducir el desempleo conviene velar porque
los procedimientos de formación de los salarios respondan
con suficiente flexibilidad tanto a las imprevisibles evolucio
nes del contexto internacional como a las disparidades
regionales . A nivel de empresas, podrían considerarse moda
lidades que conlleven una cierta flexibilidad de las remune
raciones salariales, lo cual permitiría aumentar la motivación
délos asalariados y estabilizar el empleo ante las variaciones
coyunturales de la demanda o de los precios . Ahora bien, los
aumentos de productividad superiores a la media de los
sectores y empresas más rentables deberían utilizarse ante
todo para mejorar la competitividad en el conjunto de la
economía y no para introducir, en dichos sectores, incremen
tos de salarios superiores a la media .
La reordenacion y reducción de la jornada laboral pueden
hacer que el crecimiento genere empleos con la condición de
que sean neutrales en términos de costes . Puede alcanzarse
ese objetivo en el marco de una reorganización del proceso de
producción que combine la reducción de la jornada laboral
con un aumento de la jornada de utilización de la capacidad
de producción y una mayor flexibilidad en la asignación de
la mano de obra en el seno de la empresa . Una fórmula de ese
tipo podría incrementar la productividad del capital y
contribuir así a impulsar la inversión privada . La posibilidad
de utilizar la capacidad existente para producir más con un
mayor número de trabajadores también podría paliar la
insuficiencia del stock de capital respecto de lo que exigiría
un alto nivel de empleo .
Dado que las incertidumbres y los costes de ajuste vinculados
a una reorganización del trabajo pueden ser considerables , es
conveniente integrar este proceso en un enfoque cooperativo ,
evitando en particular el aumento de los costeé del capital y
del trabajo . En muchos casos , también deberá intervenir el
Estado para fomentar las experiencias , los intercambios de
información e incluso para asumir los costes del ajuste . En
varios Estados miembros , los poderes públicos han aplicado
diversos medios para facilitar dicha reestructuración .
La desregulación de los sistemas de protección del empleo no
debe constituir un objetivo en sí mismo . La existencia de un
marco legislativo general en materia de empleo , como el
existente en . todos los países europeos y en Japón , permite
garantizar unas condiciones de empleo estables y equitativas .
Asimismo , la legislación sobre protección del empleo puede
formar parte integrante de un contrato social en sentido
amplio en cuyo marco se realice un enfoque conjunto de las
relaciones sociales basado en una política de previsión de las
empresas en máteria de empleo .
4.3.2 . Adaptación del mercado de trabajo con vistas a un
crecimiento más generador de empleo
Junto con los grandes determinantes macroeconómicos del
empleo ya estudiados — demanda global , nivel de las
remuneraciones y costes de seguridad social — existe asimis
mo toda una serie de instrumentos microeconómicos que
pueden fomentar o frenar la propensión de la economía a
crear empleo . Entre ellos , los principales son los siguien
tes :
— la ordenación del tiempo de trabajo ,
— los sistemas de protección del empleo ,
— las posibilidades de cualificación o readaptación profe
sionales ,
— las normativas sobre creación de pequeñas empresas y
sobre el establecimiento de trabajadores independientes y
de empresas cooperativas , y
— las medidas dirigidas a favorecer la reintegración de los
desempleados de larga duración en la vida activa y la
inserción profesional de los jóvenes sin empleo .
En estas áreas se han tomado recientemente , o se están
estudiando , iniciativas en los distintos Estados y en el plano
comunitario . Asimismo , en la nota titulada «Crecimiento del
empleo en la perspectiva de la década de los años noventa .
Estrategia para el mercado de trabajo» enviada en júnio de
1986 al Consejo de Ministros de empleo y asuntos sociales
por los ministros irlandés , italiano y británico , se recogen un
gran número de medidas concretas encaminadas a mejorar el
mercado de trabajo .
La gran diversidad de los sistemas de protección del empleo
existentes en la Comunidad e inscritos todos ellos en un
marco jurídico global , demuestra cómo una normativa
demasiado restrictiva puede ser perjudicial para la genera
ción de empleo en una economía . De las encuestas de la
Comisión realizadas a los directores de empresa se desprende
que , en algunos países , la normativa sobfe despidos y
suspensiones del contrato se considera especialmente nefasta
para el empleo . En casos parecidos , deberían reconsiderarse
los costés , los procedimientos y las vías de recurso ante los
tribunales en materia de contratación y de despido , sin
perjudicar por ello los derechos sociales fundamentales .
Dichas reformas deberían ser compatibles con los objetivos
definidos en el artículo 118 A del Acta Única Europea .
En el equilibrio entre calidad y cantidad de puestos de trabajo
ofrecidos influyen también en gran medida las normas
reguladoras del trabajo a tiempo parcial y de los contratos
por tiempo definido . Por otra parte , el número creciente de
ofertas de empleo de este tipo y de personas dispuestas a
aceptarlas es suficientemente importante , habida cuenta de la
escasez de empleo en la Comunidad , para procurar que este
tipo de contratos de trabajo no sea objeto de una regulación
demasiado severa . De hecho , para lograr un aumento de la
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 63
La contribución de la formación y de la cualificación a una
mayor flexibilidad regional del mercado de trabajo en la
Comunidad ha sido reconocida por la Decisión del Consejo
relativa a la correspondencia de las calificaciones de forma
ción profesional entre los Estados miembros de las Comuni
dades Europeas , que se aplica , en particular , a los trabaja
dores semicualificados (de nivel 2 ). Con dicha Decisión se
completa la acción de la Comunidad dirigida a la aceleración
de un reconocimiento mutuo de los certificados y de otros
títulos acreditatives de la conclusión de la formación profe
sional . Beneficiará ante todo a los trabajadores de los
sectores en los que la movilidad entre Estados ya ha
alcanzado un alto nivel . Esto constituye una etapa en la
realización de la dimensión humana del mercado interior .
tasa de actividad , cosa que es indispensable a la vista de los
problemas estructurales previstos a nivel demográfico , la
Comunidad deberá basarse , en parte , en dichas formas de
contratación , que se ajustan especialmente bien a las prefe
rencias de determinados grupos (por ejemplo , segundo
empleo en una familia o trabajadores de edad avanzada ). En
la situación actual , estas formas contractuales presentan
asimismo la ventaja de reducir los costes marginales que
imponen la legislación y los convenios a la hora de contratar
nuevos trabajadores , sin que ello afecte a la seguridad del
empleo de los trabajadores permanentes ; contribuirán ade
más a garantizar un crecimiento más generador de empleo .
No obstante , deben tomarse precauciones para limitar los
riesgos de precariedad del empleo y garantizar la calidad de
tales contratos , que podrían regularse , por ejemplo , por unas
normas de cobertura social mínima y otras normas laborales ,
como la fijación de salarios mínimos .
Dos de los principales factores que condicionan la adaptabi
lidad del mercado de trabajo , desde la óptica de un
crecimiento más generador de empleo , son las normativas y
los convenios en materia de : a ) tiempo de trabajo y b ) pro
tección del empleo . Las recientes encuestas realizadas por la
Comisión ( J ) demuestran que tanto los empresarios como los
asalariados desean una flexibilización de determinadas nor
mas que regulan el mercado de trabajo . Esta voluntad
debería aprovecharse para profundizar el diálogo social
sobre estos temas .
La educación, la formación y la readaptación profesional son
variables clave del proceso de ajuste económico . Por lo tanto ,
al adoptar iniciativas políticas en materia de empleo , no
deben ser olvidadas , si se quieren evitar estrangulamientos
importantes y atenuar las consecuencias sociales de reestruc
turación industrial . El papel fundamental que desempeñan
en la actualidad la educación y la formación en los Estados
miembros queda subrayado por el creciente reconocimiento
de los vínculos existentes entre formación , productividad y
éxito en los negocios , así como por la importancia que
conceden las empresas a unas mayores inversiones en
formación . Como instrumento de ajuste social , la readapta
ción profesional debe utilizarse , en particular , en el caso de
cierre de empresas y de contracción sectorial y , todavía más ,
en las zonas en declive industrial
Como ya se indicó en una Comunicación de la Comisión al
Consejo de 1984 (COM(84 ) 484 final ), los desempleados de
larga duración serán de los últimos en beneficiarse de
cualquier mejora de los resultados económicos globales . Las
políticas dirigidas a promover el crecimiento general y el del
empleo deben completarse con medidas específicas en favor
de ese grupo de personas . Así , la Comisión ha propuesto un
conjunto de medidas cuyo objeto es a la vez prevenir el
desempleo de larga duración y reintegrar a los desempleados
que hayan permanecido en el paro durante 12 meses o más .
Dichas medidas constituyen la base de la Resolución del
Consejo de diciembre de 1984 ( 2 ), en la que se contiene el
compromiso de combatir el problema mejorando la eficacia
de las políticas sociales y de empleo existentes , en el marco de
una acción comunitaria efectiva para combatir el desempleo .
Con estas medidas se completa la Resolución del Consejo de
enero de 1984 en la que se aborda el tema del desempleo
juvenil y en la que los Estados miembros han dado su
consentimiento a una serie de medidas dirigidas a promover
la formación y el empleo de los jóvenes .
A tal fin y en el marco del diálogo social a nivel comunitario
(Val Duchesse ), el grupo de trabajo sobre la formación y la
motivación de los trabajadores ante las nuevas tecnologías
intenta contribuir a la creación de un entorno favorable . Ello
es especialmente importante en lo que se refiere al programa
para la formación profesional y las nuevas tecnologías de la
información (Euro-Tecnet ) y a la decisión por la que se
adopta el programa de cooperación entre la universidad y la
empresa en relación con las formaciones de alto nivel
(Comett ).
El Fondo Social Europeo y el Programa de lucha contra la
pobreza ( 3 ) han propiciado con sus intervenciones toda una
serie de iniciativas específicas de ayuda a los desempleados
de larga duración . En muchos Estados miembros se han
introducido medidas nuevas o ampliado las ya existentes en
Es necesario realizar un esfuerzo especial para garantizar una
gestión efectiva de los recursos humanos a nivel local y
regional . Este esfuerzo debe apoyarse con inversiones en
formación suficientes , financiadas por los sectores público y
privado , y capaces de garantizar una elevación y moderni
zación generalizadas de las cualificaciones a todos los niveles .
Las PYMES sufren especiales problemas de formación y
readaptación profesional (a nivel de progresos en las activi
dades de gestión y asesoramiento , de acceso a la formación y
de flexibilidad de entregas). Se invita a los Estados miembros
a responder positivamente a las propuestas de la Comisión
sobre un conjunto completo de medidas en este sentido . La
necesidad de una mayor flexibilidad de la mano de obra en el
seno de la empresa subraya también la importancia que
reviste la elevación del nivel de formación para una mayor
movilidad interna .
(') «Problèmes de l'emploi : opinions des chefs d'entreprise et des
travailleurs», Economie Européenne, n° 27 , marzo de 1986 .
( 2 ) Resolución del Consejo , de 19 de diciembre de 1984 , relativa a la
lucha contra el desempleo de larga duración .
( 3 ) COM 83 ( 211 ) final , 25 de abril de 1983 .
N° L 385 / 64 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
Resolución del Consejo . A comienzos de 1987 , presentará al
Consejo un informe en forma de comunicación con propues
tas de nuevas acciones . Dicho informe se basará en las
informaciones comunicadas por los Estados miembros y en
las conclusiones de los recientes informes elaborados por la
Comisión y por otros organismos interesados en la lucha
contra el desempleo de larga duración .
Existen muchas normativas o iniciativas en materia de
creación de puestos de trabajo que podrían conducir a una
economía más generadora de empleo . Deberían integrarse de
forma coherente en una política macroeconómica positiva
como la prevista en la Estrategia de Cooperación . La
Comunidad no debería orientarse hacia una desregulación
generalizada en materia de protección del empleo, pero los
Estados miembros deberían, en determinados casos, ajustar
las normativas demasiado restrictivas para no desanimar el
crecimiento de diversas formas de empleo, siempre que se
respeten los principios fundamentales de la seguridad social
además de otras condiciones . La ordenación del tiempo de
trabajo, con arreglo a modalidades neutras desde el punto de
vista de los costes, también puede contribuir a un crecimiento
más generador de empleo . Para atenuar el problema del
desempleo de larga duración y el desempleo juvenil es
indispensable realizar acciones más incisivas . La Comunidad
procederá dentro de poco a un nuevo examen de dichas
medidas .
favor de esta categoría de desempleados . No obstante , el
porcentaje de desempleados censados que permanecen sin
empleo durante un año o más no ha dejado de aumentar y , en
la actualidad , representa un 40% en promedio para la
Comunidad . Además , el porcentaje de desempleados que
llevan dos años o más en paro también se ha incrementado
considerablemente . Es evidente que la acción de la Comuni
dad no responde a las dimensiones del problema : es necesario
un compromiso político y financiero mucho mayor para
lograr los objetivos fijados en la Resolución de 1 984 . Podrían
tomarse en consideración , por lo tanto , medidas concretas ,
como la reducción de las cotizaciones sociales en caso de
contratación de desempleados de larga duración .
Por otra parte , en lo que se refiere al desempleo juvenil , es
evidente la necesidad de prestar especial atención a las
medidas capaces de aumentar las posibilidades de un empleo
ulterior , más que a aquellas que se limitan a retrasar la
entrada en el mercado de trabajo .
También deben ser objeto de especial atención los problemas
de los jóvenes desempleados mayores de 20 años , que en
muchos casos pueden convertirse ya en desempleados de
larga duración , una vez agotadas las posibilidades de
contratos en prácticas o de contratos temporales .
A finales de 1986 , la Comisión examinará los progresos
realizados en la aplicación de las acciones previstas en la
CUADRO 21
Costes salaríales unitarios reales (Desviaciones de los costes salaríales reales per cápita respecto de la
productividad )
( índice 100 : Media 1961 / 73 )
Media
1961 / 73
1975 1981 1982 1984 1985 (') 1986 (') 1987 (')
Bélgica 100 110,0 115,0 112,9 111,9 110,2 106,1 104,6
Dinamarca 100 104,6 100,5 99,2 96,1 94,4 92,9 93,5
República Federal de
Alemania 100 105,9 103,5 102,2 98,9 97,8 96,1 95,7
Grecia 100 90,2 106,4 106,1 107,2 109,2 101,2 98,9
España 100 104,0 102,9 100,7 94,4 91,8 89,1 87,7
Francia 100 105,9 108,1 107,3 105,3 104,4 102,1 100,2
Irlanda 100 • 104,6 101,3 99,5 95,2 92,9 91,4 91,3
Italia 100 110,9 108,6 108,6 109,4 108,5 103,2 ' 101,7
Luxemburgo 100 123,4 124,9 120,4 111,2 109,3 106,4 107,5
Países Bajos 100 108,8 102,5 101,1 95,8 94,3 95,4 97,8
Portugal 100 136,2 116,1 108,6 100,5 96,9 92,0 90,6
Reino Unido 100 110,1 100,3 98,5 98,8 97,9 99,9 100,3
EUR 12 100 107,2 104,3 103,0 . 101,1 99,9 98,1 97,4
(') Estimaciones y previsiones de los servicios de la Comisión de octubre de 1 986 .
Fuente: Eúrostat y Servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 65
CUADRO 22
Costes salariales y empleo previstos para 1987 ( ! )
Tasa de
desempleo ( 6 )
Empleo
(variación
. en %
anual)
Costes salariales por asalariado ( 2 )
(variación en % anual) Productivi
dad en el con
junto de la
economía
(PIB por per
sona ocupa
da)
Costes sala
riales unita
rios reales ( 5 )
(variación en
% anual)nominales
reales ( 3 )
en función de
los precios
del PIB
reales ( 4 )
en función de
los precios
del consumo
privado
1 2 3 4 5 6 7
Bélgica 13,4 - 0,6 2,2 0,4 0,7 1,9 - 1,4
Dinamarca 7,7 0,3 5,9 2,1 3,0 1,5 0,6
República Federal
de Alemania 7,7 1,0 3,2 1,8 2,1 2,2 - 0,3
Grecia 8,3 0,0 9,6 - 2,4 - 2,6 - 0,2 - 2,2
España 21,5 1,2 6,3 0,2 1,0 1,8 - 1,6
Francia 10,7 0,3 3,0 0,3 0,7 2,2 - 1,9
Irlanda 18,0 0,7 6,0 2,3 2,7 2,5 - 0,1
Italia 12,8 1,3 6,1 0,8 2,1 2,3 - 1,5
Luxemburgo 1,2 0,7 5,6 2,9 4,2 1,9 1,1
Países Bajos 11,1 0,9 1,7 3,4 2,7 0,9 2,4
Portugal 8,5 0,3 12,3 1,6 3,1 3,2 - 1,5
Reino Unido 12,0 0,8 6,6 2,3 2,6 1,9 0,4
EUR 12 11,7 0,8 4,8 1,3 1,8 2,0 - 0,7
(') Previsiones de octubre de 1986 .
( 2 ) Salarios más cotizaciones sociales .
( 3 ) Desde el punto de vista de los costes .
C ) Desde el punto de vista del poder adquisitivo .
( s ) Columna 4 menos columna 6 .
( 6 ) Desempleados censados , definición de Eurostat , en porcentaje de la población activa civil , excepto en el caso de Grecia , España
y Portugal , pues los resultados proceden de encuestas nacionales .
Fuente: Eurostat y Servicios de la Comisión .
La consolidación del potencial de crecimiento y los resulta
dos concomitantes en materia de empleo van necesariamente
acompañados de un ajuste estructural . Ahora bien , dicho
ajuste será más fácil de realizar si se desarrolla en un contexto
de crecimiento dinámico en el que pueda tomarse en
consideración más fácilmente la dimensión social .
4.4 . Adaptabilidad de los mercados
Entre las líneas de acción de la Estrategia de Cooperación , la
mejora de la capacidad de adaptación de los mercados es un
elemento esencial para el proceso de recuperación de la
competitividad de las empresas y de sus resultados , en
particular en materia de empleo . Esta mayor adaptabilidad
podría ciertamente lograrse a medio plazo , pero sus efectos
sólo se manifestarían de forma progresiva . No obstante , la
política propuesta también puede traducirse en efectos
pósitivos más inmediatos en la medida en que contribuye a
orientar y estabilizar las expectativas de los agentes econó
micos . El objetivo propuesto es afianzar el funcionamiento
de los mecanismos de mercado mediante :
— la creación de un espacio sin fronteras interiores que
garantice la libre circulación de mercancías , personas ,
servicios y capitales ,
— la creación , en el plano nacional , de unas condiciones
más favorables para el desarrollo de las empresas y para
la promoción del espíritu de empresa .
Avanzar hacia la, consecución delmercado interior: En junio
de 1986 , el Consejo Europeo de La Haya subrayó la
necesidad de mejorar , de forma sustancial , el proceso de
decisión relativo a la consecución del mercado interior , con
objeto de alcanzar tanto los objetivos fijados para el año en
curso como el objetivo final para 1992 . En efecto , deben
realizarse progresos considerables para pasar del actual
estado de unión aduanera avanzada a un espacio económico
sin fronteras en 1992 .
Entre los principales ámbitos de acción contemplados en el
Libro Blanco sobre el mercado interior , se puede considerar
que los resultados económicos más apreciables deberían
derivarse de :
N° L 385 / 66 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
— La supresión de obstáculos a los intercambios intraco
munitarios : se trata , en primer lugar , de la eliminación de
las barreras fronterizas cuyo principal resultado será una
disminución del coste de los intercambios intracómuni
tarios y , por lo tanto , un estímulo para que se reanude su
crecimiento que , tras la fuerte expansión registrada de
1958 a 1973 (período en el que la participación de estos
intercambios en el conjunto del comercio de la Comuni
dad se elevó del 34 al 53 % ) pasó por una fase de relativo
estancamiento . Se trata , además , del mercado común de
los servicios y , en particular , de los servicios financieros ,
respecto a los cuales se espera , gracias a un incremento de
la competencia , la disminución del coste de los servicios
prestados ( intermediación financiera , precios de los
servicios ) tanto a las empresas como a los consumidores
finales .
— La apertura de la contratación pública a la competencia :
la importancia de la contratación pública es considerable .
En efecto , las compras de bienes y servicios ( incluida la
formación bruta de capital fijo ) de las administraciones
públicas representaron en 1985 alrededor del 18% del
total de los gastos públicos , es decir el 9 % del PIB de la
Comunidad ( en esta evaluación no se incluyen las
compras de un número considerable de empresas públi
cas del sector competitivo reguladas por el derecho
privado ). La apertura de dichos mercados a la competen
cia se traducirá en ahorros presupuestarios que , según las
primeras estimaciones , serán especialmente apreciables
en determinados sectores . Por otra parte , también tendrá
efectos positivos para las empresas proveedoras . que
podrán especializarse más y aprovechar las economías de
escala .
— El desarrollo de efectos de mejora de la oferta : debido a la
intensificación de la competencia intraeuropa , los más
evidentes resultarán de una mayor especialización de las
empresas y , por consiguiente , de la aparición de eco
nomías de escala , por lo menos en determinados sectores .
Otros factores pueden aumentar la importancia de estos
efectos , en particular una cooperación industrial intraeu
ropea más intensa y una mayor concentración y eficacia
de los gastos de investigación y desarrollo . Por último ,
aparecerán unos efectos de oferta muy positivos como
resultado de la supresión de las disparidades en materia
de especificación técnica ( reglamentos técnicos , normas ,
procedimientos de certificación ) que tanto los poderes
públicos como las empresas dominantes utilizan en la
actualidad como instrumentos para segmentar los mer
cados y reducir por consiguiente la competitividad en el
conjunto de la economía comunitaria .
— Por último , la aproximación de las legislaciones en
materia de imposición indirecta podría constituir un
elemento importante para intensificar la competencia
intracomunitaria , en particular mediante la mayor trans
parencia de los precios finales de consumo en los distintos
países . Además , en algunos casos o en determinados
países podría ser una oportunidad para adoptar una
estructura de exacciones obligatorias más adecuada
desde el punto de vista de la política de la oferta ( véase el
punto 4.2 ).
Aunque es difícil prever con exactitud los efectos concretos
resultantes de una mayor integración económica en materia
de producción , de productividad y de empleo , es evidente que
la plena realización del mercado interior tendrá por efecto
acelerar el proceso de transformación estructural . En esta
perspectiva es conveniente garantizar que se tome plenamen
te en cuenta la dimensión social, como se preconiza en el
artículo 118 A del Acta Única Europea . Además , para evitar
injusticias ó bloqueos sociales , hay que procurar que no
recaiga todo el peso del ajuste sobre determinados grupos y
que sean otros los que se beneficien del mismo . A tal fin , las
políticas económicas y sociales , incluidos lós instrumentos
normalmente utilizados para facilitar la adaptación a la
transformación estructural (Fondo Social , FEDER ...),
deberán esforzarse especialmente por garantizar un reparto
equitativo de los costes y beneficios de la integración y por
promover una mayor cohesión económica y social . •
Es importante , asimismo , dar al gran mercado interior su
plena dimensión financiera .
En efecto , el objetivo general de garantizar la mejor asigna
ción posible de los recursos exige la liberalización de los
movimientos de capitales . Dicha liberalización deberá basar
se en una estrecha convergencia de las políticas económicas y
monetarias , factor de estabilidad y confianza , favorable a los
comportamientos de inversión y a un crecimiento duradero
en el conjunto de la Comunidad .
En concreto , la liberalización de los flujos de capitales , por ir
acompañada de progresos paralelos en la creación de un
mercado común de servicios financieros , reforzará el atrac
tivo del espacio financiero europeo y favorecerá el desarrollo
de una gama completa de instrumentos acordes con las
técnicas más recientes . Además , ofrece a los ahorradores una
mayor diversificación de inversiones y a las empresas de
cualquier dimensión la extensión internacional de sus posi
bilidades de financiación , lo que debería permitir una
movilización del ahorro europeo a mayor escala y su
disponibilidad para la inversión y la creación de empleo a
costes más bajos .
En esta perspectiva , la Comisión adoptó , el 21 de mayo de
1986 , una Comunicación al Consejo por la que se presentaba
un programa para la liberalización de capitales en la
Comunidad . El programa propuesto tenía dos fases .
La primera ya se ha iniciado . Tiene por objetivo lograr una
liberalización efectiva , en toda la Comunidad , de las tran
sacciones de capital más directamente necesarias para el
correcto funcionamiento del mercado común y para la
interconexión de los mercados financieros .
Esto significa , en primer lugar , el progresivo desmantela
miento de los regímenes derogatorios relativos a las obliga
ciones comunitarias en vigor . Es importante que puedan
suspenderse progresivamente las restricciones que sigan
estando autorizadas , en virtud de cláusulas de salvaguardia
previstas en el Tratado en el caso de Irlanda , Italia y Grecia , o
con arreglo al Acta de adhesión en el caso de España y
Portugal .
N° L 385 / 6731 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas
Pero también implica la extensión de las actuales obligacio
nes de liberalización . En junio de 1986 se remitió al Consejo
una propuesta de Directiva en este sentido cuyo objeto es
extender la obligación de liberalización a los créditos a largo
plazo ligados a transacciones comerciales , a la adquisición de
títulos no cotizados en bolsa y a la admisión de valores
mobiliarios en los mercados nacionales de capitales .
incrementos de productividad superiores a la media conse
guidos en los sectores con mejores resultados pueden , merced
al juego de la competencia , propagarse al conjunto de la
economía en forma de una disminución relativa de los precios
de sus productos . Así , la demanda suplementaria dirigida a
dichos sectores intensifica su proceso de crecimiento y
empleo . Este mecanismo permite asimismo mejorar la
rentabilidad de los sectores menos rentables y , por consi
guiente , hacerlos capaces de crear empleo .
En una segunda fase , debería reconocerse el principio de una
plena liberalización de los movimientos de capitales que , por
lo tanto , se extendería a los créditos financieros y a las
inversiones de naturaleza monetaria (depósitos , valores del
mercado del dinero ). El ritmo de liberalización de dichas
operaciones debería fijarse teniendo en cuenta la diversidad
de situaciones económicas de los Estados miembros y la
actual desigualdad en el control de cambios . En 1987 , la
Comisión presentará al Consejo nuevas propuestas .
Por otra parte , con objeto de conseguir una mayor eficacia
económica , los gobiernos de algunos países se han esforzado
por reducir la intervención del Estado en sus economías .
Aunque adopte distintas formas , como la desregulación
emprendida en algunos sectores ( transportes , energía . . .), el
paso (o retorno ) al sector privado de determinadas activida
des anteriormente confiadas al sector público , o incluso la
voluntad declarada de reducir el volumen de las intervencio
nes públicas , en forma de ayudas , el objetivo sigue siendo
incrementar la eficacia económica . En este sentido , la
consecución del mercado interior , en la medida en que
supone más rigor en materia de ayudas del Estado , requiere
una mayor transparencia y una evaluación periódica del
conjunto de las intervenciones públicas en favor de las
empresas en todas sus formas ( subvenciones , bonificaciones ,
gastos fiscales , garantías , participaciones , etc .) con objeto ,
en particular , de apreciar mejor los efectos y la eficacia en
términps de competitividad de las empresas comunitarias .
Garantizar unas condiciones más favorables para el desarro
llo, de las empresas . La actividad de las empresas deberá
disfrutar de un entorno más estable y favorable a su
desarrollo para incrementar la capacidad de adaptación de
los mercados a las fluctuaciones de la oferta y la demanda y a
las perturbaciones exteriores .
