26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/1
II
(Actos jurídicos preparatorios)
COMISIÓN
PROGRAMA «EUROPA CONTRA EL CÁNCER»
Propuesta de plan de acción 1987-1989
incluida una propuesta de Decisión del Consejo relativa a la información del público y a la formación
al cáncer del personal sanitario
COM(86) 717 final
(Presentados por la Comisión al Consejo el 17 de diciembre de 1986)
(87/C 50/01)
OBSERVACIÓN PRELIMINAR
En junio de 1985, en Milán, y en diciembre de 1985, en Luxemburgo, los Jefes de Estado y de
Gobierno de los doce países de la Comunidad Europea subrayaron «el interés de lanzar un programa
europeo de lucha contra el cáncer» al objeto de que la construcción europea aporte su necesaria
contribución a la lucha contra este mal, y que esta lucha pueda adquirir una nueva dimensión, más
próxima a las preocupaciones de los ciudadanos.
Para dar curso a esta conclusión del Consejo Europeo y poner a punto este programa «Europa contra
el cáncer», se nombró un Comité de oncólogos de alto nivel en enero de 1986 para que trabajara junto
a la Comisión de las Comunidades Europeas ('). Las propuestas que siguen se refieren a los tres
primeros años de ejecución del programa. Se inspiran ampliamente en las conclusiones de este Comité
del que cabe subrayar su disponibilidad, su entusiasmo y la calidad de sus trabajos.
Por otra parte, este trabajo se debe en gran parte a los estudios e investigaciones ya realizados —o en
curso— en el seno de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de su sección especializada: el
Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (CIRC).
Esta propuesta de plan de acción 1987-1989 cubre los siguientes campos:
— prevención del cáncer: el 7 de julio de 1986, una resolución por la que se definen las líneas maestras
de la sección «prevención» del programa europeo de lucha contra el cáncer fue aprobada por el
Consejo y por los representantes de los gobiernos de los Estados miembros reunidos en el seno del
Consejo (2). La presente comunicación sirve para concretar esta Resolución, identificando unas
treinta propuestas de acciones comunitarias;
— información y educación sanitaria del público en general y la formación contra el cáncer del
personal de la sanidad, para lo cual se adjunta a la presente comunicación un proyecto de Decisión
del Consejo;
0) El Comité de oncólogos de alto nivel está compuesto por las siguientes personalidades: Profesor C. de Duve,
sustituto; Profesor Boon (Bélgica); Profesor C. Schmidt (R.F.A.); Profesor E. Grundmann (R.F.A.);
Dr. O. Moeller Jensen (Dinamarca); Profesor J. Estapé (España); Profesor M. Tubiana (Francia);
Dr. B. Vassilaros (Grecia); Dr. M. Moriarty (Irlanda); Profesor U. Veronesi (Italia); Profesor M. Dicato
(Luxemburgo); Dr. R. Kroes (Países Bajos); Profesor J. Conde (Portugal); Profesor N. Bleehen (Reino Unido).
Desde enero de 1987 Suecia está representada por el Profesor J. Einhorn, en calidad de observador.
(2) DO n° C 184 de 23. 7. 1986, p. 19.
N° C 50/2 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
— investigación sobre el cáncer: en noviembre de 1986, la Comisión de las Comunidades Europeas
transmitió al Consejo de Ministros de la Comunidad Europea una propuesta de Reglamento (*)
relativa a un cuarto programa de coordinación de la investigación médica (1987-1989). La
presente comunicación explica y precisa la dimensión de la investigación sobre el cáncer.
Algunas de las acciones preconizadas dependen directamente de los poderes de gestión de la Comisión
Europea. Por lo tanto, serán realizadas tal y como aparecen, y desde 1987, en su mayor parte. Pero, en
lo esencial, esta comunicación presenta propuestas de acción que la Comisión quiere transmitir, de
1987 a 1989, al Parlamento Europeo para consulta, y al Consejo de Ministros de la Comunidad
Europea para aprobación. Por lo tanto todavía son susceptibles de adaptaciones posteriores.
H COM(86) 549 final de 29. 10. 1986.
26 . 2 . 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N ° C 5 0 / 3
ÍNDICE DE MATERIAS Y RESUMEN
Introducción General 6
CAPÍTULO 1. PREVENCIÓN DEL CÁNCER 8
I. LUCHA CONTRA EL TABAQUISMO
Propuesta de acción 1 ('): Alineación hacia arriba de la fiscalidad sobre los tabacos manufacturados en la
Comunidad Europea 11
Propuesta de acción 2: Financiación de acciones nacionales de prevención mediante la elevación de la
fiscalidad sobre los tabacos manufacturados 12
Acción 3 (z): Publicación de índices de precios, excluido el tabaco, por la Oficina Estadística de las
Comunidades Europeas 12
Propuesta de acción 4: Armonización del etiquetado de los cigarrillos en la Comunidad Europea 12
Propuesta de acción 5: Prohibición de los cigarrillos con fuerte contenido de alquitrán 12
Propuesta de acción 6: Armonización de las normas de medidas de los componentes del tabaco 12
Propuesta de acción 7: Prohibición de vender tabaco exento de impuestos en la Comunidad Europea . . 13
Propuesta de acción 8: Protección de los niños contra las ventas de tabaco 13
Propuesta de acción 9: Reducción de la producción de tabaco, reorientación hacia variedades menos nocivas
y estudio de las posibilidades de reconversión 13
Propuesta de acción 10: Campaña de información y de sensibilización del público ante la lucha contra el
tabaquismo 14
Propuesta de acción 11: Estudio de las disposiciones nacionales y elaboración de propuestas de
reglamentación del tabaquismo en los lugares públicos 14
Propuesta de acción 12: Estudio de las disposiciones nacionales y elaboración de propuestas de
reglamentación comunitaria sobre la limitación de la publicidad a favor del tabaco 14
Acción 13: Evaluación comparada de las campañas de ayuda a la desintoxicación de los fumadores . . . 14
Acción 14: Intercambio de información sobre la lucha contra el tabaquismo 14
II. MEJORA DE LA ALIMENTACIÓN
Acción 15: Análisis de las informaciones y datos existentes sobre «alimentación y cáncer» 18
Acción 16: Elaboración de recomendaciones alimentarias contra el cáncer adaptadas a cada uno de los
grupos de actores implicados 18
Propuesta de acción 17: Armonización del etiquetado nutricional de los productos alimentarios dentro de la
Comunidad Europea 18
Propuesta de acción 18: Protección de los consumidores contra ciertos agentes alimentarios 18
Acción 19: Adaptación de las campañas existentes de información sobre la alimentación 19
Acción 20: Lanzamiento de campañas de información a favor de los alimentos recomendados 19
Propuesta de acción 21: Promoción de los productos alimenticios y de las técnicas más apropiadas . . . . 19
Acción 22: Evaluación comparada de las experiencias piloto en materia de alimentación 19
Acción 23: Intercambio de información sobre «alimentación y cáncer» 19
III. PROTECCIÓN CONTRA LOS AGENTES CANCERÍGENOS
Propuesta de acción 24: Protección contra las radiaciones ionizantes y seguimiento de las consecuencias de
Chernobil 27
Acción 25: Creación de un centro de información y establecimiento de una relación de sustancias químicas
presumiblemente cancerígenas 27
Acción 26: Aceleración de los trabajos de clasificación y etiquetado a nivel comunitario y creación de un
grupo especial «sustancias cancerígenas» 27
Propuesta de acción 27: Adopción de las Directivas sobre protección de los trabajadores sometidas
actualmente a debate en el Consejo 29
Propuesta de acción 28: Nuevas Directivas para la protección de los trabajadores contra las sustancias
cancerígenas 29
Propuesta de acción 29: Mejora de la organización práctica de la prevención del cáncer profesional en las
empresas, incluida la información de empresarios y trabajadores 29
Propuesta de acción 30: Nuevas medidas de protección de los consumidores contra las sustancias
cancerígenas 30
i1) Elaboradas por la Comisión Europea, las propuestas de acciones serán sometidas de 1987 a 1989 al
Parlamento Europeo, para consulta, y al Consejo de Ministros de las Comunidades Europeas, para
aprobación.
(2) Las acciones anunciadas serán emprendidas por la Comisión, en la mayoría de los casos, a partir de 1987,
dentro de los límites de sus poderes de gestión.
N° C 50/4 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
IV. CHEQUEO Y DETECCIÓN PRECOZ
Acción 31: Promoción de medidas de chequeo sistemático y de detección precoz de los cánceres de mama y del
cuello de útero 31
Acción 32: Evaluación y mejora de las medidas de chequeo sistemático y de detección precoz de otros tipos de
cáncer corriente 32
V. «CÓDIGO EUROPEO CONTRA EL CÁNCER»
Acción 33: Adaptación para la población general del «Código europeo contra el cáncer» 33
CAPÍTULO 2. INFORMACIÓN Y EDUCACIÓN PARA LA PREVENCIÓN DEL CÁNCER 33
I. INFORMACIÓN DEL PÚBLICO EN GENERAL
Acción 34: Establecimiento de una guía de organizaciones privadas de lucha contra el cáncer en Europa 34
Acción 35: Balance comparativo de las campañas de información públicas o privadas, sobre la prevención del
cáncer 35
1. Acciones previstas en 1987:
Acción 36: Atraer la atención de los medios de comunicación hacia el programa «Europa contra el
cáncer» 35
Acción 37: Sondeo Eurobarómetro sobre la actitud de los europeos ante el cáncer y su prevención . 35
Acción 38: Contribución a la financiación de retransmisiones de televisión de gran difusión sobre la
prevención del cáncer 36
Acción 39: Difusión del «Código europeo contra el cáncer» en acontecimientos culturales y deportivos
patrocinados por la Comunidad europea 36
Acción 40: Acto público del primer aniversario de aplicación del programa «Europa contra el
cáncer» 36
Acción 41: Preparación de las acciones que se llevarán a cabo en 1989, «Año europeo de información
sobre el cáncer» 37
2. Propuestas de acción para 1988
Propuesta de acción 42: Organización de una «Semana europea contra el Cáncer» destinada a servir
como test en la campaña de 1989 «Año europeo de información sobre el cáncer» 37
Propuesta de acción 43: Ampliación en 1988 de las campañas de información y sensibilización del
público en la lucha contra el cáncer realizadas en 1987 37
3. Propuestas de acción para 1989:
Propuesta de acción 44: Interesar a los educadores y al personal sanitario en la difusión de las
recomendaciones europeas para la prevención del cáncer en el marco del Año europeo de información
sobre el cáncer 38
Propuesta de acción 45: Organización en 1989 de una campaña informativa dirigida a la opinión
pública: «Los doce días de los Doce contra el cáncer» 38
Propuesta de acción 46: Ampliación en 1989 de las campañas realizadas en 1987 y 1988 para informar y
sensibilizar a la opinión pública sobre la lucha contra el cáncer 38
II. EDUCACIÓN SANITARIA
Acción 47: Establecimiento de un balance comparativo de los programas de educación sanitaria en las
escuelas de Europa 39
Propuesta de acción 48: Elaboración de propuestas de mejora de los programas de educación sanitaria en
Europa 39
Propuesta de acción 49: Suministro de material pedagógico relativo a la educación sanitaria 39
Propuesta de acción 50: Contribución a la financiación de programas de televisión de educación sanitaria
sobre la prevención y el tratamiento del cáncer 39
CAPÍTULO 3: FORMACIÓN DEL PERSONAL SANITARIO 39
Acción 51: Diagnóstico comparado de los sistemas de formación en las universidades y estudios destinados al
personal sanitario 42
Propuesta de acción 52: Formulación de propuestas de mejora de la organización de los estudios médicos en
el campo del cáncer 43
Acción 53: Movilidad de los estudiantes de medicina y de los estudiantes de enfermería 43
Propuesta de acción 54: Elaboración conjunta de materiales pedagógicos y tests de los mismos en las
facultades de medicina con ocasión del «Año europeo de la información sobre el cáncer» 44
Acción 55: Intercambio de experiencias en materia de formación continuada 44
Propuesta de acción 56: Realización en común de soportes lógicos para los sistemas expertos 44
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/5
CAPÍTULO 4: INVESTIGACIÓN SOBRE EL CÁNCER 44
Propuesta de acción 57: Concesión de becas europeas que favorezcan la movilidad de los investigadores sobre
el cáncer . . . 46
I. INVESTIGACIONES PARA MEJORAR LA PREVENCIÓN, LOS ESTUDIOS COLECTIVOS DE
CONTROL Y LA DETECCIÓN DE CÁNCERES
A. Mejora de los sistemas de información sobre la frecuencia y la naturaleza de los cánceres 46
Acción 58: Balance comparado de los registros de cáncer existentes y recomendaciones sobre su
contenido mínimo deseable y sus condiciones de acceso 46
B. Investigaciones epidemiológicas para mejorar la prevención 47
Propuesta de acción 59: Puesta en marcha de una coordinación europea de la investigación médica sobre
alimentación y cáncer 47
Propuesta de acción 60: Fortalecimiento de la investigación europea sobre los cánceres por exposición
profesional 47
Acción 61: Continuación de la cofinanciación por la Comunidad europea de investigaciones sobre la
prevención de cánceres por radiaciones ionizantes 48
Acción 62: Continuación de la cofinanciación por la Comunidad europea de investigaciones sobre los
factores cancerígenos del medio ambiente 48
Propuesta de acción 63: Puesta en marcha de una coordinación europea de la investigación médica sobre
el tema «cáncer y reproducción» 48
Propuesta de acción 64: Puesta en marcha de una coordinación europea de la investigación médica sobre
el tabaquismo pasivo 48
C. Investigaciones para mejorar los estudios colectivos de control y el diagnóstico 49
Propuesta de acción 65: Continuación de la coordinación europea de la investigación médica sobre el
análisis automatizado de tejidos 49
Propuesta de acción 66: Continuación de la coordinación europea de la investigación sobre diagnóstico
médico por la imagen 49
II. INVESTIGACIONES SOBRE LA TERAPÉUTICA DEL CÁNCER
Propuesta de acción 67: Fortalecimiento de la coordinación europea de la investigación médica en materia de
control de los tratamientos multicéntricos 50
Acción 68: Cofinanciación de una red europea de bases de datos sobre los cultivos de células que producen
anticuerpos monoclonales 51
Acción 69: Cofinanciación por la Comunidad europea de investigaciones sobre la ingenieria genética y la
ingeniería de las proteínas para la producción de medicamentos anticáncer 52
Propuesta de acción 70: Cofinanciación por la Comunidad europea de investigaciones sobre el «efecto diana»
de medicamentos anticancerosos 52
Acción 71: Cofinanciación por la Comunidad europea de investigaciones sobre la farmacología de las
substancias antitumorales 52
Propuesta de acción 72: Armonización de la normativa de prueba de los medicamentos anticancerosos . 53
III. INVESTIGACIONES FUNDAMENTALES SOBRE EL CÁNCER
Propuesta de acción 73: Cofinanciación por la Comunidad europea de investigaciones sobre el genoma y los
oncogenes humanos 54
Propuesta de acción 74: Cofinanciación por la Comunidad europea de investigaciones sobre sondas de ácidos
nucleicos 54
CONCLUSIÓN
Acción 75: Evaluación regular de este plan de acción 1987—1989 por el Comité de oncólogos europeos
y elaboración de un balance de conjunto en 1989 55
Propuesta de Decisión del Consejo 56
N° C 50/6 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
INTRODUCCIÓN GENERAL
Sin duda tan antiguo como la historia del hombre —la mandíbula de Kanam que tiene
aproximadamente quinientos mil años ya lleva su marca— (J), multiforme en sus manifestaciones
—actualmente existen varios cientos de tipos diferentes—, muy expandido ennuestras sociedades
desarrolladas —un europeo sobre cuatro ha estado, estará o está enfrentado c o n e t - , el cáncer sigue
siendo una enfermedad misteriosa caracterizada por la desorganización de ciertas células y su
proliferación anárquica, por razones que todavía se desconocen. Además, si se mantiene la progresión
observada de estos últimos años, un europeo sobre tres en el año 2000 estará afectado por un cáncer en
un momento u otro de su existencia.
Aunque preocupante, esta situación puede sin embargo ser desdramatizada. Es evidente que una
buena parte de esta agravación se debe al alargamiento de la duración media de vida, puesto que la
frecuencia de los cánceres aumenta rápidamente con la edad. Además, los cánceres humanos sólo
representan la segunda causa de mortalidad por detrás de las enfermedades cardiovasculares.
No obstante, tomando el relevo de las enfermedades infecciosas de los siglos anteriores, los cánceres
son actualmente las enfermedades más temidas sin duda porque su curación se hace casi siempre al
precio de una mutilación o efectos secundarios indeseables, y sin duda también porque ciertos tipos de
cánceres provocaban, hasta la invención reciente de medicamentos antidolorosos eficaces, sufrimien-
tos prolongados e insoportables.
Se sabe, sin embargo, que los cánceres ya no son una fatalidad. Está demostrado que esta enfermedad
debería ver su frecuencia reducida por la prevención, y su tratamiento mejorado por la investigación.
Así, el estado actual de nuestros medios permite una supervivencia muy prolongada o una curación de
aproximadamente el 50% de los enfermos mientras que en 1950 apenas lo lograba una cuarta
parte (2). Sobre todo, además, los cánceres pueden ser perfectamente evitados como lo demuestra la
disminución notable registrada en algunos países por tres tipos comunes de cánceres. Así la reducción
espectacular del número de cánceres de estómago en los países desarrollados está indudablemente
unida a una alimentación más sana, desprovista de contaminaciones microbianas gracias a los
refrigeradores y sin duda también gracias a los aditivos alimentarios antioxidantes. Por otra parte, el
aumento de la frecuencia de los cánceres del cuello del útero, enfermedad que se piensa cada vez más
que podría ir pareja a una enfermedad transmisible sexualmente, está sin duda unida a una vigilancia
ginecológica más regular y a una mejor higiene entre los representantes de los dos sexos. Por último, en
países como los Estados Unidos o el Reino Unido se registra actualmente una baja de la frecuencia de
los cánceres de pulmón pues han comenzado más pronto que otros su lucha contra el taba-
quismo.
Mediante una mejor prevención y una terapéutica más eficaz, con la ayuda de la investigación, los
europeos pueden en un futuro esperar reducir todavía y de forma importante la mortalidad provocada
por el cáncer así como el número de personas afectadas. Este es un combate que debe ser llevado por
todos y a todos los niveles. Por su parte, la Europa agrícola e industrial puede armonizar sus
reglamentaciones y sus técnicas para que el medio ambiente cotidiano del europeo mejore y se eliminen
los factores de riesgo de cáncer. En cuanto a la Europa de la investigación y de la tecnología se puede
aumentar la eficacia de los esfuerzos privados y públicos gracias a una mejor coordinación de los
recursos humanos y financieros.
(a) «Origine et évolution de l'homme», Muséum national d'histoire naturelle, Paris, 1984.
(2) M. Tubiana, «Le cáncer», Presses Universitaires de France, Paris, 1985.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 5 0 / 7
Evolución del número de nuevos casos de cánceres en Dinamarca 1943-1980
(a edad constante , y por 100 000 habitantes)
H O M B R E S
100.0.
10.0.
1.0.
0.1
Estómago
Pulmones
Próstata
• -Colon
Recto
•• - Í - :
Páncreas
-—' Testículos
—" ..-Malanoma
^ - - ^ ^ . . L a n n g e
__ Labios
" " . . .".*s-: Leucemia
Esófago
Faringe
1 1 1 1 1 1 1
1945 1950 1955 1960 1965 1970 1975 1980
MUJERES
100.0 _
10.0 _ -
1.0 _
0.1
Pecho
.._ Cuello del útero
estomago r - ^ Colon
^ Cuello del útero
.../.•-»• ** Ovarios
« i " - ---— ~"***i-i ,--'* Recto
Pulmones _ . . . - " ^ ^ K ^ T '
Venga
Leucemia
' "—• - Esófago
- - Faringe
.—•• Labios
1 , 1 1 1 , 1
1945 1950 1955 1960 1965 1970 1975 1980
Ortgen: Ole Moeller Jensen y ot ros . «Cáncer Regis t ra ron ín Denmark» , Nat ional Institute M o n o g r a p h n ° 6 5 ,
p . 2 4 5 - 2 5 1 .
Nota: Creado en 1942 , el registro danés del cáncer es uno de los más antiguos de ese t ipo en Europa . Éste permite
seguir la evolución a largo plazo del número de cánceres.
N° C 5 0 / 8 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
CAPÍTULO 1
PREVENCIÓN DEL CÁNCER
(incluida la detección precoz)
Hace ya mucho tiempo varios observadores habían notado que la frecuencia de determinados tipos de
cáncer corría pareja a los modos de vida y a las condiciones de trabajo de los sujetos afectados. Un
pionero y adelantado en este campo puede ser considerado, sin duda alguna, el médico inglés Percival
Pott, que observó en 1775 y avisó a la profesión médica de la influencia probable del hollín en los
cánceres de escroto que afectaban frecuentemente a los deshollinadores de las grandes chimeneas
industriales. Esta observación fue confirmada dos siglos más tarde, en 1915, con las experiencias de
los médicos japoneses Yamigiwa y Ichikawa que provocaron tumores cancerosos en las orejas de
conejos regularmente untados de alquitrán.
Uno de los grandes progresos de la medicina en el siglo XX ha sido confirmar la influencia de los
modos de vida, de las condiciones de trabajo y del medio ambiente en la frecuencia de los cánceres. En
este campo la aportación de las investigaciones epidemiológicas ha sido determinante. De esta forma,
los estudios realizados en sectas religiosas americanas en las que el tabaco y el alcohol están prohibidos
(Mormones, Adventistas del Séptimo Día) muestran que la frecuencia del conjunto de los cánceres es
un 50% menos elevada que entre los americanos de la misma edad, del mismo sexo y de la misma
profesión que no respetan estas prescripciones. Los estudios realizados en poblaciones migrantes han
permitido igualmente deducciones importantes. Por ejemplo, la frecuencia de cáncer de estómago,
muy frecuente en Japón, disminuye en los quince años que siguen a la emigración de los j aponeses a los
Estados Unidos. Pero al mismo tiempo, estos nuevos japoneses se convierten en vulnerables a los
cánceres de colon y de recto, al igual que es el caso de los americanos. Estas diferencias geográficas en
la frecuencia de los cánceres y esta vulnerabilidad diferenciada según los modos de vida han incitado a
pensar que la mayor parte de los cánceres humanos son debidos a factores externos.
Numerosos estudios se han esforzado en cuantificar la importancia respectiva de los diversos factores
de riesgo. En conjunto, las cifras de sus autores son bastante similares. Por ejemplo, en su informe de
1981 sobre «Causas del cáncer» en los Estados Unidos, los epidemiólogos británicos Richard Dolí y
Richard Peto (*), autoridades en esta materia en el mundo entero, concluyen que más de las tres
cuartas partes de los fallecimientos por cánceres vanunidos a factores externos (ver cuadro 1). En
algunos de estos casos, como el humo del tabaco, las conclusiones son evidentes y totalmente
desprovistas de ambigüedad. Para otros factores, como la alimentación, subsisten todavía ciertas
incertidumbres y es necesario llevar a cabo investigaciones complementarias. Estas diferencias,
referidas a los Estados Unidos, sólo tienen, evidentemente, un valor indicativo para los países
europeos, pero constituyen una primera aproximación, excepto en lo que se refiere a la influencia del
alcohol, que es más importante en algunos países como Francia, donde se calcula que provoca más del
10% de todos los cánceres.
De lo dicho anteriormente se desprende de forma indudable que los cánceres pueden ser evitados a
poco que nuestras sociedades y los individuos que las componen adapten su comportamiento y su
legislación al objeto de sacar el mejor partido posible a los conocimientos actuales en materia de
prevención.
Los oncólogos europeos opinan que los países europeos, uniendo sus esfuerzos, podrían reducir de
esta forma de aquí al año 2000 la frecuencia de los cánceres en un 1 5 % .
(') R. Dolí y R. Peto, «The Causes of Cáncer», Oxford University Press, Oxford, Nueva York, 1981.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/9
Cuadro 1
Proporción de fallecimientos por cánceres atribuidos a los diferentes factores. Ejemplo de los Estados Unidos
Factores o categorías de factores
Tabaco
Alcohol
Alimentación
Aditivos alimentarios
Prácticas sexuales y reproductoras
Profesión
Contaminación
Productos industriales
Medicina y procedimientos médicos
Factores geofísicos
Infección
Porcentaje de todos los
fallecimientos debidos al cáncer
Estimación
media
30
3
35
1
7
4
2
1
1
3
10?
Variaciones de las
estimaciones
25 a 40
2 a 4
10 a 70
—5a 2
1 a 13
2 a 8
1 a 5
1 a 2
0,5 a 3
2 a 4
1 a ?
Fuentes: R. Dolí y R. Peto.
I. LUCHA CONTRA EL TABAQUISMO
1. Tabaco y cáncer
Fue necesario esperar hasta 1950 y a los trabajos de los médicos ingleses R. Dolí y A. B. Hill (*) para
que se pudiera establecer un lazo de unión entre tabaquismo y cáncer pulmonar. Desde entonces, más
de cuarenta sustancias cancerígenas han sido detectadas en el humo del tabaco y los múltiples estudios
efectuados sobre los enfermos afectados de un cáncer de pulmón han demostrado que al menos el
90 % de estos últimos estaban unidos al tabaco. Los resultados de estos estudios epidemiológicos han
sido confirmados y consolidados por análisis de larga duración realizados a través del mundo
mediante el seguimiento regular, durante varios años, del estado de salud de varios cientos de miles de
personas que en un principio gozaban todas de buena salud. Es así como se ha podido descubrir que la
frecuencia de los cánceres de bronquios era proporcional al número de cigarrillos fumados por día:
veinte veces más elevada entre los sujetos que fuman cotidianamente veinte cigarillos que entre los que
sólo fuman uno (2). Además, la frecuencia de los cánceres aumenta igualmente en todos los tejidos que
entran en contacto con el humo del tabaco: labios, boca, lengua, laringe, faringe, esófago, pulmones,
también el páncreas, ríñones y vejiga, puesto que los residuos del humo pasan a la sangre y son
eliminados por vía urinaria.
Por el contrario, cuando un fumador deja de fumar, su riesgo de sobremortalidad disminuye
progresivamente en el espacio de diez a quince años, período al final del cual su esperanza de vida
vuelve a ser igual a la de un no fumador (3). Por otra parte, las curvas de evolución del número de
cánceres de pulmón y del consumo de tabaco son paralelas pero con un desfase de veinte a treinta anos,
que corresponde, en efecto, al período de «incubación» de los cánceres de pulmón.
Durante los últimos años se ha prestado mucha atención a los efectos en la salud de la inhalación
involuntaria del humo de tabaco o «tabaquismo pasivo». Actualmente, existe una sólida tendencia
que considera que el hecho de fumar no daña únicamente la salud del fumador sino también la de
aquellas personas que se mueven, a pesar suyo, en una atmósfera cargada de humo de tabaco. Hace un
año, el Journal of the American Medical Association (número de mayo de 1985) publicó una reseña
i1} Dolí R. - Hill A. B., Smoking and carcinoma of the Lung, British Medical Journal, 2, 739—748, 1950.
(2) Centro" Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, Evaluation des risques cancérigenes des agents
chimiques chez l'homme: le cas du tabac, Monografía 38, Lyon, 1986.
(3) R. Roemer, «L'action législative contre l'épidémie mondiale de tabaquisme», Organización Mundial de la
Salud, Ginebra, 1983.
N° C 50/10 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
Relación entre la frecuencia del cáncer de pulmón y el número de cigarrillos fumados al día en diferentes estudios
prospectivos.
X35
X30
X25
X20
Aumento de muertes
por cáncer de pulmón
X 15
X 10
X 5
1
0 10 20 30 40
Número de cigarrillos fumados al día
Fuentes: M. Tubiana, «Le cáncer», Presse Universitaire de France, Paris, 1985.
de catorce estudios epidemiológicos efectuados sobre este tema en los Estados Unidos, Japón,
República Federal de Alemania, Grecia y en otros países. Trece de ellos concluyen que el riesgo de
cáncer de pulmón aumenta de forma neta entre los no fumadores expuestos al humo del cigarrillo en
casa o en el trabajo. En su comunicación oral en el Congreso Internacional de Cánceres, en Budapest,
en 1986, Sir Richard Dolí estimó que la mitad aproximadamente de todos los cánceres de pulmón
entre los no fumadores era debido al tabaquismo pasivo.
Ya nadie discute que el tabaco es con mucho el agente cancerígeno más expandido en nuestro medio
ambiente. Por consiguiente y según la opinión unánime de los oncólogos a través del mundo, ninguna
acción sería más eficaz para hacer descender la mortalidad debida al cáncer en Europa que reducir el
consumo de tabaco. Por otra parte, esta acción contribuiría en gran medida a disminuir la frecuencia
de las enfermedades cardiovasculares.
2. Acciones previstas de 1987 a 1989
La lucha contra el tabaquismo será una tarea de larga duración, sin duda del orden de una generación,
pues sería ilusiorio imaginar que es posible convencer rápidamente a todos los fumadores de que
abandonen su costumbre. Pero en este combate la Comunidad Europea no está desprovista de
triunfos. Con una utilización juiciosa de las competencias específicas de que dispone en materia de
Mercado Común, de política agrícola común, o de protección del consumidor, reforzará las acciones
nacionales, públicas o privadas, de lucha contra el tabaquismo. Para mayor claridad, las acciones
comunitarias previstas entre 1987 y 1989 han sido reunidas según los grandes campos de competencia
de la Comunidad Europea. El orden elegido no refleja la importancia relativa de cada una de las
acciones.
Reino
O Unido
/
/
/
/ Fumadores varones
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/11
A. Mercado interior y tabaco
Antes de finales de 1992, los Estados miembros de la Comunidad Europea se han comprometido a
realizar un auténtico mercado común. Para hacerlo estarán obligados a armonizar su fiscalidad al
objeto de poder suprimir los controles en sus fronteras internas que son todavía necesarios hoy, dada
la gran diversidad de las fiscalidades en Europa. A este respecto la carga fiscal sobre los tabacos
representa un caso digno de estudio como lo muestra el cuadro 2, puesto que sobre un paquete
ordinario de veinte cigarrillos varía de 0,26 ECUS en Grecia a 2,76 ECUS en Dinamarca.
El elevado nivel de la fiscalidad en este último país, que constituye un record europeo e incluso
mundial, se deriva fundamentalmente de las características intrínsecas del sistema fiscal danés. En este
país, la financiación de la sanidad y de la seguridad social no se hace por medio de exacciones sobre los
salarios mediante cotizaciones sociales, sino esencialmente mediante la fiscalidad directa o
indirecta.
Cuadro 2
Precios al por menor y carga fiscal de los paquetes de 20 cigarrillos más corrientes en cada país en abril de
1986
(en ECUS)
Precio al por menor
Carga fiscal
Precio al por menor
Carga fiscal
Dinamarca
3,16
2,76
Italia
1,02
0,73
Irlanda
2,54
1,88
Luxemburgo
0,97
0,65
S n l
2,35
1,76
Francia
0,68
0,51
Alemania
1,77
1,30
Portugal
0,73
0,50
Países
1,36
0,97
España
0,73
0,38
Bélgica
1,24
0,87
Greca
0,43
0,26
Teniendo en cuenta las exigencias de la sanidad pública, convendrá naturalmente garantizar que la
armonización de los impuestos sobre el tabaco no se traduzca mediante bajas del precio en aquellos
países que tienen la fiscalidad más elevada. A este respecto, se debería llegar a una igualación hacia
arriba de las fiscalidades. Aceptando este principio, convendría sin embargo tener en cuenta la
disparidad profunda de las situaciones de partida — una diferencia de 1 a 10 entre las fiscalidades
griega y danesa — y por lo tanto proceder de forma muy progresiva de aquí a 1992 para permitir a
todas las partes implicadas que se adapten fijando un margen de armonización lo suficientemente
amplio, sin excluir la posibilidad de cláusulas provisionales de excepción.
Propuesta de acción 1: Alineación hacia arriba de la fiscalidad sobre los tabacos manufacturados en la
Comunidad Europea
Antes del 1 de abril de 1987 la Comisión transmitirá al Consejo, para su adopción antes de finales de
1987, propuestas de directivas comunitarias referentes a las bandas comunes que deberán ser
observadas para los principales impuestos sobre consumos específicos y para el impuesto sobre el
valor añadido, incluidos los impuestos que deberán aplicarse a los tabacos manufacturados.
Estas propuestas tratarán de que esta adaptación de la fiscalidad sobre los tabacos manufacturados
pueda llevar a una reducción general del consumo del tabaco y, consecuentemente, a una mejora del
bienestar y de la salud de los europeos. A este respecto, la Comisión invita a los Estados miembros a
iniciar las adaptaciones requeridas de su fiscalidad desde principios de 1987.
En la mayoría de los países europeos, estas medidas fiscales se traducirán por un aumento a veces
sustancial de los impuestos percibidos. La experiencia ha demostrado que la demanda de cigarrillos
disminuye de una forma débil cuando el precio aumenta. En efecto, numerosos estudios llevados a
cabo en el Reino Unido han demostrado que un porcentaje dado de aumento de precio (10 %, por
ejemplo) se traducía en una disminución 2 veces menor del consumo de tabaco (5 % en este
caso).
N° C 50/12 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
Propuesta de acción 2: Financiación de acciones nacionales de prevención mediante la elevación de la
fiscalidad sobre los tabacos manufacturados
En 1987, la Comisión someterá al Consejo propuestas encaminadas a mejorar la situación actual en
materia de chequeos y detección precoz de ciertos cánceres (véase Capítulo IV). Al parecer, en la
mayoría de los países, la financiación de tales programas debería verse facilitada por el aumento de los
impuestos que resultará de la alineación hacia arriba de la fiscalidad sobre los tabacos no
manufacturados.
Por otra parte, esta alineación hacia arriba de la fiscalidad se traducirá en un aumento del precio al por
menor de los tabacos manufacturados. Este alza no deberá, en principio, tenerse en cuenta en las
negociaciones salariales. Para que los efectos de estas adaptaciones fiscales resulten más transparentes
para el público y las partes sociales, sería conveniente publicar índices de precios, sin incluir los
tabacos manufacturados. Dichos índices podrían servir de referencia en las negociaciones salariales de
los Estados miembros.
Acción 3: Publicación de índices de precios, excluido el tabaco, por la Oficina Estadística de las
Comunidades Europeas
Desde 1987, la Oficina Estadística de las Comunidades Europeas publicará regularmente para cada
uno de los 12 países un índice de precios que excluya los tabacos manufacturados.
Naturalmente, estos aumentos de precios de los tabacos manufacturados sólo son uno de los
numerosos elementos que conviene movilizar en la lucha contra la sustancia que representa el factor de
riesgo cancerígeno más importante de nuestro entorno cotidiano.
Propuesta de acción 4: Armonización del etiquetado de los cigarrillos en la Comunidad Europea
Antes de finales de 1988, la Comisión Europea someterá igualmente al Consejo propuestas referentes
al etiquetado de cigarrillos y de otros productos derivados del tabaco, al objeto de que figuren
claramente sobre cada uno de los paquetes una advertencia médica e informaciones precisas sobre la
composición del contenido.
Sobre este punto es ya sabido que los riesgos de cáncer de pulmón entre los fumadores son menos
importantes cuando el contenido de alquitrán en el tabaco fumado es menor. Para llevar a los
fumadores a orientarse hacia marcas pobres en alquitrán, se ha propuesto en ocasiones la creación de
un impuesto proporcional al contenido de alquitrán. Tal camino de acción parece mucho más
difícilmente practicable que una prohibición pura y simple de algunas categorías de tabacos
manufacturados.
Propuesta de acción 5: Prohibición de los cigarrillos con fuerte contenido en alquitrán
Antes de finales de 1987, la Comisión Europea someterá al Consejo una propuesta de directiva que
tienda a prohibir en todos los Estados miembros los cigarrillos cuyo contenido en alquitrán sea
superior a un cierto nivel.
Al objeto de permitir que la industria — y los fumadores — se adapten a tal medida, estos valores
deberán estar bien elegidos. A título de ilustración, los índices máximos podrían estar limitados a 15
mg por cigarrillos en 1989 y a 12 mg en 1992. Por supuesto que los Estados miembros de la
Comunidad Europea, o los productores de tabacos manufacturados, podrán ir más lejos o más rápido
en esta acción, si lo desean. Además, para que esta acción y la precedente alcancen la repercusión
esperada, convendría también armonizar los métodos de medida de estas sustancias.
Propuesta de acción 6: Armonización de las normas de medidas de los componentes del tabaco
En 1987, la Comisión Europea procederá a realizar ensayos comparativos sobre las diferentes normas
utilizadas para determinar la composición del humo de los cigarrillos en la perspectiva de proponer en
1988 al Consejo el establecimiento de una norma común.
Por otra parte, las incitaciones artificiales a fumar que todavía subsisten por doquier, siguiendo
tradiciones antiguas, deberán ser rápidamente suprimidas, se trate de distribuciones gratuitas o a bajo
precio de tabaco a jóvenes que realicen el servicio militar, o de venta de tabaco libre de impuestos en los
puertos y aeropuertos. Si el primer tipo de prohibición es competencia únicamente de los Estados
miembros, el segundo entra directamente en el campo de las competencias de la Comunidad Europea.
Tal prohibición existe por otra parte ya en el Benelux.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/13
Propuesta de acción 7: Prohibición de vender tabaco exento de impuestos en la Comunidad
Europea
Antes de finales de 1988, la Comisión Europea transmitirá al Consejo una propuesta de directiva que
trata de prohibir las ventas de tabaco libres de impuestos dentro de la Comunidad Europea.
Por último, hay que observar que nuevos productos, tales como tabacos de mascar, han sido
recientemente puestos en el mercado, particularmente en los Estados Unidos. Por su presentación y su
publicidad, algunos de estos productos son con frecuencia los más atrayentes para los adolescentes y
los niños y algunos de ellos contienen un índice elevado de nicotina. Su uso tiene, por consiguiente,
todas las posibilidades de crear una dependencia de la nicotina y por corolario del tabaco. Algunos
países ya han adoptado medidas de protección respecto a estos nuevos productos. Como el Reino
Unido, que en julio de 1986 aprobó el «Protection of Children (tobáceo) Act», por el que se prohibe la
venta de tabacos manufacturados a los menores de 16 años, cualquiera que sea la persona a la que este
producto esté destinado. En Irlanda, por su parte, están terminantemente prohibidos ciertos tabacos
de mascar de origen americano, como el «Skoal Bandit».
Propuesta de acción 8: Protección de los niños contra las ventas de tabaco
En 1987-1988, la Comisión Europea transmitirá al Consejo y al Parlamento Europeo propuestas que
traten de prohibir la venta de tabaco y de los productos derivados a los niños.
B. Agricultura y tabaco
En la Comunidad Europea, el sector del tabaco puede ser caracterizado por los datos económicos
siguientes: actualmente, existen poco más de 230 000 productores de tabaco, implantados
particularmente en las regiones más desfavorecidas en las que el paro es muy elevado. Además,
1 800 000 personas aproximadamente están empleadas -lo más frecuentemente a jornada completa-
en los sectores de transformación y de comercialización. Por otra parte, la Comunidad Europea
importa más de la mitad de sus necesidades, lo que se traduce en un déficit comercial de cerca de dos
mil millones de ECUS en 1985.
Por consiguiente, cualquier política encaminada a reducir a corto plazo la producción europea de
tabaco crearía inevitablemente problemas de empleo en regiones ya de por sí afectadas, y al mismo
tiempo agravaría un déficit comercial que ya reviste cierta importancia. Sin embargo, es evidente que
la política llevada en este sector deberá en el porvenir tomar más en cuenta los aspectos de la
salud.
Propuesta de acción 9: Reducción de la producción de tabaco, reorientación hacia variedades menos
nocivas y estudio de las posibilidades de reconversión
A partir de 1987, la Comisión Europea velará por que se acentúe la reducción y la reorientación de la
producción hacia las variedades de tabaco menos nocivas para la salud. Paralelamente, las
posibilidades de reconversión hacia otras actividades serán estudiadas, en particular hacia la
producción de frutas y verduras, que tienen un papel beneficioso en la prevención del cáncer.
Con este objetivo, la Comisión actuará sobre los precios garantizados a los productores de tabaco y
sobre las primas pagadas a los compradores de tabaco comunitario. Estos compradores -que pueden
ser empresas locales, monopolios nacionales, o firmas multinacionales-recibieron en 1986 unos 800
millones de ECUS por abastecerse en la Comunidad Europea.
Este total puede parecer enorme si se compara con el presupuesto anual que la Comunidad Europea
dedica a la investigación médica (unos 10 millones de ECUS al año). Pero no tiene sentido hacer esta
comparación. Por una parte, en la situación actual de la integración europea, la investigación médica
sigue siendo esencialmente una prerrogativa nacional, y el presupuesto comunitario sólo representa el
1 % de total de los gastos nacionales en dicho sector.
Por otra parte, hoy en día la política agrícola común es una de las pocas políticas integradas a escala
europea, de manera que los gastos correspondientes ya no corren a cargo de los Estados miembros,
sino de la Comunidad Europea. Sin embargo, no cabe duda de que, si la política agrícola común no
existiera, el sector del tabaco recibiría primas nacionales de la misma cuantía por uno u otro concepto,
como sucede por ejemplo en los Estados Unidos.
La situación, aunque paradójica, se da realmente, en Europea o en América. Pero no bastan unos
pocas años para librarse de cinco siglos de tabaco.
(a) «La Industria del tabaco en la Comunidad Europea», informe del PEÍDA, Edimburgo, 1985.
N° C 50/14 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
Paralelamente a esta acción de reducción de la producción de tabaco, conviene también esforzarse por
reducir el consumo de tabaco manufacturado en la Comunidad Europea, para evitar que se ahonde un
déficit comercial ya de por sí importante. A este argumento económico se añade, por supuesto, la
necesidad de luchar contra la sustancia cancerígena más extendida en nuestro entorno, y que origina
casi la tercera parte de las muertes por cáncer.
Propuesta de acción 10: Campaña de información y de sensibilización ante la lucha contra el
tabaquismo
En el período 1987-1989, esta acción se dirigirá, en la Comunidad Europea, al gran público, a los
profesores y al personal de la sanidad. Esta campaña de sensibilización llegará a su punto culminante
en 1989, en el marco del «Año europeo de la prevención del cáncer» (ver Capítulo 2). La repercusión
de tal acción en el presupuesto comunitario será menor que el ahorro conseguido gracias a la reducción
de las primas pagadas a los compradores de tabaco comunitario. Por ejemplo, una reducción del 1 %
de estas primas representa la suma de 8 millones de ECUS. Se tratará, de alguna manera, de una
contribución indirecta del sector del tabaco a la lucha contra el cáncer.
C. Protección de los consumidores y de los trabajadores
Teniendo en cuenta los peligros que representa el tabaquismo pasivo y la necesidad de reducir al
máximo la publicidad directa e indirecta sobre el tabaco, los poderes públicos nacionales y las
instituciones comunitarias deberán promover medidas apropiadas.
Propuesta de acción 11: Estudio de las disposiciones nacionales y elaboración de propuestas de
reglamentación comunitaria del tabaquismo en los lugares públicos
Antes de finales de 1988, la Comisión transmitirá al Consejo una propuesta dirigida a reglamentar el
tabaquismo en los lugares públicos y los lugares de trabajo.
Estas propuestas se basarán en un estudio previo de las medidas nacionales que regulan el tabaquismo
en los transportes públicos, los edificios abiertos al público y los lugares de trabajo. Las experiencias
de países que no pertenecen a la Comunidad Europea también serán tenidas en cuenta.
Propuesta de acción 12: Estudio de las disposiciones nacionales y elaboración de propuestas de
reglamentación comunitaria sobre la limitación de la publicidad a favor del tabaco
Antes de finales de 1989, la Comisión transmitirá al Consejo propuestas tendentes a prohibir al
máximo la publicidad directa y a frenar lo mejor que se pueda la publicidad indirecta a favor del
tabaco, en particular por parte de firmas patrocinadoras de actividades deportivas.
Será particularmente recomendado que en cualquier caso los gastos de publicidad en favor del tabaco
no sean deducibles del impuesto sobre las sociedades y que el aumento de los ingresos fiscales que
resulte de ello se destine a financiar campañas de información sobre los peligros del tabaco.
D. Intercambio de experiencias
Todos los países ya están llevando a cabo -desde hace más o menos tiempo, con más o menos
entusiasmo y con más o menos éxito-campañas de información y acciones destinadas a desanconsejar
el consumo de tabaco.
Acción 13: Evaluación comparada de las campañas de ayuda a la desintoxicación de los
fumadores
La Comisión Europea establecerá en 1987 una evaluación de las iniciativas existentes en materia de
ayudas a los fumadores para que puedan librarse de su hábito, y animará la difusión de iniciativas que
hayan tenido éxito a lo largo del período 1987—1989.
Acción 14: Intercambio de información sobre la lucha contra el tabaquismo
La Comisión Europea favorecerá también los intercambios de información y de experiencias sobre las
estrategias de lucha contra el tabaquismo realizadas tanto en el interior como en el exterior de la
Comunidad.