La mejora del entorno fiscal, financiero y reglamentario de
las empresas constituye un objetivo político permanente de la
Comisión . Dicha mejora — basada normalmente en reco
mendaciones en favor de una acomodación a las mejores
prácticas nacionales en el seno de la Comunidad — contri
buirá a incrementar la transparencia y a aproximar las
condiciones de actividad de las empresas en la Comunidad ;
también tenderá a reducir el recurso a medidas discrecionales
que puedan afectar a la competencia . Después de su Comu
nicación de 1983 sobre las medidas fiscales y financieras en
favor de la inversión , la Comisión tomó varias iniciativas
dirigidas a mejorar el entorno de las empresas en los planos
fiscal ( traspaso de pérdidas , reducción del derecho de
aportación ), financiero (promoción de una actividad euro
pea de capital a riesgo ) y reglamentario ( estudio del impacto
de las regulaciones comunitarias y nacionales sobre las
pequeñas empresas y las cooperativas ). Esta política se
proseguirá de forma activa pero su impacto será tanto mayor
cuanto más se vea impulsada y reforzada a nivel nacional por
la acción de los poderes públicos tanto centrales como
regionales .
Aunque la mejora del entorno de las empresas y la intensi
ficación de la competencia constituyen acciones por sí
mismas favorables a las PYMES , la Comisión se propone ,
por su importancia para la creación de empleo , desarrollar
una política más dinámica y específica respecto de las
PYMES y las cooperativas . A tal fin , ha adoptado un
programa de acción ( J ) cuyo objetivo es , además de crear un
entorno más favorable a la creación y desarrollo de las
PYMES , dar respuesta a las necesidades específicas de dichas
empresas en materia de capitalización y de capacidad de
adaptación y de previsión de mercados ( flexibilidad ). Las
acciones propuestas al respecto se refieren especialmente a la
formación (readaptación profesional del personal , forma
ción de gerentes y directores de PYMES ); al fomento de la
fórmula de una ventanilla . única a nivel nacional y al
establecimiento de ventanillas comunitarias piloto para la
información de las PYMES ; la ayuda a las PYMES para el
acceso a mercados de terceros países ; el apoyo a la creación ,
la innovación y la ásociación entre grandes empresas y
PYMES ; la adaptación de los instrumentos de financiación
comunitarios a las necesidades de las PYMES y el desarrollo
de una actividad europea de capital riesgo .El énfasis dado al papel de la competencia en el afianzamien
to de la capacidad de adaptación de las economías de la
Comunidad ha llevado a algunos países a adoptar medidas
dirigidas a incrementar los márgenes de maniobra de las
empresas o a flexibilizar y aumentar la eficacia de su gestión .
Así , en muchos países , se ha iniciado un movimiento de
retorno a la libertad de las empresas en materia de fijación de
precios , que se ha visto facilitado en la mayoría de los casos
por la desinflación . Además , en la mayoría de los países
miembros se considera que la flexibilidad de precios es un
elemento especialmente importante para la mejora de los
resultados de crecimiento y empleo . En particular , los
Estas acciones , que han sido objeto de un diálogo y de
consultas con los interlocutores sociales (organizaciones
representativas de las PYMES y sindicatos), deben permitir ,
en conjunto , dinamizar el proceso de desarrollo y de creación
(') Programa de acción para las PYMES , COM(86 ) 445 , de 16 de
julio de 1985 .
N° L 385 / 68 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
la oferta en los sectores excedentarios , la mejora cualitativa
de la producción y una política de estructuras más adaptada a
las realidades del mercado . Además , con arreglo al artículo
130 del Acta Única Europea , la Comisión racionalizará el
funcionamiento de los Fondos Estructurales , instrumentos
de la solidaridad financiera comunitaria , para que puedan
participar de forma óptima en el objetivo de cohesión
económica y social , y en la reducción del retraso de las
regiones menos favorecidas y de las regiones industriales en
declive . Esta decisión de racionalización se inserta en la
Estrategia de Cooperación que , al garantizar un crecimiento
dinámico , debería conducir a una aproximación de los
niveles de vida de los Estados miembros y de las regiones .
de esas empresas , y constituyen por tanto un eje importante
de la Estrategia de Cooperación para el crecimiento y el
empleo .
Las medidas previstas por la Comunidad y los Estados
miembros para mejorar el funcionamiento de los mercados
de bienes, de servicios y de capitales desempeñan un papel
importante en el marco de la Estrategia de Cooperación . Las
principales iniciativas propuestas por la Comisión en el
programa de consecución del mercado interior de la Comu
nidad se refieren, en particular, a : a) la supresión de barreras
técnicas a los intercambios y de los costes de cruce de
fronteras; b) la competencia en materia de contratación
pública; c) la aproximación de los sistemas de imposición
indirecta; d) la liberalización del mercado de capitales .
Tampoco debe olvidarse, en este contexto, la dimensión
social. La Comisión ha hecho propuestas para la mejora del
entorno fiscal yjurídico de las empresas, teniendo en cuenta
deforma especial las necesidades de las pequeñas y medianas
empresas . - -
El mantenimiento del esfuerzo presupuestario en favor de la
industria , la investigación y la innovación , permitirá facilitar
y acelerar el ajuste estructural y aumentar la competitividad
de las empresas . En efecto , este último tipo de gastos reviste
especial importancia para el éxito de la Estrategia de
Cooperación en la medida en que mejoran la base científica y
tecnológica de las empresas , crean un entorno educativo
favorable a la penetración de las tecnologías de la informa
ción y afinanzan el proceso de constitución del mercado
comunitario actuando sobre la oferta industrial .
El presupuesto comunitario para 1987 está en proceso de
elaboración , pero el anteproyecto presentado por la Comi
sión asciende a 36 600 millones de ECU y , por lo tanto , no
supera el margen del 1 ,4 % del IVA . El escaso crecimiento de
los gastos del FEOGA, sección «Garantía » ( 3,8 % ), a pesar
de suponer todavía el 62,5 % de los gastos presupuestarios ,
ha permitido aumentar considerablemente los gastos estruc
turales .
El presupuesto adoptado por el Consejo en primera lectura
ascendía a 35 900 millones de ECU , aunque se habían
reducido las cantidades asignadas a los fondos estructurales y
a la investigación .
4.5 . La financiación de las políticas comunitarias : presu
puesto e ingeniería financiera
El ajuste estructural y la convergencia de las economías de los
países miembros constituyen , junto con la resolución del
problema de la financiación de la política agrícola común , los
objetivos prioritarios del presupuesto de la Comunidad
ampliada . Conforme a la Estrategia de Cooperación , el
presupuesto de la Comunidad podrá contribuir en mayor
medida a objetivos como un crecimiento más creador de
empleo , el refuerzo de la cohesión económica y social , la
integración armoniosa de los nuevos miembros y la mejora
del mercado interior . Los instrumentos financieros de que
dispone la Comunidad deberían ponerse al servicio de esa
estrategia , de la manera más ingeniosa y eficaz posible .
Además , basándose en las conclusiones del Consejo Europeo
de Fontainebleau , la Comisión prevé proponer al Consejo un
aumento del tipo máximo del IVA a partir de 1988 .
El presupuesto comunitario : la precaria situación del presu
puesto comunitario refleja la dificultad de encontrar el
equilibrio entre la financiación de la política agrícola común
decidida por el Consejo y la evolución de los gastos no
obligatorios , cuyo papel en la búsqueda de una mayor
cohesión económica social en el interior de la Comunidad ha
adquirido una importancia aún mayor tras la ampliación .
Por lo que respecta a los gastos agrícolas , el problema se ve
agravado por el hecho de que su volumen depende asimismo
de factores externos . Así pues , para este capítulo de gastos ,
ha debido revisarse en 1986 el marco de referencia de
disciplina presupuestaria adoptado por el Consejo , como
consecuencia de la disminución délos precios de los produc
tos agrícolas y de una mayor competencia por parte de otros
productores en terceros mercados .
En este contexto , los objetivos prioritarios contemplados por
la Comisión en sus orientaciones sobre «un futuro para la
agricultura europea» se refieren a la reducción progresiva de
La ingeniería financiera: La escasez de recursos presupues
tarios y la abundancia de fondos de origen privado disponi
bles definen un nuevo contexto financiero del que la
Comunidad propone sacar partido , haciendo especial hinca
pié en el desarrollo de una actividad de ingeniería financiera .
Para realizar esta actividad se ha insertado un nuevo capítulo
en el anteproyecto depresupuesto para 1987 presentado por
la Comisión .
Esta nueva actividad consistiría en estimular al mercado para
que cree o desarrolle instrumentos o mecanismos que puedan
facilitar la financiación de acciones y proyectos de especial
•interés para la Comunidad . Se trataría de utilizar , de la mejor
forma posible , los instrumentos existentes (préstamos y
subvenciones ) con objeto de ejercer un efecto catalizador ,
enriquecer el ámbito y las modalidades de intervención
comunitaria y concebir una articulación entre financiaciones
de origen comunitario y financiaciones privadas que permi
tan al mercado ofrecer nuevas formas de financiación adap
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 69
— Los grandes proyectos de infraestructura , de aparición
especialmente difícil y cuya realización exige la reunión
de una masa de capital considerable de acuerdo con
formas y modalidades especiales . El papel que podría
desempeñar la Comunidad en este sentido consistiría
en :
— garantizar las condiciones necesarias para el lanza
miento de grandes proyectos («declaración de utili
dad europea», aportaciones presupuestarias );
— mejorar el entorno para los inversores privados ;
— movilizar el mercado mediante una forma de inter
vención comunitaria renovada (por ejemplo , la finan
ciación de los proyectos).
tadas al proyecto de innovación , al proyecto tecnológico y al
proyecto de empresa .
A juicio de la Comisión , en efecto , en la Comunidad existen
muchos proyectos cuyo lanzamiento y realización podrían
facilitarse si se dispusiese de modalidades de financiación
adecuadas . La Comisión ha seleccionado , para el período
inmediato , tres campos de aplicación prioritarios de una
actividad de ingeniería financiera para los cuales estudia , en
estrecha colaboración con el BEI , las posibilidades de
desarrollo :
— Los proyectos de alta tecnología , que se encuentran en los
primeros pasos de la cadena que une la investigación a la
industrialización y que consisten , en particular , en
proyectos de seguimiento industrial de los programas de
investigación común en cuya financiación interviene la
Comunidad . Dado que la mejor forma de financiación de
dichos proyectos es mediante fondos propios , la Comi
sión ha lanzado algunas ideas ( creación de sociedades
privadas de inversión , respaldadas por un mecanismo de
garantía ) cuya pertinencia ha verificado en medios
financieros .
— Las pequeñas y medianas empresas , especialmente inno
vadoras , que se enfrentan a dificultades de financiación
particulares . En este campo , la gama de instrumentos
financieros que pueden utilizarse es la más amplia ( capital
riesgo , fondos de garantía , seguro-crédito , organismos
de asesoramiento . . .); la Comisión se esforzará por
desarrollarlos .
La ampliación de la Comunidad, la realización del mercado
interior y la necesidad de reducir el desempleo aumentan el
grado de transformación estructural de la Comunidad. El
presupuesto comunitario debería facilitar este proceso a
través de sus distintas dotaciones . También a juicio de la
Comisión, podría contribuir a ello una actividad de inge
niería financiera que incitase al mercado a garantizar la parte
esencial de la financiación de acciones o de proyectos a los
cuales la Comunidad atribuye un interés especial; los ámbitos
de aplicación prioritarios de esos instrumentos financieros
serían los referentes a proyectos de alta tecnología, innova
ción en las pequeñas y medianas empresas y determinados
proyectos de infraestructura de grandes dimensiones .
CUADRO 23
Presupuesto general de las Comunidades Europeas , 1985 a 1987 : Créditos para pagos
(en millones de ECU)
I 1985 (')EUR 10 1986 ( 2 )EUR 12 1987 ( 3 )EUR 12 1987 (")EUR 12
Gastos:
Agricultura — sección «Garantía » 19 726 22 112 22 961 22 961
Agricultura — sección «Orientación » 738 802 966 983
Pesca 82 190 221 208
Fondo Social 1 413 2 533 2 589 2 499
Fondo Regional 1 624 2 373 2 495 2 422
Programas integrados mediterráneos 9 133 240 175
Transportes 76 27 34 21
Energía e industria 129 114 173 147
Investigación e innovación 578 648 847 744
Ayuda alimentaria 544 553 616 524
Ayuda al desarrollo 541 618 642 536
Otros gastos incluidos los
reembolsos a los Estados miembros 2 763 5 071 4 892 4 726
Total ■ 28 223 35 174 ( 5 ) 36 676 («} 35 946
(') Ejecución .
( 2 )_ Presupuesto votado por el Parlamento el 10 de julio de 1986 .
( 3 ) Anteproyecto de presupuesto 1987 presentado por la Comisión al Consejo el 21 de julio de 1986 .
( 4 ) Anteproyecto adoptado por el Consejo el 9 de septiembre de 1986 .
( 5 ) La corrección del desequilibrio presupuestario del Reino Unido que asciende a 2 685 millones de ECU se ha consignado en los
ingresos .
( 6 ) La corrección del desequilibrio presupuestario del Reino Unido que asciende a 2 366 millones de ECU se ha consignado en los
ingresos .
N° L 385 / 70 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
(en millones de ECU)
I 1985 (')EUR 10 1986 ( 2 )EUR 12 1987 ( 3 )EUR 12 1987 («)EUR 12
Ingresos: I
Exacciones agrícolas 2 179 2 699 3 297
Derechos de aduana 8 310 9 700 9 762
Impuesto sobre el valor añadido ( IVA ) 15 218 22 468 23 130
Contribuciones especiales 1 911 211 212
Diversos 654 96 275
Total 28 272 ( 7 ) 35 174 ( 5 ) 36 676 { 6 ) 35 946
Tipo de IVA máximo 1,0 1,4 1,4
Tipo de IVA efectivo 1,0 1,39 («) 1,38 (»)
Presupuesto total en % del PIB 0,85 1,03 1,02
(') Ejecución .
( 2 ) Presupuesto votado por el Parlamento el 10 de julio de 1986 .
( 3 ) Anteproyecto de presupuesto 1987 presentado por la Comisión al Consejo el 21 de julio de 1986 .
(■•) Anteproyecto adoptado por el Consejo el 9 de septiembre de 1986 .
( s ) La corrección del desequilibrio presupuestario del Reino Unido que asciende a 2 685 millones de ECU se ha consignado en los
ingresos .
( 6 ) La corrección del desequilibrio presupuestario del Reino Unido que asciende a 2 366 millones de ECU se ha consignado en los
ingresos .
( 7 ) Incluido un excedente de 49 millones de ECU transferido al ejercicio 1986 .
( 8 ) Excepto para la República Federal de Alemania ( 1,33697 ) y el Reino Unido (0,67663 ).
(') Excepto para la República Federal de Alemania ( 1,3296 ) y el Reino Unido (0,8176 ).
Fuente: 1985 : Cuentas , de gestión ; 1986 : presupuesto votado el 10 de julio de 1986 por el Parlamento Europeo ; 1987 :
anteproyecto de presupuesto presentado por la Comisión al Consejo el 21 de julio de 1 986 , anteproyecto adoptado por el
Consejo el 9 de septiembre de 1986 .
CUADRO 24
Financiación de las inversiones de la Comunidad Europea por medio de empréstitos contraídos en el mercado de
capitales y de préstamos
(en millones de ECU)
1984 1985 1986
Importe de los préstamos, por instituciones o I
mecanismos : IlI I
Banco Europeo de Inversiones 5 007 5 641l
Comisión : \
Comunidad Europea del Carbón y del Acero 825 1 010
Euratom 186 211 .l
Nuevo Instrumento Comunitario 1 182 884
Total 7 200 7 746 7 800—8 300
Importe de los préstamos, por sectores u objetivos: I
Sector industrial privado 2 709 2 830 2 500—2 800
de los cuales : préstamos globales a las pequeñas y II
medianas empresas 1 719 1 735 1 400—1 600
Infraestructura 2 132 2 413 2 800—2 900
Energía 2 359 2 503 2 500—2 600
Total 7 200 7 746 ■ *7 800—8 300
Fuente: Comisión de las Comunidades Europeas «Informe de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo sobre las
actividades de empréstito y de préstamo de la Comunidad en 1985» (COM(86 ) 289 final ), mayo de 1986 . Para el año
1986 , se trata de previsiones de los servicios de la Comisión .
31 . 12 . 86 N° L 385 / 71Diario Oficial de las Comunidades Europeas
4.6 . El diálogo social
El éxito de la Estrategia de Cooperación exige una inflexión ,
a veces considerable , de los comportamientos y de las
políticas económicas . El aumento del desempleo en los años
setenta y el bajo crecimiento han ido acompañados por la
intensificación de los comportamientos defensivos que
muchas veces eran reacciones dirigidas a preservar posiciones
y derechos legítimos en un contexto trastocado por la crisis
del petróleo . Ahora bien , muy a menudo , estos comporta
mientos no tuvieron suficientemente en cuenta el ascenso del
desempleo y han hecho más difícil la solución del pro
blema .
Esta actitud defensiva caracterizó tanto a las empresas , que
no se decidían a invertir en un contexto que consideraban
incierto , como a los asalariados que intentaban proteger su
poder adquisitivo y la estabilidad de los puestos de trabajo
existentes , pero también a las autoridades de política econó
mica que , teniendo en cuenta la duración y el coste del
saneamiento de comienzos de los años ochenta , dudaban en
utilizar sus márgenes de maniobra .
Por impulso de la Comisión se ha iniciado , a nivel comuni
tario , un fructífero diálogo con y entre los interlocutores
sociales , representados por la Unión de Industrias de la
Comunidad Europea (UNICE ), la Confederación Europea
de Empresas Públicas (CEEP ) y la Confederación Europea de
Sindicatos (CES). Los trabajos realizados en el seno de dos
grupos , uno para temas macroeconómicos y otro para los
microeconómicos , han permitido llegar a un acuerdo sobre
varios puntos . Dicho acuerdo puede resumirse de la forma
siguiente :
— necesidad , para todas las partes , empresas , asalariados y
poderes públicos , de aplicar de forma efectiva la Estra
tegia de Cooperación para reducir el desempleo en la
medida deseable ;
— necesidad de llegar con rapidez a una reasignación de los
recursos en favor de la inversión generadora de empleo ,
mejorando aún más la rentabilidad de las empresas
mediante un incremento moderado de los salarios reales y
reduciendo , en la medidad de lo posible , el tiempo
transcurrido entre el aumento de la rentabilidad y la
actividad de inversión ;
— necesidad de mantener un marco de estabilidad moneta
ria y de reducir la inflación donde sea todavía demasiado
elevada ;
— necesidad de promover la investigación y el desarrollo así
como la formación de la mano de obra ;
— necesidad de lograr rápidamente la plena realización del
mercado interior , tomando plenamente en cuenta su
dimensión social ;
— necesidad de completar las inversiones de las empresas
con un nuevo incremento de las inversiones públicas
económica y socialmente rentables .
Es lógico que surjan algunas divergencias , en particular , en lo
que se refiere al papel del Estado en la vida económica , tanto
a nivel de gastos e ingresos como de regulación de mercados ,
y al papel que puede desempeñar , para la creación de empleo ,
la reordenación y la reducción del tiempo de trabajo neutras
desde el punto de vista de los costes .
A nivel comunitario , la Comisión , por su parte , seguirá
profundizando el diálogo social . Pero como ha declarado en
su Comunicación de julio de 1986 (COM(86 ) 364 final ), la
voluntad de cooperación , de que hacen gala los interlocuto
res sociales a nivel europeo , no se ha utilizado plenamente a
nivel nacional . Los gobiernos de todos los Estados miembros
deberían hacer esfuerzos concretos , teniendo en cuenta las
tradiciones nacionales , pero también superándolas , por
iniciar a nivel nacional el diálogo sobre todos los temas de la
Estrategia y por crear un clima favorable al mismo a nivel de
ramas y de empresas ('). En los países en que los gobiernos ,
Los desequilibrios actuales son el resultado de la conjunción
de dichos comportamientos . Y de su inflexión simultánea
dependerá la renovación de la economía europea . La pro
pensión a invertir de la empresas aumentará si las perspec
tivas de rentabilidad y de demanda son más seguras . Los
asalariados podrán aceptar de mejor grado un crecimiento
moderado de los salarios reales y una mayor adaptabilidad
del mercado de trabajo si , en compensación , los efectos sobre
el empleo son tangibles y se tienen plenamente en cuenta las
consecuencias sociales de dichas medidas . El riesgo de que
políticas macroeconómicas más decididamente orientadas
hacia el crecimiento conduzcan a una nueva aceleración de la
inflación y a un resurgir de los desequilibrios exteriores , será
tanto menor cuanto mejor se controlen los costes internos ,
las empresas aumenten paralelamente las capacidades pro
ductivas y el contexto comunitario sea más dinámico .
El objetivo del diálogo social debe ser la inflexión simultánea
de los comportamientos de todos los participantes en la vida
económica .
Se hace pues evidente , que el diálogo social debe abordar
todos los temas de la Estrategia de Cooperación , tanto a nivel
macroeconómico como microeconómico . Dado que en él se
reúnen los representantes de los empresarios y de los
asalariados , así como los de los gobiernos , debe permitir
llegar a un amplio consenso sobre sus respectivas contribu
ciones a dicha Estrategia . Por el hecho de reunirse a
intervalos regulares y suficientemente próximos para tener en
cuenta las evoluciones coyunturales , los participantes
podrán verificar la aplicación efectiva de la Estrategia de
Cooperación y modular sus acciones en función de las
evoluciones recientes . El diálogo social , a todos los niveles ,
debe permitir asimismo un mejor control de las consecuen
cias sociales , y los efectos sobre el empleo , de las transfor
maciones estructurales y tecnológicas necesarias .
( J ) Véase el artículo 3 de la Directiva 74 / 121 /CEE del Consejo , de
18 de febrero de 1974 , sobre la estabilidad , el crecimiento y el
pleno empleo en la Comunidad , DO n° L 63 de 5.3.1974 ,
p.19 .
N° L 385 / 72 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
por razones especiales , no puedan suscitar ellos mismos el
diálogo social , los interlocutores sociales quedan invitados a
tomar la iniciativa ; de esta forma , también en estos países ,
podrá iniciarse el diálogo sobre los temas de la estrategia
comunitaria entre los interlocutores sociales y , en la medida
de lo posible , con la participación del gobierno .
El diálogo social es un elemento importante de la Estrategia
de Cooperación . La reunión de los representantes de los
empresarios y los asalariados, así como de los gobiernos,
tiene como objetivo particular, la inflexión necesaria de los
comportamientos de todos los agentes económicos y crear un
amplio consenso sobre sus respectivas contribuciones . Los
temas abordados deberían abarcar todos los aspectos econó
micos y sociales de la Estrategia de Cooperación . A nivel
comunitario, y por impulso de la Comisión, ya se ha iniciado
un fructífero diálogo con y entre los interlocutores sociales .
Los gobiernos de los Estados miembros deberían adoptar
iniciativas concretas dirigidas afomentar, a nivel nacional, el
diálogo sobre todos los temas de la Estrategia, apoyándose
en la voluntad de cooperación que han demostrado los
interlocutores sociales a nivel europeo y teniendo en cuenta
las circunstancias específicas de la situación de cada país .
4.7 . Coordinación internacional de la política economica
proporciones más aceptables . Aun cuando el Grupo de los
Cinco ha reconocido la necesidad de un nuevo equilibrio ,
prácticamente queda todo por hacer .
Esto implica que el déficit americano y el excedente japonés
pueden seguir siendo exageradamente elevados en 1986 y
1987 . En lo que se refiere al superávit de la Comunidad en su
conjuntó , debería experimentar un aumento temporal res
pecto de su nivel de 1985 , que en cualquier caso se
mantendría dentro de límites razonables . Sin embargo , la
distribución global de los superávit y de los déficit entre los
Estados miembros podría hacer necesarios determinados
ajustes , aun cuando resulte claro que no es preciso que las
balanzas por cuenta corriente de los países miembros estén
estrictamente equilibradas .
Estados Unidos ha pedido en varias ocasiones a los países en
superávit , en particular Japón y Alemania , que relancen su
demanda interior para acelerar la reducción de sus superávit
externos y , por lo tanto , del déficit americano . Sin embargo ,
no hay demasiadas posibilidades de que una aceleración del
crecimiento en estos dos países , que únicamente absorben el
15 % de las exportaciones americanas , tenga suficiente peso
para reducir dicho déficit . Si todos los países industrializa
dos , con excepción de Estados Unidos , estimulasen su
demanda interior , el impacto sería evidentemente mayor , ya
que de esta forma afectaría al 60% de las exportaciones
americanas aproximadamente . Ahora bien , si bien es cierto
que la aceleración del crecimiento en todos los países
industrializados distintos de los Estados Unidos contribuiría
a reducir el déficit americano , sin embargo no tendría
prácticamente ningún efecto sobre los superávit japonés y
alemán . En efecto , el aumento de la demanda desde los
demás países industrializados hacia Japón y Alemania ten
dería a neutralizar la expansión de las importaciones resul
tante de un crecimiento más rápido de la demanda interior de
estos dos países .
Para reducir el déficit exterior de Estados Unidos a propor
ciones aceptables , sería necesario que disminuyese la deman
da interior de dicho país , lo que supondría un período de
crecimiento relativamente más lento en Estados Unidos que
en los demás países industrializados . Al contrario de las
exportaciones , las importaciones americanas presentan una
elasticidad-renta muy elevada por lo que , en principio ,
deberían reaccionar vivamente ante una disminución de la
demanda interior . En el cuadro 25 se muestra , partiendo de
la hipótesis de que los tipos de cambio reales permaneciesen
invariables respecto de su nivel de mediados de 1986 , la
distribución de los superávit y déficit de las transacciones por
cuenta corriente que cabría prever si Estados Unidos practi
case una política presupuestaria más restrictiva . Hacia
finales de los años ochenta , el déficit americano quedaría
reducido aproximadamente a un 2 % del PIB y el superávit
comunitario desaparecería , pero el superávit japonés seguiría
siendo excesivo .
En tales condiciones , una aplicación decidida de la Estrategia
de Cooperación durante los cuatro próximos años podría
tener algún efecto negativo, sobre la balanza exterior de la
Comunidad . Esto podría ciertamente aceptarse , pero cons
tituiría un equilibrio duradero . Los principales beneficiarios ,
Hace ya más de un año que se ha iniciado el proceso de
corrección de los grandes desequilibrios exteriores que sufre
la economía mundial desde 1982 . A partir de marzo de 1985 ,
momento en que el dólar alcanzó su punto máximo , los tipos
de cambio de las principales monedas han iniciado una
evolución más compatible con los datos económicos funda
mentales . Además , dicho proceso se ha visto estimulado por
el acuerdo del Grupo de los Cinco , quienes en septiembre de
1985 , en Nueva York , convinieron que era necesaria una
depreciación del dólar y la correspondiente apreciación de las
otras grandes divisas para que la estructura de los pagos
internacionales pudiese recuperar unas bases más sólidas .
A finales de septiembre de 1986 , las monedas de los otros
países miembros del Grupo de los Cinco habían experimen
tado una fuerte apreciación respecto del dólar . El tipo
efectivo del dólar había bajado en un 22 % , mientras que el
del yen había subido un 38 % respecto de su nivel medio de
1985 . Los tipos efectivos de las monedas europeas registra
ron una apreciación menos clara , debido a que aproximada
mente la mitad de su comercio exterior se efectúa entre países
europeos . En la actualidad , son probablemente suficientes
los ajustes efectuados en el tipo de cambio , por lo menos del
ECU respecto del dólar .