Si llevara a cabo las catorce propuestas de acción, la Comunidad Europea aportaría una contribución
de gran importancia a la lucha contra el tabaquismo que sigue asolando nuestras sociedades. Desde
1988 se efectuará regularmente una evaluación del impacto de estas acciones, en particular a través de
las encuestas «Eurobarómetro» (véase Capítulo 2). Además, sería conveniente también completar esta
serie de medidas comunitarias con otras propuestas en el campo de la información y de la educación
sanitaria de los jóvenes y adultos. Estos puntos también serán abordados en el capítulo 2.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/15
II. MEJORA DE LA ALIMENTACIÓN
1. Alimentación y cáncer
Existen numerosos factores que hacen pensar seriamente que las costumbres alimentarias, incluido el
consumo de bebidas alcohólicas, representan un importante papel en la formación y también en la
prevención de diversos cánceres frecuentes en el hombre y la mujer, tales como los de las vías digestivas
—de la cavidad bucal al recto— y los de mama. En el estudio ya citado, Dolí y Peto consideran que en
los Estados Unidos los factores nutritivos podrían estar implicados en más de una tercera parte de los
fallecimientos por cánceres humanos. Pero los mismos autores estiman que esta evaluación es muy
imprecisa puesto que su margen de incertitud se extiende del 10 al 70% (*), lo que contrasta con la
precisión de su estimación sobre el papel del tabaco que presenta una banda más estrecha, del 25
al 4 5 % .
Es cierto que la excepcional unanimidad de los oncólogos respecto a las relaciones entre el tabaco y los
cánceres finaliza cuando se plantea el tema de las relaciones entre alimentación y cáncer. En este
ámbito se impone la prudencia, pues el papel preciso de numerosos factores de la nutrición queda
todavía por determinar. Sin embargo, un reducido número de observaciones importantes puede ser ya
establecido a partir de las investigaciones de que se dispone. Las conclusiones que se desprenden desde
el punto de vista de la prevención del cáncer son felizmente compatibles con las que se orientan a
reducir las enfermedades cardiovasculares. Así se verá facilitada la labor de los responsables de la
sanidad pública.
1) En varios países europeos, las bebidas alcohólicas representan por sí solas el segundo factor de
riesgo de cáncer después del tabaco. En un país como Francia, que es uno de los primeros países
del mundo en consumo de alcohol por cabeza, un cáncer de cada 10 estaría unido al exceso de
bebidas alcohólicas. Aunque el etanol no es en sí cancerígeno, se ha observado que otros
componentes de las bebidas alcohólicas a veces lo son. Además la irritación crónica que el alcohol
provoca en la lengua, la garganta o el esófago, produce un claro aumento de la frecuencia de los
cánceres en estas regiones, particularmente cuando las bebidas alcohólicas van unidas al consumo
de tabaco. Así, en Francia, la frecuencia de cáncer de esófago en las personas que fuman menos de
diez cigarrillos al día y beben menos de 40 g de etanol al día es veinte veces inferior a la de los no
fumadores que beben un litro de vino al día (80 g de etanol) y cuarenta veces inferior a la de los
fumadores que consumen un paquete de veinte cigarillos y beben un litro de vino al día (2).
2) Aparte del exceso de alcohol, cuya influencia nefasta en la formación de ciertos cánceres está
sobradamente demostrada [ver cuadro 3)], un consumo suficiente de frutas y legumbres frescas
representa el segundo factor alimentario cuyo papel benéfico está probado por numerosas
evidencias empíricas; pero, en este caso, en el sentido de una mayor protección respecto de ciertos
cánceres. Por ejemplo, E. Wynder y M. T. Goodman (3) han mostrado de forma convincente que
una alimentación rica en frutas y legumbres frescas —que suponen la fuente esencial de vitaminas
A y C— asegura una buena protección contra el cáncer de pulmón, aunque estudios recientes
sugieren que dicha protección no es eficaz en los fumadores de 2 paquetes o más de cigarillos por
día. Existen también datos según los cuales dicha alimentación rica en legumbres y frutas frescas
ejerce una cierta protección contra los riesgos de cáncer de esófago, estómago, páncreas y colon
(ver cuadro 3).
3) El exceso de peso puede ser también considerado como un factor de riesgo importante; sobre todo
en la mujer, como lo demuestra un estudio americano hecho sobre una muestra de 750 000
personas durante 13 años (4). Para determinados cánceres, como los de la vesícula biliar y los del
útero (endómetro), los índices de fallecimiento eran más de cuatro veces superiores a la media, en
las personas cuyo peso era un 40 % superior al normal. F. de Waard (5) considera que en lo que se
refiere a las relaciones posibles entre el exceso de peso y los cánceres de mama después de la
menopausia, existe una correlación estadística que se encuentra confirmada en 22 de los 27
estudios recogidos.
4) En el estadio actual de nuestros conocimientos, el papel específico de cada uno de los diferentes
tipos de grasas no está todavía muy claro. Varias investigaciones epidemiológicas sugieren sin
i1) Este intervalo sólo se refiere a los productos alimentarios en sentido estricto, es decir sin el alcohol y sin los
aditivos alimentarios (ver cuadro 1).
(2) A. Tuyns, Centre International de recherche sur le cáncer, Alcool et cáncer, Lyon 1978.
(3) E. Wynder y M. T. Goodman, »Smoking and Lung Cáncer; Some unresolved issues», Epidemiological Review
5 , p . 1 7 7 - 2 0 7 , 1983.
(4) Lew, EA, Garfinkel, L: «Variations in Mortality by Weight Among 750 000 Men and Women» Journal of
Chronical Disease 32, 5 6 3 - 5 7 6 , 1979.
(5) F. de Waard, Dietary Fat &c Mammary Cáncer, in Nutrition and Cáncer, Vol. 8, n° 1, 1986.
N° C 50/16 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
embargo que, al igual que ocurre con los animales, una alimentación demasiado rica en grasas
representa un riesgo agudo de cánceres de colon y de mama. Esta observación es tanto más
importante cuanto que estas dolencias originan gran parte de los fallecimientos por cáncer en
Europa y en los Estados Unidos {l). Además, el consumo excesivo de grasas podría intervenir
también en la formación del cáncer de páncreas, aunque esta hipótesis aún está por
confirmar.
5) La importancia de las fibras alimentarias en el funcionamiento del intestino era ya conocida desde
hace mucho tiempo. Pero ha sido necesario esperar a 1971 para que Burkitt (2) estableciera el nexo
probable entre una alimentación pobre en fibras alimentarias y la frecuencia de cánceres de colon.
Objeto de varías controversias, esta hipótesis está hoy en día a punto de ser aceptada, desde que
fue confirmada por estudios más recientes, utilizando técnicas modernas para medir el contenido
en fibra de los productos alimentarios (3).
6) Por otra parte, otros elementos consumidos en pequeñas cantidades, a veces de forma
involuntaria, pueden también influir en la aparición de determinados cánceres. Así, determinadas
micotoxinas producidas por hongos como los alfa-toxinas, que aunque hoy día están muy
vigiladas, se ha demostrado que son cancerígenas en el animal.
Además, según los trabajos del Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (CIRC) (4),
no se puede negar el posible papel de los nitritos y quizás también, en ciertas condiciones, de los
nitratos. Presentes bajo forma de residuos en el agua potable y las legumbres, utilizados como
conservadores en ciertas carnes y embutidos, dichos componentes nitrogenados podrían, en
condiciones aún por elucidar, tranformarse en el estómago en componentes N-nitrosos, que
constituyen agentes fuertemente cancerígenos en el animal.
Además, determinados aditivos alimentarios, que se ha demostrado que son cancerígenos en el
animal, como el colorante amarillo de la mantequilla, están hoy día prohibidos. Según Dolí y
Peto, menos del 1 % de los fallecimientos por cánceres podrían encontrar su origen en los aditivos
alimentarios nocivos y su margen de incertitud se extiende del - 5 % al 2 %. El margen inferior
negativo recuerda que varios de estos aditivos podrían ser también factores de prevención del
cáncer. En particular, los antioxidantes, que han mejorado la conservación de los alimentos,
parecen haber jugado un determinado papel en la reducción espectacular del número de cánceres
de estómago.
7) Por último, J. V. Joosens (5) sugirió en 1980 que una nutrición demasiado salada podría
aumentar los riesgos de cáncer de estómago. Estos primeros resultados son sin embargo muy
discutidos, y todavía no han sido comprobados.
En resumen, los factores alimentarios pueden jugar un papel determinante en la formación — o la
prevención — de ciertos cánceres. Sin embargo, la importancia precisa de cada uno de ellas no puede
evaluarse aún con suficiente confianza, dado el pequeño número de estudios epidemiológicos
disponibles en este campo.
En el cuadro 3, se recogen las estimaciones fiables sobre la frecuencia con la cual el alcohol, las frutas y
las legumbres frescas y la obesidad intervienen en varios tipos de cáncer corriente en los europeos, los
norteamericanos y los australianos. Esta lista no es exhaustiva, pero no puede todavía ser completada,
en particular respecto de las asociaciones que han sido sugeridas, sobre la base de un pequeño número
de estudios, entre el cáncer de vejiga y un consumo insuficiente de vitaminas, o entre el exceso de
consumo de grasas y el cáncer de próstata. Además, las relaciones entre el total de calorías consumidas
y el riesgo de ciertos cánceres sigue siendo difícil de evaluar por varias razones, incluida la de la medida
precisa del contenido en calorías de una ración alimenticia individual.
Es evidente que investigaciones complementarias son necesarias para precisar mejor las relaciones
posibles entre alimentación y cánceres. Determinados programas europeos de investigación
contribuyen ya y seguirán contribuyendo a este indispensable esfuerzo (ver el capítulo IV). En la fase
actual, sin embargo, es necesario sacar partido de los resultados disponibles, a pesar de las
incertidumbres que presentan todavía algunos de ellos, para establecer la acción que se habrá de llevar
a cabo en el período 1987 - 1989.
(x) K. K. Carroll, «Díetary Fat & Mammary Cáncer», Nutrition and Cáncer, Vol. 8, n° 1, p. 3 - 5 , 1986.
(2) D. P. Burkitt, «Epidemiology of Cáncer of the Colon and Rectum» in Cáncer, p. 3—13, 1971.
(3) «Health Nutrition: Preventing Nutrition Releated Diseases in Europe», World Health Organization, July
1986.
(4) H. Bartsch and R. Montesano (CIRC), «Relevance of Nitrosamines to Human Cáncer», in Carcinogenesis,
Vol. 5, n° 11, p. 1381—1393, 1984.
(5) Joosens JV: «Stroke, Stomach Cáncer and Salt: Possible Clue to the Prevention of Hypertension?» in
Epidemiology of Arterial Blood Pressure, The Hague, Nijhoff, p. 489—508, 1980.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/17
Cuadro 3
Frecuencia de intervención de los factores alimentarios en ciertos tipos de cáncer
Factor alimenticio
ALCOHOL
FRUTAS Y VERDURAS
(incluidas las vitaminas)
Alimentación pobre en frutas y verduras
Alimentación pobre en frutas y verduras
Aumento de 100 mg de vitamina C al día
Alimentación pobre en frutas frescas
Alimentación pobre frutas frescas y legumbres (probablemente
en vitamina A)
Alimentación pobre en verduras frescas
OBESIDAD
Tipo de cáncer
Boca
Esófago
Laringe
Hígado
Esófago
Estómago
Estómago
Páncreas
Pulmón
Colo-rectal
Mama
Útero
(endometrio)
Próstata
Este factor alimentario se presenta
con la siguiente frecuencia
75 % en relación con el tabaco
40% solo
70 % en relación con el tabaco
2 5 % solo
30 % a 65 % en relación con el tabaco
15% (más de 30 g
de etanol al día)
40 % (más de 370 g
de etanol al día)
15% a 50%
70%
5 5 % en lugar de 7 2 %
15%
20%
20 % a 40 %
0% a 12%
20%
20%
Fuentes: Documento provisional del CIRC.
2. Acciones 1987—1989
Para llevar con éxito una política de mejora de la alimentación y de la salud, es necesario poder contar
con la colaboración de un número muy elevado de actores: los consumidores y sus organizaciones
representativas, el personal docente y médico, los agricultores y los industriales del sector
agroalimentario, el sector de la hostelería, los poderes públicos nacionales y las instituciones
comunitarias. Estas últimas disponen de poderes específicos importantes en el marco de la gestión y de
la adaptación del mercado común industrial y de la política agrícola común.
Es evidente, sin embargo, que para poder movilizar todas estas energías de diferentes personas y
grupos convendría disponer de líneas directrices claras y adaptadas a cada uno de ellos.
A. Elaboración de líneas directrices en materia de alimentación y de prevención del cáncer
Tales tentativas han sido llevadas a cabo por varios comités de expertos en todo el mundo. Se podría
citar, a título de ejemplo, en los Estados Unidos, el National Cáncer Institute ^ ) , y, a nivel europeo, la
European Organization for Cooperation in Cáncer Prevention Studies (ECP) (2) (3). Estas recomen-
daciones nutricionales serán con seguridad estudiadas con cuidado y mejoradas en todo lo que se
pueda.
0) National Cáncer Institute: «Cáncer Control - Objectives for the Nation: 198S—2000», Washington,
1986.
(2) ECP Symposium, «Diet and Human Carcinogenesis», Elsevier Science Publishers, Amsterdam, 1986.
(3) «Proceedings of a Joint ECP — IUNB Workshop on Diet and Human Carcinogenesis», in Nutrition and
Cáncer, 1986.
N° C 50/18 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
Acción 1.5: Análisis de las informaciones y datos existentes sobre «alimentación y cáncer»
Antes de finales de 1987 los numerosos datos disponibles sobre las relaciones entre nutrición y cáncer
serán objeto de una recensión.
Para hacerlo, la Comisión Europea movilizará y coordinará los conocimientos ya existentes en los
comités, y grupos consultivos que le asesoran en el campo de la nutrición y se apoyará también en otras
estructuras competentes a nivel internacional como la «European Organisation for Cooperation in
Cáncer Prevention Studies» (ECP), o el «Centre International de Recherche sur le Cáncer»
(CIRC).
Acción 16: Elaboración de recomendaciones alimentarias contra el cáncer adaptadas a cada uno de los
grupos de actores implicados
Paralelamente serán llevados a cabo esfuerzos para formular recomendaciones específicas que podrían
estar dirigidas a las diferentes categorías de los actores implicados: consumidores y sus organizaciones
representativas, profesores y personal médico, agricultores y representantes de la industria
agroalimentaria, sector de la hostelería.
No cabe duda que estas líneas directrices deberán estar bien adaptadas a cada uno de estos actores
respetando la riqueza de las diversidades regionales y nacionales en la Comunidad Europea. A título
de ejemplo y sobre la sola base de las consideraciones desarrolladas anteriormente, ya es posible
formular algunos de los grandes principios que habrá que dirigir a los consumidores, al personal
docente y al personal médico: evitad los excesos de bebidas alcohólicas, combatid el exceso de peso,
seguid una dieta pobre en grasas, consumid fruta, hortalizas y cereales ricos en fibras alimenticias (ver
a continuación «Código Europeo contra el cáncer»).
B. Mercado Común y alimentación
En el sector agroalimentario, la Comunidad Europea está dotada hace ya bastante tiempo de un
número de disposiciones que protegen la salud de los consumidores. Por ejemplo, desde 1962, sólo
pueden ser utilizados en la Comunidad Europea aditivos alimenticios recogidos en una lista adoptada
por el Consejo de Ministros de la Comunidad Europea a propuesta de la Comisión, una vez
consultado el «Comité científico de la alimentación humana». A partir de 1987, se iniciarán las
siguientes nuevas acciones:
Propuesta de acción 17: Armonización del etiquetado nutricional de los productos alimentarios en la
Comunidad Europea
En 1987, la Comisión Europea transmitirá al Consejo para su aprobación antes de finales de 1989,
una propuesta de directiva comunitaria que armonizará la presentación de informaciones nutricio-
nales en los envases de los productos alimentarios.
Propuesta de acción 18: Protección de los consumidores contra ciertos agentes alimentarios
A la^ luz de las investigaciones actuales sobre el tema «alimentación y cáncer», la Comisión podrá
estar en situación de transmitir al Consejo nuevas propuestas tendentes a reforzar la protección del
público contra ciertos agentes susceptibles de ser cancerígenos (micotoxinas, sustancias químicas,
etc.).
C. Agricultura y protección de los consumidores
Los agricultores, y consecuentemente la política agrícola común representan un papel clave en
cualquier estrategia para mejor tomar en cuenta las preocupaciones de nutrición y de salud expresadas
por los consumidores y el mundo de la medicina. Las siguientes acciones serán puestas en práctica en el
período 1987-1989:
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/19
Acción 19: Adaptación de las campañas existentes de información sobre la alimentación
A partir de 1987, las campañas existentes de información y de publicidad a favor de ciertos artículos
serán adaptadas para aprovechar mejor los últimos datos que la investigación aporta sobre la relación
entre nutrición y salud.
Las campañas de promoción de los productos lácteos, por ejemplo, deberían adaptarse mejor a los
objetivos fijados. Para los niños, la promoción de la leche completa es muy recomendable, mientras
que los adultos deberían ser orientados, preferentemente y en la mayoría de los casos, hacia productos
lácteos de bajo contenido en materias grasas.
Acción 20: Lanzamiento de campañas de información a favor de los alimentos recomendados
Sobre la base de las líneas directrices en materia de alimentación que serán establecidas a partir de
1987, se podrán organizar nuevas campañas de información y de publicidad en favor de productos
que pueden tener efectos benéficos sobre la salud.
Así pues, estas acciones podrán ser previstas en favor de las frutas y de las hortalizas. Estas campañas
alcanzarán mejor sus objetivos si se consigue integrarlas, en un esfuerzo conjunto tendente a
sensibilizar no sólo al público en general sino también a los alumnos y personal docente de las escuelas
y de las universidades (ver Capítulo 2).
Propuesta de acción 21: Promoción de los productos alimenticios y técnicas más apropiadas
Ante los conocimientos más recientes en el campo de la nutrición, la política agrícola común se
esforzará en promover las condiciones de producción y los productos juzgados más apropiados desde
el punto de vista de la sanidad pública.
Podrán ser presentados dos tipos de medidas:
— cambios de legislación, por ejemplo, para adaptar la normativa que regula la mantequilla. Así, la
denominación «mantequilla» está hoy día prohibida si ésta no posee un elevado contenido (al
menos un 80%) de materias grasas. En el futuro, convendría que se pudiese llamar también
«mantequilla» a la mantequilla con un bajo contenido de materia grasa, lo cual se adapta mejor a la
alimentación de los adultos. Por supuesto, para merecer su denominación, dicha mantequilla
deberá ser un derivado exclusivamente de la leche,
— la promoción de métodos de producción que utilicen racionalmente las técnicas actuales que
permiten un uso menos frecuente de ciertos productos químicos, por ejemplo para reducir la
concentración de nitratos y nitritos en las hortalizas.
Los diferentes ejemplos sólo pueden ser, en el momento actual, puramente ilustrativos, pero permiten
entrever el campo de acción importante que se abre a la política agrícola común.
D. Intercambios de información y de experiencias en materia de alimentación
Están llevándose a cabo experiencias piloto en el campo de la nutrición en ciertas localidades de Italia,
los Países Bajos y Suecia, implicando a los protagonistas respectivos a nivel local (detallistas, industria
agroalimentaria, consumidores, escuelas). Se trata principalmente de probar el impacto de las
campañas de información y educación sanitaria en materia de alimentación.
Acción 22: Evaluación comparada de las experiencias piloto en materia de alimentación
Estas experiencias piloto serán evaluadas a partir de 1987 y los resultados serán difundidos en su
momento oportuno. Si se demostrara necesario, la Comisión podría promocionar otras experiencias
piloto en otras regiones de la Comunidad Europea.
Acción 23: Intercambio de información sobre «alimentación y cáncer»
La Comisión tratará desde 1987 de que se garanticen los intercambios regulares de información sobre
los resultados de estudios, investigaciones, experiencias en materia de «nutrición y cáncer» por medio
de coloquios y conferencias abiertos a los expertos de los países no pertenecientes a la Comunidad
Europea y mediante una difusión amplia, pero selectiva, de los resultados obtenidos.
Es evidente que estas nueve propuestas de acción que tratan de mejorar la alimentación de los
europeos al objetó de prevenir el cáncer, deberán ser todavía completadas, precisadas o ampliadas
según vaya habiendo nuevos datos fiables. Pero ya desde estos momentos constituyen una
contribución, modesta pero significativa, a la prevención del cáncer. Además podemos tener la
seguridad de que permitirán también una mejor prevención de las enfermedades cardiovasculares.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/25
III. PROTECCIÓN CONTRA LOS AGENTES CANCERÍGENOS
1. La diversidad de los agentes cancerígenos
Según Dolí y Peto, el tabaco, el alcohol y la alimentación, considerados en conjunto, son el origen de
más de dos tercios de las muertes debidas al cáncer. El tercio restante se debe, pues, a otros factores
cotidianos de muestro medio ambiente y, en particular, a la radioactividad, a los rayos ultravioletas, a
las infecciones provocadas por virus y a las sustancias químicas.
A. Radiactividad y rayos ultravioletas
El accidente ocurrido en el reactor nuclear de Chernobil concentró la atención sobre los riesgos
procedentes de las radiaciones ionizantes.
Todo ser humano está expuesto constantemente a un baño de radiaciones debida a los rayos cósmicos
y a los radioelementos naturales presentes en la tierra y en los alimentos. A esta dosis inevitable de
irradiación se añade la dosis debida a las actividades humanas, cuya importancia es muy similar a la
primera. La extracción y el tratamiento del uranio y de otros minerales radiactivos, el funcionamiento
de las centrales nucleares y los desechos radioactivos procedentes de estas últimas representan, por
término medió, para la población de países con una energía nuclear desarrollada, una dosis muy
inferior a la dosis debida a la radiación natural.
En efecto, un 80 % de la dosis debida a las actividades humanas está en relación con el uso médico de
los rayos ionizantes y, esencialmente, con el radiodiagnóstico. Por lo tanto se han desplegado
continuos esfuerzos en este sector para reducir las dosis de radiaciones de origen médico. Sobre todo,
las técnicas de radiodiagnóstico han experimentado en estos últimos años progresos sustanciales,
como es el caso, por ejemplo, de la mamografía (radiografía del seno).
A esta radiación de fondo se ha venido a añadir la debida a los isótopos radioactivos liberados en la
atmósfera por el accidente de Chernobil. En los países de Europa occidental, esta radiación no
sobrepasa, aproximadamente, una centésima parte de la dosis anual debida a la radiación natural. En
los países de Europa central, aproximadamente, una décima parte de la radiación natural. A título
comparativo, se puede señalar que la radiación debida a Chernobil en Europa occidental será inferior
a una centésima parte de la dosis debida a las lluvias radioactivas provocadas por las explosiones
atómicas experimentales de los años cincuenta y sesenta. Las consecuencias sanitarias serán,
probablemente, muy limitadas. Recordemos que, según las estimaciones de Dolí y Peto, menos de un
1 % de los casos de cáncer se deben a las radiaciones ionizantes.
Entre las radiaciones no ionizantes, las ultravioletas son cancerígenas. Se presentan en los rayos
solares. Los rayos ultravioletas pueden causar cánceres de piel sin irradiar la capa germinativa de la
epidermis. Éstos se puede observar, sobre todo, en sujetos con la piel muy blanca. Los rayos
ultravioletas se convierten entonces en origen de una proporción muy elevada de carcinomas de las
células básales y espinales de la piel; estos tipos de cáncer son fáciles de tratar y de curar. También se
achacan a los rayos ultravioletas del sol los melonomas malignos, un tipo de cáncer muy grave, difícil
de tratar y cuya frecuencia aumenta regularmente en ciertas poblaciones (Australia, sobre todo), en
que sujetos con la piel muy blanca se encuentran frecuentemente expuestos al sol. Por esta razón, se
desaconseja de forma general las exposiciones prolongadas y brutales al sol a aquellos sujetos con la
piel muy blanca y se recomienda, en ese caso, el uso de cremas que filtren los rayos ultravioletas.