No obstante , si se consideran los enormes desequilibrios
acumulados con el transcurrir de los años , en particular en
Estados Unidos y en Japón , estos ajustes de los tipos de
cambio deben completarse con políticas de ajuste interno que
reduzcan el déficit americano o el excedente japonés a
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 73
desde el punto de vista de la balanza de pagos , serían de los
demás países europeos y los países en vías de desarrollo . El
impacto de esta evolución sobre los saldos de la balanza por
cuenta corriente de Estados Unidos sería relativamente
modesto y , además , sólo se conseguiría retrasar más la
reabsorción del superávit japonés (véase cuadro 26 ). Por lo
tanto , esta opción no es la adecuada . Ahora bien , una
dosificación internacional de medidas destinadas a reducir
los desequilibrios a un nivel aceptable requeriría , además de
una fase de crecimiento relativamente moderado en Estados
Unidos y un crecimiento más rápido en la Comunidad , una
nueva apreciación del yen acompañada de un estímulo
presupuestario en Japón . En el cuadro 27 se muestra la
distribución de los saldos de la balanza por cuenta corriente
que podría obtenerse si Japón aplicase un estímulo presu
puestario del 1 % del PIB por año de 1987 a 1990 y si el tipo
de cambio efectivo del yen se elevase de nuevo en un 20 %
durante el período 1987 / 88 . Dicha dosificación , a la que.se
sumarían medidas de apertura de mercados de bienes y de
capitales , reduciría el superávit japonés de forma sustancial .
Este ejemplo demuestra que el resultado global sería clara
mente mejor gracias a la cooperación . La participación de los
países de la AELC , que ya se han manifestado dispuestos a
realizar este esfuerzo , lo mejoraría aún más .
Los acontecimientos de los últimos años han demostrado la
existencia de un amplio margen para la mejora de las
modalidades de coordinación internacional de la política
económica . Los países participantes en la cumbre de Tokio
han acordado que el mejor medio de lograrlo sería sin duda
alguna crear un conjunto de indicadores que permitiesen
especificar sus objetivos en términos cuantitativos suficien
temente precisos y seguir de cerca su realización . De acuerdo
con dicho proyecto , se realizaría un control de la coherencia
interna y la mutua compatibilidad de las previsiones nacio
nales con objeto de detectar futuras fuentes de tensiones y
determinar las nuevas orientaciones de política económica
que permitiesen evitarlas . Los indicadores servirían , a con
tinuación , para medir los resultados de los países en función
de los objetivos fijados y definir , en su caso , los ajustes
pertinentes . Evidentemente , un sistema de este tipo dista
mucho de ser un remedio universal a los problemas de la
cooperación económica internacional . No obstante , en la
medida en que propone un marco analítico cuantitativo más
completo para la evaluación de las políticas de los grandes
países y de sus consecuencias , tantó para el país de que se
trate como para los demás , debería incrementar las posibili
dades de evitar incompatibilidades graves entre las políticas
de los países participantes con todas las tensiones que
implican .
La decisión adoptada en septiembre en Punta del Este de
iniciar una nueva ronda de conversaciones multilaterales en
el marco del GATT refuerza la esperanza de que pueda ser
frenada e invertida la tendencia hacia un mayor proteccio
nismo . Ésta es una condición esencial para el desarrollo de un
sistema multilateral de intercambios más abierto y duradero .
Además , dichas negociaciones deberían afianzar las estruc
turas y las disciplinas del GATT , en un momento en que
parecen haberse debilitado por circunstancias desfavorables .
En este contexto , un intento concertado por incluir en las
mismas los intercambios de productos agrícolas será espe
cialmente significativo . En último lugar , aunque no por ello
menos importante , el GATT debería adaptarse a los nuevos
desarrollos en la estructura del comercio . La decisión de
incluir la liberalización de los servicios en las negociaciones
constituye un paso importante en este sentido , con el que se
introduce un importante sector en el seno del sistema
multilateral de intercambios .
La evolución reciente de la producción internacional y del
comercio mundial no ha sido muy favorable a los países en
desarrollo . La lentitud del crecimiento en el mundo indus
trializado ha afectado a la tasa de expansión en volumen de
las exportaciones de dichos países y ha provocado una caída
de los precios de las materias primas , hasta tal punto que el
poder adquisitivo de sus exportaciones ( ingresos por expor
tación deflactados por los precios de importación) debería
haber disminuido en un 11% este año ; además , el déficit
agregado de la balanza por cuenta corriente de este grupo de
países acusa nuevamente , tras cuatro años de constante
mejora , un fuerte deterioro , a pesar de la reducción de los
pagos por intereses sobre sus deudas exteriores . El aumento
de sus exportaciones es la mejor forma de mejorar su posición
exterior . Para restaurar la credibilidad de los países en vías de
desarrollo es fundamental una mayor apertura de los mer
cados a sus productos . También son necesarios nuevos
capitales para lograr la reestructuración y el ajuste de las
economías de los países endeudados y orientados hacia un
crecimiento más fuerte , como se ha propuesto en la iniciativa
Baker . Las recientes negociaciones sobre la deuda exterior y
la política de ajuste interno de México constituyen un
ejemplo positivo en este sentido .
La evolución reciente de los tipos de cambio ha creado
condiciones másfavorables para la corrección de los grandes
desequilibrios exteriores acumulados en años precedentes,
pero, por sí misma, no será suficiente para suprimirlos por
completo . La recuperación de una estructura más aceptable
de los saldos exteriores requerirá ante todo cierta austeridad
presupuestaria por parte de Estados Unidos, y medidas
presupuestarias expansionistas acompañadas por una nueva
apreciación del yen por parte de Japón. En la hipótesis de que
las políticas económicas siguiesen dicha orientación, los
principales desequilibrios exteriores de Estados Unidos y
Japón podrían reabsorberse de aquí a 1 990 . La mejora de la
tendencia del crecimiento lograda en la Comunidad mediante
En los países en desarrollo es indispensable que se reanude el
crecimiento para evitar un nuevo deterioro del nivel de vida
de la población y para progresar en la resolución de sus
problemas de endeudamiento . A este respecto , es esencial
que los ajustes de las balanzas por cuenta corriente entre los
países industrializados no conduzcan , en conjunto , a una
contracción del crecimiento de los países én vías de desarrollo
endeudados . En efecto , un mayor crecimiento en dichos
países puede contribuir de forma significativa a una continua
expansión del comercio mundial .
N° L 385 / 74 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
la aplicación de la Estrategia de Cooperacion para el
crecimiento y el empleo, así como en los países de la AELC,
tendrá efectos positivos sobre el comercio mundial. La nueva
ronda de negociaciones multilaterales en el marco del GATT
debería reforzar dicha tendencia . Esto debería afectar
positivamente a las exportaciones de los países en vías de
desarrollo e incrementar las posibilidades de consolidación a
medio plazo de su posición exterior.
Proyección de las balanzas por cuenta corriente en porcentaje del PIB 1 986 a 1 990
CUADRO 25
Políticas actuales y tipos de cambio a mediados de 1986 ( escenario de referencia )
1985 1986
Media
1987—1990
EE.UU . - 3,0 - 2,5 - 2,2
Japón + 3,7 + 4,5 + 3,2
EUR + 0,5 + 1,2 + 0,4
De acuerdo con este escenario las tasas medias de crecimiento anual del PIB real durante el período comprendido entre 1986 y
finales de 1990 serían las siguientes : EE.UU . 2,7 % , Japón 3,6% , EUR 2,6 % .
CUADRO 26
Estrategia de Cooperación ( sin acciones cooperativas específicas de Japón )
1985 1986
Media
1987—1990
EE.UU . - 3,0 - 2,5 - 2,0
Japón + 3,7 + 4,5 + 3,5
EUR + 0,5 + 1,2 - 0 ,!
De acuerdo con este escenario las tasas medias de crecimiento anual del PIB real durante el período comprendido entre 1986 y
finales de 1990 serían las siguientes : EE.UU . 2,8% , Japón 3,7 % , EUR 3,5 % .
CUADRO 27
Combinación de la Estrategia de Cooperación con una expansión presupuestaria y una nueva apreciación del 20 %
del tipo efectivo del yen en Japón
1985 1986
Media
1987—1990
EE.UU . - 3,0 - 2,5 - 1,7
Japón + 3,7 + 4,5 + 2,2
EUR + 0,5 + 1,2 + 0,1
De acuerdo con este escenario las tasas medias de crecimiento anual del PIB real durante el período comprendido entre 1986 y
finales de 1990 serían las siguientes : EE.UU . 2,9% , Japón 3,4% , EUR 3,6 7o .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 75
PARTE II
LA POLÍTICA ECONÓMICA DE LOS ESTADOS MIEMBROS
APLICACIÓN DE LA ESTRATEGIA DE COOPERACIÓN PARA EL CRECIMIENTO Y EL EMPLEO EN
LOS ESTADOS MIEMBROS EN 1987
Al examinar la evolución del empleo en los últimos años , se
impone la conclusión de que es necesaria una acción decidida
en todos los Estados miembros , para reducir el nivel
de desempleo de forma sensible , excepto en Luxemburgo ,
donde su nivel es bajo . En promedio anual para 1986 , la tasa
de desempleo sólo disminuye en cuatro de los doce países y ,
para 1987 , en la mitad de los países , pero únicamente en dos
de ellos (Alemania y Países Bajos ) durante los dos años . En
1986 , el crecimiento del producto interior bruto sólo alcanza
en dos países (Alemania y Portugal ) el nivel de 3 a 3,5 % lo
cual se considera necesario a medio plazo para reducir la tasa
de desempleo sustancialmente . Estos resultados son bastante
mejores para 1987 , ya que no son sólo seis los países que se
encontrarán en ese caso , sino que tres de elos tienen una
participación relativa elevada en el PIB de la Comunidad
(Alemania , España , Italia ) y el resultado para Francia y el
Reino Unido únicamente se apartará en un cuarto de punto
del límite inferior del intervalo considerado . Por lo tanto , si
los progresos se realizan en la dirección adecuada , es
especialmente importante verificar si y en qué condiciones ,
pueden estos progresos consolidarse y mejorarse en cada uno
de los Estados miembros en 1987 y años posteriores y en qué
medida la política económica debe diferir de un país a otro
para tener en cuenta las características de la situación
económica de cada país .
interior . A lo sumo prodrían preverse regímenes transitorios
para tener en cuenta problemas planteados en los países
miembros .
Sería deseable , asimismo , el mayor paralelismo posible en la
acción que los Estados miembros realicen sobre los mercados
del empleo y en materia de costes salariales (en particular ,
moderación del crecimiento de los salarios reales , reducción
del tiempo de trabajo neutra desde el punto de vista de los
costes , ordenación del tiempo de trabajo , reducción de las
cotizaciones sociales , mejora de los reglamentos para esti
mular la contratación de trabajadores , estímulo de la
creación de empresas individuales ).
El sostenimiento de la demanda interior, que , habida cuenta
de los objetivos de la Estrategia , podría constituir una
necesidad real en 1987 , cuando empiecen a desaparecer los
efectos estimulantes derivados de la mejora de la relación real
de intercambio , deberá diferenciarse necesariamente de un
país a otro para tener en cuenta los imperativos dictados por
la situación de cada uno de ellos .
Desde el punto de vista monetario , la continuación del
proceso de disminución de los tipos de interés es un elemento
estimulante y altamente deseable para el desarrollo de las
inversiones . No obstante , en países como la República
Federal de Alemania y los Países Bajos , los tipos ya han caído
de forma significativa gracias a la fuerte deflación . Una
reducción forzada podría amenazar los objetivos de estabi
lidad inherentes a una política monetaria sana . En la mayoría
de los otros Estados miembros , en particular en Francia e
Italia , la atenuación de lás expectativas inflacionistas permite
prever , en cambio , la prosecución de las tendencias a la
reducción .
Ahora bien , estos objetivos de carácter interno solamente
podrán realizarse si los Estados miembros se ocupan de
forma conjunta y en el marco de la cooperación monetaria
internacional de los aspectos externos de dicha problemática .
Muy probablemente , en 1987 la presión a la baja ejercida
sobre el dólar seguirá siendo considerable , habida cuenta de
la necesidad de un profundo ajuste de las cuentas exteriores
de Estados Unidos . No sería interesante para la Comunidad
tolerar una depreciación excesiva del dólar que pudiese tener
efectos negativos sobre su propio crecimiento . Sin embargo ,
las adaptaciones que deban realizarse en la política moneta
ria interna y que podrían ser implícitamente necesarias para
evitar dicha evolución no podrán superar determinados
límites más allá de los cuales serían contraproducentes .
De estas consideraciones se infiere que , en el policy-mix , la
política monetaria todavía puede tener , en determinados
Estados miembros , un efecto estimulante sobre el crecimien
to , mientras que en otros su papel es muy limitado .
Como ya se subrayó en el Informe Económico Anual
1985 / 86 , la aplicación aislada de medidas dirigidas a
mejorar el empleo es muy difícil , si no imposible , y el éxito de
toda acción de este tipo depende , además , de la intensifica
ción del diálogo social , no sólo a nivel de la Comunidad , sino
también en cada Estado miembro . La interacción , tanto de
las iniciativas gubernamentales como de los interlocutores
sociales , será una condición esencial para el éxito de
cualquier acción de recuperación del empleo .
La consideración de las características de las situaciones
económicas nacionales no implica necesariamente que deban
diferenciarse , de un país a otro , todas las acciones recomen
dadas en la primera parte del presente informe .
Parece deseable , asimismo , aplicar de forma homogenea y
sincronizada las propuestas hechas en las secciones 4.3 a 4.6
del capítulo 4 de la primera parte .
Los esfuerzos a realizar por los Estados miembros deberán
ser ampliamente comparables en lo que se refiera al perfec
cionamiento del funcionamiento de los mercados de bienes ,
servicios y capitales y a la aplicación del programa elaborado
por la Comunidad para la realización del gran mercado
N° L 385 / 76 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
En el campo de las finanzas públicas las posibilidades de
acción son todavía más variadas . En la República Federal de
Alemania y en Luxemburgo , la situación presupuestaria
parece suficientemente cómoda para dejar un cierto margen
de maniobra a los poderes públicos ; en el Reino Unido , el
Gobierno , en su declaración de otoño , ha previsto un
aumento de los gastos públicos del orden de 4,75 miles de
millones de libras en el ejercicio 1987 / 88 . Esto significa que
los gastos públicos previstos para 1987 / 88 se sitúan en un
nivel aproximada del 2 % más elevados en términos reales
que el resultado estimado de 1986 / 87 . En Francia , ya se
prevén para 1987 importantes reducciones de impuestos y
para 1988 se han anunciado reducciones suplementarias ; el
déficit presupuestario debe reducirse simultáneamente en
ambos años . En cambio , en Bélgica , en Grecia , Irlanda ,
Italia , y Portugal , el estado de las finanzas públicas y sobre
todo el alto nivel de la deuda pública exigen que se continúe la
política de saneamiento . En , un tercer grupo de países
(Dinamarca , España y Países Bajos ) las limitaciones presu
puestarias son menores , pero determinados aspectos de las
perspectivas para 1987 limitan la libertad de maniobra a
nivel macroeconómico .
En consecuencia , sólo los países pertenecientes a un grupo
bastante restringido podrán actuar globalmente sobre las
condiciones de la oferta y de la demanda . En cualquier caso ,
todos los Estados miembros podrán crear condiciones más
favorables al desarrollo del empleo mediante la modificación
de la estructura de los gastos e ingresos públicos .
No obstante , puede preverse que en 1987 se ampliará el
margen de maniobra de un número de países cada vez mayor
y que las posibilidades de acción de los países en que ya existe
dicho margen se harán más evidentes . Esto sería lógicamente
así si , como parece probable , la mejora de las condiciones
fundamentales del equilibrio económico que ha tenido lugar
en 1986 se confirmase en 1987 .
BELGICA
En 1986 , el crecimiento económico en Bélgica debería
rebasar claramente las tasas registradas durante el período
1981—1985 ; esta aceleración no sólo se deberá a la caída de
los precios del petróleo sino también a los plazos de puesta a .
punto de un nuevo programa de saneamiento presupuesta
rio . La renta real disponible de las economías domésticas y el
consumo privado , que han estado estancados durante varios
años"3, deberán incrementarse en más del 2,5% . Por otra
parte , las inversiones de las empresas también registrarán un
fuerte aumento , debido a la mejora de los márgenes de
beneficios . En contrapartida , en 1987 , el crecimiento se verá
frenado por el efecto de la moderación de las rentas familiares
resultante del programa de saneamiento presupuestario
decidido en la primavera de 1986 . A partir de dicho
momento el crecimiento estará sostenido principalmente por
las inversiones de las empresas y por las exportaciones . El
aumento de los precios debería seguir siendo moderado ,
debido a la importante disminución de la inflación en 1986
(de 4,9% a 1,3% ). Durante los dos años estudiados , la
balanza por cuenta corriente deberá liberar un superávit
importante . En cambio , en 1986 , la necesidad de financia
ción de las administraciones públicas sólo registrará una
ligera mejora , aunque en 1987 debería reducirse en 1,5 a 2
puntos del PIB . Los esfuerzos de saneamiento de las finanzas
públicas tendrán efectos negativos sobre el nivel de empleo en
el sector público , que se verán compensados en gran medida
por su incremento en el sector privado , en particular gracias a
los acuerdos celebrados en el marco de la negociación
interprofesional . En los años 1986 y 1987 , el nivel del
empleo total y la tasa de desempleo prácticamente no se
modificarán .
La evolución de las rentas en 1986 y 1987 se inscribe en la
linea política adoptada en 1982 y , hasta ahora , dirigida hacia
una evolución moderada de los salarios reales con objeto de
salvaguardar el nivel de competitividad alcanzado desde
1982 y de promover el reparto del empleo . El cumplimiento
de estos objetivos se verá facilitado , en 1986 , por la
disminución de la inflación , que se traducirá rápidamente , a
través del sistema de indiciación , en una deceleración del
crecimiento de los salarios nominales . Las negociaciones
salariales relativas a los años siguientes a 1986 se desarrollan
bajo la presión dé las facultades de que dispone el gobierno
para hacer que se cumplan las condiciones de competividad .
En efecto , si los acuerdos salariales sectoriales difiriesen
demasiado de las recomendaciones generales consignadas en
el Acuerdo nacional celebrado en septiembre de 1986 entre
los interlocutores sociales , los cuales son compatibles con el
mantenimiento de dicha competitividad y la promoción del
empleo , principalmente de los jóvenes , podría utilizarse el
mecanismo legal de aplicación coactiva . La moderación del
crecimiento de los salarios ha provocado una reducción del
coste salarial real por unidad producida de casi el 9 % entre
1981 y 1986 . Paralelamente , se ha incrementado la rentabi
lidad de las empresas y ha mejorado su situación financiera .
Además , se ha decidido una nueva reducción del impuesto
sobre la renta de las sociedades , por la que el tipo impositivo
máximo se reducirá en 1988 del 45 al 43 % . Por último , la
política monetaria se ha articulado en torno a la máxima
reducción posible de los tipos de interés a corto plazo ,
compatible con el mantenimiento de un tipo de cambio
estable , de forma que el tipo de interés sobre los créditos de
inversión se redujo al 8,25% en abril de 1986 , frente al
12,75 % de comienzos de 1985 . Sin embargo , ha habido que
esperar a 1986 para que estas condiciones favorables gene
rasen un crecimiento sensible de las inversiones de las
empresas , probablemente porque la incertidumbre sobre la
evolución de las rentas de las economías domésticas , ante las
medidas de saneamiento presupuestario , frenó la realización
de nuevos proyectos . Gracias a la ratificación legislativa del
consenso a que han llegado los interlocutores sociales sobre
la generalización de una mayor flexibilidad horaria , pronto
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 77
será mayor la flexibilidad en materia de tiempo de trabajo y
así , tras la entrada en vigor de los nuevos convenios
salariales , será posible una mayor adaptación de las empresas
a las fluctuaciones de la demanda .
En cambio , la situación de la hacienda pública impone como
única prioridad un importante y rápido saneamiento que
pueda romper la espiral «cargas de interés-endeudamiento».
En la primavera , el Gobierno belga elaboró el programa de
saneamiento presupuestario anunciado en su declaración de
investidura de diciembre de 1 9 85 , y dirigido a reducir el saldo
neto que debe financiar el Tesoro al 8 % del PNB en 1987 y al
7% en 1989 , mientras que en 1985 todavía representaba el
1 1 ,5 % . El esfuerzo se centra principalmente en la compre
sión de los gastos . Se ha mantenido el programa de reducción
de la presión fiscal sobre las personas físicas anteriormente
decidido , y se ha rechazado cualquier aumento de los
impuestos sobre los productos petrolíferos . Estos progra
mas , en su conjunto , contrarrestarán temporalmente las
recientes evoluciones favorables al empleo y la demanda
interior . No obstante , la caída de los precios del petróleo
permite a la economía belga mantener un crecimiento
relativamente favorable durante el período de ajuste in
terno .
La situación de la hacienda pública limita necesariamente las
posibilidades de sostenimiento de la demanda por vía
presupuestaria . Como hemos indicado anteriormente ,
debería darse prioridad a restaurar el equilibrio de las finan
zas públicas y a la supresión de las rigideces que afectan a
la oferta , dado que para conseguir un crecimiento más sólido
y duradero es preciso superar estas dos limitaciones . La
realización de una política monetaria que permita la máxima
reducción de los tipos de interés compatible con el manteni
miento de la paridad del franco en el SME depende asimismo
en gran medida de una reducción de las necesidades de
financiación del sector público .
La amplitud del desequilibrio presupuestario supone que el
objetivo del gobierno relativo al saldo neto que debe
financiarse se realice de forma efectiva y en los plazos
previstos , tanto más cuanto que , en varios aspectos , el
contexto internacional es relativamente favorable y la com
presión de los gastos vendrá facilitada en 1986 y 1987 por la
reducción de los tipos de interés . Antes de que expiren las
facultades especiales , podría ser necesaria la aplicación de
nuevas medidas correctoras con objeto de garantizar la
realización del objetivo ( que el saldo neto del Tesoro que
haya que financiar sea del 8 % del PIB en 1987 ) y evitar así
cualquier desviación resultante de un menor rendimiento de
las medidas proyectadas , o de una evolución menos favora
ble de los factores exógenos . El único margen de maniobra
disponible a corto plazo en materia de política presupuestaria
es el relativo a la estructura de los ingresos , que podría
adaptarse de forma que generase un crecimiento más rico en
empleo . Una de las posibles vías de acción consistiría en
aumentar los impuestos indirectos en general , o la imposi
ción sobre los productos petrolíferos en particular , para
compensar la reducción de las exacciones de seguridad social
sobre los salarios .
Dado que durante el período de ajuste interno la economía
belga debe seguir siendo competitiva frente a la demanda
exterior , sería deseable mantener una posibilidad de control
de la evolución salarial , una vez que hayan expirado los
poderes especiales correspondientes . El mantenimiento de
una política de rigidez salarial durante un largo período
podría justificar , sin embargo , que se permitiesen ahora
casos limitados de flexibilidad para responder a las señales
procedentes del mercado de trabajo en caso de que se
produzcan estrangulamientos y sea difícil reabsorberlos
mediante medidas de reorientación profesional .
31 . 12 . 86N° L 385 / 78 Diario Oficial de las Comunidades Europeas
CUADRO 28
Bélgica : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
( Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (■) 1987 ( 2 )
r en valor
Producto interior J en volumen
bruto |
deflactor
9,2
4,9
4,1
10,0
2,5
7,5
3,4
- 1,5
5,0
8,7
1,5
7,1
6,3
- 0,1
6,3
6,8
1.4
5.5
6,7
1,5
5,1
6,7
2,0
4,6
3,1
1,3
1,8
Consumo privado deflactor 3,7 7,8 8,1 7,4 7,5 5,9 4,8 1,3 1,5
r privada
Formación bruta
de capital fijo en -
volumen ^ totai 5,1 1,9
- 18,1
- 6,3
- 16,3
- 0,3
- 8,9
- 1,7
- 3,6
- 7,6
- 3,9
4,4
- 8,8
1,0
3,8
- 13,2
1,2
7,0
- 6,4
5,3
6,9
- 9,8
5,0
de la cual : construcción \ -22,9 - 5,4 - 5,1 - 4,2 - 0,4 2,1 2,2
bienes de equipo l 3,6 8,0 - 9,5 9,9 3,6 9,5 8,4
Demanda interior a precios constantes l -4,1 0,3 - 2,5 1,7 1,3 3,0 1,3
Diferencia con respecto de los demás
socios de la Comunidad ( 3 ) I -0,8 - 2,6 - 0,3 - 0,8 - 0,5 - 1,4
r nominal
Remuneración
de los asalariados ■
8,9
4,6
11,6
3,8
6,4
1,4
8,1
1,0
6,4
0,0
6,8
1,4
4,5
- 0,6
2,5
- 2,0
2,2
0,4
per cápita 1 b ( 4 ) 5,1 3,5 - 1,5 0,7 - 1,0 0,8 - 0,3 1,2 0,7
Productividad ( 5 ) 4,3 2,4 0,5 2,9 0,9 1,4 1,0 • 1,7 1,9
Costes salariales reales unitarios 0,3 1,4 0,9 - 1,8 - 0,9 0,0 - 1,6 - 3,6 - 1,5
Competitividad ( 6 ) - 0,2 1,5 - 8,2 - 11,5 - 2,3 0,1 1,8 2,9 - 0,6
Empleo 0,6 0,1 - 2,1 - 1,3 - 1,6 0,2 0,5 0,3 - 0,6
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 7 ) 2,2 6,8 11,1 13,0 14,3 14,4 13,7 12,9 13,4
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB 1,0 - 1,4 - 4,6 - 3,3 - 0,6 - 0,4 0,4 2,3 2,8
Tipo de interés a largo plazo 6,5 9,4 13,8 13,5 11,8 12,0 10,6 8,0 7,2
Masa monetaria ( 8 ) 10,1 11,2 10,0 7,5 7,0 6,1 6,7 5,8 4,0
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones públicas en % del PIB - 1,9 - 5,8 - 12,6 - 11,1 - 11,7 - 9,5 - 8,4 - 8,0 - 6,2
Deuda pública en % del PIB |=I 64,8 88,2 95,9 105,1 110,7 117,4 120,6 125,7
Intereses de la deuda pública en porcentaje
del PIB 4,4 8,0 9,3 9,4 9,9 10,6 10,6 10,7
') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
4 ) A : deflactor del P1B ; B : deflactor del consumo privado .
J ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
6 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a 19 países industrializados), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra positiva =
pérdida de competitividad .
7 ) Definición Eurostat .
8 ) Final de año .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 79
DINAMARCA
En Dinamarca, la economia ha realizado progresos notables
en los últimos años : el crecimiento del PIB ha sido impor
tante , tanto en 1984 como en 1985 , años en los que ha
alcanzado el 3,9 y el 3,8% respectivamente ; el empleo ha
aumentado simultáneamente en un 2,4 y un 3,1 % ; y si bien
el aumento de la oferta de trabajo ha respondido rápidamen
te al de la demanda , la tasa de desempleo ha descendido de un
máximo del 10,2% en 1983 a un 8,2% a finales de 1985 .