B. Los virus
Está científicamente demostrado que los virus pueden desempeñar un papel capital en los mecanismos
internos de formación del cáncer humano, desde que el americano Robert Gallo y otros investigadores
japoneses hicieron evidente, al comienzo de los años ochenta, el papel esencial del retrovirus HTVL
(Human T-all Leukemia Virus) en la aparición de un tipo dado de leucemia observado, sobre todo, en
Japón y en el Caribe. En cualquier caso, desde hace muchos años hay un reducido número de virus
sospechosos de estar implicados en la formación de ciertos tipos de cáncer. Un caso bien conocido es el
del virus de la hepatitis B que podría estar en el origen del riesgo grave de cáncer de hígado en las
personas que han padecido de hepatitis vírica, sobre todo en África, donde las aflatoxinas parecen ser
el cofactor determinante.
N° C 50/26 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
Por otra parte, los trabajos del alemán Zur Hansen en Heidelberg han demostrado que numerosas
lesiones genitales están asociadas a virus de la familia de los papilomas. Algunos de ellos podrían ser
los causantes del cáncer de cuello de útero, sobre todo el «papilloma-virus 16» que se encuentra
presente en más de la mitad de los casos de cáncer de este tipo. También aquí son necesarias
investigaciones complementarias para sacar a la luz el papel desempeñado por los posibles cofactores
y, quizás también, a más largo plazo, para preparar vacunas. A corto plazo, sin embargo, se pueden
recomendar medidas simples de prevención en el campo de la higiene sexual.
C. Substancias químicas
Desde hace ya dos siglos sabemos, gracias a Sir Percival Pott, que ciertas sustancias químicas de
nuestro entorno pueden causar cáncer en los seres humanos. No menos notable es el hecho de que la
explosión en el número de productos químicos nuevos (explosión que ha venido acompañando al
desarrollo de la Revolución Industrial desde hace dos siglos y que, a su vez, ha ocasionado un aumento
de la exposición de trabajadores y ciudadanos a estas sustancias) no haya provocado una epidemia de
cáncer. Por otra parte, gracias a los registros del cáncer realizados en ciertos países industriales desde
hace casi cincuenta años, hasta el presente tan sólo algunas centenas de productos químicos -de los
aproximadamente cien mil inventariados por el European Inventory of Chemical Substances- se han
revelado como cancerígenos. Hay que subrayar el hecho de que en este dominio la cooperación
internacional ha resultado muy fecunda.
En 1965 el general de Gaulle, entonces Presidente de la República Francesa, propuso a los países
líderes destinar una pequeña parte de su presupuesto de defensa para financiar el Centro Internacional
de Investigaciones sobre el Cáncer, bajo los auspicios de la OMS. Hoy en día, el CIRC, instalado en
Lyon, se encarga desde 1971 de evaluar los riesgos cancerígenos de las sustancias químicas y de
algunas de sus mezclas en el ser humano.
De las 107 sustancias, grupos de productos o procedimientos industriales sobre los que se poseen
estudios epidemiológicos, 39 han revelado ser cancerígenos para el ser humano y los restantes 68 lo
son probablemente (*).
Un número creciente de otras sustancias químicas, sobre las cuales no se dispone de estudios
epidemiológicos suficientes, son objeto de experimentos llevados a cabo con animales. Según el CIRC,
en septiembre de 1986, 127 de estas sustancias se habrán revelado como cancerígenas en los
experimentos de laboratorio y, con este motivo, serán consideradas sospechosas de ser cancerígenas
también para el ser humano.
Por último, se ha constatado que una gran proporción de los productos químicos cancerígenos
provocan mutaciones del genoma de las bacterias o de las células animales. Esta constatación reviste
una importancia práctica considerable puesto que ofrece una posibilidad simple, rápida y eficaz de
identificar las sustancias mutágenas sospechosas disponibles en el mercado podría así ser objeto de
este tipo de experimento.
Evidentemente, conviene acelerar en todo el mundo los trabajos de evaluación del carácter mutágeno
y cancerígeno de las sustancias químicas. Conviene, además, explotar los resultados ya adquiridos
determinando las condiciones óptimas de utilización de las sustancias cancerígenas, o sospechosas de
serlo, para reforzar la prevención del cáncer.
(') H. Vainio, K. Hemminki, J. Wilbourn (CIRC), «Data on the Carcinogenicity of Chemicals in the IARC
Monographs», en Carcinogenesis, vol. 6, n° 11, p. 1653, 1985.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/27
2. Planes de acción previstos de 1987 a 1989
A. Tratado Euratom y protección contra la radioactividad
El tratado Euratom dispone como una de las principales misiones de la Comunidad Europea de la
Energía Atómica «establecer normas de seguridad uniformes para la protección sanitaria de la
población y de los trabajadores y velar por su aplicación». Dichas normas de radioactividad máxima
se fijaron por primera vez en 1959 y han sufrido diversas modificaciones desde entonces. Además, en
1984 se adoptó una Directiva comunitaria con el fin de proteger a los pacientes contra la
radioactividad a la que se ven sometidos con ocasión de reconoscimientos o tratamientos
médicos.
Propuesta de acción 24: Protección contra las radiaciones ionizantes y seguimiento de las
consecuencias de Chernobil
Para el período comprendido entre 1987 y 1989 hay proyectadas varias acciones, las más importantes
de las cuales son: la revisión de las normativas de emisiones radioactivas de las centrales nucleares, el
establecimiento de las normativas máximas de contaminación en los productos alimenticios y la
elaboración de medidas suplementarias para la protección de los obreros de las centrales
nucleares.
Por otra parte, dentro del programa de investigación sobre la protección radiológica (véase el capí-
tulo 4), está proyectado un estudio de viabilidad sobre la evaluación de los efectos causados por la
radioactividad natural.
B. Protección de trabajadores y consumidores contra las sustancias químicas cancerígenas
Desde 1984, la Comisión de las Comunidades Europeas procede a la clasificación y etiquetado de las
sustancias químicas sospechosas de ser cancerígenas. Las normas óptimas de utilización de estas
sustancias se determinarán, a continuación, bien por parte de la Comisión, bien por parte del Consejo,
según el caso (véase el esquema adjunto).
Sin embargo, la Comunidad Europea no ha esperado a 1983 para equiparse con cierto número de
Directivas comunitarias para proteger a los trabajadores contra el cloruno de vinilo monómero (1978)
y contra el amianto (1983), mientras que otras Directivas para proteger a los consumidores han
prohibido la comercialización del cloruro de vinilo monómero utilizado como agente propulsor en los
aerosoles (1976) y de ciertos productos ignífugos utilizados en la ropa de niños (1979, 1983).
Conviene, en lo sucesivo, acelerar los trabajos de clasificación y etiquetado a nivel comunitario, así
como la elaboración de las condiciones óptimas de utilización de las sustancias cancerígenas
clasificadas como tales.
Acción 25: Creación de un centro de información y establecimiento de una relación de sustancias
químicas presumiblemente cancerígenas
Con el fin de recopilar de la forma más rápida posible todos los datos relevantes, se constituirá en 1987
un centro de información en el seno de la Comisión.
Este centro de información establecerá los contactos apropiados con los organismos competentes,
especialmente con el CIIC, para evitar una duplicidad de esfuerzos y para redactar una lista
comunitaria de las sustancias que deben ser sometidas a examen (véase el esquema adjunto).
La Comisión adopta todas las decisiones de clasificación y etiquetado de las sustancias químicas con la
ayuda de un Comité de expertos nacionales. Desde 1984, se ocupa de estudiar las sustancias
presumiblemente cancerígenas y, a finales de 1986, tan sólo se pudo clasificar y etiquetar una
cincuentena de ellos con la advertencia «Puede producir cáncer». Conviene, pues, acelerar el ritmo de
trabajo en este campo.
Acción 26: Aceleración de los trabajos de clasificación y etiquetado a nivel comunitario y creación de
un grupo especial «sustancias cancerígenas»
La aceleración de los trabajos de etiquetado y clasificación de las sustancias cancerígenas, iniciada ya
en 1986, proseguirá de 1987 a 1989 para alcanzar un ritmo mínimo de 50 evaluaciones por año.
De esta forma, unas 200 sustancias aproximadamente estarían ya estudiadas antes de finales de 1989.
Para llevar a buen término este trabajo, se creará en el seno de la Comisión un grupo especial
denominado «Sustancias cancerígenas».
De forma paralela, las Comunidades Europeas deberán tomar las decisiones necesarias en cuanto a las
normas óptimas de utilización de estas sustancias químicas cancerígenas, o sospechosas de serlo, con
ESQUEMA DEL ENFOQUE EUROPEO DE LAS SUBSTANCIAS CANCERÍGENAS
RECOCIDA DE INEORMACIOÓN^ELABORACIÓN DE UNA LISTADE
SUBSTANCIAS SOSPECHOSAS
Origen de la información
ELABORACIÓNDE UNA LISTADE SUBSTANCIAS CONCERÍCENAS
Decisiónaniveldela
Comunidad Europea
sotare utilización e n ^
Estados miembros
Otros países
CIRCyotras
organizaciones internacionales
^
Antena de observación
Clasificaciónyeti^uetado
de substancias
cancerígenas^^
Los productos
farmacéuticos
Lospesticidas
Los productos
alimenticios
Los cosméticos
Los lugares d e t r a j o
Otras utilizaciones
^ Las decisiones son tomadas por la Comisión Europea con ayuda de un Comité técnico asistido por grupo de expertos científicos.
^ En la mayor parte de estos campos, la Comisión Europea está asistida por Comités consultivos.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/29
el fin de mejorar la prevención del cáncer profesional y la protección de los consumidores.
Evidentemente, se trata de una tarea muy delicada, habida cuenta de las implicaciones económicas
que pueden derivarse de la decisión de prohibir y fijar valores límite de utilización. En este último caso,
la situación es tanto más complicada que, a falta de poder realizar experimentos con seres humanos, la
determinación de los umbrales de exposición es muy a menudo una elección tan política como
científica. De ello resulta, por consiguiente, que las decisiones correspondientes deberán ser tomadas
después de un examen minucioso, intentando, sin embargo, mantener el proceso dentro de unos
plazos razonables.
Propuesta de acción 27: Adopción de las Directivas para la protección de los trabajadores sometidas
actualmente a debate en el Consejo (naftalina, aminodifenilo, nitrodifenilo, bencidina y benceno)
Estas dos propuestas de Directivas se están discutiendo actualmente en el Consejo con vistas a
adoptarlas, a más tardar, hacia finales de 1987. Su objeto lo constituyen sustancias inculpadas de
causar la formación del cáncer de vejiga y de la médula ósea (véase el cuadro 4).
Propuesta de acción 28: Nuevas Directivas para la protección de los trabajadores contra las sustancias
cancerígenas
La Comisión someterá al Consejo, a partir de 1987, otras propuestas de Directivas cuyo fin es
combatir el cáncer profesional. Para alcanzar este fin, tomará como punto de partida la lista de
aproximadamente cincuenta sustancias químicas ya etiquetadas a finales de 1986 como posibles
agentes cancerígenos. Se adoptará un procedimiento por bloques y cada Directiva fijará los valores
límite para un grupo dado de sustancias. Este trabajo se irá completando a medida que vayan siendo
clasificadas y etiquetadas nuevas sustancias.
Propuesta de acción 2 9: Mejora de la organización práctica de la prevención del cáncer profesional en
las empresas, incluyendo la formación de empresarios y trabajadores
Antes de finalizar 1988, la Comisión presentará propuestas en este campo, incluyendo las pequeñas y
medianas empresas. A partir de 1987, fomentará la elaboración y la publicación de información
apropiada sobre la prevención del cáncer profesional.
Cuadro 4
Ejemplo de agentes y procesos cancerígenos y sus efectos en el ser humano
Ejemplos
AGENTES CANCERÍGENOS
Amianto
Aminas aromáticas:
— 4-aminodifenilo y sus sales
— Bencidina y sus sales
— 2-naftilamina y sus sales
— 4-nitrodifenilo
Benceno
Bi (clorometil) éter
(Clorometil) metiléter
Cloruro de vinilo
Cromato de cinc
Trióxido de arsénico
PROCEDIMIENTOS CANCERÍGENOS
Extracción de hematita en el fondo de las
Fabricación de alcohol isopropilo (J)
Industria del cuero (curtido) (*)
Refinado del níquel (J)
minas (*)
Localización del cáncer
Pulmones, pleura, peritoneo
Vejiga
Vejiga
Vejiga
Vejiga
Médula ósea
Pulmones
Pulmones
Hígado (angiosarcoma)
Pulmones
Pulmones, piel
Pulmones
Nariz y senos nasales
Cavidades nasales
Pulmones, cavidades nasales
(') El(los) compuesto(s) específico(s) responsable(s) de efecto cancerígeno en el ser humano no ha(n) sido todavía
indentificado(s).
N° C 50/30 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
Propuesta de acción 30: Nuevas medidas de protección de los consumidores contra las sustancias
cancerígenas
Por último, tomando como base la lista actual de aproximadamente cincuenta sustancias ya
clasificadas y etiquetadas, la Comisión elaborará nuevas propuestas que definan las condiciones
óptimas de utilización de las sustancias cancerígenas, sobre todo formando parte del cuarto programa
de protección del medio ambiente (1987-1992).
IV. CHEQUEO SISTEMÁTICO Y DETECCIÓN PRECOZ
1. Consideraciones preliminares
En un mundo ideal, que podría ser accesible en un futuro no muy lejano, ya que los progresos en estos
terrenos son rápidos, todos los tipos de cáncer deberían poder detectarse o chequearse con suficiente
antelación. En la realidad actual, sin embargo, esto dista mucho de ser cierto. Por una parte, no existe
en la actualidad una técnica fiable para ciertos tumores. Por otra parte, no puede ocultarse la
existencia de consideraciones económicas.
Por lo que se refiere a ciertos órganos como el colon o el cuello del útero, un cáncer se ve precedido con
mucha frecuencia por lesiones precancerosas; pólipos del colon, que pueden verse por colonoscopia, o
células precancerígenas del cuello del útero, que pueden analizarse después de un frotis vaginal. Su
chequeo sistemático, entre la población con riesgo, permite prevenir la formación de un cáncer por la
simple extirpación de las partes atacadas por estas lesiones.
Por lo que se refiere a otros órganos, sobre todo la mama, es posible diagnosticar un tumor con
suficiente antelación, con lo que se incrementan las posibilidades de éxito de los tratamientos que se
apliquen. Los progresos recientes en la formación de imágenes médicas, y en especial en la
mamografía, permiten detectar tales tumores cada vez con mayor antelación.
A. Cáncer del cuello del útero
Algunos países de Europa y de América del Norte han aplicado programas de chequeo del cáncer del
cuello del útero desde los años cuarenta. El método utilizado es el de la lectura de un frotis vaginal, que
todavía se sigue llamando PAP-test, debido al nombre de su inventor, el biólogo griego Georges
Nicholas Papanicholaou (1883—1962), que lo elaboró en 1941. El Centre International de Recherche
sur le Cáncer (CIRC) organizó en noviembre de 1984 un seminario de evaluación de los programas
empleados (J). La conclusión de esta encuesta comparativa es que la protección máxima contra el
cáncer del cuello del útero en un chequeo masivo, es del 90 % para el grupo de edad comprendida entre
los 20 y los 64 años, bien se haya efectuado el test cada año o cada tres años. Esta protección máxima
desciende al 80 % cuando el test se efectúa cada 5 años. Teniendo en cuenta las situaciones de partida
diferente en los Estados miembros de la Comunidad Europea, el Comité de Cancerólogos Europeos
considera en este estadio que la regla siguiente debería garantizar una protección razonable: «Hágase
practicar un frotis vaginal, a un intervalo regular de tres a cinco años, a partir de la edad de 20 a 30
años». No obstante, las observaciones recientes en algunos países como Dinamarca y el Reino Unido
muestran que la frecuencia de los cánceres invasores entre las mujeres jóvenes de 20 a 35 años de edad
está incrementándose. Esta constatación lleva a pensar a algunos cancerólogos que sería interesante
disminuir la edad a partir de la cual convenga proceder regularmente a un frotis vaginal.
B. Cáncer de mama
El tumor más frecuente en la mujer, y causa de alrededor de la cuarta parte de la mortalidad de las
mujeres de 34 a 54 años, según los trabajos del Consejo de Europa, el cáncer de mama puede
detectarse de modo precoz si se recurre a diversos métodos. Un médico generalista, o una paciente bien
entrenada, pueden descubrir manualmente pequeños bultos de 10 mm de diámetro. En más de tres
cuartos de los casos estos nodulos son benignos y, cuando son malignos, pueden tratarse
fácilmente.
(') M. Hakama, J. Chamberlain, N. E. Day, A. B. Miller, P. C. Prorok, «Evaluation of screeningprogrammes for
gynaecological cáncer», Britisb Journal of Cáncer, n° 52, p. 669—673, 1985.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/31
En cuanto a las técnicas de formación de imágenes médicas, su balance es contradictorio. La
termografía o la ecografía han resultado decepcionantes en la medida en que han demostrado ser
apenas más precisas que una palpación bien hecha. En cambio, la mamografía ha hecho progresos
considerables tanto desde el punto de vista de la protección de las pacientes contra las radiaciones
ionizantes como desde el punto de vista del diagnóstico precoz. Este examen radiológico del seno
supera, en efecto, a los métodos manuales, puesto que permite descubrir nodulos de sólo algunos
milímetros de diámetro. Además, permite determinar por lo general si el tumor observado es maligno
o no.
Diversos estudios realizados en los Estados Unidos, en Suecia y en los Países Bajos, sobre varios
millares de mujeres a lo largo de 10 años, muestran «que la mortalidad por cáncer de pecho en las
personas con más de 50 años que han realizado mamografías cada dos años, se ha reducido en un 30 %
aproximadamente».
Sin embargo, teniendo en cuenta la falta de equipo y de personal especializado, que predomina en la
mayor parte de los países de la Comunidad Europea, el recurso a las mamografías sistemáticas sigue
siendo un objetivo a largo plazo para muchos países. Entre tanto, el Comité de Cancerólogos
Europeos considera que en la etapa actual conviene examinarse el pecho regularmente y, a ser posible,
hacerse mamografías después de los 50 años de edad.
C. Cáncer del colon y del recto
Estos tipos de cáncer, muy frecuentes también después de los 45 años, se caracterizan también por una
mortalidad elevada pues muy a menudo se diagnostican demasiado tarde. Una de las pruebas de
chequeo sistemático — la búsqueda de sangre oculta en las deposiciones (hemocult) permite en
principio detectar de forma simple y de forma poco onerosa las lesiones precancerosas (25 %) o los
tumores (75%) que sangran. Sin embargo, esta prueba no ha confirmado hasta ahora todas las
esperanzas que se habaían puesto en ella. Pero el recurso a pruebas que se han mejorado actualmente
parece ofrecer mayores posibilidades de chequeo.
La palpación rectal constituye otra prueba que puede practicar fácilmente un médico general
entrenado. Esta técnica de exploración permite descubrir cualquier bulto anormal localizado en el
recto o en la próstata. Por último, las técnicas de formación de imágenes médicas, como la
colonoscopia, permiten examinar las paredes del recto y del colon, después de una preparación
minuciosa de los pacientes. Este examen largo y delicado sólo se recomienda de forma sistemática a los
sujetos con riesgo por antecedentes personales o familiares de pólipos.
D. Otros tumores
Para la mayoría de los demás tumores, especialmente los de la piel (carcinomas o melanomas), y los de
las vías aerodigestivas, el autoexamen debería permitir al público descubrir por sí mismo cualquier
modificación anormal del organismo (lunares que cambian de forma o que sangran, cambios
persistentes en la voz, bultos anormales, etc.). En tales casos, conviene consultar sin tardanza a un
médico general.
Por último, la posibilidad de utilizar los resultados de investigaciones recientes sobre los marcadores
de tumores y sobre los anticuerpos monoclonales que son capaces de identificar tipos específicos de
cáncer, permiten esperar, que en el futuro ciertos tumores podrán descubrirse en una etapa
precoz.
2. Acciones previstas de 1987-1989
En la mayoría de las regiones de la Comunidad Europea existen programas de chequeo para el cáncer
de pecho y el del cuello del útero. Será de gran utilidad promover los intercambios de información y de
experiencias entre estos programas, y proceder a una evaluación actualizada de los nuevos métodos
disponibles, teniendo en cuenta las infraestructuras y los recursos que existan a nivel local, regional y
nacional, así como las implicaciones financieras.
Acción 31: Promoción de medidas de chequeo sistemático y de detección precoz de los cánceres de
mama y del cuello del útero
En 1987 la Comisión Europea examinará, con los servicios de salud de los Estados miembros, las
medidas que existan en la actualidad y las vías y los medios que, en un plazo razonable, permitan la
N° C 50/32 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
aplicación de medidas de chequeo sistemático y detección precoz de los cánceres de pecho y del cuello
del útero en los Estados miembros.
Para los otros tipos de cáncer frecuente, como el del colon y el recto, o el de la próstata, las medidas
adoptadas o previstas por los servicios de sanidad de los Estados miembros son muy diferentes. En
algunos casos incluso se plantea su validez. Para estos tipos de cáncer, se puede identificar la población
con riesgo bien definido y hacerla así objeto de un seguimiento particular.
Acción 32: Evaluación y mejora de las medidas de chequeo sistemático y de detección precoz de otros
tipos de cáncer corriente
A partir de 1987 la Comisión Europea favorecerá los intercambios de experiencias entre los Estados
miembros para evaluar la eficacia de los programas que existan actualmente con el fin de mejorar su
eficacia.
V. CÓDIGO EUROPEO CONTRA EL CÁNCER
De los desarrollos precedentes se desprende que pueden evitarse numerosos tipos de cáncer. En todo
caso, algunos de ellos pueden curarse a poco que se detecten con suficiente antelación. Naturalmente
estas consideraciones de carácter general deben precisarse y comunicarse al gran público, al cuerpo
docente y a los médicos. Se trata de una tarea fundamental de los poderes públicos a todos los
niveles.
A nivel europeo, sin embargo, sería utópico tratar de conseguir una gran precisión, especialmente en el
campo de la alimentación, puesto que los hábitos alimentarios forman parte de la cultura de una
colectividad y varían mucho de un país a otro, de una región a otra o incluso de una ciudad a
otra.
Sin embargo, los doce oncólogos que han asisto a la Comisión en la elaboración de este plan de acción
consideran que es posible y deseable elaborar a nivel europeo un pequeño número de normas
comprensibles y aceptables por todos los europeos. Este pequeño común denominador constituye lo
que se ha convenido llamar un «Código europeo contra el cáncer». Se compone de diez normas
simples, por lo que podrá también utilizarse la denominación «Diez mandamientos europeos contra el
cáncer». Todavía se encuentra en un estadio provisional y el texto definitivo podrá ser adoptado a
partir del primer semestre de 1987.