Este impulso ha sido sostenido por una fuerte reactivación de
la formación de capital fijo debida a una acentuada mejora de
la rentabilidad , relacionada a su vez con la política de rigor
salarial de principios del presente decenio .
domésticas , que han recurrido en mayor medida al crédito . A
pesar de las medidas gubernamentales de diciembre de 1985
y marzo de 1986 , encaminadas a contener su deterioro , la
balanza de pagos ha seguido empeorando . No obstante ,
después de estas medidas , la demanda de las economías
domésticas se ha estabilizado , y la actividad en el sector de la
construcción , aunque sigue siendo intensa , ha mostrado
signos de debilitamiento . El resto de la inversión privada ha
experimentado un crecimiento moderado , con la excepción
de algunos sectores , como la energía y la construcción naval .
Aunque la balanza comerical deberá mejorar a lo largo del
año , los intereses de la deuda exterior siguen siendo elevados
y es posible que el déficit por cuenta corriente no disminuya
en el conjunto de 1986 . La desaceleración del crecimiento del
PIB real , en virtud de las medidas restrictivas adoptadas , a un
3 % ha tenido , por otra parte , ün efecto negativo sobre la
creación de puestos de trabajo , con lo que la tasa de
desempleo se ha estabilizado en un 7,75% . El aumento de
los precios al consumo se situará en torno a un 3,5 % , frente
al 5% en 1985 , a pesar del aumento de los impuestos
indirectos .
El claro aumento del empleo desde 1983 ( un 2 % anual ) es el
resultado más notable de la política seguida a partir de 1982 ,
muy acorde con la Estrategia cooperativa de crecimiento
adoptada por el Consejo en 1985 . Esa política se ha dirigido
principalmente a estimular la oferta , restringiendo la progre
sión de los salarios reales y nominales , comprimiendo el
gasto público y fijándose un objetivo de estabilidad interior y
exterior de la moneda en el seno del SME . De hecho , los
salarios reales disminuyeron entre 1983 y 1985 , y aumenta
ron lentamente a continuación , gracias a unos acuerdos
paritarios moderados y a la supresión de la indiciación . El
incremento consiguiente de la rentabilidad ha ayudado a
estimular la inversión privada . Por otra parte , gracias a una
severa restricción del gasto público y a un ligero aumento de
los ingresos , se ha podido reducir la necesidad de financia
ción del sector público , de un 9,3% del PIB en 1982 a un
1 ,9 % en 1985 , mientras que en 1986 se debería conseguir un
superávit de un 3 % . La contracción presupuestaria ha
ampliado el ámbito disponible para el desarrollo del sector
empresarial . Debido al acento puesto en los ingresos y en las
finanzas públicas , la política monetaria ya no se ha visto
obligada a soportar ella sola el peso de la estabilización y ,
como consecuencia , se ha producido una fuerte reducción de
los tipos de interés .
En octubre de 1986 , se tomaron nuevas medidas para
estimular el ahorro de las economías domésticas y desalentar
la utilización de créditos : reducción de los plazos de gracia
para los nuevos préstamos para la construcción , aumento de
los impuestos de timbre de los documentos relativos a los
préstamos y un impuesto especial sobre los intereses de los
préstamos al consumo otorgados a los particulares . Además ,
los principales acontecimientos que influirán sobre las
evoluciones económicas durante el año próximo serán : la
aplicación , el 1 de enero de 1987 , de la reforma fiscal
adoptada a principios de 1986 y los acuerdos salariales que se
producirán , en marzo de 1987 . El objetivo esencial de la
reforma fiscal es aumentar el ahorro de las economías
domésticas . Dicha reforma podría estimular también ligera
mente la demanda de consumo de las economías domésticas
en 1987 , transfiriendo una parte de la carga fiscal directa que
soportan a las empresas y a otras instituciones , incluidas las
que no tienen fin lucrativo y que actualmente están exentas de
impuestos . Sin embargo , este efecto quedará compensado
por el aumento de los impuestos recaudados por los entes
locales y las medidas adoptadas en octubre de 1986 . La
reducción de la jornada de trabajo , compensada por un
aumento equivalente del salario / hora , y el proyecto de
ampliación de los subsidios de enfermedad provocarán un
aumento del salario per cápita de más del 3 % a principios de
1987 , limitando el margen disponible para nuevas subidas
cuando se celebren los acuerdos bienales de marzo de 1987 .
Tras la fuerte subida de 1984 a 1986 , la inversión en bienes
de equipo será en 1987 mucho menos dinámica , sobre todo
en el sector energético . En conjunto , el crecimiento será
considerablemente inferior al de 1986 y dependerá más de
factores exteriores . La tasa de desempleo será ligeramente
superior a su nivel probable de 1986 . Los precios al consumo
deberán aumentar , por término medio , entre un 3,5 y 4% ,
aumento parecido al de 1986 que incluye los efectos del
incremento de los impuestos sobre la energía para eliminar el
impacto de los precios más bajos del petróleo y los efectos del
tipo de cambio del dólar sobre el poder adquisitivo de los
A pesar de esta importante corrección presupuestaria , el
déficit de la balanza por cuenta corriente ha aumentado
notablemente entre 1983 y 1985 bajo el efecto simultáneo de
un deterioro de la balanza comerical y de un aumento
considerable de los pagos netos por intereses , debido este
último al efecto combinado del alza del dólar hasta mediados
de 1985 , que infló el importe de la deuda en moneda
nacional , y del continuo aumento de la propia deuda . Por
consiguiente , mientras que en 1985 el déficit comercial se
había reducido en 4,4 puntos del PIB respecto a 1979 , el
déficit por cuenta corriente seguía en un 4,4% , apenas
inferior ab4,7% de 1979 y claramente superior al 3,3 % de
1984 .
En 1986 , la demanda interior ha seguido aumentando
sensiblemente durante el primer trimestre , superando de
nuevo a la oferta potencial . Esta vitalidad se ha debido
principalmente a una reducción del ahorro de las economías
N° L 385 / 80 Diario Oficial de las -Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
consumidores ( l ). La balanza de pagos corrientes deberá
mejorar de forma considerable .
La deriva salarial observada en 1986 , como consecuencia de
los desequilibrios sectoriales del mercado de trabajo y de las
perspectivas de aumento de la productividad , hace aconse
jable una moderación en los acuerdos salariales acorde con la
tendencia anterior , teniendo en cuenta , en especial , la
reducción en el impuesto sobre la renta prevista para
1987 .
Si no se tienen en cuenta los pagos netos de intereses , parece
que el déficit de la balanza por cuenta corriente se debe
esencialmente más a un exceso de demanda que a una
alteración de la relación competitividad-precio . El reciente
debilitamiento de la corona danesa en el seno del SME
muestra , sin embargo , que el margen de maniobra de las
autoridades sigue siendo pequeño , y que la política moneta
ria debe tener en cuenta las necesidades de la financiación
exterior . Por tanto , la adopción de medidas encaminadas al
aumento del ahorro de las economías domésticas y a la
reducción de su deuda , del tipo de las adoptadas en octubre ,
adquiere una importancia primordial . Podría también con
tribuir a ello la ampliación a una mayor parte de la
población , eventualmente en el marco de los acuerdos
salariales , de los regímenes de pensiones basados en cotiza
ciones voluntarias . A corto plazo , el condicionante exterior
perdería fuerza , mientras que a más largo plazo un mayor
ahorro permitiría financiar un volumen de inversión más
importante y mejoraría el potencial ' de crecimiento sin
comprometer el equilibrio exterior .
Es importante asimismo adaptar las estructuras de la eco
nomía a las modificaciones del entorno internacional . Se han
adoptado ya algunas medidas , y hay otras en preparación ,
para desarrollar la formación profesional y la investigación
allí donde estas iniciativas puedan resultar expecialmente
eficaces . Deberían examinarse y debatirse con los interlocu
tores sociales las posibililidades de modificar la organización
actual del trabajo , de suavizar su normativa y de aumentar la
adaptabilidad del mercado .
Consecuencia de pasados déficits , el endeudamiento exterior
bruto se encuentra ya cerca del 40% del PIB , compartido a
partes casi iguales por la deuda pública y la privada . Con un
crecimiento medio del PIB nominal del 6 % en los próximos
años , la relación entre la deuda exterior y el PIB podría
mantenerse estable , con un déficit corriente del 2,5% del
PIB . Esta relación tendería a reducirse con un déficit inferior .
Como primer paso , parece urgente , a partir de 1988 , reducir
el déficit a un nivel compatible con la estabilidad de la carga
relativa de la deuda , lo que a corto plazo apenas se podría
conseguir sin un persistente rigor presupuestario , de acuerdo
con los objetivos oficiales . Para disminuir esa carga , habría
que intensificar la reducción del déficit exterior en años
ulteriores . Para 1987 , el excedente de financiación del
conjunto de las administraciones , implícitamente incluido en
el proyecto de presupuesto , no se modificará respecto al nivel
de 1986 ( alrededor de un 3% del PIB ) y corresponde a un
ligero superávit en el presupuesto del gobierno central .
Teniendo en cuenta el condicionante exterior y la necesidad
de garantizar un desarrollo equilibrado de la economía ,
habría que alcanzar este objetivo mediante una aplicación
muy rigurosa de la política encaminada a conseguir un
crecimiento real nulo del gasto público , política seguida en
los últimos años .
(') Las previsiones del texto tratan de tener en cuenta los efectos de
las medidas adoptadas en octubre , a pesar de que no ha sido
posible proceder a la correspondiente revisión de las cifras del
cuadro 29 .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 81
CUADRO 29
Dinamarca : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
(Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 ( 2 )
r en valor 11,7 11,7 9,1 14,4 10,4 9,9 9,5 7,8 5,5
Producto interior J en volumen
bruto \
deflactor
1,6
9,9
- 0,9
10,1
3,0
11,3
2,0
8,1
3,4
5,8
3,8
5,4
2,9
4,8
1,8
3,7
Consumo privado , deflactor 6,6 10,1 12,0 ■ 10,8 7,2 6,6 5,0 3,3 2,8
r privada
Formación bruta
de capital fijo en •
volumen total 6,6 - 3,1 - 19,2 7,1 0,9 11,0 14,6 9,8 - 0,9
de la cual : construcción \ - 4,9 - 21,7 - 1,3 1,1 7,2 13,1 6,3 - 0,7
bienes de equipo l 0,7 - 15,0 20,1 0,6 15,8 16,5 13,7 - 1,2
Demanda interior a precios constantes l 0,6 - 4,1 3,5 0,9 4,0 5,3 4,1 1,8
Diferencia con respecto de los demás
socios de la Comunidad ( 3 ) I 2,7 - 0,3 2,6 3,3 - 0,7 - 1,5
r nominal
Remuneración de
los asalariados
10,7
3,4
11,7
1,6
9,2
- 0,8
12,1
1,4
7,9
- 0,2
5,4
- 0,3
4,4
- 1,0
4,0
- 0,7
5,9
2,1
per cápita 1 g ( 4 ) 3,8 0,8 - 2,5 1,6 0,6 - 1,1 - 0,6 0,7 3,0
Productividad ( 5 ) 3,2 1,2 0,4 2,7 1,6 1,2 0,7 0,0 1,5
Costes salariales reales unitarios 0,2 0,4 - 0,9 - 1,3 - 1,8 . - 1,5 - 1,7 - 0,7 0,6
Competitividad ( 6 ) 1,7 - 0,3 - 7,5 - 3,2 - 0,5 - 3,5 0,9 3,8 0,6
Empleo 1 ,í 0,4 - 1,3 0,3 0,5 2,4 3,1 1,9 0,3
Desempleados censados en % de la
población activa ( 7 ) 1,1 5,5 8,9 9,5 10,2 9,8 8,7 7,5 7,6
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB - 2,1' - 3,5 - 3,0 - 4,2 - 2,2 - 3,3 - 4,4 - 4,1 - 3,6
Tipo de interés a largo plazo 9,0 16,0 19,3 20,5 14,4 14,0 11,6 10,4 10,5
Masa monetaria ( 8 ) 10,6 11,7 9,1 11,4 25,5 17,0 15,8 7,7 2,9
Necesidad o capacidad de financiación
de las administraciones públicas en %
del PIB 2,0 - 0,6 - 7,1 - 9,3 - 7,3 - 4,2 - 1,9 2,8 2,8
Deuda pública en % del PIB \ 19,2 43,6 53,0 62,8 67,7 66,4 61,1 57,1
Intereses de la deuda pública en
porcentaje del PIB I 2,2 5,3 6,0 8,1 9,6 9,8 8,8 8,0
') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1 986 , que no tienen en cuenta los efectos de las medidas adoptadas a finales de dicho mes , sobre la base de las
políticas actuales .
3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
4 ) A : deflactor del PIB ; B : deflactor del consumo privado .
5 ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
6 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a 19 países industrializados), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra positiva =
pérdida de competitividad .
7 ) Definición Eurostat .
8 ) Final de año .
N° L 385 / 82 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
REPUBLICA FEDERAL DE ALEMANIA
En la República Federal de Alemania, la reactivación ha
entrado en 1986 en su cuarto año . A principios de año , sin
embargo , el crecimiento se vio desfavorablemente afectado
por varios factores excepcionales , como el rigor del invernó ,
las incertidumbres inherentes a la evolución del dólar y del
precio del pretróleo y el número particularmente bajo de días
laborables . A pesar de la recuperación de la actividad a partir
del segundo trimestre , la tasa de crecimiento real para 1986
debería superar ligeramente el 3 % , es decir , algo menos de lo
que se preveía todavía a principios de año . Los elementos que
han determinado el crecimiento han sido , esencialmente , el
consumo privado y la inversión de las empresas . El consumo
privado se ha visto estimulado por el aumento de los salarios ,
el cual , teniendo en cuenta la estabilidad de hecho de los
precios , habrá provocado en 1986 el más fuerte crecimiento
en volumen de los gastos de consumo desde 1971 . Por su
parte , la inversión se ha mantenido debido al aumento de las
ventas en el mercado interior y a un nuevo aumento de los
beneficios por efecto del juego de la relación real de
intercambio . La progresión real de las exportaciones y el
rápido crecimiento de las importaciones , fenómenos obser
vados desde finales de 1985 , han conducido ciertamente a un
deterioro considerable ( un 1,4% del PIB ) de la balanza
exterior real , lo que no ha impedido que el superávit de la
balanza por cuenta corriente alcance un nuevo máximo
absoluto de cerca de 63 mil millones de DM gracias a la
considerable mejora de la relación real de intercambio .
Aunque el efecto de los factores excepcionales que la han
sostenido en 1986 debería atenuarse , la demanda interior
debería reforzarse por sí misma en 1987 , mientras que las
posibilidades de exportación , en particular al área del SME ,
deberían mejorar de nuevo ligeramente . La reactivación
continuará , pues , por quinto año consecutivo . El crecimien
to del PIB real debería alcanzar un 3,25% . Al mantenerse
inalterada la relación real de intercambio , los precios
seguirán la evolución de los costes interiores y registrarán de
nuevo un aumento moderado . El saldo de la balanza por
cuenta corriente se reducirá de un modo considerable ,
estableciéndose en 44 mil millones de DM , es decir , un 2-,l %
del PIB .
Con toda probabilidad , el empleo aumentará en 280 000
puestos de trabajo , en promedio , en 1986 , y en 250 000 en
1987 . Si en las fases de recuperación anteriores el aumento
del empleo se había producido esencialmente en el sector de
los servicios , en la fase actual es igualmente notable en la
industria manufacturera , con unas tasas del 1,5% y el 1 %
respectivamente . A pesar de la multiplicación de las acciones
encaminadas a flexibilizar el mercado de trabajo , el número
de desempleados sólo disminuirá en 80 000 en 1986 , y en un
poco más de 90 000 en 1987 , es decir , mucho menos
rápidamente de lo que aumentará el empleo , ya que la
mayoría de los puestos de trabajo que se creen serán
ocupados por solicitantes de empleo hasta ahora inacti
vos .
Aunque en estos últimos años la situación económica haya
seguido siendo más favorable en la República Federal de
Alemania que en los países europeos vecinos , el problema del
desempleo sigue siendo importante . Es , pues , prioritario
emprender una acción decidida para ponerle remedio . En
años pasados , los interlocutores sociales ya tuvieron en
cuenta los cambios producidos en el mercado de trabajo al
negociar los convenios colectivos ; éstos supusieron una
reducción de la parte salarial de más de 4 puntos porcentuales
entre 1981 y 1985 . Acomodada por la mejora en la relación
real de intercambio , esta tendencia continuará en 1986 ,
aunque la evolución favorable , pero inesperada , de los
precios interiores en 1986 no haya podido repercutirse
anticipadamente en los convenios colectivos .
El aumento moderado de los salarios reales ha contribuido
enérgicamente en estos últimos años a mejorar los benficios
de las empresas y a aumentar , en consecuencia , la rentabili
dad de las inversiones . Esta mejoría del clima inversor ha
generado ya un crecimiento del conjunto de las inversiones de
las empresas , que se ha traducido últimamente en una
reactivación de la expansión de la capacidad productiva , con
lo cual se ha asistido , por vez primera , a un notable
desarrollo de la construcción no dedicada a viviendas .
La inversión en viviendas ha tenido una evolución menos
favorable , debido al descensó demográfico y a la disparidad
entre la evolución de los costes de construcción y la de las
rentas , que han acentuado intensamente la tendencia básica a
la desaceleración de la demanda . El porvenir del sector
dependerá de su capacidad para conseguir que sus costes
aumenten proporcionalmente menos que el aumento del
nivel general de precios . Además , la reorientación de la
inversión en viviendas hacia una mejor conservación del
patrimonio y hacia un incremento de su calidad perimitirá
aumentar en el futuro su potencial de creación de empleo .
La crisis de la construcción se ha visto agravada , en los
últimos años , por el retroceso de la inversión pública . En
efecto , los progresos en la consolidación presupuestaria se
han logrado a costa de esta categoría de inversiones , sobre
todo a nivel municipal . Con todo , la inversión pública ha
vuelto a aumentar desde 1985 , y su progresión ha alcanzado
un 6% en 1986 en téminos nominales . Las inversiones en
infraestructura , en protección del medio ambiente y en
renovación urbana se han visto estimuladas por nuevas
medidas , de las que también se ha beneficiado la inversión
privada . Por último , la primera etapa de la reforma fiscal y la
ligera disminución del 0,1 % de las cuotas del seguro de
desempleo han contribuido asimismo a mejorar las condicio
nes de la oferta , sosteniendo al mismo tiempo la demanda .
Además , los programas financieros a medio plazo de los
entes territoriales prevén , de aquí a 1990 , una progresión
nominal de la inversión pública del 4 al 5 % . Al contrario de
lo sucedido en los últimos años , la inversión pública debería ,
pues crecer a un ritmo acorde con el crecimiento del conjunto
de la economía .
La política monetaria ha seguido fijando prioritariamente su
atención en el logro de la estabilidad , lo que ha permitido
reducir aún más la tasa de inflación y , de acuerdo con la
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 83
tendencia del mercado , bajar los tipos de interés deudores a
un mínimo histórico . Hasta ahora , esta evolución se había
visto favorecida por influencias externas . En 1986 , la
expansión del «stock de dinero del banco central » ha
superado constantemente el límite superior de la horquilla
establecida , lo que ha incitado al Bundesbank a considerar
con reservas cualquier nueva reducción de los tipos de interés
a corto plazo .
Las condiciones de la oferta han mejorado para las empresas .
Es cierto que el proceso de diferenciación de los. salarios en
- función de las cualíficaciones profesionales no ha avanzado
en todas partes , pero en muchos sectores se han pactado
reducciones del tiempo de trabajo y se han implantado un
número cada vez mayor de regímenes en esta materia
dirigidos a la mejora de las posibilidades de empleo . Habida
cuenta de la evidente escasez de trabajadores cualificados que
se ha producido entre tanto , los empresarios deberían
multiplicar sus esfuerzos en el terreno de la formación y de la
reconversión profesionales .
En conjunto , los esfuerzos de la política monetaria , la
política presupuestaria y la política salarial para crear un
ambiente propicio a un crecimiento generador de un nivel de
empleo más elevado han empezado a dar frutos . Hay que
añadir que la demanda interior , sostenida por la mejoría de la
relación real de intercambio , se ha hecho más dinámica . No
obstante , teniendo en cuenta la disipación progresiva de los
efectos de la caída de los precios del petróleo , la política
económica futura deberá demostrar de nuevo que es capaz de
garantizar un crecimiento continuo y suficiente .
Gracias a la política presupuestaria de estos últimos años , ha
sido posible reducir el déficit público en la medida , precisa
para disminuir el impuesto sobre la renta en dos etapas ,
aplicables en 1986 y en 1988 , sin comprometer por ello el
saneamiento alcanzado . De hecho , el déficit del Estado
central (Bund y Lánder ) se reducirá aún más en 1986 . El
déficit estimado para 1987 (cerca dé 2% de PIB ) puede
considerarse razonable a la vista de las perspectivas actuales
de crecimiento . Teniendo en cuenta , en especial , los riesgos
que podría implicar para la actividad económica la evolución
exterior , la política presupuestaria debería estar en condicio
nes de reaccionar con rapidez ante cualquier señal de
debilitamiento de la demanda global .
La segunda etapa de la reforma fiscal , que implicará en 1988
una reducción de la presión fiscal sobre las economías
domésticas estimada en 10 mil millones de DM ,- unida a una
menor progresividad del impuesto , supondrá un estímulo
para el esfuerzo , al mismo tiempo que un sostenimiento de la
demanda . La reforma anunciada para la próxima legislatura
debería reforzar asimismo la propensión al esfuerzo y
afianzar , por consiguiente , los factores de crecimiento .
Cuanto antes se determinen sus modalidades , más probabi
lidades tendrá de conseguirlo . Si fuese posible determinar al
mismo tiempo la naturalreza de las reducciones de gastos
indispensables , se podría llevar a cabo con más facilidad el
proyecto , tantas veces anunciado , del desmantelamiento
metódico de las subvenciones a las empresas . Además ,
podría tratarse de aumentar , en función de las capacidades
disponibles , los gastos en inversiones públicas rentables más
allá de lo que prevén los proyectos actuales . Por último ,
convendría cuestionar la oportunidad de reducir las coti
zaciones sociales a la Oficina Federal del Trabajo , cuyo
presupuesto es excedentario desde hace varios años y seguirá
siéndolo cada vez más en el futuro con la disminución del
desempleo .
También la política salarial deberá seguir aportando su
contribución al mantenimiento del empleo , con tanta más
facilidad cuanto más se confirmen las perspectivas de la
demanda . La progresión de los salarios reales per cápita debe
seguir siendo inferior al aumento de la productividad global .
A este respecto , los interlocutores sociales deben darse cuenta
de que , a diferencia de lo sucedido excepcionalmente en
1986 , la relación real de intercambio ya no liberará en 1987
una plusvalía que pueda repartirse y de que , en la medida de
lo posible , habrá que evitar repercutir en los precios de
exportación la degradación sustancial de la competitividad
— evidentemente perjudicial para la rentabilidad de las
empresas — resultante de la apreciación del marco respecto
al dólar .
Hay que mantener el objetivo actual de la política monetaria ,
que consiste en financiar a medio plazo un crecimiento
satisfactorio del potencial de producción , manteniendo al
mismo tiempo la estabilidad de los precios . Siempre que los
costes salariales no ejerzan una presión alcista sobre los
precios , una política de este tipo debería permitir disponer de
un margen de maniobra frente a las nuevas reducciones de los
tipos de interés más representativos , siempre que las tenden
cias del mercado siguieran esta dirección . En cambio , si por
razones externas hubiese que reducir a corto plazo estos
tipos , tal reducción podría influir desfavorablemente sobre
las expectativas de los tipos de interés en el mercado a largo
plazo , teniendo en cuenta el ritmo de la expansión moneta
ria .
En el pasado ya se han adoptado gran número de medidas
que afectan a los mercados de bienes y de factores de
producción con el fin de mejorar las condiciones de la oferta
en el plano microeconómico . Sin embargo , los obstáculos
administrativos y , en muchos sectores , el peso excesivo de la
intervención del Estado siguen representando un obstáculo
para una asignación más eficaz de los recursos . Es necesaria
una actuación más enérgica para eliminar tales obstácu
los .
N° L 385 / 84 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
CUADRO 30
Alemania : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
( Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
.1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 ( 2 )
r en valor
Producto interior J en volumen
bruto |
1 deflactor
8,9
4,4
4,4
7.1
2.2
4,8
4,2
0,2
4,0
3,7
- 0,6
4,4
4;8
1,5
3,3
4,7
2,7 '
1,9
4,9
2,6
2,2
7,1
3,1
3,9
4,6
3,2
1,4
Consumo privado , deflactor .3,7 4,8 6,2 4,8 3,2 2,5 2,1 0,0 1,1
r privada
Formación bruta
de capital fijo en
volumen ^ total
3,7
5,9
4,0
0,9
0,3
0,8
- 3,9
- 9,7
- 4,8
- 4,5
- 9,3
- 5,3
5.1
- 8,6
3.2
1,2
- 2,1
0,8
- 0,3
- 0,4
- 0,3
7,1
5,0
3,5
5,5
4,8
5,5
de la cual : construcción
bienes de equipo
3,5
5,2
- 0,3
3,0
- 5,1
- 4,3
- 4,3
- 6,7
1,7
5,6
1,6
- 0,5
- 6,2
9,4 .
0,7
7,5
3,5
8,0
Demanda interior a precios constantes
Diferencia con respecto de los demás socios
de la Comunidad ( 3 )
4,5 2,3 - 2,7 - 2,0
- 3,4
2,3
1,5
l;9
0,2
1,5
- 0,9
4,8
2,0
4,2
0,7
r nominal
Remuneración de
los asalariados per -
cápita B ( 4 )
9,2
4,6
5,5
7.4
2.5
2,5
5,2
1,2
- 0,9
4,1
- 0,3
- 0,7
3,8
0,5
0,6
3,4
1,4
0,9
3,0
0,8
0,9
4,0
0,1
4,0
3,2
1,8
2,1
Productividad ( s ) 4,1 2,5 0,9 1,1 3,0 2,6 1,9 1,9 2,2
Costes salariales reales unitarios ( s )
Rentabilidad ( 7 )
Ídem ( 1961 / 73 = 100 )
Competitividad ( 8 )
Empleo
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 9 )
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB -
Tipo de interés a largo plazo
Masa monetaria ( 10 )
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones públicas en % del PIB
Deuda pública en % del PIB
Intereses de la deuda pública en porcentaje
del PIB
0,5
100
0,2
0,8
0,7
7,2
10,9
0,3
17,7
0,9
0,0
70,9
- 0,3
3,6
0,4
7,8
8.5
- 2,9
27,7
1.6
0,3
70,9
- 0,7
4,8
- 0,8
10,4
5,0
- 3,7
36,4
2,3
- 1,4
4,2
73,9
2,5
- 1,7
6,9
0,5
9.0
7.1
- 3,3
39,5
2,8
- 2,4
11,2
82,2
1,5
- 1,5
8,4
0,6
7,9
5,3
- 2,5
41,0
3,0
- 1,1
4,4
85.8
- 2,0
0,1
8,4
1,0
7,8
4,7
- 1,9
41.9
3,0
- 1,0
6,4
91,3
- 2,5
0,7 .
8,4
2,2
6,9
5,0
- 1,1
42,5
3,0
- 1,8
12,6
102,8
5,4
1,1
8,1
3,2
5,6
5,6
- 0,9
41,6
2,9
-.0,4
2,9
105,8
1,8
1,0
7,7
2,1
5,1
5,4
- 0,7
41,3
2,9
(') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
( 2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
( 3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
( 4 ) A : deflactor del PIB ; B : deflactor del consumo privado .