VERSIÓN PROVISIONAL DEL «CÓDIGO EUROPEO CONTRA EL CÁNCER»
Preámbulo:
Este Código forma parte del plan de acción 1987-1989 del programa «Europa contra el cáncer» que
cubre los campos de la prevención del cáncer, de la información y de la educación sanitaria del
público, de la preparación oncológica del personal sanitario y de la investigación sobre el cáncer.
Los cánceres pueden ser evitados.
1. No fume. Si no puede evitarlo, consuma cigarrillos con poco contenido de alquitrán y no fume
donde haya gente (J).
2. Modere su consumo de bebidas alcohólicas.
3. Consuma suficientes frutas y legumbres frescas.
4. Consuma suficientes cereales ricos en fibras.
5. Consuma alimentos con poca grasa y evite el exceso de peso.
6. Evite en lo posible las exposiciones brutales, intensas y prolongadas al sol, especialmente en el
caso de niños y si no se tiene costumbre.
(') En aquellos países en los que se considere conveniente, este mandamiento se completará con «no consuma
tabaco de mascar o rapé».
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/33
Algunos cánceres pueden ser curados si se detectan a tiempo.
7. Hágase un frotis vaginal con un intervalo regular de 3 a 5 años a partir de los 20 a 30 años de
edad.
8. Vigile sus mamas regularmente y si fuera posible hágase mamografías a partir de los 50 años de
edad.
9. Consulte a un médico si observa que un lunar o verruga sangra o cambia de forma o color.
10. Consulte a un médico si observa un bulto o una hemorragia anormales, una tos o un cambio de
voz persistente.
Acción 33: Adaptación para la población general del «Código europeo contra el cáncer»
En cooperación con los especialistas en comunicación estos mandamientos europeos serán adaptados
a los medios de comunicación de masas en todas las lenguas de la Comunidad Europea antes del final
del primer semestre de 1987. Como es lógico, estos mandamientos podrán adaptarse a las realidades
particulares de cada país . . . y de cada europeo.
De este modo, en aquellos países en los que el vino sea una bebida corriente, el mandamiento n° 2
podrá ser completado por una indicación en la que se precise la cantidad máxima diaria.
Igualmente, un médico podrá adaptar cada uno de estos mandamientos a cada uno de sus
pacientes.
Por ejemplo, a un fumador empedernido que no pueda dejar de fumar le recomendará cigarrillos con
poco contenido de alquitrán (menos de 10 mg) y pocos (menos de 5 por día).
Además, nada se opone a que un país vaya más allá de las normas anteriores en materia de diagnóstico
sistemático y detección precoz. Así, la norma del frotis vaginal cada tres años podría aplicarse a partir
del momento en el que se incien las relaciones sexuales, sin esperar a los 20 años.
Evidentemente, todas estas acciones, que se proponen fomentar una mejor prevención, un diagnóstico
más sistemático y precoz del cáncer, para ser eficaces, tendrán que poder apoyarse en una población
bien informada y educada y en un personal sanitario bien formado.
CAPÍTULO 2
INFORMACIÓN Y EDUCACIÓN PARA LA PREVENCIÓN DEL CÁNCER
Hay dos hechos notables que han surgido con deslumbrante claridad y que los oncólogos conocen
desde hace varios años:
— se puede prevenir la mayoría de los cánceres,
— muchos se pueden curar siempre que se detecten precozmente.
Sin embargo, el público ignora en gran parte estos dos hechos indiscutibles. Cuando se trata del
cáncer, domina el oscurantismo. Las cerca de 40 acciones comunitarias recomendadas relativas a la
prevención, el examen sistemático y la detección precoz sólo pueden ser totalmente efectivas si se
complementan con información y campañas de educación dirigidas a la juventud y a los adultos.
Estas campañas se realizan más o menos periódicamente en diversos países europeos a través de
organizaciones públicas o privadas, como las ligas y asociaciones nacionales contra el cáncer. Según el
punto de vista unánime de los oncólogos europeos, estas acciones, útiles y necesarias, deberían
reforzarse y completarse mediante una campaña europea.
N° C 50/34 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
Desde luego, dicha acción europea no sustitutiría los esfuerzos desplegados, ahora o en el futuro, a
nivel nacional. Sin embargo, serviría para reforzar la eficacia de las acciones nacionales fijándose y
alcanzando los tres objetivos siguientes:
— Concienciar a los jóvenes y a los adultos de que la concentración de esfuerzos, medios y experiencia
a nivel europeo es la mejor garantía de éxito en la lucha contra el cáncer. Por lo tanto, las reglas
elementales de prevención del cáncer que ha apoyado el Comité Europeo de Oncólogos debería
tener un poder de convicción y de persuasión mucho más fuerte ante los europeos.
— Realizar economías de escala evitando duplicar esfuerzos inútilmente, con el consiguiente gasto,
mediante la elaboración en común de módulos básicos de información y de educación del público.
Naturalmente, los módulos básicos pueden adaptarse a la diversidad de culturas nacionales y
regionales.
— Favorecer los intercambios de experiencias entre los diferentes organismos afectados en los países
europeos con el fin de beneficiarse al máximo de los éxitos y fracasos en materia de información y
educación sanitaria.
I. INFORMACIÓN DEL PÚBLICO EN GENERAL
Una campaña europea de información debería centrarse principalmente en la prevención del cáncer,
aspecto en el que los individuos disponen del más amplio margen de acción y donde las posibilidades
de éxito parecen más prometedoras.
La campaña tratará de sensibilizar a la opinión pública para que luche contra el tabaquismo, mejore su
nutrición, luche contra los agentes cancerígenos, se someta a exámenes sistemáticos para conseguir
una detección precoz del cáncer. El «Decálogo europeo contra el cáncer» constituirá, naturalmente,
uno de los pilares privilegiados de la campaña. Su objetivo es el de convencer a los europeos de que
adapten sus modos de vida a las necesidades de una buena prevención del cáncer y de que realicen los
exámenes y pruebas recomendadas para detectar todos los tumores malignos a tiempo.
Para hacer llegar este ambicioso mensaje al público en general, habría que invertir por los menos tres
años de esfuerzo continuado. En efecto, según un análisis efectuado en 1984 por la IAA (International
Advertising Association) (*), el mensaje transmitido en las grandes campañas de información
realizadas de 1981 a 1983 en la Comunidad Europea se recuerda, en el mejor de los casos, en la
proporción siguiente:
— 15% del público al que se dirige en el primer año,
— 30% del público al que se dirige en el segundo año,
— 60% del público al que se dirige en el tercer año.
Estas cifras justifican, por lo tanto, el principio de una campaña de información plurianual que
debería culminar, en 1989, en el «Año europeo de la prevención del cáncer». Por consiguiente, el
primer paso consiste en hacer inventario de los conocimientos y experiencias adquiridas a nivel
nacional en el campo de la información al público sobre la prevención del cáncer.
Acción 34: Establecimiento de una guía de organizaciones privadas de lucha contra el cáncer en
Europa
Empezando en 1987, se identificarán los numerosos organismos privados que, de una manera u otra,
podrán contribuir al éxito del programa «Europa contra el cáncer» (ligas y asociaciones nacionales de
lucha contra el cáncer, comités nacionales de lucha contra el tabaquismo, etc. . .).
En algunos países, la situación es fácilmente definible dado que hay una única federación, como es el
caso de la República Federal de Alemania y de los Países Bajos. En otros países, se encuentra
fragmentada, como en Bélgica, donde existen una treintena de organizaciones de lucha contra el
cáncer.
La guía también indicará los objetivos apuntados por cada organismo: financiación privada de la
investigación, información al público y sensibilización de la opinión pública para la prevención del
(') «European Community Survey of Public Information Campaign 1981—1983», estudio realizado por la
International Advertising Association en mayo de 1984.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/35
cáncer, o apoyo a los enfermos y a sus familias. Con respecto a esto último, la guía sería de utilidad
para los enfermos que se desplazan por Europa pues les permitiría saber dónde acudir en caso de
necesitar ayuda.
Las organizaciones privadas que ya están informando y sensibilizando al público sobre la prevención
del cáncer jugarán un papel decisivo en el éxito del programa «Europa contra el cáncer». En efecto,
estos organismos disponen de importantes medios de información en forma de revistas mensuales o
trimestrales, con tiradas de miles o incluso millones de ejemplares. Además, estos organismos tienen
muchos años de experiencia en campañas de información y sensibilización de la opinión pública; sus
éxitos y fracasos se pueden tomar como lección.
Acción 35: Balance comparativo de las campañas de información, públicas o privadas, sobre la
prevención del cáncer
Este estudio se emprenderá lo más pronto posible en 1987.
Ahora bien, parece que los mensajes que tienden a destacar los aspectos positivos de una regla de
prevención del cáncer («deje de fumar y endulce su aliento») (*) tienen más impacto que las
advertencias sobre los factores de riesgo («fumar produce cáncer de pulmón»). Las conclusiones
extraídas de este estudio comparativo se tendrán en cuenta a la hora de diseñar y proyectar la campaña
europea 1987-1989.
1. Acciones previstas para 1987
Durante el primer año, el programa «Europa contra el cáncer» intentará sensibilizar al público en
general sobre la prevención del cáncer, aunque no se van a contratar espacios publicitarios en los
grandes medios de información. Esto quiere decir que el presupuesto exigido será mínimo, estimado
en 500 000 ECUS.
Acción 36: Atraer la atención de los medios de comunicación hacia el programa «Europa contra el
cáncer»
A principios de 1987, se seleccionará mediante contrato público una agencia de publicidad que
disponga de departamento de relaciones públicas, con el fin de sensibilizar a los medios de
comunicación de los países miembros sobre el programa europeo contra el cáncer.
Esta agencia se encargará concretamente de garantizar el tratamiento informativo por parte de los
grandes medios de los siguientes acontecimientos:
— el Consejo de Ministros de Sanidad el 15de mayo de 1987, para la aprobación de las directrices del
plan de acción comunitaria 1987-1989 y que será la ocasión para lanzar oficialmente el «Decálogo
europeo contra el cáncer»;
— publicación de un sondeo Eurobarómetro en septiembre de 1987 sobre la actitud de los europeos
ante el cáncer y ante su prevención;
— difusión por varios canales de televisión europeos, en el otoño de 1987, de un programa sobre
prevención del cáncer dirigido al público en general;
— organización, en diciembre de 1987, de una reunión a gran escala marcando el primer aniversario
de la aplicación del programa «Europa contra el cáncer» en que se presentarán las acciones
previstas para 1988 y 1989.
Cada uno de estos acontecimientos será aprovechado para difundir el Código europeo contra el
cáncer, redactado de forma accesible al hombre de la calle y disponible en las nueve lenguas
comunitarias.
Acción 37: Sondeo Eurobarómetro sobre la actitud de los europeos ante el cáncer y su
prevención.
Se realizará un sondeo en marzo y abril de 1987 basado en un cuestionario elaborado en estrecha
colaboración con oncólogos europeos con el fin de determinar en qué medida y desde qué punto de
vista se sienten los europeos afectados por el cáncer y su prevención.
(>) Se cree que el eslogan publicitario «Kiss a non-smoker and see the difference» ("bese a un no fumador y vea la
diferencia") utilizado en algunos países de habla inglesa ha tenido un impacto considerable, sobre todo entre los
jóvenes.
N° C 50/36 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
Esta encuesta la dirigirán instituciones especializadas por cuenta de la Comisión europea en el marco
de los tradicionales sondeos Eurobarómetro que se vienen realizando dos veces al año desde 1974, a
partir de muestras representativas de la población de cada uno de los 12 países miembros. En total,
cerca de 12 000 personas con edades a partir de los 15 años serán encuestadas en sus hogares, en
particular para evaluar su conocimiento de los «Diez mandamientos europeos contra el cáncer».
Los resultados en bruto de la primera encuesta deberían estar disponibles a principios de junio y el
informe de síntesis en septiembre de 1987. Dada la importancia del tema y la novedad de una
comparación de este tipo a nivel internacional, es probable que los resultados sean explotados y
comentados en medios científicos y médicos, en organizaciones privadas de lucha contra el cáncer, en
la prensa, la radio y la televisión, que deberían facilitar además una amplia difusión de los mensajes de
prevención del cáncer.
Los miembros del Comité Europeo de Oncólogos y los representantes de las ligas y asociaciones
nacionales contra el cáncer también podrían contribuir a difundir el mensaje, reforzando su impacto
mediante la participación en conferencias de prensa organizadas en el momento de la publicación del
sondeo Eurobarómetro.
Acción 38: Contribución a la financiación de retransmisiones de televisión de gran difusión sobre la
prevención del cáncer
La Comunidad Europea financiará en parte un programa europeo de televisión sobre el tema «Modos
de vida y cáncer» que será retransmitido por varios canales de televisión europeos en otoño de
1987.
Un programa de televisión dirigido al público en general es el instrumento más eficaz para que los
europeos aprecien el mensaje de la prevención. Concretamente, tratará de ilustrar de una forma
sosegada y agradable de qué manera la gran diversidad de hábitos alimentarios y de modos de vida en
Europa, a nivel tanto nacional como regional, corre pareja con la diversidad en los índices de
frecuencia del cáncer.
Además, con el fin de tener más en cuenta la diversidad de culturas nacionales, está previsto seguir un
planteamiento parecido al adoptado en 1986 para el programa «The origins of Man» («los orígenes
del hombre»). De esta manera, partiendo de un plan común elaborado por los ocho países implicados
y de un núcleo de imágenes idénticas, el montaje final tendrá lugar en los estudios de la BBC en Londres
con presentadores de cada país participante, salvando de esta manera los problemas lingüísticos y
permitiendo respetar las diferencias culturales. Este enfoque, que además implica ahorros conside-
rables, será favorecido por la Comisión.
Acción 39: Difusión del «Código Europeo contra el cáncer» en acontecimientos culturales y
deportivos patrocinados por la Comunidad europea
A partir de 1987, la Comisión Europea se asegurará de que las acciones que entren dentro del marco
habitual de su política de información sirvan para una mejor difusión del «Código europeo contra el
cáncer».
Los acontecimientos deportivos con un marcado carácter europeo, como es el caso de la vuelta ciclista
«Tour del porvenir de la Comunidad Europea, constituyen una ocasión muy propicia para transmitir
al público mensajes sobre la prevención del cáncer. El tema «deporte y prevención del cáncer» no es
sólo uno de los mensajes más pertinentes (todos los deportistas de renombre respetan por lo menos las
tres primeras recomendaciones europeas: no fumar, moderar el consumo de alcohol, evitar el exceso
de peso) sino que además es especialmente convincente entre los jóvenes.
Los conciertos extraordinarios que se celebrarán en 1987 en diversas ciudades europeas para
conmemorar el trigésimo aniversario del tratado de Roma también se aprovecharán para difundir el
«Código europeo contra el cáncer». Los fondos recaudados en estas ocasiones se destinarán
íntegramente a las organizaciones privadas que trabajan para la prevención del cáncer.
Acción 40: Acto público del primer aniversario de aplicación de programa «Europa contra el
cáncer»
En diciembre de 1987, y si es posible al mismo tiempo que la reunión del Consejo Europeo de Jefes de
Estado y de Gobierno Copenhage, un acto público caracterizado por una solemnidad especial
marcará el primer aniversario del programa «Europa contra el cáncer» y servirá para anunciar
oficialmente las acciones previstas para 1988 y 1989.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/37
Acción 41: Preparación de las acciones que se llevarán a cabo en 1989, «Año europeo de información
sobre el cáncer»
En el segundo semestre de 1987, la Comisión comenzará los preparativos de las acciones que se
llevarán a cabo en 1988, concentrándose principalmente en la campaña de información para 1989,
«Año europeo de información sobre el cáncer». Estos preparativos se harán con la ayuda de una
agencia de publicidad y relaciones públicas en estrecha colaboración con las organizaciones privadas
de lucha contra el cáncer, y movilizando la veintena de oficinas de prensa e información de la
Comisión Europea repartidas por la Europa de los Doce.
2. Propuestas de acción para 1988
Como resultado de las acciones llevadas a cabo en 1987, la opinión pública europea habrá tenido
conocimiento, sin duda, en tres o cuatro ocasiones a través de los medios de comunicación del
«Decálogo europeo contra el cáncer». Sin embargo, si se hace caso a los profesionales de la
comunicación, menos de la sexta parte de los europeos habrán retenido el mensaje de preven-
ción.
Con el fin de reforzar los resultados conseguidos, la campaña de información lanzada en 1987 deberá
aumentar y extender su campo de acción en 1988. Con este fin, y basándose en las recomendaciones de
los profesionales de la comunicación y de los oncólogos, la Comisión preconiza la organización en
1988 de una «Semana europea contra el cáncer», durante la cual se divulgarían las diez
recomendaciones europeas de prevención por todos los medios posibles, incluyendo la contratación
de espacios publicitarios en la prensa, la radio y la televisión.
Sobre la base de las evaluaciones proporcionadas en el estudio mencionado realizado por la IAA y,
teniendo en cuenta el hecho de que se podrían negociar tarifas preferenciales dado el especial interés
del mensaje que se va a difundir, esta campaña europea «multimedia» tendría un coste que no
excedería los 7 millones de ECUS. A esta suma habría que añadir naturalmente, los gastos contraí-
dos en acciones subsidiarias relacionadas con esta semana europea, que se estima ascenderán a
1,5 millones de ECUS.
Propuesta de acción 42: Organización de una «Semana europea contra del cáncer» destinada a servir
como test en la campaña de 1989 «Año europeo de información sobre el cáncer»
Esta semana europea, que podría celebrarse a principios de junio o de septiembre, constituirá el punto
culminante de la campaña de prevención del cáncer 1988. Se comprarán espacios publicitarios en la
prensa, la radio y la televisión para difundir las principales recomendaciones europeas para la
prevención del cáncer.
La agencia de publicidad y relaciones públicas que colaborará con la Comisión se encargará de
adaptar los mensajes al lenguaje de los medios de comunicación. Estos mensajes se adaptarán a las
necesidades de los grupos de población a los que se dirijan.
Esta campaña publicitaria irá acompañada de una campaña de relaciones públicas que comprenda
emisiones de radio y de televisión, si es posible por Eurovisión, así como artículos de fondo y
reportajes sobre los acontecimientos relacionados con esta «Semana europea de prevención del
cáncer».
Las organizaciones públicas y privadas de lucha contra el cáncer se asociarán estrechamente para la
preparación y puesta en práctica de esta semana de acción. Además, las organizaciones privadas
podrán aprovechar la ocasión para lanzar campañas de recaudación de fondos, si ello corresponde a
su misión.
Finalmente, se da por supuesto que para alcanzar un efecto total, esta «Semana europea» irá
acompañada durante todo el año por diversas acciones de información y sensibilización del público en
la lucha contra el cáncer.
Propuesta de acción 43: Ampliación en 1988 de las campañas de información y sensibilización del
público en la lucha contra el cáncer realizadas en 1987
Por el bien de la continuidad y de la eficacia, deberán repetirse en 1988 las campañas realizadas en
1987, introduciendo posibles modificaciones y mejoras. Por ejemplo:
— los sondeos Eurobarómetro se realizarán en marzo y abril y en septiembre y octubre de 1988 para
valorar el impacto de las campañas realizadas en 1987 y 1988;
N° C 50/38 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
— un sondeo Eurobarómetro sobre la actitud de los médicos generales ante el cáncer, su prevención y
tratamiento, complementarán, en marzo y abril de 1988, el sondeo Eurobarómetro realizado en
1987. Sus resultados, que se divulgarán ampliamente en la prensa médica, permitirán fijar la
estrategia que se debe seguir en la formación de los médicos de familia (véase el capítulo III);
— se asignarán ayudas financieras a las retransmisiones europeas de televisión dirigidas a sensibilizar
a la opinión pública sobre la prevención del cáncer;
— se difundirá el «Código europeo contra el cáncer» en acontecimientos culturales y deportivos
patrocinados por la Comunidad Europea;
— a finales de 1988, un acto público anunciará la apertura del «Año europeo de información sobre el
cáncer» en materias de prevención, diagnosis y tratamiento.
3. Propuestas relativas al «Año europeo de información sobre el cáncer» (1989)
Iniciada en 1987 y consolidada en 1988, la campaña europea de prevención del cáncer deberá
culminar en 1989 en un «Año europeo de información sobre el cáncer». La Comisión aceptó esta
sugerencia del Comité Europeo de Oncólogos en julio de 1986 y el Consejo Europeo celebrado en
Londres en diciembre de 1986 aprobó el principio (esto está todavía pendiente de verificación). Las
líneas maestras de esta acción deberán decidirse en el Consejo de Ministros de Sanidad de la
Comunidad Europea en la sesión que se celebrará en mayo de 1987.
Las acciones que se realizarán en 1989 se inspirarán, como es lógico, en lo que se ha hecho, y logrado,
en 1987 y 1988 para sensibilizar directamente a la opinión pública en la lucha contra el cáncer.
También irán complementadas por acciones dirigidas a las profesionales de la sanidad y a los
educadores que permitirán transmitir con más eficacia el mensaje de la prevención del cáncer a los
jóvenes y a los adultos.
Propuesta de acción 44: Interesar a los educadores y al personal sanitario en la difusión de las
recomendaciones europeas para la prevención del cáncer en el marco del Año europeo de información
sobre el cáncer
Tal acción se habrá preparado con profundidad en 1987 y 1988 en el marco de la sección «Educación
sanitaria» y de la sección «Formación del personal sanitario» del programa «Europa contra el
cáncer».
Para implicar a estas personas clave en una estrategia coherente y eficaz de prevención del cáncer, se
podrían utilizar los apoyos siguientes: publicación de boletines informativos claros y accesibles,
difusión de pequeños carteles sobre el Código europeo contra el cáncer, suministro de material
pedagógico atractivo y eficaz, etc.
Propuesta de acción 45: Organización en 1989 de una campaña informativa dirigida a la opinión
pública: «Los doce días de los Doce contra el cáncer»
Esta acción repetiría, mejorada, la «Semana europea» de 1988. Su programa definitivo se preparará y
aplicará con la ayuda de la agencia de publicidad y relaciones públicas que asistirá a la Comisión, en
estrecha colaboración con las organizaciones públicas y privadas de lucha contra el cáncer.
Propuesta de acción 46: Ampliación en 1989 de las campañas realizadas en 1987 y 1988 para
informar y sensibilizar a la opinión pública sobre la lucha contra el cáncer
Se aprovechará la experiencia adquirida en 1987 y 1988 para el «Año europeo de la prevención del
cáncer» con el fin de ampliar y completar las acciones que hayan interesado a los medios de
comunicación y a la opinión pública durante los dos años precedentes.
II. EDUCACIÓN SANITARIA
Informar y despertar el interés de la opinión pública es una cosa, pero intentar cambiar su
comportamiento es otra. La prevención del cáncer exige la modificación e incluso el abandono de unas
cuantas costumbres adquiridas por experiencia personal o a través de la tradición cultural.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/39
Evidentemente, estos cambios no se producirán únicamente como resultado de la campaña europea o
de las campañas nacionales realizadas en 1987 y 1988. No hay nada más difícil que cambiar el
comportamiento social.
Esta es una acción a largo plazo, que requiere perseverancia y tenacidad, basada en el conocimiento de
que cuanto más tarde empiece en la vida de una persona, menores son las posibilidades de éxito. Es por
ello por lo que es tan importante sensibilizar a los europeos de los peligros del cáncer, desde la más
temprana edad, mediante cursos de educación sanitaria. Esta tarea es principalmente responsabilidad
de los educadores y de los organismos encargados de su supervisión a nivel nacional, regional o local.
Sin embargo, la Comunidad Europea podrá contribuir de manera significativa si consigue la
realización de los tres objetivos establecidos en la introducción de este segundo capítulo (difusión de
las recomendaciones para la prevención; realización de economías de escala; promoción del
intercambio de experiencias).
Acción 47: Establecimiento de un balance comparativo de los programas de educación sanitaria en las
escuelas de Europa
En 1987, se procederá a una evaluación comparada de los programas de educación sanitaria
impartidos en las escuelas de Europa, centrándose en la dimensión de la prevención del cáncer.
Propuesta de acción 48: Elaboración de propuestas de mejora de los programas de educación sanitaria
en Europa
En 1988, y sobre la base de los resultados de la encuesta citada anteriormente, la Comisión someterá al
Consejo propuestas dirigidas a mejorar la educación sanitaria de los jóvenes europeos.
Además, también se procederá a una evaluación de la documentación y del material pedagógico
disponible (libros de texto, software, juegos y videocassettes).
Propuesta de acción 49: Suministro de material pedagógico relativo a la educación sanitaria
A partir de 1988, y sobre todo en 1989, con ocasión del «Año europeo de información sobre el
cáncer», la Comunidad Europea contribuirá a la traducción y difusión de los materiales pedagógicos
considerados más apropiados.
En realidad, con la expansión de la televisión, la educación sanitaria no se dirige únicamente a los
jóvenes, sino que también es accesible a los adultos. Algunas cadenas de televisión, principalmente del
Reino Unido y de los Países Bajos, disponen en este aspecto de experiencias muy interesantes. Se trata,
por una parte, de programas centrados especialmente en las recomendaciones europeas relativas al
examen sistemático y a la detección precoz de cánceres comunes y, por otra parte, de programas
dirigidos a los enfermos de cáncer y a sus familias y dedicados a los métodos de tratamiento, asistencia,
asesoramiento, etc.
Propuesta de acción 50: Contribución a la financiación de programas de televisión de educación
sanitaria sobre la prevención y el tratamiento del cáncer
A partir de 1988, la Comisión estimulará la elaboración de programas televisados de educación
sanitaria siguiendo la línea marcada en la acción 38.
En resumen, se demostrará a través de esta campaña europea de información y educación sanitaria
sobre la prevención del cáncer que 12 países, 9 lenguas y por lo menos otras tantas culturas, pueden
llegar a constituir una comunidad viviente, próxima a las preocupaciones directas de cada uno de sus
miembros. La Europa de los ciudadanos adquirirá de esta manera valor de ejemplo.
CAPÍTULO 3
FORMACIÓN DEL PERSONAL SANITARIO
I. FORMACIÓN Y LUCHA CONTRA EL CÁNCER
El personal sanitario es decisivo a la hora de luchar contra el cáncer, ya se trate de generalistas, de
especialistas o de personal de enfermería Sin embargo, los oncólogos europeos consideran que la
situación actual en Europa debe mejorar. Por un lado, existe una penuria específica de personal
N° C 50/40 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
(enfermeros y especialistas) que se hace sentir cruelmente en el aspecto del tratamiento. Por el otro, los
programas de formación de este personal no están siempre bien adaptados a las necesidades del
momento, como lo demuestra la breve panorámica siguiente:
1. Médicos generalistas
Los médicos generalistas tienen un papel primordial en la lucha contra el cáncer. Es indudable, que la
confianza que se les otorga de forma espontánea, los contactos continuos que mantienen con sus
pacientes hacen de estos médicos de cabecera la piedra angular de toda política de prevención, de
detección precoz y sistemática de los cánceres. Su formación en estos diferentes aspectos es por lo tanto
decisiva y es importante que a lo largo de sus estudios se doten de:
— conocimientos generales sobre la diversidad de los cánceres, sobre sus características esenciales y
sobre el modo más apropiado de combatirlos: prevención, diagnóstico precoz o tratamiento. Así,
para determinados tipos de tumores la prevención es la que debe ser subrayada (por ejemplo, no
fumar para evitar los cánceres de pulmón); para otros son los exámenes preventivos sistemáticos lo
que constituye la mejor solución (para el cáncer del cuello del útero, por ejemplo); y por último en
el caso de otros tumores como los cánceres de los testículos, es el tratamiento lo que constituye lo
más esencial, tanto más cuando se considera que pueden ser curados en la mayor parte de los
casos;
— conocimientos apropiados sobre los cánceres más frecuentes que un generalista puede encontrar
en el ejercicio de sus funciones;
— conocimientos precisos sobre las medidas preventivas más corrientes que deben recomendar a sus
pacientes;
— conocimientos prácticos tanto para efectuar un simple frotis vaginal como para practicar los
métodos manuales simples de detección precoz de ciertos tumores ya se trate de la palpación de los
senos o de el examen vaginal y rectal;
— conocimientos suficientes sobre los grupos con mayores posibilidades de contraer cáncer y sobre
las técnicas de exámenes preventivos y detección precoz disponibles en laboratorio o en hospital.
Un desconocimiento de cualquiera de estos campos iría en detrimento de la salud de los pacientes.
También el desconocimiento de las condiciones óptimas de recurso a estos exámenes puede ser
muy costoso para la sociedad si se traduce en una inflación importuna de les prescripciones;
— conocimientos generales sobre las posibilidades actuales de tratamiento y sobre el éxito
considerable que ya tiene la lucha contra el cáncer. La ignorancia en este aspecto es el origen del
tabú que impide a numerosos médicos discutir abiertamente la enfermedad con su paciente. Mal
informado, el enfermo corre el riesgo de adoptar comportamientos inadecuados que retrasan el
tratamiento y comprometen el éxito.
Para mejorar la situación actual en todos estos aspectos convendría aumentar el número y la calidad
del personal docente o reducir el número de estudiantes, poner al día el contenido de los programas y
recurrir a materiales pedagógicos modernos, en particular maniquís adaptados a la enseñanza de
métodos manuales de detección precoz. Además los programas universitarios deberían tener también
en cuenta el hecho de que cada vez con mayor intensidad el médico de cabecera está destinado a
desempeñar un papel activo en el tratamiento a domicilio de enfermos afectados por determinados
tipos de cánceres.
La época actual es particularmente oportuna para tomar en consideración estas diferentes
observaciones puesto que los países de la Europa de los doce están reconsiderando sus disposiciones
nacionales para adaptarlas a la Directiva adoptada el 15 de septiembre de 1986 por el Consejo de las
Comunidades Europeas. Conforme a lo dispuesto por dicha Directiva, los Estados miembros
deberán, como muy tarde en 1992, dispensar como mínimo dos años de formación específica para los
médicos generalistas además de los seis años mínimos que deben constituir la enseñanza obligatoria de
los estudios de medicina, conforme a la Directiva comunitaria de 1975.
2. Especialistas y oncólogos
(Nota: La denominación «oncólogo», de la raíz griega: oncos = tumor, es normalmente preferida a su
sinónimo «cancerólogo», de la raíz latina: cancro = cangrejo,).
Una serie de cambios fundamentales acaecidos durante los últimos veinte años han revolucionado las
técnicas de tratamiento del cáncer: progreso de la quimioterapia a final de los años sesenta; éxito de la
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/41
cirugía conservadora a partir de 1973; aparición de tratamientos integrados al principio de los años
setenta. Estos últimos suponen que el recurso a la cirugía puede muy frecuentemente ser reducido
combinando de forma apropiada las tres principales terapias actuales: la cirugía, la quimioterapia, la
radioterapia. Estas técnicas y su óptima combinación, deben en principio ser conocidas por todos los
especialistas que deben tratar cánceres. Un buen dominio de estos recientes progresos de la ciencia
supondría que ciertas amputaciones o ablaciones podrían ser evitadas total o parcialmente mediante el
recurso a la quimio o a la radioterapia.
Por otra parte, en el caso de ciertos cánceres evolutivos una intervención quirúrgica puede ser
perjudicial para el enfermo. En estos casos lo más conveniente es, muy a menudo, acudir a otro tipo de
estrategia terapéutica que implique la quimio o la radioterapia.
Para hacer frente a esta incesante evolución de las técnicas, que necesitan un enfoque concertado entre
los especialistas de diversas disciplinas, un número creciente de países ha creado centros anticance-
rosos en los cuales el personal sanitario se consagra a tiempo completo al tratamiento de cánceres.
Estos oncólogos han recibido muy a menudo en estos centros anticancerosos una formación
especializada multidisciplinaria que les permite dialogar con sus colegas para establecer el protocolo
terapéutico más apropiado. Este enfoque, que ya ha sido probado en varios establecimientos
hospitalarios en Europa, debe en principio ser evaluado al objeto de su eventual extensión.
3. Personal de enfermería
De todo el personal sanitario son las enfermeras las que más frecuentemente tienen contacto con los
enfermos. Por ello su papel es muy importante en la lucha contra el cáncer, en el ámbito del
tratamiento en particular. En la Comunidad Europea actualmente la formación básica de las
enfermeras no especializadas está armonizada por una Directiva comunitaria de 1978 que impone un
período mínimo de formación de tres años.
Sin embargo, desde hace ya varios años, la mayor parte de los países europeos se enfrenta a una
penuria de enfermeras formadas específicamente para el tratamiento de los cánceres, a domicilio o en
el hospital. Además, la manipulación delicada y peligrosa que implican ciertos tratamientos
anticancerosos necesita, en interés mismo de las enfermeras, conocimientos básicos sobre las
precauciones que deben ser tomadas. En este aspecto es también indispensable un esfuerzo en la
formación tanto más cuanto que los contenidos de los programas deben adaptarse constantemente a
los incesantes cambios registrados en el campo terapéutico. Conviene también centrarse más en las
necesidades formativas de las enfermeras que se especializan en el cuidado de los enfermos en fase
terminal.
II. PROPUESTAS DE ACCIÓN 1987—1989
La adaptación y mejora de la formación del personal sanitario impone que tanto en el plano nacional
como en el regional y a nivel de las facultades de Medicina se lleven a cabo importantes esfuerzos. De
forma modesta, aunque significativa, la Comunidad Europea puede también aportar una contribu-
ción en los tres campos siguientes: intercambio de experiencias, intercambio de estudiantes,
elaboración de los contenidos mínimos de la formación.
Este tercer aspecto se justifica en primer lugar por la necesidad de garantizar la libre circulación del
personal sanitario y su libertad de establecimiento en los países de la Comunidad Europea. Además,
los contenidos mínimos de la formación del personal sanitario garantizan a los europeos que se
desplazan en la Comunidad Europea una mejor calidad de asistencia médica en sus desplazamientos
tanto profesionales como turísticos. Para todos estos temas la Comisión cuenta con el apoyo de tres
comités consultivos competentes, uno destinado a la formación de los médicos, otro a la formación de
las enfermeras, el tercero para la formación de dentistas. Cada uno de estos dos comités ha creado un
grupo de trabajo «formación al cáncer» para asistir a los servicios de la Comisión en la elaboración y
seguimiento del plan de acción 1987—1989 que se resume más abajo.
1. Contenido mínimo de los programas de formación en la universidad
En lo que se refiere a la formación oncológica difiere mucho entre los países europeos y, a veces,
incluso entre las regiones de un mismo Estado. Algunos países han hecho -o están a punto de hacer-
N° C 50/42 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
esfuerzos importantes para adoptar un enfoque programado e integrado de la educación al cáncer
desde el comienzo de los estudios médicos. A este efecto han creado cátedras de oncología. En este
sistema se ha subrayado particularmente la necesidad de un enfoque multidisciplinario.
En otros países la formación oncológica está dividida y repartida entre el conjunto de la carrera
médica, a veces sin la coordinación adecuada. En opinión unánime de los oncólogos europeos tal
situación no es apropiada. Sin embargo este punto de vista todavía no ha sido aceptado o compartido
por el conjunto de los docentes o de los médicos. Un diagnóstico comparado de los sistemas educativos
se impone por lo tanto.
Acción 51: Diagnóstico comparado de los sistemas de formación en las universidades y estudios
destinados al personal sanitario
A partir de 1987, la Comisión hará que se efectúen estudios comparativos sobre la enseñanza relativa
al cáncer dispensada en cada uno de los niveles de los estudios médicos: formación médica básica,
formación específica de los médicos generalistas, de los especialistas, de los oncólogos, del personal de
enfermería.
Los expertos elegidos por el grupo de trabajo «formación oncológica» i1) entregarán su informe en
otoño de 1987 para que sea examinado por los dos comités consultivos. Estos estudios comparativos
servirán de base a una acción eventual de la Comunidad Europea sobre los contenidos mínimos de los
programas de formación del cáncer. Con este objeto, los expertos encargados de realizar el
diagnóstico comparado de los sistemas educativos actuales examinarán las eventuales dificultades de
la aplicación de las recomendaciones formuladas en 1986 por el comité de oncólogos de alto nivel
nombrado ante la Comisión Europea:
«Estudiantes»: Los Estados miembros deberán tener un profesor de oncología en todos los centros de
enseñanza médica que ofrezcan un programa extendido de cursos que vayan desde la epidemiología y
los principios de la prevención, a la detección precoz, los tratamientos y los cuidados terminales. El
programa debe consistir en principio en un mínimo de treinta horas lectivas y tratar de las diez
principales formas de tumor. Por último debería ser previsto un examen de oncología en todos los
programas de las escuelas de Medicina.
«Médicos generalistas»: Constituyen el grupo prioritario para la formación al cáncer. Además deben
ser animados a que sigan un programa de formación continuada. Se debe prever la posibilidad de una
circular o boletín de información periódico a nivel nacional.
«Oncólogos»: Cada Estado miembro debería reconocer la especialidad de oncología (2). Conviene
que se armonice la formación de estos especialistas entre los Estados miembros. Deberá acordarse una
atención especial a la formación y el reconocimiento de especialistas que se interesen principalmente
en determinadas formas específicas de cánceres. Sería necesario elaborar un programa comunitario de
educación y de formación continuada en oncología y potenciar las iniciativas para la aplicación de
programas destinados a los oncólogos.
En cualquier caso, los recientes progresos que han revolucionado, y lo seguirán haciendo, el paisaje de
la oncología — desde la prevención al tratamiento — modificarán también la misión y el papel del
personal sanitario en todo lo que se refiere a la lucha contra el cáncer. Los sistemas educativos
deberían, por lo tanto, adaptarse y deberían poder ser previstas ya las siguientes líneas maestras:
— los estudios médicos de base deberían permitir a los estudiantes comprender mejor estos recientes
cambios y estar mejor informados y formados;
— la formación inicial de los médicos generales deberá permitirles enfrentarse a las solicitudes de un
público cada vez mejor informado, cada vez más deseoso de beneficiarse de un chequeo
sistemático y de una detección precoz de los cánceres y que aspira a un seguimiento médico
competente cuando deben someterse a un tratamiento especializado;
— la formación inicial de los especialistas, comprendidos los oncólogos, debería permitirles dominar
mejor las técnicas de tratamiento integrado y de cirurgía conservadora en interés de los
pacientes.
(a) Profesor de Moura (Portugal) para la educación médica de base; Profesor Larra (Francia) para la formación
inicial de los médicos generales; Doctor Costa (Italia) para la formación de oncólogos; Doctor Lister (Reino
Unido) para la formación de otros especialistas y para el informe de síntesis.
(2) Esta especialización podría distinguir tres categorías: oncología médica (en quimioterapia principalmente),
radioterapia y oncología quirúrgica.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/43
Es evidente que el Comité consultivo de la formación de médicos, y los expertos encargados de
proceder al diagnóstico comparado de los sistemas educativos actuales deberían analizar simultá-
neamente las dificultades que eventualmente se puedan presentar para poner en marcha las diferentes
recomendaciones, al objeto de esclarecer la acción comunitaria en este campo.
En 1987, el Comité consultivo de la formación de enfermeras adoptará igualmente un enfoque similar
apoyándose en el grupo de trabajó especializado en la formación oncológica. El Comité consultivo de
la formación de dentistas será también consultado a partir de 1987.
Propuesta de acción 52: Formulación de propuestas de mejora de la organización de los estudios
médicos en el campo del cáncer (estudios de base, médicos generales, especialistas, oncólogos,
enfermeros)
En 1988 y 1989 la Comisión Europea someterá al Consejo en caso necesario propuestas de mejora de
la formación oncológica del personal sanitario sobre la base de las conclusiones de los trabajos
precedentes y una vez consultados los comités consultivos existentes.
2. Movilidad de los estudiantes
En opinión de los oncólogos europeos, sería oportuno que los estudiantes europeos puedan efectuar
una parte de su formación relativa al cáncer en otro país miembro de la Comunidad Europea, en
particular en aquellos que disponen de experiencia e infraestructura apropiadas. Tal acción
encontrará naturalmente su acogida en el marco del programa comunitario de movilidad de los
estudiantes (Erasmus) que podrá conceder becas Erasmus, de una cuantía media de 2 000 ECUS a
estudiantes que efectúen un período de estudios reconocido — de seis a nueve meses — en una
institución universitaria de otro Estado miembro.
Además para adquirir el espíritu multidisciplinario indispensable para el buen tratamiento de los
cánceres, los estudiantes de esta especialidad deberían tener la oportunidad de realizar cursos de
prácticas en hospitales en otras disciplinas. En el mismo sentido podría ser interesante para algunos
estudiantes efectuar estancias de estudios en empresas especializadas en la producción de materiales y
de medicamentos utilizados para tratar los cánceres (fabricantes de material quirúrgico, de aparatos
de radioterapia, laboratorios farmacéuticos).
Tales posibilidades pueden ser ya movilizadas en el marco del programa COMETT de la Comunidad
Europea. Éste concede becas de una cuantía media anual de 4 000 ECUS a estudiantes que deseen
hacer un curso de prácticas en una empresa de otro país de la Comunidad Europea.
Acción 53: Movilidad de los estudiantes de medicina y de los estudiantes de enfermería
Desde 1987 las becas COMETT serán concedidas a estudiantes de oncología para permitirles realizar
un cursillo en una empresa especializada en otro país de la Comunidad Europea. Desde su adopción
por el Consejo, el programa Erasmus estará también abierto a los estudiantes de medicina y a los
estudiantes de enfermería que efectúen un período de estudios de oncología en otro país de la
Comunidad Europea siempre y cuando este período sea plenamente reconocido por la universidad de
origen.
3. Elaboración conjunta e intercambio de materiales pedagógicos
Según considera el grupo de trabajo «Formación oncológica de los médicos», la juventud de los
programas de enseñanza y de formación al cáncer y la rapidez de los cambios que se efectúan en este
campo hacen que los apoyos audiovisuales utilizados sean en muchos casos producto de iniciativas
individuales que merecerían ser difundidas y puestas a la disposición de otras facultades de medicina.
Además para enseñar a los futuros médicos generalistas a dominar las técnicas manuales de detección
precoz de determinados cánceres (palpación de senos, examen vaginal o rectal), convendría disponer
de maquetas adaptadas cuyas características podrían ser definidas de forma conjunta. En estos dos
campos, la Comunidad Europea podrá favorecer los intercambios de experiencias.
N° C 50/44 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
Propuesta de acción 54: Elaboración conjunta de materiales pedagógicos y tests de los mismos en las
facultades de medicina con ocasión del «Año europeo de información sobre el cáncer»
A partir de 1987, y partiendo de las recomendaciones del grupo de trabajo «formación al cáncer», la
Comisión Europea promocionará los intercambios de experiencias en el campo de los materiales
pedagógicos. En 1989, con ocasión del Año europeo de información sobre el cáncer, determinados
tipos de materiales así elaborados serán puestos a disposición de las facultades de medicina para ser
probados.
4. Intercambio de experiencias en materia de formación continuada
La formación continuada en el campo del cáncer reviste una importancia primordial para todas las
categorías del personal sanitario. Esta necesidad ya es algo aceptado sobre todo por parte de aquellas
personas que han recibido una formación inicial, elemental o avanzada, en oncología. Pero muchos
médicos de cabecera, muchos enfermeros a domicilio no recibieron una formación de base en
oncología cuando realizaron sus estudios. El problema crucial consiste en motivar a este personal,
sobre todo a los de mayor edad, para que se esfuercen en adquirir los conocimientos de base y
renovarlos regularmente a lo largo de su vida profesional. Es evidente que esta tarea será tanto más
fácil de llevar a cabo cuando los materiales pedagógicos utilizados sean más simples, atrayentes y
mejor adaptados a las necesidades de las categorías del personal. En este punto también la Comunidad
Europea podrá aportar una contribución útil fomentando los intercambios de experiencias. Del
mismo modo, al objeto de su adaptación eventual en otros países europeos, las prácticas existenes
serán evaluadas, principalmente aquellas que conciernan a:
— la información periódica de los médicos generalistas. En Francia, por ejemplo, ésta está
garantizada por medio de un boletín de información accesible desde 1986 por videotexto. Estas
informaciones son seleccionadas y elaboradas por un comité de oncólogos con la ayuda de
periodistas médicos;
— la formación continuada de oncólogos en la Escuela Europea de Oncología de Milán y en la
Escuela Europea de Hematología de París.
Acción 55: Intercambio de experiencias en materia de formación continuada
Desde 1987 la Comisión favorecerá los intercambios de experiencias en el sector de la formación
continuada relativa al cáncer por medio, principalmente, de las ayudas a la traducción y a la difusión
de materiales pedagógicos adecuados.
Además, teniendo en cuenta las ventajas que aporta la revolución informática, numerosos equipos en
la Comunidad Europea trabajan en la elaboración de «sistemas expertos». Todavía están en fase de
desarrollo, pero estos programas informáticos de ayuda a la decisión están siendo elaborados
conjuntamente por especialistas de una disciplina — oncología actualmente — y de un grupo de
expertos en informática de alto nivel. El fin perseguido consiste en transferir los conocimientos
actuales en oncología mediante un programa con el cual el usuario podrá dialogar, sea para obtener
información, sea para elegir mejor el diagnóstico o el tratamiento apropiado.
Propuesta de acción 56: Realización en común de soportes lógicos para los sistemas expertos
En el marco de estos programas de investigación, concretamente el programa de biotecnología,
(1986—1989), la Comunidad Europea podrá cofinanciar ciertos proyectos de elaboración conjunta
de sistemas expertos aplicados al campo de la oncología.