( s ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
( 6 ) Relación entre la remuneración salarial real per cápita y la productividad .
( 7 ) Excedente neto de explotación sobre las existencias de capital neto al coste de sustitución .
( 8 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a 19 países industrializados), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra positiva =
pérdida de competitividad .
( ® ) Definición Eurostat .
( 10 ) M3 ; fin de año .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 85
GRECIA
En Grecia, las medidas de estabilización adoptadas en
octubre de 1985 para restablecer las condiciones apropiadas
para un crecimiento duradero y para una convergencia
ulterior de la economía con el resto de . la Comunidad
suponen una inflexión en la política económica que había
propiciado que se agravasen los desequilibrios . En 1985 , las
necesidades netas de financiación del sector público se habían
situado en un 1 8 % del PIB y el déficit de la balanza por
cuenta corriente ascendía a 3 300 millones de dólares USA ,
es decir , un 10% del PIB . Ante esta situación , el Gobierno
puso a punto , en octubre de 1985 , un riguroso plan de
recuperación económica que suponía , en particular , una
devaluación del dracma del 15% y que establecía un
depósito obligatorio , y no remunerado , sobre parte de las
importaciones . El plan bienal implantado intenta conseguir
una desaceleración pronunciada del aumento de los costes
salariales , una reducción masiva de las necesidades de
financiación del sector público y una fuerte restricción de la
oferta monetaria . En su esfuerzo por conseguir el equilibrio
de la balanza de pagos , el Gobierno ha recibido la ayuda de
un empréstito comunitario , cuyo primer tramo ha sido
desembolsado inmediatamente y el segundo lo será a princi
pios de 1987 .
La política salarial descansa a partir de ahora en la adapta
ción de los salarios a un ritmo de aumento de precios no ya
constatado , sino programado , y que excluye la incidencia de
los precios de importación . Si se aplica con determinación ,
conseguirá reducir los salarios reales en 1986 en más de un
7 % y limitar a un 13 % el aumento de los costes salariales por
unidad producida en la industria manufacturera , frente al
20,5 % de 1985 . Esta evolución , combinada con una política
de cambio antiinflacionista , ya que compensa el diferencial
de costes salariales unitarios y no el de los precios al por
menor , junto con una adaptación moderada de los precios
administrados en 1986 , permitirá desacelerar el aumento de
los precios al consumo , rebajándolo de un 25 % a finales de
1985 a un 16 % a finales de 1986 . Nó obstante , a causa de la
importante inflación habida a finales de 1985 , esta desace
leración no es perceptible en la media anual , la cual debería
alcanzar el 22,5% en 1986 , frente al 19,3% de 1985 (*).
En materia de finanzas públicas , en donde el acento se ha
puesto más en el aumento de los ingresos que en la contención
del gasto , las necesidades de financiación del sector público
se situarán de nuevo en 1986 en torno al 14 % del PIB , lo que
supone una mejora de 4 puntos porcentuales respecto a
1985 , conforme a la decisión del Consejo sobre concesión del
empréstito comunitario , pero notablemente inferior a la
prevista al presentar el presupuesto . Además , una gran parte
de esa mejora — alrededor de 2,5 puntos — se habrá debido a
la caída del precio del petróleo , que el Gobierno ha decidido
compensar , en su mayor parte , con un aumento de los
impuestos sobre los productos petrolíferos . En materia
monetaria , por otra parte , existe el riesgo de que se supere el
objetivo de crédito total interior , no sólo a causa de los
decepcionantes resultados de la colocación de valores del
Estado entre el público , sino también porque el margen de
crecimiento del crédito al sector privado se ha calculado en
gran medida considerando la evolución efectiva del déficit
público .
Existen otros factores que han contribuido a retrasar el ajuste
de la demanda . El consumo , después de largos años de
crecimiento , ha reaccionado muy lentamente a las medidas
de estabilización , dando muestras de una inercia básica
propiciada por la existencia de la economía paralela . A ello se
ha sumado la espera , durante los primeros meses , de una
nueva devaluación , cuyos efectos se han visto ampliados por
el elevado grado de liquidez de la economía , al que contri
buyó , en el primer semestre , el exceso de crédito interior en
relación con las normas establecidas . Desde entonces , la
demanda interior real sólo ha registrado , para todo el año
1986, un retroceso relativamente débil , debido sobre todo a
la regresión de las inversiones del sector público , mientras
que el consumo privado apenas se ha desviado de su nivel en
el año precedente . Por consiguiente , las importaciones no
han disminuido en la medida prevista , mientras que las
exportaciones por su parte , se han comportado menos
dinámicamente de lo esperado . En conjunto , el PIB registrará
en 1986 un ligero crecimiento . La tardía recuperación de la
balanza exterior real , imputable también a una estructura
momentáneamente desfavorable de las exportaciones y a los
mediocres resultados alcanzados en el sector turístico , junto
con el efecto negativo que ha ejercido inicialmente la
devaluación sobre la relación real de intercambio , ha deter
minado que , a pesar de una sensible mejoría en el segundo
semestre , la balanza por cuenta corriente pueda presentar ,
para el conjunto del año 1986 , un déficit comprendido entre
el 4,5 y el 5 % del PIB , y un poco superior al objetivo fijado de
1 700 millones de dólares .
Esta evolución debe incitar a perseguir con determinación la
aplicación del plan de recuperación económica en 1987 .
La política salarial debería garantizar una progresión mode
rada de las remuneraciones nominales , sobre la base de una
tasa de inflación reducida de nuevo a un 10 % a mediados de
1987 —.excluidos los efectos de la introducción del IVA — y
supuesta la aplicación rigurosa del sistema de indiciación
adoptado a finales de 1985 . No obstante , los efectos
deflacionistas de la política salarial en 1987 serán limitados ,
por lo que habrá que poner el acento principal de la política
de estabilización en la gestión presupuestaria y monetaria .
Debe proseguirse con rigor el saneamiento de las finanzas
públicas , con el fin de restablecer las necesidades netas de
financiación del sector público en 1987 a un nivel compatible
con el objetivo presupuestario fijado en el programa de
recuperación económica . Teniendo en cuenta la dinámica de
la carga de los intereses , este objetivo implica una gestión
muy severa de los demás gastos , en especial los de consumo
público . Además , habrá que reducir fuertemente las transfe
rencias a las empresas , mediante , entre otras , la limitación de
las ayudas a la exportación , de las subvenciones agrícolas y
(') En noviembre de 1986 , el Gobierno decretó un bloqueo de los
precios válido hasta finales de enero de 1987 a fin de evitar un
alza excesiva de precios como consecuencia de la introducción
del IVA .
N° L 385 / 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
de las ayudas financieras a las empresas en situación difícil .
El aumento necesario de los ingresos vendrá de la ampliación
de la base imponible y de la intensificación de la lucha contra
el fraude , así como del aumento de recursos que producirá la
introducción del IVA el 1 de enero de 1987 .
La estricta gestión de la hacienda pública deberá ir acompa
ñada de una expansión del crédito al sector privado nueva
mente inferior a la tasa de crecimiento del PIB nominal ,
estimada en un 12% . Con este fin , la política de tipos de
interés deberá ser en 1987 más activa : habrá de confirmarse
la evolución de los tipos reales hacia valores positivos , que
reflejen la escasez de capital , y tendrá que continuar la
unificación de los tipos de interés sobre los créditos ya
iniciada en 1986 . Además , deberá desarrollarse la colocación
entre el público de valores del Estado a medio plazo . Una
política de este tipo permitirá una asignación más racional de
los medios de financiación y estimulará el ahorro , así como la
afluencia de capital extranjero , ejerciendo al mismo tiempo
un efecto netamente deflacionista .
Esta acción estabilizadora , indispensable para el restableci
miento de los equilibrios macroeconómicos, no es , sin
embargo , suficiente para asegurar el desarrollo futuro de la
economía , que sólo podrá venir de la realización de inver
siones apropiadas para reforzar y modernizar el aparato
industrial del país . Es así como se podrá mejorar la
competitividad de la economía a fin de superar de forma
duradera el condicionante exterior y , al mismo tiempo ,
aumentar la actividad en la medida precisa para reducir el
desempleo . Es necesario , en este contexto , seguir por el
camino de la liberalización de los precios y de los márgenes ,
así como del mercado de trabajo .
La aplicación de la política descrita permitiría confirmar , en
1987 , los resultados obtenidos en la segunda mitad de 1986
y , en especial , seguir reduciendo el déficit exterior y la tasa de
inflación . La disminución de la renta disponible real de las
economías domésticas y la política presupuestaria restrictiva ,
provocarán la contracción del consumo , en tanto que debería
reactivarse la inversión industrial , en respuesta a la mejora
prevista de la rentabilidad de las empresas , sin que ello se
traduzca en un correspondiente aumento del conjunto de la
inversión en bienes de equipo , habida cuenta de las restric
ciones presupuestarias impuestas a las empresas públicas . La
contracción así producida en la demanda interior provocará
una nueva reducción de las importaciones , en tanto que las
exportaciones se mantendrían en virtud de un entorno
relativamente dinámico . En conjunto , no obstante , el PIB
podría registrar un ligero retroceso en términos de volumen
para el conjunto de 1987 . Puesto que estas perspectivas no
permiten la mejora del empleo , existe el riesgo de que
aumente la tasa de desempleo . Por otra parte , sin embargo , si
los precios del petróleo se mantienen en el nivel de 1986 , el
déficit de la balanza por cuenta corriente podrá reducirse a
1 300 millones de dólares , es decir , un 3,5% del PIB , nivel
aún relativamente elevado .
Por eso habrá que aplicar con rigor en 1987 el programa de
recuperación económica encaminado a la restauración de los
equilibrios básicos . A más largo plazo , habrá que seguir una
política de ajuste basada en esfuerzos de reestructuración y
enmarcada por una política monetaria y presupuestaria
prudente .
Sólo con esa condición podrá la economía griega volver a ser
competitiva y lograr una expansión duradera .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 87
CUADRO 31
Grecia : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
(Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (•) 1987 ( 2 )
r en valor 12,5 19,8 19,6 24,5 20,3 23,0 19,6 23,2 12,1
Producto interior 1 en volumen
bruto ]
^ deflactor
7,6
4,5
3,4
15,8
- 0,3
20,0
- 0,2
24,7
0,3
19,9
2,6
19,9
2,1
17,1
0,5
22,6
- 0,2
12,3
Consumo privado , deflactor 3,6 16,0 23,3 21,2 18,6 18,0 18,4 22,5 12,5
r privada
Formación bruta
de capital fijo en -
volumen ^ total 10,0 - 1,0 - 7,5 - 1,9 ' - 1,9 - 4,7 3,4 - 3,0 0,5
de la cual : construcción \I -7,7 - 13,2 3,9 - 7,7 2,6 2,0 1,6
bienes de equipo l -7,1 14,1 - 8,2 - 0,9 4,4 - 9,0 - 1,0
Demanda interior a precios constantes l I 2,9 - 0,7 0,8 4,9 - 0,8 - 1,2
Diferencia con respecto de los demás
socios de la Comunidad ( 3 ) I 2,6 - 1,4 - 1,0 2,8 - 6,1 - 4,5
r nominal
Remuneración de
los asalariados ■
10,2
5,5
21,1
4,6
23,4
2,9
25,4
0,5
21,8
' 1,5
22,6
2,3
20,4
2,8
13,6
- 7,3
9,6
- 2,4
per cápita 1 3 6,5 4,5 0,1 3,4 2,7 3,9 1,7 - 7,2 - 2,6
Productividad ( s ) 8,2 2,7 - 5,0 0,9 - 0,1 2,9 1,0 0,0 - 0,2
Costes salariales reales unitarios \|=I - 0,3 1,6 - 0,6 1,9 - 7,3 - 2,3
Competitividad ( 6 ) 2,6 0,0 3,5 9,0 - 3,4 1,4 - 2,8 - 16,0 - 2,9
Empleo - 0,6 0,8 0,1 - 1,3 - 1,0 - 0,2 1,1 0,5 0,0
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 7 ) I 7,9 8,1 7,8 7,6 8,3
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB - 2,9 - 2,2 - 0,2 - 3,8 - 4,7 - 4,1 4 - 5,8 - 3,7
Tipo de interés a largo plato \ 11,3 17,7 15,4 18,2 18,5 15,6 14,0 14,5
Masa monetaria ( 8 ) 18,2 23,7 34,7 29,0 20,3 29,4 26,7 19,0 14,9
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones públicas en % del PIB - 10,6 - 9,4 - 8,9 - 10,1 - 13,9 - 10,6 - 7,1
Deuda pública en % del PIB \ 33,0 36,7 41,4 47,5 54,8 55,0 56,5
Intereses de la deuda pública en
porcentaje del PIB I 1,7 3,2 2,6 3,4 4,6 5,5 6,0 6,1
(') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
( 2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
( 3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
C ) A : deflactor del PIB ; B : deflactor del consumo privado .
( 5 ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
( 6 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a 19 países industrializados ), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra positiva =
pérdida de competitividad .
( 7 ) Definición Eurostat .
( 8 ) Final del año .
N° L 385 / 88 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
ESPAÑA
En España, el crecimiento económico se ha acelerado
claramente en 1986 ; el producto interior bruto , sostenido
por una notable reactivación de la demanda interior , podría
aumentar en un 3 % en términos de volumen . El consumo de
las economías domésticas no sólo se ha beneficiado de una
cierta mejoría de los salarios reales , sino también , por
primera vez desde la primera crisis del petróleo , de una
notable reactivación del empleo y de la inversión de la
tendencia continua al aumento de la tasa de desempleo . La
formación bruta de capital fijo ha sido sensible a los efectos
favorables del aumento de los beneficios , a las mejores
perspectivas de ventas y a la necesidad de modernización
industrial ligada principalmente a la ampliación de la
Comunidad . A causa de la debilidad de los mercados de
exportación y del incremento de las importacionés en
términos de volumen , en especial de productos manufactu
rados , la contribución del sector exterior al crecimiento ha
sido muy negativa en términos reales . No obstante , la
balanza de pagos por cuenta corriente ha mejorado mucho ,
gracias a la mejora muy importante de la relación real de
intercambio producida por la caída de los precios de las
materias primas y de los productos energéticos . La acelera
ción observada a principios del año como consecuencia de la
introducción del IVA y la fuerte subida de los precios de los
productos alimenticios a mediados del año no afectaron
gravemente al proceso de reducción de la inflación en 1986 .
Sin embargo , en términos medios anuales , el diferencial de
inflación entre España y los demás Estados miembros es
considerable .
Para 1987 , la tasa de crecimiento del PIB en términos de
volumen debería ser , por lo menos , del mismo orden de
magnitud que en 1986 , es decir , de un 3% . Debido a la
esperada reactivación del crecimiento de los mercados de
terceros países , las exportaciones deberían mostrar un mayor
dinamismo y contribuir al mantenimiento de un gran
superávit exterior . La demanda interior podría beneficiarse
de las mismas influencias favorables que en 1986 ; en cambio ,
el consumo , tanto público como privado , debería desarro
llarse un poco menos rápidamente que el año precedente . El
ritmo de aumento de los precios debería reducirse bastante ,
aunque seguirá siendo superior a la media comunitaria . El
empleo total debería proseguir su mejora en 1987 bajo el
impulso de un clima económico favorable . No obstante , el
desempleo seguirá siendo muy elevado (un 21,5% de la
población activa ), debido principalmente a que la población
activa seguirá creciendo con rapidez (a un ritmo superior al
1 % anual ).
La política económica aplicada desde 1983 corresponde , en
sus intenciones y en muchos aspectos , a las líneas maestras de
« la estrategia cooperativa para el crecimiento y el empleo»
adoptada en el otoño de 1985 por la Comunidad , y el diálogo
social está muy desarrollado . En particular , se persigue ,
mediante una adecuada moderación de los salarios reales ,
estimular las inversiones creadoras de empleo , asegurando al
mismo tiempo una expansión suficiente de la demanda
interior y el mantenimiento de la competitividad de la
economía española . "Además de conseguir notables avances
en la lucha contra el desempleo — que es mucho más
importante que en los demás Estados miembros — esta
política se propone responder al reto que representa la
adhesión a la Comunidad .
Tras el pronunciado aumento de los costes salariales obser
vado despues de la primera crisis del petróleo , la evolución en
los últimos años ha sido más moderada . En 1985 y en 1986 se
ha mantenido el objetivo del mantenimiento del poder
adquisitivo de los salarios , en el marco del Acuerdo Econó
mico y Social suscrito en octubre de 1984 . El Acuerdo
establecía subidas salariales nominales en función de la tasa
de inflación programada . Ahora bien , puesto que dichas
subidas han ido acompañadas de un importante deslizamien
to de los salarios , en 1986 se ha interrumpido el proceso de
desaceleración de la progresión del salario nominal per cápita
observado en los últimos años .
Se han registrado avances significativos en el restablecimien
to de las condiciones fundamentales del equilibrio . Por
primera vez en muchos años , el aumento de los precios al
consumo se cifró en 1985 en una tasa de un solo dígito . Las
tendencias a la disminución de la inflación se han visto
reforzadas en 1986 por la caída de los precios de importación
provocada por la disminución del precio del petróleo y demás
materias primas , pero la introducción del IVA y el alza de los
precios de los productos alimenticios han actuado en sentido
contrario . Por otra parte , la • progresión de los costes
salariales unitarios nominales se ha acelerado literalmente
debido a una desaceleración de la productividad , que
contribuye , en particular , a aumentos de precio todavía
mayores en el sector de los servicios . La balanza de pagos por
cuenta corriente , deficitaria hasta 1983 , presenta a partir de
dicho año crecientes superávits , a los que ha contribuido el
aumento continuo del saldo positivo en el capítulo de
servicios y , en especial , en el turismo .
Gracias a la mejora del clima económico , los beneficios de las
empresas , que habían caído a un nivel relativamente bajo a
principios del decenio de los ochenta , se han recuperado con
firmeza , debido en parte a la aplicación de medidas fiscales
que autorizan , para 1985 y 1986 , la amortización total de las
inversiones . Estas últimas responden esencialmente a crite
rios de racionalización y , hasta hace poco , a una preocupa
ción por el ahorro de energía . Por otra parte , la notable
afluencia de inversiones directas extranjeras producida en los
últimos años ha continuado firmemente en 1986 , debido
sobre todo a las favorables perspectivas que ofrece la
adhesión .
Los esfuerzos encaminados a reducir las necesidades de
financiación de las administraciones públicas , que en 1985
alcanzaban el 6,2 % del PIB , deberían permitir su contención
en menos de un 5 % del PIB en 1986 , a pesar del aumento
relativamente rápido del déficit de las administraciones
locales . En cuanto a los ingresos fiscales , el efecto de la
introducción del IVA parece haber sido ligeramente positivo
más que neutro , y dos tercios , aproximadamente , de la
reducción del precio del petróleo se han convertido en
ingresos fiscales . En lo que se refiere a los gastos , lo que más
ha contribuido a la reducción del déficit en 1986 es un menor
aumento de la carga de intereses y la estabilización de las
transferencias de capital . La política monetaria permitirá sin
duda alcanzar , para el conjunto de 1986 , el objetivo de
desacelerar la tasa de crecimiento del agregado monetario
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 89
(ALP). Sin embargo , la desviación registrada durante el
primer semestre ha implicado un endurecimiento de -dicha
política y una escalada de los tipos de interés , que sólo han
reanudado su descenso a partir de julio . Aunque siguen
siendo relativamente elevados en términos nominales , en
términos reales resultan bastante inferiores a la media
comunitaria . En cuanto a la política de tipo de cambio , ésta
se ha fijado como objetivo una estabilización del tipo de
cambio efectivo nominal de la peseta respecto a las monedas
de los demás Estados miembros , lo cual , debido al mayor
aumento relativo de los precios interiores , ha ocasionado una
ligera pérdida de competitividad en 1986 .
Por el lado de la oferta , la política de ajuste positivo se ha
intensificado a partir de 1983 . El esfuerzo realizado en las
principales áreas económicas se ha acentuado en marzo de
1986 con la adopción de disposiciones encaminadas sobre
todo a estimular el ahorro y la inversión , a liberar la
economía de trabas burocráticas , y a aumentar la flexibilidad
del mercado de trabajo .
La consolidación de los apreciables resultados ya obtenidos
en lo que se refiere al restablecimiento de los equilibrios
básicos y la consecución de una política de ajuste enérgica son
indispensables para una recuperación duradera del empleo y
para una disminución gradual del desempleo . Las opciones
elegidas por el Gobierno formado tras las últimas elecciones
van todas en esta dirección .
Debido al desequilibrio , particularmente acentuado , entre la
oferta y la demanda de trabajo , el objetivo que debería
perseguirse en el marco de la renovación del Acuerdo
Económico y Social es el control estricto de los costes
salariales reales per cápita . Es éste el camino que ha de
recorrer una economía cracterizada por un importante
desmantelamiento de su «tasa de protección» y por la
existencia de un gran número de pequeñas y medianas
empresas vulnerables , si se quiere preservar su competitivi
dad , proseguir el proceso de desinflación y asegurar su
integración armoniosa en el gran mercado común .
En cuanto a la política macroeconómica , la política pre
supuestaria para 1987 debería seguir ajustándose a los
objetivos a medio plazo fijados por ' las autoridades . Los
nuevos progresos que se hagan en la recaudación del IVA y en
la lucha contra la evasión fiscal deberían traducirse en una ,
evolución relativamente sostenida de los recursos presupues
tarios . Por otra parte , debería continuarse la política de
moderación de los gastos corrientes , con objeto ele abrir
posibilidades para una evolución más sostenida de la inver
sión pública . Para 1987 , parece aconsejable tratar de reducir
las necesidades de financiación de las administraciones
públicas a un 4% , aproximadamente , del PIB . Esta reduc
ción permitirá , por otra parte , aliviar la tarea de la política
monetaria y , en particular , favorece una disminución de los
tipos de interés , así como una nueva reducción del endeuda
miento exterior .
N° L 385 / 90 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
CUADRO 32
España : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
(Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 •1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 ( 2 )
r en valor 14,8 20,0 14,1 14,7 14,6 13,9 11,3 15,1 9,3
Producto interior 1 en volumen
bruto |
^ deflactor
7,2
7,1
1,8
17,8
0,4
13,6
0,9
13,7
2,5
11,9
2,3
11,3
2,1
9,0
2,9
11,8
3.0
6.1
Consumo privado , deflactor 6,7 18,2 14,9 13,9 12,5 19,8 8,4 8,6 5,3
r privada
Formación bruta
de capital fijo en ■
volumen totai - 2,0 1,2 - 2,5 - 1,0 - 3,0 5,4 7,2 7,0
de la cual : construcción |=I - 2,2 - 2,0 1,5 IlI 1,5 6,0 5,8
bienes de equipo l -1,7 5,2 - 7,1 12,0 9,0 8,8
Demanda interior a precios constantes 7,8 2,2 - 1,5 0,5 0,8 - 0,9 2,4 4,9 3,9
Diferencia con respecto de los demás
socios de la Comunidad ( 3 ) II I
r nominal
Remuneración de
los asalariados •
14,7
7,2
22,3
3,9
16,3
2,3
12,8
- 0,7
13,5
1,5
13,0
1,2
9,5'
0,5
9,7 '
- 1,9
6,3
0,2
per cápita I g ( 4 ) 7,6 3,9 1,0 - 1,2 1,1 1,7 1,1 1,0 0,9
Productividad ( s ) 6,4 3,9 3,3 1,4 2,9 6,6 3,4 1,0 1,8
Costes salariales reales unitarios 0,8 0,0 - 1,0 - 2,1 - 1 ,4 - 5,1 - 2,8 - 2,9 - 1,6
Competitividad ( 6 ) \\ -0,5 - 10,9 3,1 0,3 - 0,2 - 0,5
Empleo \(- 1,9 ) (- 2,8 ) - i,o - 0,7 - 2,9 - 1,2 1,8 1,2
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 7 ) I (7,1 ) 14,4 16,2 17,7 20,7 22,1 n,7 21,5
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB I -1,7 - 2,4 - 2,3 - 1,4 1,3 1,7 3,5 3,7
Tipo de interés a largo plazo \l 15,8 16,0 16,9 16,5 13,4 11,6 10,6
Masa monetaria ( 8 ) \ 17,6 17,0 16,6 16,0 13,2 12,9 11,0 8,0
Necesidad o capacidad de financiación
de las administraciones públicas en %
del PIB - 0,9 - 3,0 - 5,3 - 5,3 - 5,0 - 6,2 - 4,9 - 4,4
Deuda pública en % del PIB \ 13,8 21,0 26,2 32,1 39,3 46,3 49,0 52,7
Intereses de la deuda pública en porcentaje
del PIB 0,6 0,7 1,0 1,3 2,1 3,5 3,4 3,3
1 ) Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
4 ) A : deflactor del PIB ; B : deflactor del consumo privado .
5 ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
s ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a 19 países industrializados ), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra positiva =
pérdida de competitividad .
7 ) Definición Eurostat .
8 ) Final del año .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 91
FRANCIA
ción , flexibilizando las condiciones de empleo . Tras los
cambios introducidos en la normativa sobre la jornada de
trabajo al final de la legislatura anterior , el nuevo órgano
legislativo ha adoptado otras disposiciones , dirigidas a
flexibilizar el régimen de suspensión de los contratos de
trabajo , para el que no será necesaria , a partir del 1 de enero
de 1987 , la autorización administrativa previa . Actualmen
te , los interlocutores sociales negocian sobre nuevos proce
dimientos de suspensión del contrato laboral . Con otra serie
de medidas , adoptadas por decreto , se pretende ampliar el
ámbito de los contratos de trabajo de duración definida , el de
trabajo a tiempo parcial y el de trabajo intermitente . Por
último , sumándose a las medidas ya adoptadas en la
legislatura precedente acerca del tratamiento social del
desempleo , se ha introducido , en el presupuesto rectificativo
de junio de 1986 , un mecanismo que tiende a estimular
directamente a las empresas a contratar jóvenes de 16 a 25
años mediante la reducción temporal de la cotizaciones
sociales , y se encuentran en preparación otras medidas de
fomento del empleo .
Sin embargo , la recuperación del empleo depende funda
mentalmente de la competitividad de la economía y de la
rentabilidad de sus empresas . Son éstas , en efecto , las que
condicionan la ampliación de la reactivación de la inversión
que se requiere para que aumente la capacidad productiva .
La insuficiencia de la inversión del sector competitivo desde
hace muchos años , su defectuosa distribución sectorial , su
tardía reactivación y su orientación predominante hacia la
racionalización han hecho que el aparato productivo sea
inadecuado para responder de modo suficiente a una deman
da en proceso de cambio y , al mismo tiempo , de aceleración .
El Gobierno pretende , pues , prestar un apoyo directo o
indirecto al esfuerzo que aún deben hacer las empresas para
satisfacer esta exigencia prioritaria .
- . Por lo tanto , se ha mantenido activamente la política de
liberalización destinada a devolver a las empresas el control
de sus precios , a eximirlas de las trabas que sufrían sus
operaciones de cambio con el extranjero y a facilitar su
financiación . En materia de precios , desde de otoño de 1985
se han "introducido una serie de medidas que , a finales de
1986 , habrán conducido a la libertad casi total de los precios
industriales y de los márgenes comerciales , y a la libertad
total de los precios y márgenes de los servicios . Habrá
quedado suprimido , en lo esencial , el control de cambios ,
tanto para las empresas como para los particulares . Por
último , se han realizado importantes reformas en el funcio
namiento del mercado financiero , entre otras : la apertura del
mercado monetario a los agentes no financieros y.la adopción
de un conjunto de disposiciones encaminadas a restablecer la
competencia entre los intermediarios financieros mediante la
supresión de ciertos privilegios en materia de captación del
ahorro , el abandono del control del crédito a cambio de una
regulación de la liquidez a través de los tipos de interés y la
progresiva liberalización de los tipos bancarios . Este conjun
to de medidas de flexibilización intenta crear un clima más
propicio para la iniciativa de las empresas , poniéndolas en
condiciones de adaptarse más fácilmente a las tendencias de
los mercados .
En Francia, el consumo de las economías domésticas ha sido
en 1986 más firme que en 1985 , debido a una notable
aceleración del poder adquisitivo resultante , entre otras
causas , del progreso de la deflación . Bajo el efecto de la mejor
situación financiera de las empresas , se ha mantenido , por
otra parte , la recuperación de la inversión y se ha confirmado
su difusión al comercio y a los servicios . La demanda interior
se ha mostrado , pues , bastante más dinámica que en años
anteriores . Como consecuencia de lo anterior , se ha alcan
zado un elevado nivel de importaciones , en tanto que las
exportaciones sólo registraban un ligero aumento , con
nuevas pérdidas en las cuotas de mercado . Habida cuenta de
los plazos de reacción habituales , el ajuste monetario de abril
sólo conseguirá contener muy parcialmente , en 1986 , la
tendencia al empeoramiento de la balanza exterior real . Con
todo , la amplitud de la mejora de la relación real de
intercambio permitirá una mejora neta de la balanza comer
cial en valor . Por otra parte , la desaceleración de los costes
salariales y la fuerte disminución de los costes de abasteci
miento de energía y de materias primas han permitido
considerables progresos en materia de deflación , habiéndose
producido , en promedio , un aumento de los precios al
consumo del 2,4 % . En este contexto , el crecimiento del PIB
debería alcanzar el 2,3 % en términos reales , y el empleo en el
sector de empresas presentará un ligero aumento , aunque
insuficiente para invertir la tendencia al aumento del desem
pleo .
En 1987 , la demanda interior debería presentar tendencias
análogas a las de 1986 , siempre y cuando la mejora
persistente de la situación financiera de las empresas se
traduzca , como es previsible , en un aumento de la inversión .
Por otra parte , los efectos diferidos del aumento de compe
tividad derivado del ajuste monetario de 1986 deberían
reducir la incidencia negativa de los intercambios exteriores
sobre el crecimiento . En conjunto , la tasa de crecimiento del
PIB debería situarse en un 2,5% , lo que permitiría un
aumento algo mayor del empleo , aunque insuficiente todavía
para reducir el desempleo . El aumento de los precios al
consumo tendería aún a reducirse un poco , y la balanza
comercial a seguir mejorando .
Los esfuerzos de saneamiento realizados desde 1983 y la
mejora de la relación real de intercambio han permitido
lograr , por consiguiente , una aceleración significativa del
crecimiento , aunque no el comienzo de la esperada recupe
ración de la situación del mercado de trabajo . En efecto , si
bien ha vuelto a aumentar ligeramente el número de personas
ocupadas , las medidas adoptadas en el marco del tratamiento
social de desempleo no han bastado para compensar el efecto
positivo del movimiento natural sobre la población activa ,
con lo cual la tasa de desempleo ha experimentado un ligero
incremento .
Preocupado por la insuficiencia de los resultados obtenidos
en materia de empleo , el Gobierno formado tras las eleccio
nes del 16 de marzo de 1986 ha adoptado , o se dispone a
adoptar , un conjunto de medidas sociales encaminadas a
estimular la contratación de trabajadores . En consecuencia ,
ha procedido a distintas modificaciones en la legislación
laboral , con objeto de incitar a las empresas a la contrata
N° L 385 / 92 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
En materia salarial , la política seguida por el sector público ,
así como los comportamientos del sector privado , deberían
seguir presididas por una gran moderación , y no implicar
sino un aumento limitado del poder adquisitivo de las
remuneraciones . De este modo podría reforzarse la compe--
titividad de las empresas y poner a su disposición la facultad
de invertir hasta el punto de lograr la aceleración progresiva
del desarrollo de sus capacidades .
La política de las finanzas públicas debería tender también
hacia el mismo objetivo , en la medida en la que intenta
simultáneamente reducir la presión de las cargas fiscales
obligatorias , y la del déficit público , sobre la economía . Es
cierto que la disminución de la presión ya aplicada o prevista ,
en el capítulo de los impuestos directos , se verá parcialmente
compensada por el aumento de ciertas cargas fiscales desti
nadas a impedir la aparición de un desequilibrio en la
seguridad social , pero el mecanismo aplicado debería ser
globalmente neutro para las economías domésticas , aunque
favorable para las empresas , en el sentido no sólo de dismi
nuir la presión , con el consiguiente beneficio directo para
éstas , sino también de favorecer la afluencia de fondos al
mercado financiero . Si el mantenimiento de los equilibrios
básicos condujese a un nuevo esfuerzo de contracción de los
gastos y , en ese contexto , exigiese la eliminación de ciertas
subvenciones , las empresas , a su vez , tendrían que conse
guir mayores ventajas de la reducción de los tipos de interés ,
lo cual facilitaría la contracción del déficit . Al pretender , con
las modalidades descritas , reducir el saldo neto a financiar
del presupuesto del Estado , y las necesidades de financiación
de las administraciones públicas , a cerca del 2,6 % del PIB , la
política presupuestaria para 1987 ha emprendido decidida
mente el camino del saneamiento , favoreciendo de forma
simultánea el desarrollo de la capacidad productiva y del
empleo .
La política monetaria se ha mantenido en una línea de gran
prudencia que , sin embargo , ha permitido una sensible
disminución de los tipos de interés nominales . La afluencia de
capitales producida tras el ajuste monetario de abril de 1986
ha permitido el pago anticipado de determinadas deudas
exteriores . Esta asignación ha contribuido , junto con otros
mecanismos de neutralización , a mantener el crecimiento de
la masa monetaria en torno al objetivo del 5% , en sensible
retroceso respecto a la tasa de crecimiento del PIB en
términos de valor . La misma prudencia debería prevalecer en
1987 , con el fin de consolidar los resultados ya ampliamente
alcanzados en materia de desinflación . Siempre que el
contexto internacional se preste a ello , esta prudencia no
debería exluir una nueva reducción de los tipos de interés que
debería derivarse de la mejora en el equilibrio financiero de
las empresas y del Estado .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 93
CUADRO 33
Francia : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
( Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 ( 2 )
r en valor
Producto interior J en volumen
bruto |
^ deflactor
10,7
5,6
4,9
13,9
2,8
10,8
12,3
2,8
11,8
14,7
1,8
12,6
10,3
0,7
9,5
8,7
1,3
7,3
7,2
1,4
5,8
6,9
2,2
4,6
5,3
2,5
2,7
Consumo privado , deflactor 4,7 10,8 12,8 11,2 9,5 7,3 5,5 2,5 • 2,3
r privada
Formación bruta
de capital fijo en -
volumen total
7,7
3,2
7,6
1,5
0,3
1,3
- 1,0
- 1,4
- 1,1
- 0,4
9,7
0,7
- 2,2
- 3,0
- 2,3
- 2,0
2,3
- 2,2
2,8
2,2
3,1
5.7
2.8
5,3
6,2
2,4
5,7
de la cual : construcción
bienes de equipo I 0,31,8 - 2,1- 1,6 - 3,56,7 - 3,51,6 - 4,4- 1,5 - 0,65,1 1,06,9 3,06,0
Demanda interior a precios constantes
Diferencia con respecto a los demás
socios de la Comunidad -( 3 )
5,8
1,1
2,9
0,8
- 0,4
1,4
3,8
3,0
- 0,2
- 1,1
0,6
- 1,2
2,1
. 0,1
3,6
0,2
2,9
0,6
r nominal
«Remuneración
de los asalariados ■
per cápita 1 g
9,9
4,8
5,1
14,7
3,6
3,5
14,3
2,2
1,3
13,7
1,0
2,3
10,7
1,1
1,1
7,8
0,5
0,5
6,7
0,9
1,2
4,5
- 0,1
2,0
3,0
0,3
0,7
Productividad ( 5 )
Costes salariales unitarios reales
Rentabilidad ( 6 )
Ídem ( 1961 / 73 = 100 )
Competitividad ( 7 )
Empleo
4,8
0,0
100
- 0,8
0,6
2,5
1,1
57,8
0,9
0,2
1,0
1,6
46,3
- 5,3
- 0,7
1,7
- 0,7
- 1,5
45,6
- 2,2 .
0,1
1,2
- 0,1
5,5
48,1
- 1,0
- 0,6
2,4
- 1,8
5,0
50,5
- 0,1
- 1,0
1,7
- 0,6
5,7
53,4
3,0
- 0,3
2,1
- 2,2
14,0
60,9
- 0,2
0,1
2,2
- 1,9
9,9
66,9
- 2,3
0,3
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 7 ) 1,1 5,0 7,7 8,7 8,8 9,9 10,3 10,5 10,7
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB
Tipos de interés a largo plazo
Masa monetaria ( 8 )
0,2
7,0
13,7
- 0,7
11,1
13,6
- 1,4
16.3
10.4
- 3,0
16,0
10,8
- 1,7
14,4
11,2
- 0,9
13,4
8,3
- 0,8
11,9
5,6
0,1
9,5
4,8
0,4
7,5
4,5
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones públicas en % del PIB
Deuda pública en % del PIB
0,5 - 0,8
25,4
- 1,8
26,0
- 2,5
29,1
- 3,2
30,7
- 2,9
32,9
- 2,6
35,2
- 2,9
36,9
- 2,6
39,2
Intereses de la deuda pública en
% del PIB 1,3 ..1,3 2,1 2,2 2,6 2,8 2,8 2,9 2,9
') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
4 ) A : Deflactor del P1B ; B : deflactor del consumo privado .
5 ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
6 ) Excedente neto de explotación sobre las existencias de capital neto al coste de sustitución .
7 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a otros 19 países industrializados ), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra
positiva = pérdida de competitividad .
8 ) Definición Eurostat .
8 ) Final del año .
N° L 385 / 94 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 .. 12 . 86
IRLANDA
la tasa de participación fijada como objetivo , a mediados de
1986 . Otros programas , en particular el dirigido a ayudar a
los desempleados a crear su propia empresa , y el que
subvenciona los aumentos de plantilla , se han visto igual
mente coronados por el éxito , por lo menos si éste se mide por
el número de beneficiarios .
En Irlanda, las perspectivas económicas inmediatas han
mejorado claramente . Algunos factores exteriores favorables
han reforzado de forma considerable la actual reactivación .
El consumo privado ha empezado a crecer de nuevo en
1985 / 86 , lo cual tiene que verse desde la perspectiva del
acusado retroceso que experimentó en la primera mitad del
decenio . La inversión total no se ha estabilizado aún , pero
podría reforzarse progresivamente en 1987 debido , en
particular , a la desaceleración de la caída de la inversión
pública . Hasta ahora , la construcción no ha dado señales de
recuperación . En cambio , las inversiones del sector privado
en bienes de equipo que habían retrocedido tras haber
alcanzado en 1984 / 85 el punto más alto de su ciclo de
reposición , deberían experimentar en 1987 una evolución
más favorable . Por último , si bien ya no aumentan al
elevado ritmo de los últimos años , los volúmenes de
exportación siguen incrementándose , aunque más modera
damente , mientras que la tendencia de las importaciones ,
hasta ahora más irregular , debería reflejar la firmeza de la
demanda final . Todo ello explica que en 1987 , cuando se
hagan sentir plenamente los efectos favorables de la dismi
nución de los precios del petróleo registrada a principios de
1986 , el incremento del PIB en términos reales teniendo
como base las políticas actuales deba superar el 3 % , y la
subida de precios deba mantenerse en un 3 % , la cifra, más
baja desde 1966 , mientras la balanza por cuenta corriente
acusa un ligero déficit . En el pasivo de este balance hay que
señalar la relativa lentitud de los progresos en la reducción
del déficit público y el carácter todavía preocupante de la
situación del mercado de trabajo . En 1986 se ha desacelerado
el descenso del empleo y se ha estabilizado la tasa de
desempleo .
El carácter muy abierto de la economía impone una política
salarial que no tienda solamente a mejorar las perspectivas de
rentabilidad de la inversión y a frenar la tendencia a invertir
para ahorrar mano de obra , sino también a mantener la
competitividad . El reciente empeoramiento de ésta , derivado
de la debilidad de la libra inglesa , ha obligado , en agosto de
1986 , a devaluar un 8% la libra irlandesa en el seno del
SME . Ahora bien , contemplada bajo estos diversos aspectos ,
la evolución reciente de los salarios en Irlanda resulta
bastante preocupante . Para el conjunto de la economía , las
remuneraciones reales per cápita , medidas por el deflactor
del consumo , disminuyeron ligeramente a principios de este
decenio , tras un período de fuerte crecimiento . No obstante ,
volvieron a aumentar a continuación , y tanto en 1986 como
en 1987 deberían crecer aún un 3 % (es decir un 1,25 % y un
2,75% respectivamente , medidas por el deflactor del PIB ).
La tasa de crecimiento relativamente elevada de 1987 se debe
en parte al acuerdo salarial en vigor en la función pública ,
que prevé una subida real del 3 % . La progresión de los
salarios reales ha sido en general mayor en la industria
manufacturera que en el conjunto de la economía . Además , si
bien la diversidad de montantes y vencimientos de las
retribuciones que se ha utilizado en las negociaciones
salariales ha devuelto un cierto margen de maniobra a las
empresas más débiles , lo cierto es que éstas están sufriendo el
efecto de la evolución de los salarios en el sector protegido de
la economía , donde ha prevalecido un menor rigor en
materia de costes reales .
La aceleración de la emigración neta y la disminución de las
tasas de actividad han frenado , al menos temporalmente , el
aumento de la población activa , y han estabilizado la tasa de
desempleo en torno al 18% . Durante el año finalizado en
abril de 1986 se ha registrado una emigración de 30 000
personas , lo que ha provocado por primera vez un ligero
descenso de la poblacion . Sin. embargo , a medio plazo los
factores demográficos deberían producir un incremento
medio de la oferta de trabajo del 0,5% . Para reducir
rápidamente el desempleo es , pues , necesario que el empleo
progrese a un ritmo mucho más rápido . En última instancia ,
sólo podrá conseguirse el crecimiento necesario si se estimula
enérgicamente el potencial de creación de empleo de la
economía . Ello implica una política macroeconómica apro
piada , destinada , en particular , a suavizar las limitaciones
que impone el volumen del déficit público , a moderar la
subida de los salarios reales y a dotar de una myor
flexibilidad y eficacia al funcionamiento de los mercados .
Los programas de formación y de creación de empleo
adicional , recientemente ampliados , tienen por su parte una
importante función que desempeñar . El programa de empleo
social , iniciado a principios de 1985 , que ofrece a 10 000
desempleados de larga duración la posibilidad de intervenir
en trabajos casi siempre organizados por las autoridades
locales , ha alcanzado , tras unos comienzos bastante lentos ,
Una de las características específicas de la economía irlande
sa es el papel dominante que desempeñan en la exportación
las filiales de empresas extranjeras , generalmente especiali
zadas en actividades de alta tecnología . Aun reconociendo la
importancia de la implantación de tales empresas extranje
ras , la política actual pretende equilibrar mejor la producción
y el empleo , incitando a las empresas nacionales a dedicarse
más a la exportación y a las actividades anejas , lo que
requerirá una mayor inversión . A este respecto , las limita
ciones que recaen sobre el gasto público y , en particular , la
creciente selectividad de las ayudas económicas , han deter
minado que la inversión dependa , hoy más que antes , del
nivel de rentabilidad de las empresas . A ello hay que añadir
que el elevado nivel de los tipos de interés ha venido a anular
la ventaja fiscal que éstas obtenían al endeudarse con los
bancos . En este marco , si bien se observa en los últimos años
una recuperación global de los beneficios , hay que señalar
que los mejores resultados de las empresas extranjeras
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 95
macroeconómico a medio plazoí 1 ) debería permitir en 1987
una contención del déficit justo por encima del 10% del
PNB , es decir , en un 8,5 % del PIB . Sin embargo , es probable
que este objetivo de limitación del déficit a un 10,75% del
PIB en 1986 se supere en un punto . Aun cuando los factores
causantes sean en parte excepcionales , determinados elemen
tos , en particular la incidencia durante el año de las medidas
de suavización del impuesto sobre la renta adoptadas en
1986 , y el acuerdo actual sobre las remuneraciones en la
función pública , hipotecan en la medida correspondiente el
margen de maniobra disponible para alcanzar el nivel de
ajuste previsto para 1987 . Con todo , las autoridades
deberían esforzarse por alcanzar el objetivo deseado y , en
cualquier caso , por reducir el déficit del Tesoro en alrededor
de 1,5 puntos porcentuales del PIB con respecto al 12%
previsto para 1986 . Por lo demás , también reviste una
importancia similar el que , en la elaboración de la política
presupuestaria para 1987 , las autoridades ponderen suficien
temente las perspectivas a medio plazo , eviten compromisos
presupuestarios que puedan reducir las posibilidades de
ajuste en 1988 y , posteriormente , decidan con . efectos
inmediatos restricciones del gasto que sean adecuadas para
invertir su tendencia en el futuro próximo , aun cuando sus
efectos sólo se hagan sentir después de 1987 . Estas restric
ciones deben ser tanto más importantes cuanto que cualquier
disminución de los tipos tributarios , reducción fiscal , o
cualquier expansión de la inversión pública ha de tener en
cuenta las limitaciones que pesan sobre los recursos globa
les .
significan que los de muchas empresas nacionales han sido
poco satisfactorios .
En tales condiciones , la mejora general de los beneficios por
efecto del descenso de los precios del petróleo podría servir
para consolidar la situación financiera de las empresas antes
que para generar nuevas inversiones . Habida cuenta de que la
reciente recuperación de la inversión en bienes de equipo
procede más de un esfuerzo de sustitución o de productividad
que de la deseada ampliación de capacidad en las empresas
nacionales , podría ocurrir que la inversión en la industria
manufacturera quedase a un nivel sensiblemente inferior al
necesario para garantizar el 7 % de crecimiento anual de la
producción previsto en el Libro Blanco de 1984 sobre política
industrial .
Si bien la actual recuperación económica puede favorecer un
mejor equilibrio entre la inversión y la producción y una
reactivación del crecimiento del empleo , sigue siendo nece
sario intensificar los esfuerzos para asegurar una moderada
progresión de las rentas . En este contexto , deben acogerse
favorablemente las recientes orientaciones del Gobierno
sobre los convenios salariales . No es menos esencial acelerar
el saneamiento de las finanzas públicas . A medio plazo , una
disminución sensible del déficit del Tesoro es el único medio
para frenar la progresión de la deuda pública ; además
contribuiría a la reducción de los tipos de interés reales ,
favorecería una disminución de la presión fiscal y , en general ,
crearía un clima más favorable para un crecimiento sano de la
producción y del empleo . La política definida en el plano .(*) Expuesta en el documento oficial «Building on Reality».
N° L 385 / 96 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
CUADRO 34
Irlanda : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
( Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 ( 2 )
r en valor 12,0 19,4 21,3 17,3 9,1 10,8 7,1 7,6 6,8
Producto interior I en volumen
bruto ( 3 ) |
^ deflactor
5,4
6,4
2,7
16,2
3,4
17,4
1,4
15,7
- 1,9
11,3
4.2
6.3
2,0
5,0
1,8
5,6
3,1
3,6
Consumo privado , deflactor 6,3 16,2 19,6 15,9 10,0 7,5 4,2 3,7 3,2
r privada
Formación bruta
de capital fijo en ■
4,7
- 5,2
4,0
- 7,6
8,3
- 3,7
volumen tota l 9,3 4,1 7,3 - 5,5 - 9,3 - 2,7 - 0,3 - 1,6 2,9
de la cual : construcción 8,0 3,6 6,6 - 4,8 - 12,2 - 13,5 - 7,5 - 4,5 1,3
bienes de equipo 11,2 4,6 8,1 - 6,3 - 6,1 8,1 5,5 0,5 4,0
Demanda interior a precios constantes 5,4 . 2,2 3,0 - 2,9 - 4,1 1,0 - 0,4 1,5 2,5
Diferencia con respecto a los demás
socios de la Comunidad ( 4 ) III
r nominal
Remuneración
de los asalariados -
11,5
4,1
19,6
3,8
18,3
0,8
15,3
- 0,3
11,1
- 0,2
12,3
5,7
7,3
2,2
6,9
1,3
6,0
2,3
per cápita 1 - B ( s ) 5,2 3,0 - 1,1 - 0,5 1,0 4,5 3,0 3,1 2,7
Productividad ( 6 ) 4,1 2,5 4,0 1,9 0,0 6,2 4,6 , 2,9 2,5
Costes salariales unitarios reales ( 7 ) 1,0 2,0 - 3,1 - 2,2 - 0,2 - 0,5 - 2,3 - 1,6 - 0,1
Competitividad ( 8 ) \\\ \
Empleo 0,2 1,1 - 0,7 0,5 - 2,0 - 1,9 - 2,5 - 1,1 . 0,7
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 9 ) 4,7 8,1 10,2 12,2 15,0 16,6 18,0 18,4 18,0
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB -4,7 - 7,4 - 14,0 - 9,9 - 6,4 - 5,5 - 3,2 - 1,3 - 1,3
Tipos de interés a largo plazo 7,2 14,2 17,3 17,0 13,9 14,6 12,7 9,8 8,8
Masa monetaria ( 10 ) 12,1 19,5 17,4 13,0 5,6 10,1 5,3 5,4 7,3
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones públicas en % del PIB - 10,1 - 13,2 - 13,8 - 11,8 - 9,8 - 11,6 - 10,7 - 9,8
Deuda pública en % del PIB ( n ) 76,2 89,8 96,2 108,3 114,9 118,2 121,5 125,1
Intereses de la deuda pública en %
del PIB (") 5,4 7,0 8,6 9,1 9,7 10,6 10,0 9,6
(') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
( 2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
( 3 ) Sobre la base de los gastos a precios del mercado .
( 4 ) Diferencia en puntos porcentuales .
( 5 ) A : deflactor del PIB ; B : deflactor del consumo privado .
( 6 ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
( 7 ) Relación entre la remuneración salarial real per cápita y la productividad .
( 8 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a 19 países industrializados ), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra positiva =
pérdida de competitividad .
(') Definición Eurostat .
( I0 ) M3 ; final del año .
( n ) Se refiere al «Exchequer Debt».
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 97
ITALIA
Esta evolución poco satisfactoria no refleja aún los esfuerzos
desplegados por los poderes públicos en los tres últimos años
para la renovación del mercado de trabajo . En efecto , desde
1984 las empresas tienen la facultad de elegir , entre los
solicitantes de empleo que figuran en las listas de colocación ,
en función de las cualificaciones profesionales , en lugar de
tener que ajustarse al orden de inscripción en las listas . Se ha
favorecido asimismo el desarrollo de los contratos de trabajo
de duración definida y de los contratos de formación para los
jóvenes trabajadores ; aunque con un éxito limitado . Ade
más , el Ministerio de Trabajo ha elaborado un importante
programa a medio plazo de reforma del mercado de trabajo ,
que pretende modificar las estructuras del mismo y aumentar
su flexibilidad . En él se basa un plan de urgencia para la
contratación en dos años de 40 000 jóvenes en el sector
público y semipúblico , con la intervención del Estado . Por
último , a finales de septiembre , el Gobierno ha dispuesto la
concesión de créditos para obras de infraestructura y de
reconstrucción en el sur de Italia , que deberían permitir la
creación de unos 200 000 puestos de trabajo temporales .
Por otra parte , a finales de 1985 , el arbitraje del Gobierno
permitió modificar sustancialmente el sistema de indiciación
de los salarios por acuerdo tácito y para un período de cuatro
años ; actualmente , la indiciación sólo compensa la mitad ,
aproximadamente , de la inflación . En un clima social en
calma , se ha podido firmar en mayo un acuerdo marco en el
sector industrial que prevé la liquidación de la disputa sobre
los decimales de la escala móvil impagados en 1985 ( ! ) y una
serie de medidas para favorecer la contratación de jóvenes ,
cuya tasa de desempleo es particularmente elevada en Italia .
La celebración de los convenios colectivos trienales en el
sector industrial sancionará el acuerdo marco firmado en
mayo en un clima más distendido de lo habitual , en el que
sólo la reducción de la jornada de trabajo plantea todavía un
serio problema .
El diálogo social ha sido , por tanto , propicio a una sensible
reducción de los costes de producción , reforzada por la fuerte
disminución de los precios de importación , y que se exten
derá progresivamente desde los sectores estrechamente liga
dos a las importaciones petroleras hasta los que no están tan
vinculados a éstas .
Los progresos realizados en materia de reducción de la
inflación así como la previsible aceleración de la actividad
económica , tenderán espontáneamente a estabilizar en 1987
la presión del déficit público sobre el mercado financiero ,
aunque a un nivel todavía demasiado alto , lo cual sigue
siendo un problema prioritario y justifica la intención
expresada por el Gobierno de eliminar gradualmente la parte
del déficit que exceda la carga de intereses . La coyuntura del
1987 ofrece una oportunidad privilegiada para marcar una
En Italia, las disposiciones encaminades a reducir la aplica
ción de mecanismos automáticos a las reviciones salariales y
las medidas fiscales dirigidas , entre otras cosas , a equilibrar
más adecuadamente la imposición directa entre los trabaja
dores asalariados y los autónomos , frenaron el consumo
privado a principios de año . Sin embargo , este factor
temporal de desaceleración de la actividad se vio compensa
do por el vigor de las exportaciones . Más tarde se aceleró el
conjunto de la demanda interior , estimulada por el efecto que
el pronunciado descenso de los precios de importación ejercía
sobre la capacidad adquisitiva de las economías domésticas y
sobre los beneficios de las empresas , en tanto que las
exportaciones se mantenían bien orientadas . En conjunto , el
PIB en términos reales debería crecer en 1986 un 2,6 % , con
un aumento del empleo del 0,5 % . La aceleración conseguida
ha ido acompañada de un fuerte descenso del ritmo de
inflación , con lo que el deflactor del consumo , en promedio
anual , ha bajado del 9,4% en 1985 al 6,2% en 1986 . En el
mismo período , y a pesar de la gran elasticidad de las
importaciones , la balanza comercial se ha recuperado enér
gicamente como consecuencia de la considerable mejora de la
relación real de intercambio . En definitiva , la balanza de
pagos por cuenta corriente debería reflejar en 1986 un
excedente del orden del 1 ,2 % del PIB , en lugar del déficit del
1 % registrado en 1985 .
En 1987 , la demanda de consumo se verá estimulada por la
entrada en vigor de los nuevos convenios colectivos , cuya
conclusión se espera para finales de 1986 , y por la siempre
rápida progresión de las rentas no salariales , al mismo
tiempo que se acentuará todavía más la propensión de las
empresas a la inversión . Por su parte , la demanda exterior
debería mantenerse . Cabe prever , por tanto , un año carac
terizado por una fuerte demanda y por una tasa de creci
miento del PIB en términos reales del orden del 3,5 % , lo que
supondrá , muy probablemente , una sensible reducción del
superávit exterior . La tasa de inflación no llegaría al 4 % ,
recuperando así un ritmo desconocido desde finales de la
década de los sesenta .