CAPÍTULO 4
INVESTIGACIÓN SOBRE EL CÁNCER
El enfermo de cáncer comienza ahora a darse cuenta de que no está condenado irremediablemente.
Sabe que las oportunidades de prolongar su vida tienen fundamento y aumentan periódicamente con
el paso de los años y achaca con mucha razón esta evolución a los avances de la investigación biológica
y médica. Gracias a los diferentes avances, es posible en la actualidad curar a más de la mitad de los
enfermos, frente a una cuarta parte hace apenas treinta años. Se trata en este caso, bien es cierto, de
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/45
cifras globales ya que el pronóstico de la evolución de un cáncer resulta muy variable: inquietante para
ciertos tumores como los del páncreas, y, sin embargo, mucho más favorable para otros cánceres
como los de la piel.
Además, la mayoría de los expertos consideran que, de aquí al año 2000, se podría reducir la
mortalidad por cáncer en Europa aún en un 15 %, a poco que se aplique la política de prevención
recomendada anteriormente. Dicha política marca perfectamente el interés, pero también los límites,
de estas medidas que deben completarse con una vigorosa reactivación de la investigación.
Ahora bien, las realizaciones prácticas de Europa en materia de cáncer no se encuentran a la altura de
los conceptos salidos de sus laboratorios. Resulta cuando menos paradójico que la mayoría de las
substancias anticancerosas producidas hoy en día por medio de las biotecnologías lo sean por
laboratorios americanos, cuando uno de estos procedimientos revolucionarios de fabricación -la
fusión celular- fue descubierta en Francia por Georges Barski, y aplicada a los anticuerpos
monoclonales en Inglaterra por Kohler y Millstein, a los que se les otorgó el premio Nobel en 1984.
Quizá tengamos una primera explicación de esta disparidad comparando los medios financieros de
que se dispone a ambos lados del Atlántico.
Hay que tener en cuenta que no resulta fácil evaluar los esfuerzos financieros empleados en Europa en
la investigación sobre el cáncer, puesto que hay que tener en cuenta programas nacionales y
comunitarios, y aquellas actividades de investigación indirectamente ligadas al cáncer, pero que
contribuyen, también indirectamente, a su solución.
Sin embargo, una comparación de la financiación del conjunto de la investigación médica nos
proporciona una estimación aproximada de la escala respectiva de medios empleados: 5 000 millones
de dólares USA al año para el «National Institute of Health» en los Estados Unidos frente a,
aproximadamente, los 1 500 millones al año en la Europa de los doce. Si además tenemos en cuenta
que la investigación sobre el cáncer está sujeta a un gran programa nacional americano desde 1971, se
puede deducir que la diferencia en este campo particular es aún mas grande de lo que las cifras globales
indican.
La investigación sobre el cáncer contará en los próximos tres años, con un apoyo financiero europeo
en el siguiente marco:
— la propuesta del cuarto programa de coordinación de la investigación médica (1987—1989)
transmitido al Consejo al término de 1986 y que, según las propuestas de la Comisión, debería
estar dotado con 37 millones de ECUS de los que 11 millones irían destinados a la investigación
sobre el cáncer;
— el cuarto programa de investigación médica en las industrias de la CECA (1982—1987) dotado
con 9 millones de ECUS, un millón de los cuales, aproximadamente, destinado al cáncer; y la
propuesta del quinto programa (1988—1991) que se transmitirá al Consejo en 1987. Dicha
propuesta podría alcanzar 12 millones de ECUS de los cuales, aproximadamente, 3 millones irían
destinados al cáncer según las hipótesis consideradas actualmente por la Comisión;
— la propuesta de primer programa de investigación en medicina predictiva (1987—1989), que se
transmitirá al Consejo al comienzo de 1987;
— el programa de investigación de radioprotección (1985—1989), dotado con 58 millones deECUS
para la totalidad de período, de los cuales 5 millones de ECUS, aproximadamente, podrían estar
consagrados a la investigación sobre el cáncer en 1987—1989;
— el programa de investigación de biotecnología (1986—1989), dotado con 55 millones de ECUS,
de los cuales 4 millones aproximadamente se encuentran relacionados con la investigación sobre el
cáncer (período 1987—1989);
— el programa de investigación sobre el medio ambiente (1982—1990), dotado con 55 millones de
ECUS, de los cuales 1 millón de ECUS, aproximadamente, se encuentran relacionados con el
cáncer.
En realidad la cuantía total de las sumas invertidas en estas investigaciones es netamente superior; en el
caso de la cofinanciación la cuantía total invertida corresponde al menos al doble; en el caso de
coordinación puede suponer hasta 30 veces más. En total los programas de investigación sobre el
cáncer coordinarán trabajos por una cuantía superior a los 300 millones de ECUS de 1987 a
1989.
Si la financiación fuera la única causa del retraso europeo, el remedio sería fácil de definir, aunque
difícil de aplicar. Pero dicho retraso se debe sobre todo a razones estructurales y, especialmente, a la
N° C 50/46 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
fragmentación de los programas nacionales y a las inconvenientes duplicaciones que ello conlleva, en
una época en que los recursos tanto humanos como financieros son limitados. La puesta en común de
estos recursos, a través de las cooperaciones europeas constituye claramente una respuesta necesaria y
apropiada.
Se trata, por una parte, de asegurar las transferencias de tecnologías entre laboratorios de países
diferente, para dar un primer impulso a colaboraciones internacionales duraderas, y por otra parte, de
integrar los mejores laboratorios europeos en una red de investigación sobre el cáncer. Otro objetivo
consiste igualmente, en la creación de un especie de instituto sin fronteras que conduzca a un
verdadero espacio europeo de la investigación sobre el cáncer. Por esta razón, una de las medidas más
urgentes consiste en incrementar la movilidad de los investigadores sobre el cáncer en Europa.
Propuesta de acción 57: Concesión de becas europeas que favorezcan la movilidad de los
investigadores sobre el cáncer
En el marco de su propuesta de programa de investigación médica (1987—1989), transmitido al
Consejo al final de 1986, la Comisión Europea recomienda que cada año se concedan becas de una
cuantía anual media de 20 000 ECUS a 50 investigadores, para su formación en la investigación sobre
el cáncer en un laboratorio de otro país de la Comunidad Europea.
Al facilitar la circulación de hombres e ideas entre los laboratorios, la Comunidad Europea facilitará
la transferencia de información científica y de tecnología en los niveles universitario e industrial. Al
mismo tiempo, creará un estado de ánimo europeo, que contribuirá a que Europa sea algo más que
una entidad económica, y frenará, de esta manera, la «fuga de cerebros» a los Estados Unidos. Por
último, se crearán vínculos de unión entre laboratorios europeos, entre investigación teórica e
investigación clínica, condiciones necesarias para el establecimiento de una red de colaboraciones
posteriores duraderas y eficaces en todos los campos de la investigación sobre el cáncer.
I. INVESTIGACIONES PARA MEJORAR LA PREVENCIÓN, LOS ESTUDIOS COLECTIVOS DE
CONTROL Y LA DETECCIÓN DE CÁNCERES
A. Mejora de los sistemas de información sobre la frecuencia y la naturaleza de los cánceres
No puede existir una buena investigación sobre el cáncer sin un sistema de información adecuado. En
un principio, el programa de prevención en los Estados Unidos estuvo basado en el «Connecticut
Cáncer Registry» que comenzó el acopio de información sobre el cáncer a partir de 1935. El primer
control europeo se estableció en Dinamarca en 1943, y ha permitido a este país poseer un
conocimiento excepcional de la evolución de los cánceres a partir de la segunda guerra mundial.
En la actualidad, en la Comunidad Europea, los controles del cáncer se sitúan a diversos niveles. Unos
se refieren a una ciudad, otros a una región, otros, por último, recogen datos a escala nacional. Esta
enorme diversidad hace difícil la comparación de estos datos y su utilización, y no existe un control a
escala nacional en la mayoría de los países europeos. Así, por ejemplo, en Francia, únicamente existen
registros de cáncer en cuatro departamentos (Doubs, Calvados, Isére y Bas Rhin) de los cien con que
cuenta este país.
Ahora bien, un estudio epidemiológico a escala europea supone un registro armonizado de todos los
casos de cáncer en la Comunidad.
Resulta, por lo tanto, necesario establecer una base reglamentaria que permita a los investigadores de
los Estados miembros llevar a cabo estudios epidemiológicos gracias al registro de cánceres. De igual
forma, convendría reducir las restricciones legislativas que se ponen a estos registros para no
obstaculizar la investigación epidemiológica. Así, en determinados países europeos se han tenido que
interrumpir trabajos sobre cánceres por exposición profesional a causa de normas de confidencia en
vigor que prohiben todo estudio futuro en este campo. Estas normas deberían modificarse sin que las
informaciones médicas perdieran su carácter estrictamente confidencial.
Acción 58: Balance comparado de los registros de cáncer existentes y recomendaciones sobre su
contenido mínimo deseable y sus condiciones de acceso
Con el fin de proceder a un análisis comparado, la Comisión Europea envió en 1986 un cuestionario a
cada registro de cáncer en los Estados miembros. En 1987 se analizarán los resultados para
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/47
determinar la amplitud de los datos recogidos y mejorar su fiabilidad y la posibilidad de comparación.
Además, en 1987 se estudiará si es factible la creación de una red europea de registros de cáncer con el
fin establecer una base de datos europea sobre la incidencia del cáncer.
Por último, en 1988, se organizará una conferencia sobe la mejora del sistema de registro de datos
sobre el cáncer, en colaboración con el Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (CIRC) y
la Asociación Internacional para los Registros de Cáncer. LLegado el caso se podrían establecer
propuestas con el fin de armonizar los datos recogidos.
B. Investigaciones epidemiológicas para mejorar la prevención
Las medidas de prevención deben basarse en la investigación epidemiológica, es decir, en las
circunstancias de aparición de la enfermedad en función de las características del individuo y de su
medio. Las informaciones extraídas de esta investigación permiten detectar las posibles causas, seguir
las tendencias de la evolución patológica y preparar y evaluar el efecto de las intervenciones.
Una cooperación europea tendría la ventaja del acceso a una población más numerosa, lo que daría
mayor validez a las conclusiones, sobre todo en el caso de los tumores menos frecuentes. De igual
forma, permitiría comparaciones entre grupos de habitantes cuyo nivel de vida es semejante, si bien los
hábitos sociales y alimentarios varían considerablemente entre el norte y el sur de Europa.
Propuesta de acción 59: Puesta en marcha de una coordinación europea de la investigación médica
sobre alimentación y cáncer
Se trata del campo en el que los datos epidemiológicos son más inseguros, como lo ilustran la cifras de
los estudios de Dolí y Peto, según las cuales del 10 al 70% de las muertes por cáncer estarían
relacionadas con la alimentación.
En 1987 debería estar terminada una síntesis llevada a cabo en colaboración con el Centro
Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIRC), que analice la situación de los conocimientos
epidemiológicos actuales con el fin de determinar puntos prioritarios de investigación y de comparar y
armonizar los métodos.
Esta fase de orientación debería permitir que se canalizaran los esfuerzos sobre algunos aspectos
especiales de las relaciones entre alimentación y cáncer. Ya se han determinado un cierto número de
temas prioritarios, especialmente la influencia de la alimentación en la gastritis atrófica (fase
preliminar del desarrollo de los cánceres de estómago) y la influencia del consumo de fibras
alimentarias y otros factores en relación con el cáncer de colón. Igualmente se prestará una mayor
atención a los factores alimentarios menos estudiados hasta el momento, pero de los que se sospecha
en diverso grado que son causa de cáncer, como ya ha sido expuesto en el capítulo prevención: grasa
(sobre todo en el caso de la mujer en la fase postmenopáusica), vitaminas, elementos minerales,
nitritos, etc.
Propuesta de acción 60: Fortalecimiento de la investigación europea sobre los cánceres por exposición
profesional
Desde los primeros años de la década de los 50 el cáncer de pulmón de los trabajadores de las minas de
hierro y ciertos cánceres de los trabajadores siderúrgicos han atraído la atención de los investigadores.
A pesar de la reducción de estas actividades en el último decenio, alrededor de 2 millones de
trabajadores continúan expuestos a riesgos en las industrias del carbón y el acero. El cuarto programa
de la CECA (1982—1987) ha intensificado los trabajos sobre el cáncer de pulmón de los soldadores, y
los cánceres de los trabajadores de las explotaciones hulleras y coquerías. El quinto programa de la
CECA (1987—1991) va a ampliar estas investigaciones cofinanciadas sobre el cáncer de pulmón con
trabajos sobre la identificación de los agentes cancerígenos en cuestión.
Por su parte, el programa de medio ambiente (1982—1990) de la Comisión Europea cofinancia
trabajos sobre el efecto cancerígeno del amianto y de materiales tales como las fibras de vidrio.
Por último, por primera vez desde su puesta en marcha en 1978 el programa de investigación médica
prevé la evaluación de métodos epidemiológicos sobre los riesgos profesionales ligados al cáncer,
partiendo del estudio crítico de los resultados publicados en otros países. Especialmente, conviene
N° C 50/48 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
sacar las enseñanzas metodológicas de las investigaciones efectuadas en Canadá sobre la exposición a
200 substancias químicas, en 15 polígonos industriales.
Acción 61: Continuación de la cofinanciación por la Comunidad Europea de investigaciones sobre la
prevención de cánceres por radiaciones ionizantes
En el marco del programa de protección contra la radiación (1985—1989) se llevarán a cabo
investigaciones epidemiológicas retrospectivas en las personas a las que se había administrado, hace
algunos años, radioelementos emisores de partículas alfa. Así por ejemplo, el Thorotrast, a base de
óxido de Torio, fue utilizado entre 1929 y 1950 como agente de contraste radiográfico para los vasos
sanguíneos, y es responsable de los tumores de hígado. También se está llevando a cabo una
investigación análoga sobre el Radio 224, utilizado antiguamente en el tratamiento de ciertas
inflamaciones de las vertebras (spondylitis), que es el causante de los cánceres óseos.
Sin embargo, la cuestión que acapara las reflexiones actuales es la del efecto de las pequeñas dosis de
radiación, ya sea el uso de radioelementos en medicina, la radioactividad natural del medio ambiente,
o la contaminación radioactiva accidental
La exposición a la radioactividad natural entra dentro de este campo: el Radón, gas raro radioactivo
resultante de la desintegración del radio, puede, a veces, encontrarse en cantidad anormalmente
elevada en ciertos locales, debido a la geología (rocas graníticas) y al tipo de construcción (locales
estancos). La posibilidad de que influya en la aparición de tumores pulmonares debería ser objeto de
un estudio de viabilidad.
El reciente accidente de Chernobil ha reavivado el interés por los estudios epidemiológicos en este
campo. Sin embargo, no se debe confiar demasiado en solucionar el problema de la acción de
pequeñas dosis de radiación únicamente mediante la investigación epidemiológica. Así, sobre la base
de cálculos teóricos sobre la cancerogénesis por irradiación, extrapolando a partir de los datos sobre
las radiaciones fuertes, se puede formular la hipótesis de que la Europa de los doce podría registrar en
20 años entre 1 000 y 3 000 casos suplementarios de cáncer causado por este accidente. Esto es lo que
parece a primera vista. Pero si se tiene en cuenta que durante el mismo período, esta población de 370
millones de habitantes va a verse afectada por más de 70 millones de casos de cáncer, es entonces
cuando se capta la verdadera proporción del fenómeno. Este ejemplo muestra bien a las claras la
dificultad de la evaluación del efecto de pequeñas dosis de radiaciones ionizantes.
Acción 62: Continuación de la cofinanciación por la Comunidad Europea de investigaciones sobre los
factores cancerígenos del medio ambiente
De 1987 a 1989, en el marco del programa de investigaciones sobre el medio ambiente (1982—1990)
se llevarán a cabo unos trabajos destinados a descubrir rápidamente las substancias cancerígenas que
se encuentran en numerosísimos contaminantes del medio ambiente. Las investigaciones financiadas
se refieren a la mejora de la detección, en cultivos microbianos, del poder mutágeno de las substancias
sospechosas y a la puesta a punto de tests de deterioro cromosómico. Todos estos fenómenos son, en
efecto, potencialmente cancerígenos.
Propuesta de acción 63: Puesta en marcha de una coordinación europea de la investigación médica
sobre el tema «cáncer y reproducción»
Desde 1978, el registro europeo de enfermedades congénitas en los recién nacidos hace posible la
confección de estadísticas y estudios sobre las anomalías congénitas. Durante el período 1987—89 se
intentará establecer una relación con la aparición posterior de cáncer en los niños afectados por
enfermedades congénitas. La confirmación de una asociación entre tumores y anomalías congénitas
permitiría identificar ciertos factores cancerígenos y su mecanismo de acción.
Otra línea de investigación consiste en la vigilancia biológica de ciertas poblaciones expuestas a los
efectos mutágenos de factores del medio ambiente, con el propósito de averiguar si se puede detectar
una variación significativa en la frecuencia de las afecciones de origen genético que puedan ser
diagnosticadas en los primeros meses de vida.
Propuesta de acción 64: Puesta en marcha de una coordinación europea de la investigación médica
sobre el tabaquismo pasivo
A partir de 1987 se agruparán las investigaciones llevadas a cabo en este campo con el fin de
determinar medidas posteriores. Se intentará determinar cómo evaluar cuantitativamente el
tabaquismo pasivo, ya que su medida objetiva resulta difícil y se solicitará, para ello, la colaboración
del Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (CIRC).
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/49
C. Investigaciones para mejorar la detección y el diagnóstico
Dos campos de investigación tendrán una especial influencia en el futuro de la detección del cáncer: el
análisis automatizado de los tejidos y el perfeccionamiento del diagnóstico por la imagen.
Propuesta de acción 65: Continuación de la coordinación europea de la investigación médica sobre el
análisis automatizado de tejidos
Una política coherente de detección precoz supone un número enorme de diversos análisis biológicos:
lectura de frotis, investigación de virus, de proteínas características, exámenes histológicos o análisis
cromosómico para el diagnóstico de tumores.
La actual infraestructura de laboratorios de análisis no permitirá hacer frente al previsible aumento de
la demanda. Así por ejemplo, en el Reino Unido se realizan anualmente 3 millones de frotis vaginales
para detectar el cáncer de cuello de útero. Ahora bien, esta cifra no es suficiente, ya que un examen
sistemático de la población de riesgo implicaría, como mínimo doblar el número de análisis. La
situación es análoga en el resto de los países europeos, donde se estima que, globalmente, un 35 % de
las mujeres afectadas piden que se haga un seguimiento de su caso. Si todas las mujeres expuestas al
riesgo quisieran beneficiarse de la prevención, el sistema se vendría abajo.
En efecto, observar una preparación al microscopio exige un tiempo de trabajo importante a un
especialista cualificado. Además, se ha abierto paso la idea de dotar a la observación anterior de un
sistema de exploración automático de la preparación, una cámara de video y un sistema informático
de análisis de la imagen observada, tanto para el examen de cromosomas como para el estudio más
global de células.
El análisis automatizado de los cromosomas (por ejemplo, la investigación de translocaciones) es
fundamental no sólo para la mayoría de las leucemias (diagnóstico, pronóstico, tratamiento), sino
también para un número de tumores sólidos. Las muestras de tejido observadas al microscopio no
muestran más que un pequeño número de células en división, lo que hace el estudio manual muy
pesado.
La citología (examen de células) automatizada se encuentra en pleno desarrollo, sobre toda para la
detección en los individuos de riesgo de cánceres de cuello de útero en el estadio preclínico. Tres
prototipos de máquinas especializadas de diagnóstico se encuentran en período de comercialización en
Europa (en los Países Bajos, Alemania y el Reino Unido) y estarán disponibles en breve. Estos aparatos
constituyen un excelente instrumento de detección si bien detectan un mayor número de casos
sospechosos que de casos realmente positivos. Por lo tanto, es necesario someter a prueba, comparar y
dar validez a sus resultados, y poner a punto sistemas análogos para otros tipos de cáncer; en estos
momentos, una nueva máquina de diagnóstico de carácter más polivalente se encuentra en fase de
estudio en Francia.
Propuesta de acción 66: Continuación de la coordinación europea de la investigación sobre
diagnóstico médico por la imagen
Desde el descubrimiento de los rayos X por Wilhelm Roentgen en 1895, la radiografía clásica ha
experimentado enormes progresos gracias a la informática. A partir de una serie de exámenes
efectuados bajo diferentes ángulos, el análisis de las imágenes por ordenador permite reconstruir una
imagen del objeto radiografiado en tres dimensiones: se trata de la técnica del scanner (o tomografía
axial computarizada), desarrollada por primera vez en 1975 por el ingeniero británico G. N.
Hounsfield (Premio Nobel). De esta forma, se pueden reconstruir cortes en serie del organismo
examinado (tomografía) por medio del cálculo, dentro de cualquier plan definido por el operador, y
poseer una definición extremadamente precisa, de la forma y localización de un tumor.
Esta reconstrucción de imagen en varias dimensiones puede realizarse a partir de informaciones de
naturaleza diversa como las propiedades magnéticas de la materia (Resonancia Magnética Nuclear =
RMN), la radiactividad de elementos de un tiempo de semidesintegración corto (Tomografía de
Emisión de Positrones = PET), o la Tomoescintigrafía con elementos emisores de fotones
(SPET).
En la resonancia magnética nuclear (RMN), se somete al organismo vivo a un campo magnético, que
ejerce una influencia sobre los núcleos de los átomos de hidrógeno principalmente, desviándolos de su
posición inicial. Al volver a su posición inicial cada núcleo emite una débil señal electromagnética cuyo
análisis global permite reconstruir la distribución en el espacio de los átomos de hidrógeno, es decir, de
la forma de los tejidos. Además, según la estructura de la molécula de la que forma parte el átomo de
hidrógeno, la señal emitida es diferente y proporciona información sobre la composición química del
N° C 50/50 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
tejido. De esta forma es posible diferenciar la materia gris de la materia blanca del cerebro. La señal
emitida depende también de las fuerzas intermoleculares y de la velocidad de desplazamiento de la
molécula, lo que permite la medida de la temperatura (agitación térmica de las moléculas) y la medida
de un flujo (flujo sanguíneo en los vasos, por ejemplo).
En comparación con el scanner de rayos X el RMN permite una diferenciación más perfecta de los
tejidos, y, especialmente, separar claramente el tejido tumoral de los tejidos blandos que lo rodean
(reacción inflamatoria). La precisión por lo que se refiere a la dimensión es también superior, y los
tumores detectables, en lugar de estar expresados en centímetros con la radiografía lo están en
milímetros.
Se fabrican pocos aparatos de RMN y, a menudo, tienen carácter de prototipos; este material va a
evolucionar considerablemente en los próximos años, por lo que hay que someter a prueba, comparar
los sistemas ya existentes e incrementar su resolución. Este es el objetivo que se ha fijado la
Comunidad Europea para el período 1987—1989.
La Tomografía de Emisión de Positrones (PET) se basa en otro principio: se inyecta a un organismo
vivo isótopos de corta vida (por ejemplo oxígeno 15, nitrógeno 13 o carbono 11) emisores de
electrones positivos, y se localiza su distribución por medio de un scanner, lo que permite obtener
imágenes de una calidad excepcional. También en este caso el material utilizado es muy diverso, y el
acuerdo entre los ususarios permitirá comparar la calidad de los aparatos en fase de desarrollo.