Este contexto debe incitar a un nuevo esfuerzo para resta
blecer las condiciones de un crecimiento regular y duradero
mediante la reducción de los desequilibrios estructurales del
empleo y de las finanzas publicas . Esos dos problemas no son
independientes el uno del otro , ya que la absorción de
recursos por el sector público , todavía excesiva , frena los
progresos del sistema productivo en dirección a una mayor
eficacia y a un nivel más alto de empleo . ¡
Aunque el contexto coyuntural arriba descrito debería haber
sido propicio a corto plazo , para una progresiva mejora del
mercado de trabajo y para la disminución de la tasa de
desempleo , estas tendencias no se han producido aún en
1986 . De hecho , las empresas han empezado a reabsorber a
los trabajadores en desempleo temporal y a recurrir a los
márgenes autorizados de horas extraordinarias , antes que
proceder a nuevas contrataciones . Además , las mejores
perspectivas de empleo han influido positivamente sobre la
tasa de actividad . Por consiguiente , la tasa de desempleo no
ha iniciado el esperado retroceso , manteniéndose en el
10,6% .
(') La Confederación Italiana de la Industria y los sindicatos
discrepan sobre la interpretación de una disposición de los
acuerdos paritarios de 1983 , que modificaron por primera vez el
sistema de indiciación pero que no establecieron claramente si las
fracciones decimales quedaban anuladas o tan sólo se aplazaban
para tenerlas en cuenta más adelante .
N° L 385 / 98 Diario Oficial de las . Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
etapa concreta en el sentido indicado por el plan de
saneamiento del ministro del Tesoro . Para garantizar el
resultado , en junio se ha aprobado un nuevo procedimiento
presupuestario . De acuerdo con él , el Parlamento aprobará
cada año , antes de finales de julio , un documento de
programación económico-financiera trienal que incluirá los
principales objetivos macroeconómicos y los grandes agre
gados presupuestarios . La discusión parlamentaria de otoño
podría , pues , desarrollarse dentro de los límites convenidos ,
ya que una cláusula de salvaguardia permitiría bloquear
créditos hasta el nivel de los ahorros previstos por las leyes
que aún no hubiesen sido aprobadas . El documento , elabo
rado por los tres ministros competentes (Tesoro , Hacienda ,
Presupuesto ) y aprobado por el Parlamento con un impor
tante retraso , relacionado con la crisis gubernamental , prevé
para 1987 un cuadro macroeconómico cercano a las previ
siones de la Comisión e implica la intención de situar las
necesidades de financiación del Tesoro por debajo del
objetivo previsto para 1986 y reducido en 100 billones de
liras y un 12,2% del PIB , frente a 110 billones y un 14,6%
del PIB en 1986 . La consecución de este objetivo , a igualdad
de presión fiscal respecto a 1986 , implica que se efectúa ,
como lo puso de manifiesto el Gobierno , un nuevo despla
zamiento de la fiscalidad hacia los impuestos indirectos , así
como una estricta limitación de los gastos corrientes al ritmo
de la inflación , y de los gastos de capital al ritmo de
crecimiento del PIB nominal .
La política monetaria se orienta hacia una reducción progre
siva de los tipos de interés , compatible con la atenuación real
de los factores de inflación . Con todo , las tres reducciones
sucesivas del tipo de descuento producidas en marzo , abril y
mayo de 1986 han ido algo más lejos que el retroceso de la
inflación , a causa de la reducción de los tipos de interés
internacionales . Esta evolución podría incluso acentuarse en
un futuro próximo , como consecuencia de la aplicación
efectiva de la política presupuestaria anunciada . Al tiempo
que afirmaba su voluntad de defender la posición de la lira en
los mercados de cambios , el Gobierno se ha comprometido a
seguir una política de liberalización prudente , aunque deci
dida , de los movimientos de capitales .
Los ejes principales de la política económica arriba esboza
dos permiten vislumbrar ya los signos de un restablecimiento
en profundidad de los equilibrios básicos , como acredita , en
particular , la renovada estabilidad de la cotización de la lira
en el seno del SME . Conviene perseverar en esta dirección y ,
en particular , continuar la política de rigor presupuestario ,
adoptando , todas las medidas necesarias para limitar efecti
vamente el déficit del Tesoro a los 100 billones de liras
señalados por el presupuesto para 1987 .
Por otra parte , la decepcionante evolución del empleo
demuestra que el ajuste de las tásas salariales reales a la
productividad parece todavía inadecuado , y que la base
productiva no se desarrolla aún al ritmo deseado . Estas
insuficiencias , en vías de atenuación en el norte y en el centro ,
siguen siendo muy evidentes en el sur . Por ello , además de la
aplicación de una política prudente en materia salarial , la
situación podría inducir a tratar de modular los ingresos , sin
alterar el equilibrio global de la hacienda pública , a fin de
aligerar más las cargas sociales en las regiones meridionales .
Con el mismo objeto , la mejora de la estructura fianciera de
las empresas , conseguida , en particular , mediante la orien
tación del ahorro hacia la inversión en acciones , así como la
continuación del saneamiento de las ramas deficitarias del
sector público , pueden contribuir a la mejora de la compe
titividad de la economía y , en consecuencia , al fomento del
empleo sobre una base más estable .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 99
CUADRO 35
Italia : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
( Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (>) 1987 ( 2 )
r en valor 11,0 20,9 18,5 17,2 14,6 13,6 11,3 12,7 9,1
Producto interior I en volumen
bruto 1
deflactor
5.3
5.4
2,8
17,6
0,2
18,3
- 0,5
17,8
- 0,4
15,0
2,6
10,7
2,3
8,8
2,8
9,7
3,6
5,3
Consumo privado , deflactor 4,9 17,3 19,2 17,0 15,1 11,1 9,4 6,2 4,0
r privada
Formación bruta
de capital fijo en -
volumen totai 5,7 0,9 0,6 - 5,2 - 3,8 4,1 4,1 4,6 7,2
de la cual : construcción 6,6 - 0,2 0,5 - 3,2 - 2,0 - 0,4 - 1,7 1,9 2,4
bienes de equipo 5,0 2,2 1,8 - 6,8 - 5,7 10,1 9,9 7,1 11,3
Demanda interior a precios constantes 5,3 2,5 - 2,2 - 0,3 - 2,0 3,3 2,4 3,6 5,1
Diferencia con respecto a los demás
socios de la Comunidad ( 3 ) 0,6 0,4 0,4 - 1,0 - 3,2 1,9 0,2 - 2,0 1,6
r nominal
Remuneración
de los asalariados •
11,6
. 5,9
20,2
2,2
21,9
3,0
17,2
- 0,4
16,5
1,2
12,0
1,1
10,0'
1,1
6,7
- 2,7
6,1
0,8
per cápita 1 b ( 4 ) 6,5 2,3 2,3 0,2 1,2 0,8 0,5 0,4 2,1
Productividad ( 5 ) 5,7 2,2 - 0,3 - 0,4 - 0,5 2,2 1,8 2,3 2,3
Costes salariales unitarios reales \\\ 0,0 1,8 - 1,0 - 0,8 - 4,9 - 1,5
Rentabilidad ( 6 ) \\\ -8,6 - 28,5 21,0 7,9 40,8 10,4
Ídem ( 1961 / 73 = 100 ) 100 51,7 51,1 46,7 33,4 40,4 43,6 61,4 67,8
Competitividad ( 7 ) - 0,3 - 0,1 - 0,7 2,2 11,3 3,7 - 0,5 0,8 1,9
Empleo - 0,4 0,8 0,5 - 0,1 0,1 0,4 0,5 0,5 1,3
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 8 ) 5,2 5,9 8,0 9,7 10,9 11,9 12,9 13,4 12,8
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB 1,5 - 0,5 - 2,3 - 1,6 0,2 - 0,8 - 1,1 1,2 0,9
Tipos de interés a largo plazo 6,9 13,3 20,6 20,9 18,0 14,9 ' 13,0 10,6 8,7
Masa monetaria ( 9 ) 14,7 21,5 15,9 17,2 13,2 12,1 11,1 7,5 7,5
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones públicas en % del PIB - 3,3 - 9,0 - 11,7 - 12,7 - 12,4 - 13,0 - 14,0 - 12,7 - 11,0
Deuda pública en % del PIB 44,8 67,7 70,2 76,6 84,3 91,1 99,5 103,1 106,8
Intereses de la deuda pública en % del PIB 1,8 4,9 7,2 8,5 9,0 9,6 9,3 9,6 8,8
(') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
( 2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
'( 3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
( 4 ) A : deflactor del PIB ; B : deflactor del consumo privado .
( s ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
( s ) Excedente neto de explotación sobre las existencias de capital neto al coste de sustitución .
( 7 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a otros 19 paíse.s industrializados), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra
positiva = pérdida de competitividad .
( 8 ) Definición Eurostat .
(') Final del año .
N° L 385 / 100 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
LUXEMBURGO
En Luxemburgo, la actividad económica se ha mantenido a
un alto nivel en 1986 , gracias al dinamismo de la demanda
interior , cuyo motor ha sido el consumo privado , beneficia
rio del aumento de la renta disponible de las economías
domésticas . Las exportaciones totales han crecido a un ritmo
mas lento que el año anterior , debido a los efectos de un
ligero debilitamiento de las ventas de productos siderúrgicos .
En conjunto , el crecimiento del producto interior bruto
alcanza aproximadamente el 2,5% . La inflación se ha
atenuado mucho y la tasa de desempleo ha descendido
ligeramente .
En 1987 , el producto interior bruto debería crecer a un ritmo
sensiblemente igual al registrado en 1986 . Una estabilización
del nivel de ventas de productos siderúrgicos y la progresión ,
todavía dinámica , de las entregas de otros productos deter
minarán un mayor crecimiento de las exportaciones totales .
En cambio , podría frenarse el desarrollo de la inversión de las
empresas . El aumento de los precios al consumo privado
podría acelearse ligeramente , debido a la mayor progresión
de los costes salariales en el sector de servicios y a los riesgos
inflacionistas de procedencia exterior a los que está expuesta
una economía abierta . En el mercado de empleo , el aumento
de las plantillas irá acompañado , como en el año anterior , de
una disminución del número de desempleados y de una fuerte
reducción del número de personas empleadas en el marco de
programas específicos .
En la mayoría de sus aspectos , la política económica seguida
por el Gobierno es compatible con las orientaciones de la
Estrategia de Cooperación para el crecimiento y el empleo .
La política presupuestaria ha contribuido a ello con deter
minadas medidas de sostenimiento de la demanda . En efecto ,
el margen de maniobra qiié quedaba disponible tras la
reestructuración de la siderurgia se ha utilizado en parte para
reducir los impuestos sobre las personas físicas en 1986 y
permitirá , en 1987 , aligerar de nuevo la presión fiscal , tanto
sobre las economías domésticas como sobre las empresas .
Por lo demás , se podrá alimentar a los fondos de inversiones
públicas para garantizar la financiación de sus programas a
medio plazo . Han proseguido los esfuerzos de diversificación
de la estructura de la economía luxemburguesa mediante una
acción selectiva a favor de nuevas empresas .
En cuanto a la evolución salarial , el movimiento de recupe
ración desencadenado desde finales de 1984 ha provocado
aumentos en 1986 y 1987 que compensan las pérdidas
sufridas anteriormente . En términos reales , el aumento de los
salarios per cápita podría superar al de la productividad de la
mano de obra . Aunque sus efectos a corto plazo sobre la
demanda interior sean positivos , se corre el riesgo de que
dicho aumento empeore la posición competitiva de las
empresas , estimule las inversiones de racionalización , poco
propicias a la creación de nuevos puestos de trabajo , y frene
la diversificación industrial . En consecuencia , las próximas
negociaciones salariales adquieren especial importancia .
La inserción de los jóvenes en el mercado de trabajo exigirá
un esfuerzo adicional de adaptación de la formación profe
sional a las necesidades de mano de obra especializada de las
empresas , con el fin de ^evitar la persistencia de un núcleo
permanente de jóvenes desempleados al mismo tiempo que se
hace necesario contratar trabajadores no residentes para los
nuevos puestos de trabajo . La ordenación del tiempo de
trabajo en función de las necesidades de las empresas es cada
vez más conveniente en el contexto de la competencia
internacional . Una legislación -más flexible debería ofrecer a
los interlocutores sociales la posibilidad de negociar , al nivel
de las empresas , una mayor flexibilidad en la organización
del tiempo de trabajo .
Como consecuencia de la débil progresión de los ingresos
fiscales , debida en parte a la reducción de los impuestos
directos y al sostenido aumento de los gastos , en particular
los sueldos y las transferencias , la capacidad de financiación
de la administración pública disminuirá en 1986 y en 1987 .
Aunque las reservas de los fondos de inversión sean suficien
tes para financiar los proyectos dirigidos a conseguir una
infraestructura adecuada , tanto en el terreno de las inversio
nes públicas tradicionales como en el de las telecomunica
ciones y la informática , habrá que observar una cierta
prudencia en la gestión de los demás gastos , con el fin de
mantener el equilibrio del presupuesto del Estado central y
procurarse así un cierto margen de maniobra para el
futuro .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 101
CUADRO 36
Luxemburgo : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
( Variaciones anuales en %)
, 1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 ( 2 )
r en valor
Producto interior J en volumen
bruto |
1 deflactor
Consumo privado , deflactor
r privada
Formación bruta
de capital fijo en s pública
volumen total
de la cual : construcción
bienes de equipo
Demanda interior a precios constantes
Diferencia con respecto a los demás
socios de la Comunidad ( 3 )
r nominal
Remuneración
de los asalariados ■
per cápita 1 b ( 4 )
8,6
4,1
4,4
3,1
5.1
7,3
3,0
4.2
• 8,5
1.5
6.6
7,5
- 0,3
11,1
4,3
3,5
9.8
- 0,1
9.9
8,6
- 7,7
- 1,4
- 6,2
- 2,5
- 13,2
1,8
8,8
0,6
0,1
10,3
0,9
9,4
10,6
- 0,7
0,6
- 0,4
1,1
- 3,7
- 0,2
0,4
7,2
- 2,5
- 3,1
9,4
1,6
7,7
8,0
- 5,2
2,3
- 3,3
- 1,4
- 7,5
0,4
0,4
7,6
- 0,6
0,4
12,4
5.3
6.7
6.4
- 0,2
- 4,9
- 1,4
- 3,1
2.5
0,2
- 0,9
6.8
0,2
0,4
7,7
2,2
5.4
4,0
•2,5
- 0,5
1.7
0,7 .
4,0
1.8
0,2
4.5
- 0,8
0,5
8,0
2,4
5,4
0,5
3,0
3,0
3.0
2.1
5,0
3,0
- 0,8
4,2
- 1,2
3,7 .
5,3
2,6
2,6
1,3
2,1
1,1
1,9 .
0,8
4,0
3,0
- 0,4
5,6
2,9
4,2
Productividad ( 5 ) 3,1 0,9 - 1,7 1,1 2,8 4,9 0,8 1,6 1,9
Costes salariales unitarios reales - 0,1 3,4 2,3 - 3,6 - 3,3 - 4,5 - 1,6 - 2,8 1,0
Empleo 1,0 0,8 0,4 - 0,4 - 0,1 0,6 1,4 0,8 0,7
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 6 ) 0,0 0,4 1,0 1,3 1,6 1,7 1,6 1,3 1,2
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB 6,7 20,1 19,0 25,0 28,2 30,2 29,6 31,5 30,7
Tipos de interés a largo plazo
Masa monetaria ( 7 ) I
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones públicas en % del PIB 2,0 2,9 - 3,1 - 2,3 - 0,6 1,5 4,1 3,7 2,6
Deuda pública en % del PIB 15,9 14,0 14,4 14,8 14,7 14,3 14,0 14,0
Intereses de la deuda pública en % del PIB 0,8 1,0 1,0 1,1 1,2 1,3 1,3 1,3
') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
4 ) A : deflactor del PIB; B : deflactor del consumo privado .
5 ) Valor añadido bruto por persona Ocupada en el conjunto de la economía .
6 ) Definición Eurostat .
7 ) Final del año .
N° L 385 / 102 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
PAISES BAJOS
En los Países Bajos, la evolución económica en 1986 ha
estado caracterizada por un menor crecimiento del volumen
de exportaciones , debido a la contracción de las ventas de gas
natural . En cambio , la mejora de la capacidad adquisitiva de
las economías domésticas — como consecuencia de la
reducción de las cotizaciones de seguridad social y del
retroceso de la inflación debido a la mejora de la relación real
de intercambio en un contexto de salarios nominales en gran
parte establecidos con anterioridad — ha provocado un
fuerte aumento del consumo privado . El crecimiento de las
inversiones de las empresas se ha mantenido a un ritmo vivo ,
pero la demanda de viviendas y la inversión pública siguen
mostrando debilidad . En conjunto , con una tasa del 1,6% ,
el crecimiento del producto interior bruto será un poco
inferior al del año anterior , aun cuando la producción de las
empresas , con exclusión del sector de la energía , aumentará
un 2,7 % . La inflación ha sido nula y los tipos de interés han
disminuido casi un punto porcentual . La evolución , menos
favorable , de la balanza comercial y de las transferencias ha
provocado una ligera disminución del superávit de la balanza
de pagos por cuenta corriente , a pesar de una mejora del
2,6% en la relación real de intercambio , ya que la adapta
ción de los precios de exportación del gas natural a la caída
del precio del petróleo se produce con un desfase impor
tante .
En 1987 , el ritmo de crecimiento del producto interior bruto
no debería acelerarse más que muy ligeramente , hasta
situarse en cerca del 1,8% . Las exportaciones crecerán en
conjunto a un ritmo mayor , ya que la contracción del
volumen de ventas de gas natural será menor que la de 1986 .
Teniendo en cuenta el retraso con que se producirá la
reacción de los precios del gas natural , la caída de los precios
del petróleo de 1986 determinará una redistribución de las
rentas en 1987 del orden del 3% del PIB , a favor de las
economías domésticas , las empresas y el sector exterior , y en
detrimento del presupuesto del Estado . A pesar de las
medidas adoptadas en materia de gastos e ingresos para
impedir un aumento excesivo del déficit público , que ocasio
narán una desaceleración del consumo privado , la demanda
interior debería crecer , en conjunto , a un ritmo comparable
al de 1986 . El aumento de la rentabilidad de las empresas y el
incremento de la tasa de utilización de la capacidad produc
tiva seguirán estimulando la inversión de las empresas , y la
construcción de viviendas aumentará ligeramente sin duda ,
en tanto que debería disminuir la inversión pública . El nivel
general de precios podría bajar en relación con el de 1986 . El
empeoramiento de la relación real de intercambio , de más de
un 1 % , debería afectar al superávit de la balanza por cuenta
corriente . Aumentará el empleo como consecuencia del
desarrollo de la producción manufacturera y , gracias asimis
mo a la ordenación del tiempo de trabajo , disminuirá la tasa
de desempleo , que , no obstante , seguirá siendo muy alta
( 11,1% ).
La política económica de estos últimos años , basada en el
programa gubernamental del otoño de 1982 , se inspira en
orientaciones que , consideradas retrospectivamente , presa
giaban determinadas líneas maestras de la Estrategia de
Cooperación para el crecimiento y el empleo . Se ha procu
rado , en efecto , mejorar el funcionamiento del mercado de
trabajo y lograr la moderación salarial , así como aplicar una
política de restablecimiento del equilibrio presupuestario .
Los esfuerzos para mejorar la capacidad de adaptación del
mercado de trabajo se han referido , sobre todo , a la
descentralización de las negociaciones salariales , a la conge
lación del salario mínimo , a la reducción de la jornada
laboral , a la ampliación de las posibilidades de empleo a
tiempo parcial y a la jubilación anticipada . La capacidad de
oferta ha resultado asimismo favorecida por la reducción", en
dos etapas , del impuesto sobre sociedades . Las subidas de los
salarios reales han sido , en los últimos años , moderadas ; la
política de descentralización de las negociaciones ha funcio
nado satisfactoriamente y el Gobierno no ha intervenido
directamente en la elaboración de los convenios . En el sector
público se ha implantado un bloqueo del nivel nominal de los
sueldos y el Gobierno impone ahora límites muy estrictos a
las negociaciones salariales en este sector , que deberán tener
en cuenta las limitaciones de la política presupuestaria . Esta
política salarial provocó , en 1984 / 85 , un debilitamiento de
la demanda de las economías domésticas ; en 1986 , sin
embargo , la reducción de las cotizaciones a la seguridad
social a cargo de los trabajadores elevará la capacidad
adquisitiva real de las economías domésticas , quienes se
benefician además del retroceso de la inflación . La reducción
de los tipos de interés ha reforzado el efecto estimulante que
ejerce sobre la inversión el aumento de la rentabilidad de las
empresas .
La gestión del banco central , centrada en particular en el
mantenimiento de la paridad del florín respecto al DM en el
seno del SME , ha contribuido a mantener baja la tasa de
inflación y ha permitido seguir el movimiento internacional a
la baja de los tipos de interés . Se han podido aplicar medidas
de liberalización en los mercados financiero y monetario para
facilitar el acceso de las instituciones bancarias extranjeras al
mercado neerlandés y la utilización , por las empresas
neerlandesas , de nuevos instrumentos de financiación . La
política presupuestaria ha tenido que dar prioridad a la
reducción del déficit público a medio plazo para dominar
mejor la gestión del presupuesto y favorecer el saneamiento
estructural de la economía , la cual ha dejado poco margen
para el mantenimiento del crecimiento de la economía a corto
plazo . A pesar de la sustancial reducción del déficit conse
guida en 1985 , los acontecimientos en los mercados de la
energía han acentuado el problema presupuestario . Para
limitar un aumento excesivo del déficit de 1987 , ha habido
que tomar decisiones para la contención del gasto y para el
aumento de los impuestos indirectos , por lo que el sosteni
miento de la demanda por la vía del presupuesto del Estado
va a ser casi imposible .
La reducción del déficit presupuestario , la estabilización —
incluso reducción — de la presión fiscal y parafiscal , el
mantenimiento de la capacidad adquisitiva y la reducción del
desempleo son los objetivos de la política económica del
nuevo Gobierno . A causa del elevado nivel de desempleo ,
convendría seguir examinando prioritariamente todas las
vías que conduzcan a un aumento del número de puestos de
trabajo y continuar aplicando las medidas ya adoptadas , aun
cuando algunas de ellas , como la reducción del tiempo de
trabajo , no hayan permitido el número de nuevas contrata
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 103
que se enfrenta la reducción del déficit presupuestario del
Estado , que debería quedar fijado , según el programa del
Gobierno , en un 5V 4 % de la renta nacional neta en 1990 , y
que alcanzará el 6,7% en 1986 . Es inevitable un empeora
miento del saldo neto a financiar del conjunto de las
administraciones públicas ( con exclusión de los reembolsos
anticipados de los préstamos para viviendas sociales ), que en
1987 superará el 8 % de la RNN, cifra de la cual un 7,9%
corresponderá al Estado . Este resultado exige ya la aplica
ción de un vasto programa de compensación del lucro cesante
imputable a la evolución de los precios de los hidrocarburos ,
tanto por la vía de los ahorros en los gastos como de la
obtención de nuevos ingresos . En 1987 , la deuda pública
excederá al 7% del PIB y es , pues , imperativo mantener el
rigor presupuestario para contener el saldo neto del Estado a
financiar dentro de los límites previstos por el presupuesto y
para asegurar las condiciones necesarias para su ulterior
reducción .
ciones compensatorias previsto . Tiene , pues , especial impor
tancia conseguir que el acuerdo entre los interlocutores
sociales y el programa gubernamental encaminado a impartir
una formación profesional o una posibilidad de preparación
en la propia empresa a los jóvenes desempleados se apliquen
lo antes posible . La aparición de estrangulamientos en ciertos
sectores del mercado de trabajo refuerza , por otra parte , la
urgencia de mejorar la cualificación profesional .
Las negociaciones salariales descentralizadas parecen com
patibles con el mantenimiento de la posición competitiva de
las empresas . Del mismo modo , la abstención del Gobierno
en las negociaciones salariales no debería influir en la
evolución del gasto público , ya que ha sido suprimido el
vínculo entre la revisión de las remuneraciones y las transfe
rencias sociales en el sector público y la de los salarios en el
sector privado , y no hay intención de restablecerlo . Sin
duda , el sector público no podrá eludir totalmente una cierta
modulación salarial , por lo menos en cuanto a ciertas
categorías , para poder contratar el personal cualificado que
empieza a hacerle falta .
La importante disminución de los ingresos del gas natural , a
partir de 1987 , agravará sensiblemente las dificultades a las
Esta orientación no excluye en absoluto una política de
reestructuración de los gastos y , en la medida de lo posible ,
de los ingresos , dirigida a estimular el dinamismo del sector
privado y que incluya aquellas medidas directas en favor del
empleo que hayan producido ya resultados satisfactorios .
N° L 385 / 104 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
CUADRO 37
Países Bajos : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
( Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 ( 2 )
r en valor
Producto interior J en volumen
bruto |
deflactor
Consumo privado , deflactor
11,3
5,3
6,0
5,2
9,6
2,4
7,1
7,3
4,8
'- 0,7
5,5
6,3
4,5
- 1,4
6,0
5,3
3,0
1,4
1,6
2,7
4,9
2.4
2.5
2,5
4,2
1,7
2,4
2,6
2,0
1,6
0,4
0,0
0,1
1,8
- 1,7
- 1,0
r privada
Formación bruta
de capital fijo en ■
volumen total
de la cual : ' construcción
bienes de equipo
6,3 - 0,2
- 11,5
- 4,6
- 10,4
- 10,8
- 9,6
- 3,5
- 7,1
- 4,1
- 6,4
0,2
3,3
- 4,6
2,1
- 3,4
10,0
3,7
V 7,6
4,3
2,5
7,0
5,2
- 4,3
3,7
- 3,3
13,7
6,2
0,4
5,4
4,1
7,0
3.7
- 3,1
2.8
2,4
3,3
Demanda interior precios constantes
Diferencia con respecto a los demás
socios de la Comunidad ( 3 )
r nominal
Remuneración
de los asalariados ■
per cápita 1 B ( 4 )
11,4
5,0
6,0
9,5
2,2
2,0
- 4,6
3,5
- 1,9
- 2,7
- 0,9
- 1,2
5,8
- 0,3
0,5
1,5
- 0,2
3,2
1,5
0,4
1,4
- 0,7
0,8
- 1,7
- 1,7
2,2
0,7
1,4
- 1,0
- 1,2
2,3
- 1,5
2,1
1,7
2,1
2,4
- 1,4
1,7
3,4
2,7
Productividad ( 5 )
Costes salariales unitarios reales
Competitividad ( 6 )
Empleo
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 7 )
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB
Tipos de interés a largo plazo
Masa monetaria ( 8 )
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones públicas en % del PIB
Deuda pública en % del PIB
Intereses de la deuda pública en %
del PIB
3,9
1,1
2,7
0,9
1,3
0,5
■5,9
10,3
- 0,4
2,1
0,1
0,7
0,3
5.3
0,8
9.4
9,6
- 2,5
41,7
3,1
0,8
- 2,7
- 9,7
- 1,5
8,6
2,2
12,2
5.3
- 5,5
50,3
4.4
1,1
- 1,4
2.5
- 2,5
11,6
3,2
10.5
7.6
- 6,6
55.6
4.7
3,0
- 1,5
- 2,7
- 1,9
14,0
2,9
8,8
10,5
- 5,9
62,3
5,3
• 2,2
- 3,8
- 6,2
- 0,4
14,3
4,1
8,6
7,7
- 6,2
66,3
5,6
0,6
- 2,6
- 3,9
1,1
13,1
4,3
7,8
10,5
- 5,1
70,0
6,0
0,5
1,2
4,4
1,1
12,0
3,9
6,8
5,1
- 5,5
75,5
. 6,4
0,9
2,5
0,6 ^
0,8
11,1
2,8
6,1
3,5
- 6,6
82,6
6,4
') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
4 ) A : deflactor del PIB ; B : deflactor del consumo privado .
5 ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
6 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a 19 países industrializados ), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra positiva =
pérdida de competitividad .
7 ) Definición Eurostat .
8 ) Final del año .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 105
PORTUGAL
La economía portuguesa , que , debido a su elevada depen
dencia de la energía importada , se ha beneficiado particular
mente de la reducción de los precios del petróleo , ha
continuado su expansión a un ritmo superior a la media
' comunitaria en 1986 . La tasa de crecimiento del PIB en
volumen , estimada en cerca del 4% , ha sido parecida a la
registrada en 1985 . Al mismo tiempo , la fuente principal de
dinamismo se ha desplazado de las exportaciones a la
demanda interior . Tras , algunos años de retroceso , los
salarios reales han iniciado un movimiento de recuperación
más acentuado de lo previsto , debido en particular a que la
tasa de inflación , si bien todavía muy superior a la media
comunitaria , ha sido sensiblemente inferior a las previsiones
iniciales . En consecuencia , se ha impulsado enérgicamente el
consumo privado . Las inversiones fijas , que hasta 1985
habían disminuido mucho , se han recuperado gracias a la
mejora de la posición financiera de las empresas y al
constante apoyo ofrecido por las medidas de estímulo a favor
de las inversiones productivas y de la vivienda , así como por
el programa de inversiones públicas . La prpgresión de las
exportaciones se ha desacelerado , debido , sobre todo , a una
contracción de las ventas a terceros países . No obstante ,
gracias a la fuerte mejora de la relación real de intercambio , el
superávit de la balanza de pagos ha alcanzado un nivel récord
( 5,4% del PIB ). El descenso del empleo se ha detenido , y la
tasa de desempleo ha disminuido por primera vez en muchos
años .
aunque hayan aumentado , en términos de poder adquisitivo
(deflactados por los precios de consumo), los salarios
reales .
La formación bruta de capital fijo ha mostrado un compor
tamiento favorable . Después de una caída acumulada del
25,5% en términos reales durante los tres años anteriores ,
las inversiones han aumentado en 1986 un 8 % en volumen y
para 1987 se espera una tasa similar , incluso más elevada .
El nivel y la rápida expansión de la deuda pública (47,4 % del
PIB en 1980 , y 81,2% en 1985 ) han inducido a las
autoridades a intentar , para 1986 , una fuerte reducción de
las necesidades de financiación de las administraciones
públicas . Hasta hora , la política presupuestaria se había
aplicado con una óptica de corto plazo que había provocado
distorsiones en la asignación de recursos , debido en particu
lar al apoyo a empresas públicas no rentables y al efecto de
expulsión en perjuicio de las empresas privadas . En adelante ,
las autoridades tienen la intención de perseguir como
objetivo un saneamiento a medio plazo basado , en particu
lar , en una mayor transparencia de las cuentas de la
administración central , en un esfuerzo por controlar el gasto
público , en la aplicación de un sistema de incentivos fiscales a
la inversión y en la cobertura de las necesidades de financia
ción mediante el recurso creciente al mercado .
A pesar de ciertos progresos observados en la modernización
de los circuitos de financiación , éstos siguen siendo inade
cuados para sostener un desarrollo suficiente del ahorro a
largo plazo y del capital de riesgo . Esto contribuye al
mantenimiento de tipos de interés muy elevados , debidos ,
principalmente , a la gran demanda de medios de financiación
por parte de las administraciones y empresas públicas , a la
inestabilidad de la cotización del escudo y a las expectativas
de una fuerte inflación .
El reto principal de la economía portuguesa consiste en salir
del círculo vicioso de la alternancia de fases de contracción y
de expansión , que ha afectado grandemente a su desarrollo
durante la década anterior , para abordar los problemas de
fondo , y , en particular , la modernización del aparato
productivo , más urgente ahora tras la adhesión del país a la
Comunidad . Por falta de inversiones suficientes , la estructu
ra de las exportaciones apenas se ha diversificado , mientras
que cualquier recuperación de la demanda interior choca
enseguida con el condicionamiento exterior . El Gobierno
que tomó posesión en otoño de 1985 se ha fijado precisa
mente como objetivo prioritario la reactivación de la inver
sión y la mejora de las condiciones del crecimiento económi
co , mediante el saneamiento de la hacienda pública , la
eliminación del diferencial de inflación respecto al resto de la
Comunidad y , en el plano microeconómico , la mayor
adaptación de los mercados .
En 1987 , la eliminación de los desequilibrios subyacentes de
la economía deberá registrar notables progresos . Para ello ,
habrá que reducir sensiblemente las necesidades de financia
ción del sector público , que actúa como una variable
estratégica determinante . Debería mantenerse el esfuerzo de
moderación de los gastos corrientes y de limitación de las
En 1987 , el consumo privado será un poco menos dinámico ,
pero la progresión de la formación bruta de capital fijo
podría acelerarse bajo el impulso del descenso de los tipos de
interés y del fuerte desarrollo de la inversión pública . El
crecimiento del PIB en volumen sería un poco inferior al de
1986 , del orden del 3,5% . La evolución de los mercados
exteriores de Portugal debería permitir uña moderada recu
peración de las exportaciones ; a pesar de un cierto empero
ramiento , el saldo de la balanza de pagos por cuenta corriente
debería seguir siendo claramente positivo . La desinflación
debería continuar su progresión , aun cuando el aumento de .
los precios al consumo ( + 9 % ) seguirá siendo netamente
superior a la media comunitaria . El empleo se beneficiará de
la coyuntura favorable . No obstante , la tasa de desempleo
sólo podrá descender lentamente (del 8,6% de la población
activa en 1986 al 8,5 % en 1987 ) debido principalmente a un
nuevo aumento de la población en edad activa .
En cuanto a la evolución de los salarios en 1986 , el Gobierno
ha aprobado un aumento del 16,5 % para los funcionarios , y
ha recomendado subidas del 17% en el sector privado . Las
negociaciones colectivas han concluido inicialmente con
aumentos que con frecuencia han sido aún mayores , sobre
todo en las empresas públicas . No obstante , al confirmarse
las perspectivas de una menor tasa de inflación ( 12 % anual ,
en lugar del 14 % ), las autoridades han revisado a la baja sus
orientaciones en materia salarial y se ha desacelerado el
aumento de los salarios nominales per cápita . Globalmente ,
los costes salariales en términos nominales han progresado
mucho más que la media comunitaria . Sin embargo , ha
disminuido la parte de los salarios en la renta nacional ,
N° L 385 / 106 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
para asegurar la consecución de un ambicioso objetivo en
materia de aumento de precios ( inferior al 10% ), una
evolución de los salarios reales compatible , conforme al
acuerdo tripartito concluido el pasado junio , con una mejora
de la competitividad de la economía portuguesa , y una
inserción en buenas condiciones en el gran mercado
común .
subvenciones a las empresas públicas . Debe continuar asi
mismo la acción contra la evasión y el fraude fiscales . Con
ello podría rebajarse el saldo neto a financiar del Estado
central a menos de 8—8,5% del PIB . Esta política permi
tiría , en particular garantizar la necesaria desaceleración del
crédito interior , y favorecería las tendencias a la estabiliza
ción de la cotización del escudo . Estas condiciones son
indispensables
CUADRO 38
Portugal : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
( Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (*) 1987 ( 2 )
^ en valor
Producto interior . en volumen
bruto ¡
1 deflactor
Consumo privado , deflactor
11,2
6,9
4,0
3,4
23,2
3,3
19,8
21,4
18,7
0,4
18,2
20,0
26,1
3,5
21,8
•22,5
23,7
- 0,3
24,1
25,5
23,4
- 1,7
25,6
29,3
25,9
3,7
21,3
19,3
23,8
3,8
19,2
11,8
14.4
3,5.
10.5
9,0
r privada
Formación bruta
de 'capital fijo en ■
volumen totai
de la cual : construcción
bienes de equipo
8,0 5,4 4,6
4,4
4,8
2,9
2,0
4,0
- 7,5
- 3,0
- 13,1
- 18,0
- 13,5
- 23,0
- 1,8
- 4,0
1,0
7,8
6,1
10,0
8,5
8.5
8.6
Demanda interior a precios constantes 7,5 2,9 2,9 3,4 - 7,0 - 7,0 0,6 6,7 4,8
Diferencia con respecto a los demás socios de
la Comunidad ( 3 )
r nominal
Remuneración
de los asalariados ■
per cápita 1 g («)
Productividad ( 5 )
Costes salariales unitarios reales
Competitividad ( 6 )
Empleo
12,0
7,8
8,4
7,4
0,4
- 0,5
25,2
4,5
2,8
3,4
1,1
- 0,1
20,6
3,5
3,2
- 0,2
3,7
0,6
18,5
- 2,7
- 3,3
" 4,0
6,4
- 5,7
- 0,5
21,6
- 2,0
- 3,1
1,4
- 3,4
- 8,4
- 1,7
19,8
- 4,6
- 7,4
- 0,4
- 4,2
- 1,5
- 1,3
22,0
0,5
2,2
4,2
- 3,6
0,4
- 0,5
17,1
- 1,8
4,7
3,5
- 5,1
- 1,1
0,5
12,3
1,6
3,0
3,2
- 1,6
- 2,9
0,6
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 7 ), 7,9 8,5 8,7 8,6 8,5
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB 0,7 - 6,2 - 11,7 - 13,5 - 7,2 - 3,0 1,8 5,4 4,2
Tipos de interés a largo plazo 6,5 16,4 22,6 25,2 30,3 32,5 25,4 19,5 16,5
Masa monetaria ( 8 ) I 23,8 24,6 16,3 24,5 28,5 26,0 16,0
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones públicas en % del PIB - 10,1 - 8,8 - 7,1 - 7,7 - 11,2 - 8,0 - 7,5
Deuda pública en % del PIB 59,0 62,2 70,9 75,7 81,2 '83,5 88,0
Intereses de la deuda pública en % del PIB 5,4 5,5 6,4 7,1 7,7 9,7 9,3
') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
3 ) Diferencia en puntos porcentuales .
4 ) A : defláctor del PIB ; B : deflactor del consumo privado .
5 ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
*) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a 19 países industrializados), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra positiva =
pérdida de competitividad . ,
7 ) Definición Eurostat .
8 ) Final del año .
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 107
REINO UNIDO
tipos de interés han seguido la tendencia internacional a la
baja , siguen siendo elevados en términos reales , en parte
quizá debido a la prima de riesgo inherente a las incertidum
bres relativas a la futura evolución de la inflación y de los
tipos de interés .
En el Reino Unido, la actividad económica , tras una
desaceleración a finales de 1985 y en la primera mitad de
1986 , ha comenzado a progresar moderadamente . El PIB
crecerá probablemente un 2,25% en términos reales en
1986 , y algo más en 1987 ( 2,75% ). En estos dos años , el
motor principal del crecimiento será el consumo privado ,
cuyo vigor se debe a la continua progresión de las remune
raciones , a la nueva desaceleración de la inflación en 1986 y a
las nuevas reducciones del impuesto sobre la renta personal .
Los demás elementos de la demanda son poco dinámicos ,
aunque se espera una ligera aceleración de las exportaciones
y de la inversión en 1987 .
La moderación de las subidas salariales , tanto nominales
como reales , es una de las claves para mejorar las perspec
tivas de empleo . Ahora bien , tras una fuerte desaceleración a
principios del decenio actual , las remuneraciones nominales
han mantenido desde mediados de 1982 un ritmo de
progresión anual medio del orden del 7,5 % , en tanto que el
deflactor del consumo privado aumentaba en un 5 % , o
incluso algo menos . Debido al descenso de los precios de la
energía y de las materias primas , este deflactor ha crecido , en
1986 , alrededor de un 4% , y los precios al por menor un
3 % , sin que esta desaceleración haya tenido hasta la fecha
ninguna incidencia sobre los convenios salariales . Teniendo
en cuenta los mejores resultados de los demás países
industrializados en materia de desinflación , la competitivi
dad de la economía se ha visto de nuevo erosionada . Aunque
esta pérdida se haya visto compensada holgadamente por el
ajuste del tipo de cambio en 1986 , su persistente debilidad
constituye una amenaza para el empleo .
El crecimiento previsto del PIB es suficiente para asegurar un
nuevo aumento del empleo ; no obstante , puesto que se refiere
tan sólo a los recien llegados al mercado de trabajo que se
dedican a una actividad independiente o asumen una ocupa
ción a tiempo parcial , todavía no es lo suficientemente
intenso como para reducir el desempleo . Entre marzo de
1983 y marzo de 1986 , el empleo total ha aumentado en un
millón de unidades aproximadamente , aun cuando el núme
ro de desempleados ha crecido en más de 150 000 . La tasa de
actividad registra , pues , una subida de 3 puntos ; en los
próximos años esta tendencia no se mantendrá al mismo
ritmo . El aumento del empleo ha beneficiado a medio millón
de trabajadores independientes y a más de 550000 mujeres
con empleo a tiempo parcial , mientras que el número de
asalariados a tiempo completo ha disminuido .
A pesar de la continua subida de los salarios reales , la
rentabilidad de las empresas ha mejorado claramente , debi
do , en los -tres primeros años del período de recuperación , a
un aumento de la productividad superior al de los salarios
reales y , más tarde , a la disminución de los costes salariales .
Según un estudio del Banco de Inglaterra , la tasa de
rentabilidad , antes de impuestos , de las empresas industriales
y comericales había pasado del 6% en 1981 al 12^2% en
1985 . Habrá bajado en 1986 , debido a la disminución de los
beneficios de las compañías petrolíferas pero , en conjunto ,
habrán aumentado los beneficos obtenidos por las empresas
de los demás sectores : su tasa de rentabilidad , que había
decendido al 3% en 1982 , estaba ya en un 8% en 1985 .
La fuerte reducción del precio del petróleo ha tenido en el
Reino Unido , que es un importante productor de hidrocar
buros , efectos diferentes a los producidos en la mayoría de los
demás países de la Comunidad . Si bien , como ha sucedido en
otras partes , han bajado los precios de la energía para uso
industrial y doméstico , la economía en su conjunto ha sufrido
un deterioro de la relación real de intercambio , al que se han
sumado los ajustes a la baja del tipo de cambio de la libra
esterlina a comienzos de 1986 y en el verano de este mismo
año , en especial frente a las demás monedas europeas . La
situación financiera de las empresas no petrolíferas ha
mejorado sensiblemente , pero , en términos globales , los
beneficios de las empresas han descendido a causa de su
degradación en el sector petrolífero .
A pesar de esta mejora , el crecimiento de la inversión privada
ha registrado una desaceleración en los dos últimos años , a
causa sin duda de su progresión , relativamente intensa , en los
años 1982 / 84 , y del reciente aumento de los tipos de interés
reales . Las modificaciones introducidas en el impuesto de
sociedades con objeto de reducir las distorsiones entre los
distintos tipos de inversión , entre las fuentes de financiación
y asimismo entre el capital , en conjunto , y el trabajo , han
afectado también a la evolución de la inversión . Este cambio
ha consistido en la reducción del tipo tributario del 50 al
35% , en tres etapas , y en una supresión gradual de las
posibilidades iniciales de amortización acelerada . Durante
los últimos años , el elevado nivel de inversión en los servicios
ha ido acompañado de un notable aumento del empleo , si
bien gran parte de los nuevos empleos son a tiempo parcial ,
mientras que , en la industria manufacturera , la recuperación
de la inversión ha ido más moderada y no ha bastado para
invertir la tendencia a la reducción de plantillas .
La reducción del precio de las exportaciones petrolíferas ha
supuesto la desaparición del superávit de la balanza por
cuenta corriente , y se espera que ésta presente un déficit de
0,6 puntos del PIB para 1987 . Asimismo , los ingresos
presupuestarios procedentes del petróleo han disminuido
casi a la mitad , hasta 5 mil millones de libras para el ejercicio
1986 / 87 , aun cuando la evolución , más favorable de lo
previsto , de los demás ingresos fiscales ha limitado la
incidencia de esa disminución sobre los ingresos totales . Los
ritmos de expansión de la masa monetaria difieren mucho
según la definición que se adopte ; considerando la masa
monetaria en su sentido más amplio , ésta ha superado
considerablemente su objetivo . No obstante , aunque los
N° L 385 / 108 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31 . 12 . 86
Es en el campo de la moderación del crecimiento de los
salarios donde se impone hacer los progresos más rápidos .
Unos convenios que supusiesen una moderación de los
aumentos desacelerarían la inflación , mejorarían la compe
titividad de la economía , reforzarían más la rentabilidad de
las empresas , y permitirían reducir los tipos de interés , tanto
nominales como reales . Las inversiones de ampliación serían
más atractivas , y el crecimiento generaría más puestos de
trabajo . Ahora bien , a pesar del elevado nivel de desempleo ,
el mercado de trabajo funciona actualmente de tal modo que
apenas se detecta una desaceleración de las subidas salariales .
El Gobierno se ha esforzado por aumentar su flexibilidad y ,
en particular , el proceso de determinación de las remunera
ciones , reduciendo la posibilidad de los comités paritarios de
fijar remuneraciones mínimas para los jóvenes , y presentan
do propuestas dirigidas a implantar un sistema de participa
ción en los beneficios que supone vincular a tales beneficios
una parte de la remuneración bruta . Teniendo en cuenta el
objetivo anunciado por los poderes públicos de prevenir
cualquier deficiencia de la demanda en la economía británi
ca , los contactos entre el Gobierno y los representantes de los
empresarios y de los trabajadores pueden favorecer una
mayor toma de conciencia , entre las partes interesadas , de la
importancia de la moderación salarial para la creación de
empleo .
hecho de que el Gobierno ha anunciado en su declaración de
otoño un aumento de los gastos públicos de unos 4,75 miles
de millones de libras en 1987 / 88 . Esto significa que los
gastos públicos se situarán en 1987 / 88 en un nivel aproxi
mado del 2 % más elevado en términos reales que el resultado
estimado de 1986 / 87 . Si la producción creciese a un ritmo
inferior al del potencial de producción ( alrededor del
2,25 % ), podría resultar útil permitir un cierto aumento del
saldo neto del sector público a financiar , por encima de los
7 000 millones de libras ( 1,7% del PIB ) considerados en la
estrategia financiera a medio plaza , a condición de que no
tienda a reactivarse la inflación . No obstante , no existen
vínculos automáticos entre el nivel apropiado del saldo neto
del sector público a financiar y la situación de la coyuntura .
Toda flexibilización relacionada con la estrategia financiera
a medio plazo debería ir necesariamente acompañada de una
limitación del crecimiento de los salarios reales y de la
consecución de una política monetaria estricta , con objeto de
evitar que empeore el círculo vicioso de aumentos de salarios
y precios provocados por el riesgo de una depreciación
adicional del tipo de cambio . Esta flexibilización debería ser
examinada igualmente en el marco de una acción convenida a
nivel comunitario .
El Gobierno se ha comprometido a utilizar , al menos en
parte , el margen de maniobra presupuestario para proceder a
una nueva reducción del impuesto personal sobre la renta con
fines de estímulo y de aumento de la renta disponible . No
obstante , si se tiene en cuenta que la renta real de las
economías domésticas seguirá creciendo sin duda a un fuerte
ritmo en 1987 , se podría conseguir un crecimiento más
equilibrado si se utilizase una parte de ese margen para
apoyar a otros componentes de la demanda , que no sean el
consumo privado . Convendría examinar la posibilidad de
inversiones de infraestructura pública adicionales que ofre
ciesen un nivel aceptable de rentabilidad , porque a corto
plazo podrían tener una incidencia sobre el empleo mayor
que las reducciones de impuestos , y tenderían , al igual que
éstas , a reforzar el potencial de producción .
El Gobierno ha continuado su programa de medidas concre
tas encaminadas a mejorar las condiciones de la oferta y a
estimular el espíritu de empresa . Ha seguido aplicándose el
programa de privatización de las empresas del sector público ,
y diversas circunstancias favorecen la constitución de un
mercado de servicios financiero más competitivo . Durante el
verano , se han presentado nuevas propuestas , en el marco de
la continuación del programa de desregulación , para aliviar
el peso que recae sobre las empresas . Tales propuestas
contienen disposiciones encaminadas a simplificar los proce
dimientos fiscales y contables de las pequeñas empresas y a
facilitar la obtención de los permisos necesarios para cambiar
el uso de los edificios , así como a modificar el derecho del
trabajo en determinadas circunstancias . El programa de
desregulación complementa , por otra parte , otras medidas
de creación y expansión de empresas y supone particulares
ventajas para los trabajadores independientes y para las
pequeñas empresas , que tienen un peso importante en la
creación de empleo .
Durante los últimos años , las principales preocupaciones de
la política presupuestaria se han centrado en la reducción del
déficit en proporción del PIB , en la contracción del gasto y en
la reducción de los tipos y la revisión del régimen fiscal para
estimular el espíritu de empresa y el empleo . Para el ejercicio
que ha terminado en marzo de 1986 , el saldo neto a financiar
del sector público se ha situado en un 1 ,7 % del PIB , es decir ,
un poco por debajo de lo previsto , y los gastos de las
administraciones han bajado al 44,5 % , esto es , dos puntos
porcentuales por debajo de la tasa de 1984 / 85 . En el
presupuesto de marzo de 1986 , la política presupuestaria se
mantiene , en lo esencial , inalterada , salvo por un ligero
aumento del saldo neto del sector público a financiar , que se
eleva al 1 ,9 % del PIB . A pesar de la fuerte disminución de los
ingresos petrolíferos el Gobierno ha podido introducir en
dicho presupuesto una nueva reducción del impuesto perso
nal , igual a un punto porcentual del tipo base del impuesto , lo
que ha contribuido a reducir la diferencia entre el coste de las
remuneraciones para el empresario y la renta neta percibida
por el asalariado . Como en tiempos anteriores , se han
producido durante el año ciertos excesos en los gastos , pero
su incidencia sobre el saldo neto a financiar ha sido
compensada holgadamente por la aceleración del programa
de privatización .
Antes de la declaración de otoño , las perspectivas presupues
tarias para 1987 hacían pensar que el Gobierno dispondría
de nuevo , en el marco de su estrategia financiera a medio
plazo , de un determinado margen de maniobra para reducir
la presión fiscal o incrementar los gastos del ejercicio
1987 / 88 . Esta situación se encuentra ahora superada por el
31 . 12 . 86 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° L 385 / 109
CUADRO 39
Reino Unido : Principales agregados económicos , 1961 a 1987
( Variaciones anuales en %)
1961 a
1973
1974 a
1980
1981 1982 1983 1984 1985 1986 (') 1987 ( 2 )
r en valor
Producto interior 1 en volumen
bruto ( 3 ) |
^ deflactor
Consumo privado , deflactor
8,4
3,1
5,1
4,8
17,7
1,0
16,5
15,7
10,2
- 1,2
11,5
11,4
8,8
1,0
7,9
8,7
9,0
3.8
4.9
5,0
6,3
2,2
4,1
4,8
9,8
3.7
5.8
5,3
6,3
2,3
3,9
4,0
7,0
2,7
4,2
3,9
r privada
Formación bruta
de capital fijo en pública
volumen ^ total
de la cual : construcción
bienes de equipo
Demanda interior a precios constantes
Diferencia con respecto a los demás
socios de la Comunidad ( 4 )
4,6
3,2
1,6
- 10,6
- 0,6
- 2,0
1,6
0,3
- 7,0
- 26,2
- 9,5
- 8,4
- 10,7
- 1,7
5,6
— 6,6
4.3
6.4
1,8
2,2
2,6
2.4
36,6
5,7
6,7
4.5
4,7
4,4
8.7
11,8
9,1
8,3
10,1
2.8
0,8
2,5
- 2,8
1,8
- 3,1
7,8
2,8
0,4
0,8
10,2
1,9
2,8
0,9
3,2
- 0,8
4.1
- 0,8
3,5
3,0
4,0
3.2
- 0,3
r nominal
Remuneración
de los salariados -
per cápita 1 g ( 5 )
Productividad ( 6 )
Costes salariales unitarios reales
Rentabilidad ( 7 )
Ídem ( 1961 / 73 = 100 )
Competividad ( 8 )
8,3
3,1
3,3
100
- 1,5
17,5
0,9
1,5
- 4,4
• 69,0
4,0
13,2
1,2
1,5
1,5
62,1
2,1
9,1
1,5
0,5
3,3
- 1,7
4,8
65,1
- 3,7
9,2
. 4,0
3,9
4,7
- 0,6
9,4
71,2
- 5,4
5,5
1,1
0,4
0,2
1,0
- 3,8
68,5
1,4
7,3
1,3
2,0
2.4
- 1,1
3,2
70,7
1,7
7,5
3,5
3,4
1,4
2,1
- 7,1
65,7
- 9,2
6,6
2,3
2,6
1,9
0,4
- 0,6
65,3
- 2,1
Empleo 0,2 0,1 - 3,9 - 1 ,4 - 0,8 1,5 1,3 0,8 0,8
Desempleados censados en % de la
población activa civil ( 9 ) 2,1 4,5 9,2 10,6 11,6 11,8 12,0 12,0 12,0
Saldo de las transacciones por cuenta
corriente en % del PIB - 0,0 - 0,8 2,4 1,4 1,0 0,4 1,0 - 0,1 - 0,6
Tipos de interés a largo plazo 7,6 13,7 14,8 12,7 10,8 10,7 10,6 9,5 9,5
Masa monetaria ( 10 ) 9,4 11,9 13,7 8,9 10,3 9,8 13,4 15,4 8,0
Necesidad o capacidad de financiación de
las administraciones publicas en % del PIB - 0,7 - 3,9 - 2,8 - 2,3 - 3,7 - 3,9 - 2,8 - 2,9 - 2,5
Deuda pública en % del PIB ( u ) I 56,6 51,1 57,8 57,5 59,2 57,8 59,0 57,8
Intereses de la deuda pública en %
del PIB 4,4 5,0 5,1 4,7 4,9 5,0 4,8 4,6
(') Estimaciones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 .
( 2 ) Previsiones de los servicios de la Comisión , octubre de 1986 , sobre la base de las políticas actuales .
( 3 ) Sobre la base de los gastos a precios del mercado .
{*) Diferencia en puntos porcentuales .
( s ) A : deflactor del P1B ; B : deflactor del consumo privado .
( 6 ) Valor añadido bruto por persona ocupada en el conjunto de la economía .
( 7 ) Excedente neto de explotación sobre las existencias de capital neto al coste de sustitución .
( 8 ) Tipo de cambio efectivo real ( respecto a 19 países industrializados ), sobre la base de los costes salariales unitarios en el conjunto de la economía . Cifra positiva =
pérdida de competitividad .
(') Definición Eurostat .
( 10 ) Sterling M3 ; final del año .
(") Deuda bruta de las administraciones públicas a precios del mercado .
Full & Egal Universal Law Academy