II. INVESTIGACIONES SOBRE LA TERAPÉUTICA DEL CÁNCER
Para el gran público, se trata del punto esencial de la investigación. Sin dejar de reconocer la
importancia capital de este aspecto, debido a su carácter de urgencia, no hay que olvidar que, a corto
plazo la prevención, y la comprensión de los mecanismos de la cancerogénesis a largo plazo, tendrán
una mayor importancia para la sanidad pública.
A. Terapéuticas clásicas
Gracias a los avances de las técnicas médicas de diagnóstico por imagen, el método más antiguo de
tratamiento de cáncer, es decir, la cirugía -utilizada desde el siglo XVII puede utilizarse a partir de
ahora en la evolución de un tumor y, sobre todo, de manera mucho más precisa. De esta forma,
ablaciones o amputaciones consideradas como inevitables, hace apenas unos años, en el futuro
podrán evitarse o substituirse por una microcirugía que respete mucho más al organismo.
La radioterapia se desarrolló muy rápidamente en los comienzos del siglo XX después de que
Roentgen descubriera los rayos X en 1895 y la radiactividad por Becquerel en 1986. A partir de 1900
varios hospitales utilizaron la irradiación en terapéutica. El material utilizado ha evolucionado
enormemente, en especial, por lo que se refiere a la precisión del empleo y seguridad, tanto para el
paciente como para el operador.
Por su parte, la quimioterapia nació después de la segunda guerra mundial con las mostazas
nitrogenadas, un derivado de gases de combate que mostró una cierta eficacia en casos de leucemia.
Desde entonces, se han desarrollado una larga serie de productos de caracteres específicos:
metotrexato, (1948) actinomicina D, etc., para terminar con los muy recientes derivados del platino
(1976)ylaelipticina(1982).
Por último, a partir de los años 70, se han hecho grandes progresos mediante la combinación de varias
quimioterapias y la acertada asociación de las tres técnicas principales: cirugía, radioterapia y
quimioterapia.
Propuesta de acción 67: Fortalecimiento de la coordinación europea de la investigación médica en
materia de control de los tratamientos multicéntricos
Para comprobar la validez de un presunto tratamiento anticanceroso, resulta básico disponer de una
metodología contrastada que permita alcanzar resultados concluyentes. A este respecto, los diferentes
protocolos terapéuticos que establecen el orden en el que se han de utilizar las técnicas, la importancia
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/51
de las dosis escogidas, poseen una influencia determinante. Un equipo pluridisciplinario compuesto
por un cirujano, un radiólogo y un quimioterapeuta efectúa dicha elección. Es evidente que conviene
registrar cuidadosamente estos protocolos, sobre todos los nuevos, con el fin de evaluar mejor su
eficacia. Un control de los ensayos terapéuticos será tanto más útil cuanto cubra un muestreo de
pacientes lo más amplio posible y emplee métodos de registro armonizados. La dimensión europea
resulta básica en este punto.
Creada en 1962, la «Organización Europea para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer»
(EORTC) es una institución sin ánimo de lucro, que representa un papel en la coordinación en la
investigación y explotación de la investigación europea sobre los tratamientos terapéuticos. Al
término de 1985, disponía ya de una base de datos que agrupaba los protocolos de cuidados
administrados a 30 000 pacientes repartidos entre los diferentes centros anticáncer y hospitales
pertenecientes a la red de la EORTC; cada año se registran 5 000 nuevos casos y se continúa el
seguimiento de entre 5 y 10 000 casos anteriores.
Por lo tanto, sería lógico basarse en la experiencia indiscutible de la EORTC en el campo de las bases
experimentales y clínicas del tratamiento del cáncer.
El apoyo de la Comunidad Europea se centra en tres temas:
— Red informatizada: instalación y mantenimiento de la red informática «Eurocode», que permitirá
gracias a su pequeño coste facilitar el acceso a valiosos datos clínicos para los oncólogos, y que
debería crear en ellos un nuevo espíritu de comunicación.
— Control de calidad: verificación de la fiabilidad del trasvase de datos desde el dosier clínico hasta el
ordenador, así como la buena aplicación de los protocolos terapéuticos.
— Coordinación: mejora de la coordinación entre la EORTC y los diferentes grupos nacionales
implicados en investigaciones clínicas, con el fin de proyectar acciones conjuntas.
B. Nuevas terapias surgidas de la biología molecular y las biotecnologías
Por otra parte, gracias a la revolución biotecnológica, comenzada fundamentalmente en los Estados
Unidos, al principio de los años 70, un nuevo tipo de medicamentos anticancerosos ha hecho su
aparición desde hace algunos años, los modificadores del comportamiento biológico, entre los cuales
puede mencionarse a la interleuquina 2 que ha proporcionado unos resultados muy alentadores en
varios tipos de cáncer, el interferón alfa, capaz de curar (cerca de un 90% de los casos) un tipo
particular de leucemia (leucemia por tricoleucitos), que hasta entonces resultaba muy difícil de
combatir; el interferón gamma, que parece activo en ciertos tumores sólidos, así como otra molécula,
causante de necrosis de los tumores. Todas estas moléculas, y muchas otras (linfotoxina, necrosina,
etc.), están siendo estudiadas activamente y se pueden esperar resultados importantes en pocos
años.
Otras substancias pertenecen al grupo de factores de diferenciación que parecen permitir la
maduración de las células cancerosas, lo que las hace volver a su estado normal.
Por último, los anticuerpos monoclonales, que tienen una gran especificidad para el antígeno que
reconocen, pueden estar marcados por un radioelemento, para localizar precozmente un cáncer por
medio de un scanner. También pueden utilizarse para modificar el desarrollo de ciertos cánceres
(anticuerpos antifactores de crecimiento y anticuerpos antirreceptores de estos factores de crecimien-
to). Pueden estar acoplados a una substancia de fuerte toxicidad celular capaces de destruir las células
cancerosas sin dañar las células normales: se trata de la «selección de los medicamentos».
Tristemente, hasta ahora, no es en Europa, sino en los Estados Unidos donde se observan los
desarrollos industriales más importantes en este campo de los nuevos medicamentos biotecnológicos
anticáncer. Por lo tanto, la investigación médica y biotecnológica en Europa debe responder a este reto
que no es únicamente médico sino también económico.
Acción 68: Cofinanciación de una red europea de bases de datos sobre los cultivos de células que
producen anticuerpos monoclonales
El programa de biotecnología de la Comunidad Europea se ha propuesto potenciar la organización de
una red de recogida de hibridomas (para la síntesis de anticuerpos monoclonales). A partir de marzo
de 1986 se instaló en Niza el CERDIC (Centro Europeo de Investigaciones Documentales sobre los
Inmunoclones), que constituye el núcleo europeo de la organización internacional Hybridoma Data
Bank (HDB).
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A menudo, un laboratorio europeo encuentra dificultades para procurarse los tejidos vivos que
necesita para sus experiencias y, especialmente, las líneas celulares productoras de anticuerpos
monoclonales que podrían utilizarse para el «efecto diana» de los medicamentos anticancerosos. Este
material es disponible en colecciones de diversa importancia, que hay que organizar en una red
informatizada.
Acción 69: Cofinanciación por la Comunidad Europea de investigaciones sobre la ingeniería genética
y la ingeniería de las proteínas para la producción de medicamentos anticáncer
Se llevan a cabo tales acciones dentro del marco del programa de biotecnología (1986—1989). La
clonación consiste en introducir en una célula en cultivo el código genético de una proteína
interesante, para producirla en gran cantidad, a bajo coste y sin peligro. Ya se sabe cómo producir
ciertos interferones, varias interleuquinas, el factor de necrosis de los tumores (TNF), o una
substancia de origen embrionario (Mullerian inhibiting substance), capaz de cortar el desarrollo de los
cánceres ováricos.
En teoría, la expresión de una proteína clonada se puede hacer, a bajo coste, en una célula microbiana
como el colibacilo (Escherichia coli). En la práctica, sin embargo, surgen numerosas dificultades
puesto que las células microbianas no pueden asegurar, tras la transcripción de la proteína, ciertas
modificaciones indispensables para su actividad (glicosilación, por ejemplo).
El objetivo de este aspecto del programa de biotecnología consiste en desarrollar en los laboratorios
europeos los conocimientos que les permitirán poner a punto rápidamente la producción por
clonación de cualquier substancia biológica. Aunque indirecto, el beneficio para la investigación sobre
el cáncer es real.
Una vez clonada la proteína, hay que fabricarla en grandes cantidades. También se plantea el
problema para los anticuerpos monoclonales. Así pues, el programa de biotecnología financia
también trabajos sobre el cultivo a gran escala de células animales o humanas.
Por otra parte, aunados los medios de la física (difracción de los rayos X), de la bioquímica y la
informática permiten, en la actualidad, establecer la configuración espacial de la estructura de una
molécula de proteína, visualizada en una pantalla de ordenador, lo que permite establecer un paralelo
entre la estrutura molecular y la actividad biológica de una proteína. Y aún más, permitirá prever qué
modificación producida en una molécula aumentaría su actividad bioquímica y biológica. Así pues, el
ambicioso objetivo de la ingeniería proteica consiste en sintetizar moléculas más eficaces que las
existentes en la naturaleza. Su aplicación al cáncer se efectuará, en particular, a través del estudio de
las relaciones entre la actividad de las moléculas anticancerosas y su estructura espacial.
Propuesta de acción 70: Cofinanciación por la Comunidad Europea de investigaciones sobre el
«efecto diana» de medicamentos anticancerosos
Esta acción se llevará a cabo dentro del programa de medicina predictiva que la Comisión Europea
transmitirá al Consejo en 1987.
La medicina predictiva tiene por objetivo prever los factores de riesgo específicos de un individuo o
una población, factores ligados a la constitución genética o al medio ambiente. Por lo tanto, prepara la
acción de la medicina preventiva, constituyendo un paso previo a ésta. Este programa se refiere
principalmente a la investigación fundamental, de la que se tratará posteriormente, si bien incluye
aspectos más específicos como el «efecto diana» de los medicamentos.
El principio del método es simple: al unir dos moléculas, un anticuerpo monoclonal, capaz de
reconocer una célula cancerosa y unirse a ella, se puede enviar específicamente una sustancia
citotóxica a las células tumorales y destruirlas sin dañar las células normales.
La puesta a punto de estas asociaciones, supondría una mejora enorme de la quimioterapia. Si bien,
aunque el principio es simple, su realización práctica no lo es tanto.
Acción 71: Cofinanciación por la Comunidad Europea de investigaciones sobre la farmacología de las
substancias antitumorales
El programa de biotecnologías (4986—1989) ampara varias investigaciones de farmacología y
toxicología in vitro una de las cuales entra dentro del ámbito del cáncer; estos métodos deberían
acelerar los procedimientos de investigación de substancias de actividad antitumoral, y al
esclarecimiento de los mecanismos de acción de las drogas eficaces ya conocidas.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/53
El desarrollo de métodos de farmacología y toxicología in vitro apunta a tres objetivos. El primero,
científico, consiste en estudiar la actividad de las moléculas de una manera más analítica, aislando el
efecto de los medicamentos en un mecanismo específico, lo que permite entre otros, un enfoque más
preciso de la relación estructura-actividad de las moléculas. El segundo objetivo es económico y
consiste en hacer, rápidamente y a bajo coste, una primera criba de la actividad de las nuevas
moléculas, de la que se espera obtener propiedades farmacéuticas interesantes. El tercer objetivo es
humanitario y consiste en reducir el número de animales utilizados en la experimentación
farmacéutica.
Sin embargo, la farmacología preclínica debería también desarrollarse in vivo. El estudio in vivo
permite aproximarse a las condiciones del tratamiento clínico, por medio de ciertas técnicas
específicas tales como los injertos heterólogos. Dicha técnica consisite en injertos de tejido canceroso
humano en ratones de una cepa privada de defensas inmunitarias («nude»), que no rechazan el injerto.
Así pues, el tumor de origen humano va a desarrollarse y a prestarse a tests in vivo en condiciones
semejantes a las del tratamiento, tanto como por el origen humano de las células, como por el
comportamiento farmacocinético del ratón, que resulta muy semejante al del hombre. En el futuro se
debería contemplar la posibilidad de una acción europea en este campo.
Por último, convendría que los laboratorios y empresas farmacéuticas especializadas en los
medicamentos anticáncer se beneficiasen de procedimientos comunes de evaluación.
Propuesta de acción 72: Armonización de la normativa de prueba de los medicamentos anticance-
rosos
Sin perjuicio de la próxima adopción por el Consejo de las propuestas de la Comisión relativas a los
medicamentos de alta tecnología/biotecnología, los nuevos medicamentos podrán beneficiarse de un
procedimiento de evaluación común en los diferentes países miembros, lo que debería acelerar su
utilización práctica. Además de activar la comercialización, es evidente que la industria farmacéutica
podrá rentablizar mucho mejor una inversión en el gran mercado europeo, y en consecuencia invertir
en enfermedades menos generalizadas. Igualmente resultará mucho más fácil encontrar los expertos
necesarios a partir de una base multinacional centralizada.
III. INVESTIGACIONES FUNDAMENTALES SOBRE EL CÁNCER
Hasta una fecha reciente no se conocía virus cancerígeno alguno en el hombre, y esta laguna era tanto
más sorprendente cuanto que los virus cancerígenos reconocidos en los animales eran numerosos, por
ejemplo, las leucosis (tumores ganglionares) de las aves de corral, del bovino o del gato, y además se
conocían desde principios de siglo. A partir de 1908, los daneses Ellermam y Bang demostraban el
carácter contagioso de la leucemia eritroblástica de las aves de corral y, en 1917, el alemán Rous
aportaba la primera prueba de la intervención directa de un virus filtrable en un sarcoma de la gallina
(el sarcoma de Rous). ¡Su descubrimiento chocó con tal incredulidad que tuvo que esperar cincuenta
años antes de recibir el Premio Nobel!
El estudio del genoma de algunos de estos virus cancerígenos (retrovirus) ha permitido descubrir genes
responsables de la cancerización, los oncogenes virales, capaces de provocar tumores tras
incorporarse en el genoma de las células del animal afectado.
Estos resultados han renovado el interés por la investigación de virus oncógenos en el hombre.
Diversas observaciones recientes acusan la presencia frecuente de un virus que sería, bien la causa
directa, bien un factor favorecedor de casos de cáncer. Como ejemplo de estas relaciones más o menos
estrechas, pueden mencionarse las relaciones del cáncer de cuello de útero y de los órganos genitales
externos con el virus de los papilomas humanos, las de los tumores de los ganglios linfáticos (Linfoma
de Burkitt) con el virus de Epstein-Barr, las del sarcoma de Kaposi con el virus del SIDA, las de las
leucemias y los linfomas de células T con los virus HTLV 1 y 2, y por último las del cáncer de hígado
con el virus de la hepatitis B.
El descubrimiento en 1976, por el investigador francés Dominique Stehelin (x) en colaboración con un
equipo americano, en el genoma de las células animales y humanas normales de genes con una
secuencia de código semejante a la de los oncogenes de los retrovirus ha llevado a revisar los
mecanismos de cancerogénesis. En 1982, un grupo de investigadores americanos, dirigido por el
español M. Barbacid (2), demostraba que la activación de un oncogén humano (responsable de un
cáncer de vejiga) se debía a una mutación de un ácido aminado de un oncogén, y, en 1983, el mismo
i1) D. Stehelin, V. E. Varmus, J. M. Bishop y Vogt D. K., 1976, DNA related to the transformating gene(s) of
avian sarcoma virus is present in normal avian DNA, en Nature 260,170—173.
(2) Reddy E. P., Reynolds R. K., Santos E. y Barbacid M. 1982, A point mutation responsible por the acquisition
of transforming properties by the T 24 human bladder carcinoma antigen, en Nature 300, 149 — 152.
N° C 50/54 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 26. 2. 87
laboratorio demostraba que el carcinoma mamario provocado en la rata por un agente químico
resultaba de una mutación específica de un oncogén que siempre se produce en el mismo ácido
aminado. En el futuro debe ampliarse la incipiente exploración de los aspectos genéticos del
cáncer.
Propuesta de acción 73: Cofinanciación por la Comunidad Europea de investigaciones sobre el
genotna y los oncogenes humanos
La Comisión Europea propondrá esta acción dentro del programa de medicina predictiva
(1987—1989) que remitirá al Consejo al comienzo de 1987. Los oncogenes celulares tienen funciones
normales importantes en la regulación de la división y diferenciación celulares. Así pues, un tumor
puede deberse a perturbaciones de origen externo tales como portar un oncogen viral, la mutación de
un oncogén de la célula, una rotura cromosómica que separe un oncogén de su sistema de regulación
adyacente en la cadena ADN, o a culquier otra perturbación del sistema de control de un
oncogén.
En la actualidad, se conocen más de 25 oncogenes, cuyo código genético se identifica en ciertos
tumores como las leucemias o los linfomas y este último reviste una cierta importancia práctica, ya
que, según el oncogén en cuestión, el pronóstico será más o menos grave.
Actualmente, de un total de más de 50 000 genes humanos, se han secuenciado alrededor de 350, de
los que 80 son patológicos, lo que da una idea del trabajo que queda por hacer para conocer la
totalidad del genoma humano. Por otra parte, se ha llegado a comparar el desafío y los medios
necesarios para acometer tal empresa con los de la conquista de la luna.
Este enorme trabajo podría ser calificado de rutinario si las innovaciones técnicas (corte automático)
no jugasen en este campo un papel tan importante, pues los métodos manuales disponibles son
demasiado lentos para una obra de esta amplitud.
El problema de la regulación de la expresión de los oncogenes es tan importante como el inventario de
los genomas humanos, y sin duda más abordable. Numerosos modelos pueden ser estudiados,
empezando por los más simples (las levaduras, por ejemplo, poseen varios oncogenes identificados
por hibridación con los genes correspondientes de los mamíferos).
Otro enfoque es la investigación de los marcadores genéticos, que presenta una correlación con ciertos
síntomas patológicos. De este modo, el sistema HLA, que supuso el Premio Nobel al investigador
francés Jean Dausset, está en relación con el cáncer de garganta de los pescadores de Cantón. Puede
esperarse que otros marcadores, como el polimorfismo de fragmentos de restricciones, podrán indicar
enlaces genéticos aún más interesantes con la patología cancerosa.
Propuesta de acción 74: Cofinanciación por la Comunidad Europea de investigaciones sobre sondas
de ácidos nucleicos
Esta acción figurará en la propuesta del programa de medicina predictiva (1987—1989).
La utilización práctica de datos obtenidos en el genoma humano va a necesitar la puesta a punto de
instrumentos adecuados para el reconocimiento de la presencia de un gen particular: las sondas de los
ácidos nucleicos.
Una sonda es simplemente la copia de un gen que puede ser marcado por medio de un elemento
radiactivo u otro sistema. Esta sonda tiene una gran afinidad por la información genética
complementaria, de modo que puede fijarse a dicha información de forma específica y evidenciar así la
presencia de un gen.
Tales sistemas son ya operacionales para ciertos genes, pero aún falta ampliar su campo, y sobre todo
facilitar su utilización, pues actualmente están reservados a laboratorios muy especializados, no
pudiendo ser utilizados corrientemente por laboratorios clínicos. Dichos sistemas permiten por
ejemplo la rápida detección de oncogenes en una célula cancerígena y por tanto proporcionarán
preciosas indicaciones sobre la evolución del cáncer. Pueden permitir asimismo detectar el genoma de
un virus en una célula y, por tanto, diagnosticar la presencia de un virus papilloma en las células del
cuello del útero en casos de lesiones precancerígenas.
26. 2. 87 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 50/55
De esta manera, la Comunidad Europea va a comprometerse en un esfuerzo de investigación
multidisciplinaria a largo plazo que implique entre otras la cooperación de médicos, biólogos en casi
todos los campos de las ciencias fundamentales, y de especialistas en electrónica y tratamiento de
datos. Es la primera vez que un intento de integración de tal magnitud (multinacional, multidisci-
plinario, multisectorial) se lleva a cabo en pro de una acción común.
Los especialistas no dejarán de hacer notar, con mucha razón, que tal o cual aspecto merecía un
tratamiento más a fondo. Hemos visto de paso algunos de estos aspectos: la nutrición, la farmacología
preclínica, la virología, entre otros. Este programa de investigación sobre el cáncer no podrá cumplir
todos sus objetivos en unos cuantos años y se impondrá la continuidad del esfuerzo con posterioridad
a 1989.
CONCLUSIÓN
Si todas las propuestas de este plan de acción 1-987—1989 fueran adoptadas, el programa «Europa
contra al cáncer» permitiría, de forma indiscutible, llevar a cabo progresos en la lucha contra el
cáncer. Evidentemente, estos progresos no podrán dar sus frutos en el curso de este primer período
trianual de puesta en práctica del programa. Será necesario prolongar la acción más allá de 1989 para
confrontar los resultados obtenidos y para reforzar los mismos. En primer término, convendrá
naturalmente evaluar a lo largo de estos primeros años las acciones llevadas a cabo y los resultados
obtenidos.
Acción 75: Evaluación regular de este plan de acción 1987—1989 por el Comité de oncólogos
europeos y elaboración de un balance de conjunto en 1989
Una evaluación regular de este plan de acción 1987—1989 será efectuada con la ayuda del Comité de
los cancerólogos europeos y un balance de conjunto será elaborado en 1989, con vistas a transmitirlo
al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social.
El conjunto de las 75 acciones o proposiciones de acciones contenidas en este plan de acción
1987—1989 precisa de la contribución de la Comunidad Europea para la puesta en práctica del
programa «Europa contra el cáncer».
En materia de prevención del cáncer (acciones o propuestas de acciones 1 a 33), el Consejo es invitado
a tomar nota de las acciones ya comprometidas o que lo serán a partir de 1987 y es solicitado para
adoptar de la forma más breve posible las propuestas de acción que le serán sometidas en el curso del
período 1987—1989. Estas se inscriben en la directiz de la resolución adoptada en 23 de julio de 1986
referente al programa de las Comunidades Europeas centrado sobre la prevención (1).
En el terreno de la investigación sobre el cáncer(acciones o propuestas de acciones 57 a 74), el Consejo
está igualmente invitado a tomar nota de las acciones ya comprometidas o que lo serán a partir de
1987 y es invitado a adoptar lo más brevemente posible, las propuestas de acción que le han sido ya
sometidas (propuestas de reglamento referentes a un cuarto programa de investigación en medicina y
salud) (2) o que lo serán próximamente (proposición relativa a un programa de investigación en
medicina predictiva).
El Consejo es últimamente requerido a adoptar en el tiempo más breve posible, la propuesta anexa de
decisión sobre los aspectos «información del público» y «formación del personal sanitario» del
programa «Europa contra el cáncer».
0) DO n° C 184 de 23. 7. 1986, p. 19.
(2) COM(86) 549 final de 29 de octubre de 1986.
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